Translate

20 de julio de 2012

Vampire Academy: Sangre Azul de Richelle Mead.

RICHELLE MEAD.

VAMPIRE ACADEMY: 2. SANGRE AZUL DE RICHELLE MEAD.

 
TITULO: Vampire Academy. Sangre Azul.
AUTORA: Richelle Mead. *¬*
TITULO ORIGINAL: Vampire Academy. Frostbite.

EDITORIAL: Punto de Lectura.
ISBN: 978 – 84 – 663 – 2535 – 6.


CUANDO EL AMOR Y LOS CELOS CHOCAN EN LAS PISTAS DE ESQUÍ, LAS VACACIONES DE INVIERNO PUEDEN SER MORTALES.

© 2008, Richelle Mead.
© 2012, Santillana Ediciones Generales, S.L.
© 2010, Traducción: Julio Hermoso Oliveras.

Vampire Academy: Sangre Azul, nº 2 de la saga Vampire Academy de Richelle Mead.

http://www.puntodelectura.com/
www.facebook.com/vampireacademyspain

PROTAGONISTA: Rose [Rosemarie] Hathaway.

CO- PROTAGONISTA: Dimitri Belikov.

SECUNDARIOS: Lissa. Mason. Christian. Adrian Ivashkov. Eddie. Alberta. Mia Rinaldi. Tasha Ozzera (tía de Christian). Doctora Olendzki. Jesse, Ralf. Isaiah y Elena (strigoi). Otros. Moroi, Damphir, Strigoi y Humanos.


Mi Opinión:


25/6/2012

¡Hola a todos! ¿Qué tal estáis?

Yo mareada de pura emoción. Y todo por la lectura de Vampire Academy: Sangre Azul.

Después de terminar el primer libro de la saga y escribir su crítica no pude evitar tomar esta segunda novela de la saga, y devorarla prácticamente en un día y medio. Tal y como os lo digo, mi adicción era tal que casi no pude evitar alejarme de sus páginas. Necesitaba leer más y más y más. Y cuando me aparté de Sangre Azul, a 30 páginas de su final… me di cuenta de que no podía dormir, lo único que podía hacer ¡¡era pensar en Rose y en Dimitri y en esta saga tan pero tan alucinante y adictiva!!


Rose y Dimitri me tienen completamente obsesionada. Se han colado bajo mi piel, circulan por mi sangre, y se han incrustado en mi pecho. Es algo increíble, maravilloso y emocionante, pues pocas veces en la vida te encuentras con una pareja, con un héroe y una heroína que juntos logren llegarte tan adentro…

Contra todo pronóstico me he enamorado aún más y más de esta pareja.

Y esta novela, al mantenerles separados hasta casi el último momento me ha enseñado una lección maravillosa: Rose y Dimitri DEBEN estar juntos pues hay una conexión entre ellos única en el mundo. Se aman. Y lo hacen como jamás pensaban que podrían amar a nadie.

Para ellos el amor es un relámpago de emociones, pero también es su propio refugio.

Con el transcurso de Sangre Azul, ambos aprenden que el amor es algo muy preciado y valioso, un auténtico milagro, algo que muchas veces, si se deja escapar, no se vuelve a presentar nunca jamás, en la vida.

A su manera, ambos comprenden que no merece la pena vivir sino pueden estar juntos, y que jamás nadie podrá lograr que dejen de amar al otro. No importa las personas que se presenten, los amigos a los que intenten amar como algo más, pues el amor es el amor, y no puede forzarse.

Ambos comprenden que nadie manda sobre el corazón, y que renunciar a aquello, al placer de estar juntos, no merece la pena.


En Sangre Azul, Rose y Dimitri aprenden mucho sobre el amor y sobre si mismos. Descubren a que sabe el dolor, los celos, la pena, la soledad… y aprenderán mucho de ello.

En cierto sentido, esta segunda parte me ha decepcionado, si, porque yo me esperaba una novela diferente, donde ambos estuvieran más unidos (aunque no fuera como pareja), o al menos, donde compartieran más escenas, secretos y confidencias. Pero no. Richelle Mead los ha mantenido prácticamente por completo separados. Y nos ha privado de esas escenas maravillosas que contenía la segunda mitad de la primera novela. Unas escenas que yo he añorado ferozmente.

No solo he leído esta novela tan rápido por su adictividad, sino porque me asustaba mucho sufrir con ella, y por eso, avanzaba lo más rápido posible, para dejar rápido el posible dolor y sufrimiento atrás.

Por otra parte, en esta novela en concreto, yo entiendo porqué Richelle Mead los ha mantenido separados, porque ambos necesitaban aprender lo que sería estar sin el otro y lo que eso significaría en sus vidas. Y podéis respirar tranquilos, pues ambos descubren a base de dolor, que deben estar juntos, y que se aman incondicionalmente, en lo bueno y en lo malo. En completa libertad. Y me encanta *o*. Me encanta lo mucho que se aman ^^.

Es más, cuando he llegado a esa última escena de la novela, yo no podía controlar mis propias lágrimas, que caían a raudales por mi rostro. Con esa maravillosa escena me he sentido la persona más feliz del mundo. Ahora me siento muy, muy emocionada. Y ya era hora de que Richelle nos entregara esa pizquita de felicidad, porque ver a Dimitri y Rose juntos es… algo celestial ;).

Rose y Dimitri han vuelto a ganarse mi corazón, y ahora me he enamorado aún más profundamente de ellos. Por otro lado, reitero que he echado mucho de menos verles juntos, y también ver a Dimitri a solas. Les he añorado ferozmente, pero la esperanza me perseguía página tras página (si no hubiera tenido esperanza habría abandonado esta lectura, :s) y ahora, con ese final, sé que tenía razones para tener fe. En este punto debo darle las gracias a nonne, porque con lo que me dijo de Rose y Dimitri me quitó ese peso que no me dejaba respirar. Gracias, hermanita *o*.


Respecto a lo que dice el argumento de esta novela… No ha habido nada en ella que realmente me provocara celos, porque es más que obvio que entre Dimitri y Tasha no pasa absolutamente nada (es más, aún en la distancia, Dimitri solo tiene ojos para Rose), y porque los besos entre Rose y Mason no pasan de ser algo muy tierno, y aunque casi van más allá, Rose se da cuenta de que no puede entregarse a nadie que no sea Dimitri.

Así que, con esto, la lección es que Rose no puede estar con nadie que no sea Dimitri, ni Dimitri puede estar con nadie que no sea Rose (su querida Roza).

Ay, me pierde esta parejita. Rose es perfecta para él, y Dimitri es perfecto para ella. Y hay tal conexión entre ellos…

Rose ve dentro de Dimitri, es como si pudiera ver dentro de su alma, y le conoce y le entiende mejor de lo que él se conoce y se entiende a veces, y a Dimitri le ocurre exactamente lo mismo con Rose.

Su unión, su conexión es algo que me hace palpitar aceleradamente el corazón.


Individualmente, Rose y Dimitri también me han encantado.

*


Dimitri se muestra mas controlado, mas inexpresivo, y a la vez, más brusco con Rose, pero también hay ocasiones en las que dejaba ver más de lo que quisiera… Son esas escenas las que me volvían loca. Las que le convierten en mi favorito. .


Cuando Dimitri está con Rose: el corazón se le acelera, sus manos tiemblan, sus ojos se tornan ardientes, y se muere por estar con su Roza.


Su acento ruso me pierde, y sus gustos me parecen realmente tiernos, cautivadores, y por mucho que yo haya querido olvidarme de este bombón, de este hombre de infarto, no he podido, me vuelve loca, y ha logrado justo lo contrario: que le amara muchísimo más.


Dimitri es un hombre fuerte, sexy, amable, tremendamente atractivo y varonil, pecaminosos, y es un hombre que te estremece, te conmueve, te hace arder, temblar, suspirar, y desear poder amarle con auténtica locura.

Además, esa manera de pensar suya, tan Zen, me encanta, me parece positiva, sabia e instructiva. .


Ay, le amo. Es delicioso, simplemente irresistible. Me pierde. *o*.

*



Rose me ha encantado aún más. Es una persona tan pero tan increíble… Me encanta xD. Me gusta más porque Rose madura mucho, y se vuelve más humana, más cercana, y más fuerte, aún cuando no deje de ser una adolescente, y tenga ciertos actos de niña.

En algunos de los momentos que Rose vivió yo me sentí profundamente identificada. Rose nos deja ver que es una persona dulce, cariñosa, divertida, inteligente, audaz, sensual, y con un profundo amor por la vida. Es una persona leal, compasiva, generosa. Es valiente y esconde un corazón rebosante de emociones, de deseos de libertad.

Sus experiencias le cambian la vida, y aprende mucho de ellas, sobre todo porque tiene ahí a Dimitri, que es el mejor maestro del mundo. Rose es joven, pero tiene un punto sabio. Aunque algunas veces se deje llevar por su temeridad o su rebeldía. Rose tiene muy presente cuales son sus metas, sus sueños, y no acepta muy bien eso de rendirse.


Sangre Azul es una novela vertiginosa, audaz, brillante. Es profunda, angustiosa, liberadora, y está cargada de sentimientos, como el dolor, la pérdida, la soledad, el sacrificio, la lucha, la resistencia, la culpabilidad, el amor, la amistad, la fe, la diversión, la magia, la fantasía, la vida y la muerte. Es una novela con un coraje lleno de supervivencia.


Algunas de las cosas vividas en esta novela me han hecho llorar y sentir un dolor profundo, pero supongo que no cambiaría ni una página, aunque claro… a mí me hubiera encantado que Rose y Dimitri hubieran compartido mas escenas juntos, y haber sabido mas de esos secretos conmovedores que esconde mi ruso favorito. Sin olvidarme de que esa lección que ambos aprenden por separado, y a las malas, creo que podrían haberla aprendido estando juntos, y afianzando sus sentimientos. Pues no hace falta romper con alguien para darte cuenta de que él es el amor de tu vida, el único.


Adentrándonos más en Sangre Azul

+ Igual que en la primera parte, tenemos un segundo amor. Veremos cómo Lissa y Christian profundizan más sus sentimientos, y como intiman más. Ambos están muy enamorados, y lo único que desean es estar juntos. Esta situación, crea un desequilibrio entre la relación de Rose con Lissa, pues Rose se siente abandonada (y con razón) y desvalorada. ¿Y cómo no sentirse así? Antes Lissa estaba siempre con Rose, y ahora apenas si comparten tiempo juntas. Lissa solo quiere estar con Christian, y esto le hace sentir muy sola a Rose.

Con esto, Richelle Mead nos enseña que debemos equilibrar todas nuestras relaciones, pues un novio y una amiga son personas muy importantes, y no se debe abandonar al uno a cambio del otro.

Esto hace que la relación entre Rose y Lissa se rompa bastante, pues Rose si tiene tiempo para escuchar las confidencias de Lissa, si que quiere estar con ella, y Lissa lo único en lo que piensa es Christian, y las confidencias de Rose no le preocupan. Al menos no hasta el final de la novela.

+ ¡Por fin conocemos a la madre de Rose, Janine!

A Rose siempre le ha hecho falta tener una madre, y sentirse querida por ella.

Y a su extraña manera, aunque no lo admita por puro orgullo, Rose siempre ha buscado el amor y el reconocimiento de su madre. Una parte de si misma la quiere profundamente, pues la admira mucho como guerrera, y en ese sentido, desea parecerse a ella.

Janine entra pisando muy fuerte, pero al final vemos que hay algo muy vulnerable en ella. Janine es una excelente guerrera pero nunca ha sabido ser una buena madre, y puede ser que eso le pese, ¿no? Yo estoy deseando que lleguen sus confesiones…

+ Richelle Mead introduce en esta novela a un personaje que dará mucho de qué hablar. Él es Adrian, un joven moroi de 21 años con un don similar al de Lissa, aunque con sus propias peculiaridades. Adrian es guapo, sexy, irónico, y con mucho genio. Tiene un encanto muy peculiar, que resulta ligeramente atrayente. Es encantador, y muy detallista. Es el nieto de la reina Tatiana, y se ha criado entre el lujo, la depravación, y el ensalzamiento de la magia. Es un chulo, pero tiene razones para serlo, pues nunca se ha cruzado con nadie que le dé un No por respuesta… Hasta que se cruza con Rose y ella le desafía. Rose incita todos sus sentidos, y de una manera muy extraña, la conoce realmente bien.

Si no existiera Dimitri, Adrian sería la persona perfecta para Rose, pero Dimitri existe y Adrian no pasa de ser un amigo para ella. Y a mi no me atrae en un sentido romántico, ni sexual, no me pone, no es Dimitri, y punto.

Como persona, Adrian me gusta, tiene sus virtudes y sus defectos, no es perfecto, pero es que nadie lo es. Al menos Adrian es alguien que no engaña, que va de frente. Me encanta como amigo, y me encanta ese empeño suyo por aprender y perfeccionar su don. Y me encantaría que para controlar dicho don no tuviera que estar siempre hasta arriba de alcohol, y tabaco.

+ En Sangre Azul, comienza la revolución, pues tras las recientes muertes de miembros de la realeza moroi (y de sus sirvientes) los ánimos se calientan y surgen diferentes soluciones al respecto. Una de las variantes, está liderada por Tasha Ozzera, y la apoyan Christian, Lissa y Mia entre otros, su idea es que los moroi deberían usar sus poderes, su magia como arma, y así luchar junto a los dhampir.

+ Richelle nos hace conocer mejor la naturaleza de los dhampir, y de los moroi.


Respecto al resto de personajes secundarios, destacan:

- Mia: Que pasa de ser una feroz enemiga de Rose, Lissa y demás, a ser una fuerte aliada.

- Mason:

Me ha gustado muchísimo más que en la novela anterior.

Una parte de mi corazón está tiernamente enamorada de este chico. Le adoro, le quiero.

Es alguien que me conmueve, me enternece, y sinceramente… que me encanta.

Sería el chico perfecto, pero para otra que no fuera Rose.

Me duele mucho su destino, lo que Richelle hace con él. Creo que era un personaje imprescindible. Alguien único, leal, e increíble. Y me da pena perderle y despedirme de él.


Respecto a Richelle Mead, su manera de escribir me parece refrescante, intensa, original, increíble, y más que pura adicción. Es hermosa y hechizante =).


Ahora si, finalmente os animo a leer esta novela, pues las sorpresas están más que aseguradas.


Esta crítica va para mi querida Sandrita, porque si, y sobre todo para mi nonne porque me dio paz respecto a Rose y Dimitri cuando más lo necesitaba, y porque me ha contado ciertas cosas que han cambiado mi manera de ver a Rose y demás, y que ha ensalzado mucho más ante mis ojos a ese sexy y pecaminoso ruso llamado Dimitri, que me roba el sueño y el corazón con cada entrega.


¡Un beso enorme a todos!

Mire – Mayu.

PD. Os animo a pasaros por:



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Os invito a dejar vuestra propia opinión. :D