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20 de diciembre de 2012

UNA OPORTUNIDAD ÚNICA DE PORTIA DA COSTA.

ANTOLOGÍA 10 SECRETOS DE SEDUCCIÓN.






PORTIA DA COSTA.

UNA OPORTUNIDAD ÚNICA DE PORTIA DA COSTA.




TITULO: Una oportunidad única.

AUTORA: Portia Da Costa.
TITULO ORIGINAL: Chance of a lifetime.
ANTOLOGÍA: Diez secretos de seducción.

EDITORIAL: Harlequin.
ISBN: 978 – 84 – 687 – 0999 – 4.

© 2008, Portia Da Costa.

PROTAGONISTAS: Christian & Rose (narradora).


Mi Opinión:

¡Hola a todos!

Hoy os traigo la crítica de la lectura de un relato de: Portia Da Costa: Una oportunidad única, perteneciente a la antología Diez secretos de seducción.


Una oportunidad única es un relato bonito, tierno, divertido, chispeante, sensual, un tanto oscuro, delirante, asombroso, intenso, profundo, sencillo, y que sobre todo, transmite un deseo y un amor muy auténticos.



Una oportunidad única es un relato que para mi sorpresa me ha gustado mucho. Es un relato fresco, original, y muy romántico.

Es un relato que sorprende, que emociona, es un relato muy bonito, con una remarcada intensidad llena de vida.

Pero sobre todo, es un relato que encandila, con una historia de amor que ha superado mis expectativas. Esta historia de amor me ha sabido muy dulce, muy alegre, muy picante, y con un algo exótico, pero sobre todo, muy trascendental, pues cada juego, cada lágrima, cada sonrisa, cada jadeo, cada caricia, cada suspiro, eran por amor.


Una oportunidad única es un relato conmovedor que nos enseña una valiosa lección sobre la vida, el sexo, el deseo, el amor, los sueños, la luz, la esperanza, la tenacidad, la valentía, la dulzura.


Las escenas sexuales son muy diferentes y variadas, pues los protagonistas disfrutan, tanto del sexo más romántico y tradicional (¡que me encanta!); como del sexo más oscuro, donde mezclan el placer con el dolor y la sumisión con la dominación (que no me gusta).


Los protagonistas de Una oportunidad única son Christian y Rose.

Rose trabaja temporalmente junto a varias personas más limpiando la casa solariega de Christian, pero en tres semanas Rose pretende marcharse de Inglaterra para cumplir el sueño de su vida: vivir en el Caribe.


Christian es un miembro de la nobleza, un solitario y gótico marqués del S. XXI, que admite haber sido demasiado egoísta y salvaje en su juventud.


Ambos se sienten profundamente atraídos, sexual y emocionalmente, pero hasta ahora ninguno de los dos había dado el paso de acercarse al otro. No hasta que un día de lluvia Christian pilla a Rose – en el salón de su casa vacía – masturbándose mientras ve una antigua grabación sexual-dominante de él… Y entonces, el fuego, el deseo, la fantasía estalla entre ellos…


Las escenas que comparten Rose y Christian son geniales, están llenas de juego, sensualidad, deseo, amor, química, y un algo agridulce que les lleva a descubrir que no pueden vivir el uno sin el otro.


Adoro sus escenas juntos, tan exóticas, traviesas, románticas, espontáneas, conmovedoras, y emocionantes.


Me encantan Christian y Rose. Son geniales, brillantes, tiernos, sensuales, divertidos, conmovedores ^^. Y entre ellos hay una conexión muy especial.



Christian es tremendamente dulce, atento, tierno, vulnerable, exótico, y con un algo oscuro, superterrenal.


Rose es divertida, traviesa, chispeante, inconscientemente rebelde… Es realmente mona.

Ambos me producen mucha ternura, me gustan mucho.



Respecto a Portia Da Costa, sus letras son deliciosas, sensuales, conmovedoras, románticas, increíbles. Portia Da Costa me gusta mucho =).



¡Un beso enorme a todos!


Mire – Mayu.

Mis citas favoritas de:

UNA OPORTUNIDAD ÚNICA:


“Yo siento la intensa necesidad de abrirle la camisa para poder besarle la garganta y el pecho, y para poder lamerle los pezones. Y no solo los pezones.”


“Abro los ojos, y me doy cuenta de que se me han llenado de lágrimas a causa de las emociones y las sensaciones. Los ojos del marqués son asombrosos; profundos como el océano, insondables, abrasadores.”


“Él atrapa la exhalación en su propia boca al besarme.

Mientras me introduce la lengua entre los labios, me desata las manos, me arranca el tanga de entre las piernas, y lo sustituye con sus dedos. Me provoca un orgasmo rápido y dulce con las yemas.

Yo gimo dentro de su beso mientras el placer invade todo mi cuerpo y calma mi corazón.

Él me acaricia con tanta ternura que me lleva al clímax una y otra vez.”


“Todo mi mundo es su fuerza, su olor, su respiración y el latido de su corazón.”


“Entonces me besa profundamente con la lengua… ¿y con el corazón? (…)

Me aferro a él e intento decirle, en silencio, todas las palabras que son demasiado difíciles y demasiado irracionales como para pronunciarlas.”


“Me abraza estrechamente, pero con delicadeza, como si yo fuera algo precioso para él.

Y entonces, de alguna manera, estamos en la alfombra, y él está sobre mí, grande y oscuro, como si fuera una sombra, que paradójicamente, es también de luz. La luz de una revelación.

Sus manos recorren mi cuerpo, explorándolo con reverencia en esta ocasión, y con emoción. Y aquellas caricias son mil veces más excitantes que cuando jugamos. Con un jadeo, se yergue durante un instante y se abre la camisa de un tirón. Después me abraza de nuevo, piel con piel.”


“Mientras los dos caemos al suelo entre jadeos, sudor y risas, se me pasan por la cabeza los peligrosos pensamientos de uno o dos o tres pequeños marqueses corriendo por aquella casa, con el mismo físico moreno y bello de su padre.”


“Christian me abraza y me estrecha contra su cuerpo cálido y duro, acariciándome la espalda y murmurándome cosas dulces sin sentido.

Tira de las sábanas de la cama y nos tapa con ellas, y de ese modo nos aísla del resplandor de los relámpagos. (…)

- ¿Mejor? – me pregunta en un susurro, dentro de nuestro nido.

Vuelve a abrazarme, y yo me acurruco contra él.”


“Esto es más serio. Es algo más.

Cuando él penetra en mi cuerpo, tengo la sensación de que se ha roto una barrera artificial que nosotros mismos habíamos levantado. Se ha hecho añicos. (…)

- Te quiero – me dice en voz baja, y comienza a moverse.

Yo no puedo hablar, pero le demuestro con mi cuerpo que siento lo mismo por él. Le abrazo con tanta fuerza como puedo, le rodeo el cuerpo con las piernas, ondulo las caderas para estrecharme contra él.

Poco a poco, las acometidas de Christian se hacen cortas, urgentes, casi desesperadas. Se apoya en un brazo para tomar más impulso, y con la mano libre me sujeta de manera posesiva, con una necesidad feroz.

Nuestra unión es animal, y al mismo tiempo trascendental. Abrazada a él mientras me hace el amor, comprendo que mi vida está cambiando.

Jadeo esas dos palabras, también.”


“Un rato después, he sido acariciada, azotada, he hecho el amor minuciosamente… y he oído un <> a cada azote, a cada caricia, a cada orgasmo.”

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