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3 de mayo de 2013

Maniobra táctica de J. C. Wilder.

J. C. WILDER

MANIOBRA TÁCTICA DE J. C. WILDER.



TÍTULO: Maniobra táctica.

AUTOR: J. C. Wilder.
TITULO ORIGINAL: Tactical maneuver.


Maniobra táctica, nº 2, de la serie Men of SWAT, de J. C. Wilder.


Resumen:


Emma trabaja en la base de bomberos de New Haven como asistente de oficina, algo así como una secretaria experta en informática. Su trabajo temporal está a punto de finalizar. En menos de una semana, Emma volverá a su ciudad natal, Columbus, donde lleva una vida seria, segura y solitaria.


Antes de marcharse, Emma desea vivir una aventura. Una digna aventura que la recompense por volver a su monótona vida. ¿Y que mejor que un fin de semana de sexo salvaje con Jay, el líder de los SWAT?


Jay jamás se había fijado en Emma, hasta que la ve agachada bajo su escritorio. Es entonces cuando el deseo comienza a hormiguearle.


De un momento a otro, para su gran sorpresa, Jay se ve envuelto en una atracción que escapa a su entendimiento. Emma le atrae poderosamente. Todo en ella le excita. Pero no solo eso. Todo en ella le conmueve.


De la noche a la mañana, Jay se verá luchando por Emma, tratando de hacerla cambiar de parecer. ¿Por qué no olvidar ese trato de solo sexo a cambio de una vida entera de amor?


PROTAGONISTAS: Jay Barnes & Emma Taylor.


SECUNDARIOS: John Stephens (compañero de Jay). Otros compañeros SWAT de Jay. Brenda y Tiff (compañeras de trabajo de Emma). Ciudadanos de New Haven. Otros.


NOMBRADOS: Padres de Emma. Padres de Jay. Hermanos de Jay.



Mi Opinión:


¡Hola a todos, queridos lectores! ¿Qué tal estáis?


Yo os traigo hoy la crítica de Maniobra táctica, el segundo libro de la serie Men of SWAT, de J. C. Wilder.



Maniobra táctica es una novela que hacía tiempo que quería leer. Esperaba encontrarme en él un relato sencillo, romántico, innovador.


* Pues bien, el primer tercio de Maniobra táctica es así, tal y como yo me la esperaba. Esa primera mitad me ha gustado. Me ha resultado gratificante, original, trepidante, profundamente sensual, muy emocionante, y ligeramente emocional.


Me gustaba lo que estaba leyendo. Era trepidante, divertido, sencillo, conmovedor. Un poquito surrealista, pero daba igual. El relato era refrescante, profundamente sensual, y tenía una pizca de romanticismo, de profunda atracción, y eso era lo que contaba.


* Después, en el segundo tercio del relato, Maniobra táctica pierde todo su encanto. El ritmo se vuelve lento, pesado. La narración deja de ser entretenida. El contenido de la novela deja de resultar trepidante, emocional, e innovador.


Durante las siguientes páginas y páginas la novela se centra en el sexo, exclusivamente. Y la narración sexual, a pesar de volverse excesivamente abundante, pierde toda su sensualidad. Deja de ser explicita, pero también sugerente, y atractiva. Sinceramente, yo estaba deseando que los protagonistas dejaran de practicar sexo, y empezaran a sentir algo en su corazón.


Este segundo tercio de la novela no me ha gustado nada.


* Por último, el último tercio de la novela, vuelve a cambiar de registro, y los protagonistas comienzan a hablar. Tampoco demasiado, pero al menos, entre escena de sexo y sexo, hablan de sus familias, de sus aspiraciones, de sus gustos.


Se ríen juntos, hablan, se acarician, se rozan con ternura, y olvidan el mundo exterior. Y hacen el amor, por supuesto. Esa última escena de sexo, como bien dicen los protagonistas, es mucho más que sexo. No es una escena que destaque por ser sensual, ni explícita, pero si por su altísimo grado de ternura, de dulzura.


El ritmo de este último tercio de Maniobra táctica es más rápido, más entretenido. En estas últimas páginas, los miedos vuelven a cobrar fuerza, pero son vencidos por el feroz deseo de estar juntos, por el aceleradísimo amor que sienten el uno por el otro.


Este último tercio me ha gustado.



¿Ahora entendéis porqué no sé que pensar de Maniobra táctica?



La novela tiene mucho potencial, hay incluso algunos momentos en que de verdad cumple lo que promete: Frescura, dulzura, sensualidad, atracción, comunicación, complicidad, romanticismo, gestos cotidianos, caricias. Pero hay otros momentos en los que se olvida demasiado de la carga emocional, y pierde gran parte de esa profundidad que tanto le hace falta.


Maniobra táctica cuenta una pequeña y bonita historia de amor, que en su mayor parte queda eclipsada por la obsesión sexual de sus protagonistas.


La historia de amor, aunque bonita, resulta muy floja, le falta muchísima profundidad emocional. Maniobra táctica podría haber hecho tres cosas: Incluir escenas profundamente emocionales entre los protagonistas, en los que exploraran sus sentimientos, rememoraran sus sueños, compartieran más de sus aspiraciones, de sus pasiones; o no haber dejado que los protagonistas se acostaran tan pronto, el primer día de coquetear, y haber dejado que esa atracción se fuera desarrollando, convirtiéndose en algo más; o haber impreso de corazón, de profunda emoción, a esas escenas sexuales, para que también resultaran emocionales, y no solo una fría exploración narrada de forma abstracta entre dos personas desconocidas.



Maniobra táctica cuenta con unos curiosos personajes secundarios, refrescantes, divertidos, espontáneos, pero J. C. Wilder casi no les da protagonismo. Solo aparecen al principio de la novela, después se olvida de ellos, y es una pena, porque podrían haber aportado algo a la novela.



Respecto a los protagonistas, Emma y Jay, me han caído bien, pero solo eso.


Pues bien, os los presentaré:


- Jay:


Es un treintañero de estatura media, cuerpo musculoso, pelo corto y negro, ojos azul pálido, y rostro de rasgos duros.


Jay es un SWAT, un policía especializado en conflictos difíciles. Su trabajo como SWAT es su mayor prioridad. Se pasa horas y mas horas entrenando, y cuando le llaman para un dispositivo, lo mismo puede estar fuera unas horas que unas semanas.


A Jay, le apasiona su trabajo. Le encanta. Ayudar a las personas, conseguir salvarlas, es algo que le conmueve inmensamente. Y a lo que se dedica en cuerpo y alma.


Después, su segunda prioridad es su familia. Su padre, un antiguo SWAT, su madre, profesora de escuela, sus tres hermanos pequeños, bombero, repostera, y estudiante. Todos ellos tienen diversas aspiraciones, pero siempre permanecen unidos. Su madre es el pilar de su familia, ella es la que los mantiene a todos unidos. Habría sido encantador que hubieran aparecido en la novela.


Jay ha tenido diversas novias, y muchos ligues de una noche. Con todas ha sido sensible, atento, amable, y un amante exigente, complaciente, dominador. A Jay le encanta el sexo, le encanta practicarlo durante horas y horas. De ahí, su fama de semental en New Haven.


Fuera del dormitorio, Jay es un hombre caballeroso, atento, dulce, tierno, romántico, amable, compasivo, que siempre tiene tiempo para escuchar a los demás. Dentro del dormitorio, Jay es exigente, dominante, seguro de si mismo, prepotente, atento, sensible, feroz, y ardiente.


Jay es una persona muy extrovertida, muy abierta, muy valiente. Fuerte, gallardo, protector. Un poquito celoso. Atento. Cariñoso. Demasiado frío, impasible incluso, a veces.



El primer día que Jay habla con Emma, la atracción que siente por ella, le resulta completamente diferente a todo lo que ha sentido antes. Emma le atrae sexualmente, por supuesto, pero también tiene el profundo deseo de conocerla como persona, de saber como ha sido su vida, cuales son sus sueños, sus deseos.


Y así, sin pensarlo si quiera, Jay se enamora de Emma, y en un fin de semana, pasa de querer ser solo su amante, a su marido para siempre.



- Emma:


Es una treintañera de estatura media, gordita, de pelo largo, abundante y castaño, de ojos marrones, y facciones dulces.


Emma trabaja como asistente, como secretaria informática en la base de bomberos de New Haven, donde también hacen sus prácticas los SWAT. El trabajo de Emma en la base de bomberos es algo exclusivamente temporal. Hace seis meses que se mudó, y al fin, solamente le queda una semana para terminar su cometido.


Emma está deseando volver a Columbus, su ciudad natal, donde se encuentran sus padres, y sus antiguos amigos, además de su ex, un gilipollas que la hizo mucho daño, y que la dejó profundamente acomplejada.



Después de que le hayan roto el corazón, Emma solo desea tener una vida seria, solitaria, segura. Pero en su camino se cruza Jay Barnes. El chico más sexy de toda la base, el semental del que todas las mujeres hablan entre suspiros.


Gracias a una de sus compañeras de trabajo, Brenda, Emma es elegida para una de las prácticas de los SWAT. Allí, se llevará a cabo un simulacro en el que Emma será la rehén de Jay, y el resto de los SWAT deberán rescatarla lo más rápido que puedan. En ese tiempo que Emma pasa con Jay, queda claro que él está muy interesado en ella, y Emma piensa ¿por qué no tener una aventura con él? ¿Por qué no disfrutar, por una vez en su vida, de sexo salvaje, apasionado y… sin ataduras?



Emma tiene mil complejos, y estos, aunque le permiten disfrutar del sexo con Jay, también le impiden que se pueda abrir a él.


Durante el fin de semana que pasan juntos, Emma se muestra muy abierta sexualmente. En todo lo referente al sexo, Emma no tiene miedos. Se abre a Jay sin tapujos. Está dispuesta a cualquier cosa.


Pero en lo referente a su corazón… ahí ya no está dispuesta a tener una actitud abierta. Emma es una persona introvertida, que nunca habla de su familia, de sus sueños, o de si misma. Es una persona muy reservada, pero más por miedo, que por que ésta sea su verdadera personalidad. Emma tiene miedo a hacerse daño, y por tanto, abrirse a Jay, ser vulnerable ante él, en un grado emocional, no entra en sus planes.


Emma se enamora de Jay, o al menos a esa conclusión llega al final de la novela.



Respecto a J. C. Wilder, en Maniobra táctica sus letras han tenido un ritmo descompensado; el contenido de su novela prometía mucho, y a ratos, entrega parte de lo que promete, pero en muchos otros momentos no. La novela en general podría estar bien, hay momentos en que lo está, pero esos otros momentos en que no, le hacen perder muchos puntos. La historia de amor merecía haberse llevado más protagonismo, haber tenido más importancia. A los protagonistas lo que les lleva a estar juntos es el sexo, pero después, surge el amor, ¿no? Entonces, ¿por qué se ha visto tan poco el amor en Maniobra táctica?



De verdad, es que me habría encantado que esta novela de verdad me hubiera gustado, que J. C. Wilder la hubiera desarrollado tal y como yo me esperaba, porque potencial tenía.



¡Un beso enorme a todos! ¡Gracias por leerme siempre!


Mire – Mayu.

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