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14 de julio de 2014

Calles de Edimburgo (Calle Dublín, #1) de Samantha Young.


¡Hola a todos queridos lectores! ¿Cómo estáis?

Yo os traigo esta noche la reseña de una novela corta que he leído dos veces en muy poco tiempo. ¿Y por qué? Pues porque quería saber si con una relectura me gustaba más. Y la respuesta ha sido: No.

¿Qué de que novela os hablo? Pues del spin off de Ellie y Adam...


CALLES DE EDIMBURGO (CALLE DUBLIN, #1.5) DE SAMANTHA YOUNG:




Hace un par de semanas leí Calle Dublín y me gustó mucho y por eso estaba deseando leer la historia de Ellie y Adam, su particular Calles de Edimburgo , así que hice una lectura rapidísima de la novela, y después, esta semana pasada, la he releído muy despacito. Pero ¿sabéis que? Calles de Edimburgo no ha sido la novela maravillosamente especial que yo esperaba. No me ha enamorado y no he conectado tanto con los protagonistas como yo esperaba.

No siento que Calles de Edimburgo sea una novela única y original, y menos, que sea una impresionante historia de amor. Es una buena novela, se lee con facilidad pero no es increíble, y no me ha enamorado. Ha sido otra lectura más, pero una de la que esperaba mucho. Calles de Edimburgo no está a la altura de Calle Dublín, y sus protagonistas tampoco. Conecté mucho más con Ellie y Adam en Calle Dublín. Y su historia de amor me gustó más vista desde los ojos de Joss, que desde la propia Ellie.



En Calles de Edimburgo, Samantha Young nos regala los diarios de Ellie, pequeños retazos de momentos agridulces, dolorosos, de su vida, íntimamente relacionados con Adam. Pero su historia me ha sabido dolorosa, hay mucho desamor, muchos rechazos, muchos desencuentros entre Ellie y Adam.

 
Antes de leer su historia, yo creía que Adam y Ellie eran mejores amigos, pero no era así. Eran conocidos.

Ellie amaba a Adam desde que era niña, y Adam solo la veía como su hermanita pequeña. Después, Adam dejó de verla como una niña y el deseo se hizo un hueco entre sus pensamientos. Pero, ¿y el amor? ¿En qué momento se enamoró de Ellie? ¿Fue en el casi primer beso o fue hace unos meses, en ese encuentro sexual suyo interrumpido bruscamente? En verdad me encantaría saber en qué momento Adam se enamoró de Ellie, porque no llega a contarse nunca.

¿Y por qué Ellie, que amaba y deseaba tanto a Adam, desde los catorce años, nunca, nunca, intentó nada con él? Es que tampoco entiendo su cobardía. Si ella le amaba, ¿por qué se conformó con verle con otras chicas, por qué jamás le dijo lo estúpido que era por solo buscar ratos de devaneo en vez de mirar lo que se estaba perdiendo? ¿por qué Ellie no dio el primer caso y le dijo que le amaba y que quería estar con él? ¿por qué tenía citas con otros chicos, otros novios, y nunca con Adam? Y lo mismo va por Adam, él también fue un completo idiota, durante muchos años. Tenia ahí al amor de su vida y prefería perder el tiempo con mujeres vacías y polvos de una noche, prefería negar su amor por Ellie y romperle el corazón. Y romperse a si mismo su propio corazón.
 
 
En el fondo, la historia de amor de Ellie y Adam es MUY frustrante, sobre todo porque ambos pierden mil momentos maravillosos, por huir de sus sentimientos, por orgullo, por no querer enfrentarse a sus miedos. Los dos han sido unos grandísimos tontos, y tengo que decirlo. Me ha dado rabia ver que se querían y que se hicieran tanto daño, pero sobre todo, Adam me ha hecho sentir enfadada. Cuando Ellie toma la delantera y se lanza, Adam la rechaza con excusas, poniendo a Braden como barrera entre los dos. En serio, vale que Braden pueda no querer para su hermanita un mujeriego, pero se trata de Adam, su mejor amigo, no de un chico cualquiera, y Braden preferiría ver a su hermana feliz que llorando por un amor "imposible", ¿no?. Eso por un lado.

Por otro lado, me ha gustado Calles de Edimburgo, y algunos de los momentos sorpresa que encontramos en esta novela. Y le tengo cariño a esta historia y a todos sus personajes. Y me ha gustado mucho las escenas del presente, esas son las únicas en las que de verdad he sentido un poquito de química entre estos dos protagonistas. No voy a decir que no haya amor entre Adam y Ellie, porque si lo hay, y en algunos momentos me ha parecido una emoción muy presente en esta novela, eso y el profundo miedo que tenían los dos a salir heridos y a perderse el uno al otro, y por tanto, perder parte de esa luz que da y siempre ha dado sentido a sus vidas.
 
 
 

Pero, ¿sabéis? Sé que no todos los momentos que viven en la novela Ellie y Adam acaban mal o te desgarran el corazón, sé que hay momentos de risas, ternura, y complicidad entre ambos, pero Samantha Young ha dejado fuera de Calles de Edimburgo esos momentos, y yo me siento enfadada por ello. He echado mucho de menos ver sus momentos dulces, bonitos y divertidos entre ambos.

¿Por qué enseñarme solo el lado triste y doloroso de su relación? Ellos mismos admiten que también han reído juntos, que se han abrazado, que se han picado alardeando de sus conquistas, o que han conectado hasta sentir que el mundo desaparecía, eso sí, siempre sin tocarse de forma... inapropiada. Muy bien, pues entonces, yo también quiero leer esos momentos. Quiero encontrar el lado dulce y cómico de esta atópica y agridulce relación, de Adam y Ellie, la pareja que casi no se da una oportunidad.

Hablando de oportunidades, me gusta que ambos se abran al otro, se expongan, que se besen y jueguen con las palabras, y se adoren con el cuerpo, y teman al mañana mientras se aferran de las manos y lloran sin palabras, conectados por tantos años de anhelo y compañía, de idas y vueltas, de peleas y reconciliaciones, de suspiros y tormentas. Pero he echado en falta que Samantha Young nos regalara mas momentos de esos, de amor.


Mi parte favorita han sido las narraciones y los diálogos de Adam y Ellie del presente. Me encanta que ahora compartan sus vidas, que estén comprometidos, que hablen y se lo cuenten todo, que se expongan mutuamente, pero mas allá de las conversaciones sobre los diarios de Ellie y su agridulce historia, me habría gustado verlos crecer como pareja. Saborear como son Ellie y Adam ya no como amigos sino como novios, como esa pareja intima y muy amorosa que prometían ser.
 
 
Quiero más de su presente. Particularmente, ha sido lo que más me ha gustado de esta novela.
 
 
Ellie y Adam son unos buenos protagonistas, sobre todo Ellie. Pero.... no he conectado con ella tal y como yo esperaba. No me he sentido tan identificada con ella. Y siente que Adam ha seguido quedando desdibujado.


Adam no es uno de esos chicos insoportables, pero me ha hecho sentir frustrada, y en muchos momentos, ha sido un capullo, y yo le habría dado de bofetadas. Es un cobarde. Punto. Tiene sus momentos, porque hay veces en que es todo un caballero y resulta dulce y atento, pero como el chocolate amargo, siempre lo estropea. Y no es hasta el final que empieza a demostrar algo de amor, pero amor de verdad a Ellie. Y lo mismo pasa con su etiqueta de capullo, no la deja atrás hasta casi el final. En cuanto Adam reacciona, se convierte en un oso amoroso. Pero yo no he conseguido encontrarle el encanto a este hombre. Y no he llegado a conocerle de verdad. ¿Qué se nos cuenta de él? Que sus padres le ignoran, que viven en otro país, y que tiene miedo de dejar embarazada a una chica, y a esto último no se nos da explicación. Y eso sí, mucho miedo a los embarazos, pero no paraba de acostarse con desconocidas. O eso afirma Ellie.
Todavía necesito que Adam se redima, si, si, si.

 
Respecto a Ellie, me ha enternecido, ha sido conmovedor vivir tanto con ella, conocerla siendo una niña y pasar por tantas etapas y tantos momentos a su lado, pero no la he adorado, y mira que yo lo esperaba. Ellie me gusta, pero me gustaba más en Calle Dublín. Ahí me resultaba más especial.
Ellie es una buena protagonista, pero la he notado un poco apagada. Sera porque solo se nos cuentan momentos tristes de ella, o porque en el presente, todavía está recuperándose de muchas cosas, pero en Calles de Edimburgo le ha faltado la fuerza y la luz que irradiaba en Calle Dublín. Que si, que Ellie es dulce, generosa, compasiva, sensible, y tiene sus garras, pero no ha sido esa Ellie que yo buscaba. No ha sido la soñadora inconfundible, la valiente luchadora que nos mostraba en Calle Dublín, al menos no hasta casi llegar al final de Calles de Edimburgo.
 
Debo afirmarlo, he echado de menos a mi Ellie, a la verdadera, a la que estaba escondida entre tantos retazos de palabras.

 
Mi parte favorita, han sido todas las escenas de Ellie con los secundarios. Esas han sido geniales, y me han gustado mucho. Y habría sido maravilloso ver muchos momentos de Calle Dublín bajo su punto de vista, esos momentos mágicos que Ellie vive con Joss, Braden, y su familia, esos padres tan amorosos y esos hermanitos tan achuchables.

Me ha encantado observar la relación de Ellie y Braden, adoro lo mucho que se quieren estos dos hermanos. Ha sido maravilloso verlos tan pero tan unidos. Me encanta que los dos signifiquen tanto para el trato, que se cuiden tanto, que se lo cuenten todo, y que siempre compartan momentos tan especiales. Ha sido mi parte favorita de esta novela .

También me ha gustado mucho ver la relación entre Ellie y Joss bajo su punto de vista. Ha sido bonito. Se comprenden mucho, hay una conexión muy fuerte entre las dos. Desde el primer momento ya se intuía que estas dos chicas iban a ser transcendentales la una para la otra.
 
 
También ha sido muy, muy curioso ver la relación entre Joss y Braden bajo los ojos de Ellie. Ha sido genial comprobar que Ellie quería ver a estos dos juntos desde el primer momento.

Eso sí, lo dicho, habría querido ver más momentos entre Joss y Ellie. Igual que habría querido ver más momentos entre Ellie y Braden. Y como no, entre Ellie y Elodie, Clark, Hannah, y Dec, sus padres y sus hermanos pequeños.


Respecto a Samantha Young, pues me ha gustado como escribe, claro, pero no ha sido maravilloso. Seguiré leyéndola, aunque admito que Calle Londres no me suscita interés alguno. Protagonistas con pareja, ¡no gracias! Pero ya veremos....
 
 



Y por último, hablar de las povs de Adam. Sus narraciones. Que yo sepa, solo hay una escena bajo su punto de vista, la del primer encuentro sexual interrumpido entre los dos. Esta escena me ha gustado, y le agradezco a Samantha que nos haya regalado este momento bajo el punto de vista de Adam, pero me ha sabido a poco. Está bien la escena, pero yo esperaba más intensidad, algo más de amor. Todo lo que se ve de Adam es que se preocupa mucho por Ellie, y que la desea como un animal en celo, salvajemente. Pero también que sus miedos y su autocontrol, son más grandes que su amor por Ellie. Ay, que la vida le tenga que dar una buena bofetada a Adam para que este se ponga de rodillas...

 
Si leéis Calles de Edimburgo, espero que también os guste, pero espero que más que a mí.

 
¡Un beso!

Mire - Mayu.

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