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23 de diciembre de 2014

No reseña de Abrázame que no te quiero de Irene Ferb.

NO RESEÑA DE ABRÁZAME QUE NO TE QUIERO DE IRENE FERB:


El tercer libro elegido para nuestro pequeño club de lectura fue éste, de la entrañable Irene Ferb. Inés y yo teníamos muchas ganas de leer este libro. Yo le veía a menudo en las estanterías de la Fnac y el último día me lo llevé conmigo. Estaba contenta con mi compra. Lo había pensado mucho y sabía que quería leer de verdad este libro. E Inés se unió a leerlo conmigo en su inseparable booky.

 
Vale, pues este libro hoy volverá otra vez a la Fnac. No he sido capaz de leerlo entero. He leído hasta la página 160, y me tuve que rendir. Eso sí, miré un par de escenas de la continuación. No me perdía nada especial. Y que conste que no lo digo con afán de hacer daño. Irene Ferb me cae muy bien, es de esas personas que las ves en fotos o las lees en Facebook y desprenden ternura, inocencia. Yo espero que tenga mucho éxito pero no la acompañaré como lectora. Esta escritora no es para mí. Y su libro... tampoco, obvio. No le seguiré los pasos a Irene Ferb, aunque le deseo toda la suerte del mundo.

Vale, pues como había dicho, le tenía muchísimas ganas a este libro. Me gusta mucho el titulo de este libro y su sinopsis. No me digáis que la sinopsis no está chula, ¿eh? Es tope ingeniosa. Vale, pues la novela no es gran cosa. No me ha gustado nada. No me ha generado ningún sentimiento. Solo me he visto inmensamente decepcionada. Esperaba grandes cosas de este libro y en cambio me he sentido como si estuviera viendo una telenovela pero sin pasión ni sexo. La premisa del libro era genial pero la resolución me ha parecido mala. Ojo, sé que habrá lectoras que le adorarán (tengo una amiga, sí, Rocio, va por ti, que le gustará), pero yo no puedo sumarme entre ellas. El estilo de Irene Ferb me ha recordado al de Megan Maxwell, tiene un toque muy parecido a esta autora superventas. A mi Maxwell no me gusta así que por ahí tampoco podría sumarle puntos.

El libro ha sido... un dramón en toda regla, parecía un culebrón. Era pasar la página y verme cada vez más inmersa en Pasión de Gavilanes (por poner un ejemplo). La vida de Tere, Toño, Sara, Adan, Marc, no tiene nada que envidiarle a ningún vaquero latino, estos chicos tienen drama para rato y giros llenos de sorpresa. El problema es que todo ese drama ha echado a perder una historia que podría haber sido muy original. Y que al final contiene demasiados clichés y poca fantasía y muy poco amor y cero sensualidad. Las vidas de estos personajes son un auténtico caos, y no porque Sara y Marc se mueran y se vean en shock al verse unidos en matrimonio en el cielo, no. Y con los secundarios pasa un poco lo mismo, los fantasmas les visitan pero ellos no se percatan, demasiado drama en sus vidas, cierto, como para relacionarse con el 'más allá'. Creía que encontraría una novela ingeniosa, innovadora, con mucho que aportar, que me haría ver la muerte con otros ojos. Pero no. No he visto nada nuevo en este libro, salvo unas cuantas cosas raras, sí. Para mí no hay forma de sostener este mundo ficticio. No he sentido ni una sola palabra de este libro. Me costó mucho arrancar con él y luego empezó a gustarme cada vez menos, pero resulta que el libro engancha y no lo podía soltar. Hasta que me fui a dormir. Hoy traté de retomarlo y no hubo forma. Después del primer beso entre Marc y Sara me planté. Me da pena que este libro no me haya gustado, tenía grandes expectativas sobre él y ha sido una decepción muy grande. Esperándole desde abril para esto.

La base del libro, esa idea que nos plantea Irene es muy chula. Fue lo primero que me atrapó de la sinopsis. Me hizo recordar a Ghost girl pero en adulto. Pero no. Este libro tiene su toque sobrenatural pero es más como un ambiente exótico en el que desarrollar un culebrón. Este libro se me vino abajo desde la primera página. El cielo no era como yo lo esperaba. No sentí que hubiera nada innovador en Abrázame que no te quiero. Y no me reconfortó esta peculiar visión del cielo y la muerte. Además, no me creí ni una palabra. Ni sentí nada leyendo.

Los personajes y su historia eran un estereotipo andante y no me gustó ni lo uno ni lo otro. Irene cogió a un italiano y sacó de él lo que se esperaba. Ahí tenemos a Alex, un golfo seductor. Después tenemos a una china versada en el ying y el yang, a tope de serenidad. También tenemos a Sara, la típica española con mucho carácter, espontaneidad y en este caso, su toque de bordería. Luego está Marc, un americano arrogante, estirado, que todo lo piensa y que es incapaz de reír. No son personajes, son estereotipos, y no llegué a conocer a ninguno porque ninguno quiso desprenderse de sus lineales y limitados caracteres. También estaba Tere, que casi es una santa. Y luego Toño, un cabrón con cara de bueno. Ninguno me gustó. Tere fue la mejor de todos pero se pasaba de buena, más que humana parecía una virgen. Todos los personajes eran caras bonitas sin alma. Les faltaba esencia, algo que les hiciera únicos y que les sacara de ser solo un nombre en un papel. Y la tendencia al sufrimiento y a no comunicarse que tenían todos los personajes no lo he podido entender. Se revuelcan en la infelicidad. Prácticamente solo viven calamidades, sucesos muy llevados al extremo imposibles de crear, y mejor no creerlos, porque sino... que tortura de vidas han tenido o tienen todos.

Otra cosa es eso de etiquetar a este libro como comedia romántica. No he entendido el humor que se gasta este libro. No creo que hubiera nada de gracioso en él o en sus personajes. Y no le he visto el lado romántico a este libro. ¿Dónde está la historia de amor que se prometía? Quizás es que Irene les ha complicado demasiado la vida a sus personajes como para que pudieran hablar, conocerse, enamorarse, eso en el caso de Sara y Marc. No hay ni gota de romanticismo en su historia. De sensualidad tampoco (bueno, en el libro no hay sexo, salvo cuando Toño le era infiel a Sara con Marga) hablamos. No había tensión sexual ni química entre Marc y Sara. Y tampoco un deseo de relacionarse. Solo hay dos conversaciones reales entre los dos, y eso es 400 páginas es muy fuerte. Aquí no hay historia de amor. No y no. Y luego los otros personajes de esta obra coral... Adan y Tere se pasan todo el libro separados y la razón me dejó a cuadros, Irene se pasa tres pueblos, y lo de Toño con Marga era asqueroso, punto.

Y si vamos a la narración.... pues no está mal. Directo, cotidiano, perfecto para quien le guste el estilo Maxwell. A mí no me ha gustado como escribía Irene Ferb, pero sabe hilar palabras ¿eh? Solo que no ha sido de mi gusto. Creo que se iba por las ramas en muchas ocasiones, luego omitía conversaciones importantes, y todo era muy superficial. Y era confuso, un auténtico lio (y no solo porque la trama se enredara cada vez más y más), nunca se sabía quién narraba en esta obra coral o quien decía qué.

Y hasta aquí mis razones para abandonar Abrázame que no te quiero. Lo siento, yo no te quiero. :(.

¡Saludos!

Mire - Mayu.

1 comentario:

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