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10 de febrero de 2015

Reseñando Heartbreak library / Kimi ni love song wo - chohinsung / Stand up / Paradise Kiss / Sweet lies /


(PELICULA COREANA, 2008):



0/10

Recomendaban esta película coreana con las palabras 'muy romántica'. Y tras verla me he quedado sorprendidísima de que alguien pueda considerar a esta película como una historia romántica. Trágica quizás. Triste e intrigante sí. Pero ¿romántica? No. Lo único romántico en esta película son esas portadas que no vienen a cuento y donde yo me pregunto '¿quién es esa chica?'.

Os pongo en situación: Eun Soo es una bibliotecaria de carácter malhumorado pero buen corazón. Se siente increíblemente triste porque su novio la ha dejado sin darle ninguna explicación. Trabaja como bibliotecaria. Y es allí, en su lugar de trabajo, donde conoce a Jun Oh. Este chef se dedica a arrancar la página 198 de todos los libros que encuentra porque su novia ha desaparecido de su vida y según él le dejó con estas palabras 'en la página 198 está lo que siento por ti'. Y nuestra bibliotecaria al principio se enfada mucho con este vándalo deprimido. Pero después se vuelca de lleno en la búsqueda de la página 198, y en consecuencia, de la chica de Jun Oh.

Intriga, ¿verdad? Pues es un rollo. Es una película aburrida, soporífera, demasiado larga, y con poco contenido. Para todo lo que dura pasan demasiadas pocas cosas. Encima, cierto giro del final me dejó perpleja e hizo que el resto de la película no tuviera mucho sentido. La verdad es que fue una pérdida de tiempo. La trama es sosa y simplona, aunque al principio se las quiera dar de romántica y misteriosa. Y encima esa revelación final te hace sentir mucha pena por el chef arranca páginas pero también te hace cuestionarte cuánto de lo que el pobre infeliz ha dicho es cierto o no.
No me gustó nada esta película. Creo que es la película que menos me ha gustado de todas las asiáticas que he visto. Sentía que me dormía viéndola. La historia era muy, muy rara. Y no sentía que esta historia me aportara nada. Y como película de amor, que es como la recomendaban, no vale nada porque NO hay ninguna historia de amor en esta película.
Es la historia de dos personas rotas que tratan o de aceptar la pérdida de su amado o de huir de dicha verdad y del mundo entero. Obviamente, en esta historia no hay espacio para que estos dos seres rotos puedan volver a creer en el amor. Además, entre ellos no hay atracción o química alguna. Ni loca los vería juntos. No se ven ni se sienten como una pareja. Mejor si se quedan como amigos. El final es un poco abierto así que cada cual puede entender lo que quiera pero...

¿En serio? ¿Como podían vender esta peli como una historia de amor? No hubo NADA romántico. La bibliotecaria ayudaba al joven desamparado porque se veía reflejada en él. Pero ellos no se gustaban.

No ha habido nada que me gustara en esta película, y mucho menos los personajes principales, y tampoco los actores que interpretan a dichos protagonistas. Eugene y Lee Dong Wook me han dejado completamente fría. Dicen que ambos son dos actores muy importantes en Corea pero yo no les he visto nada especial. Cero emociones en ellos.


(DORAMA JAPONES, 2003):

 
0/10

Kenken, Shouhei, Hayato, y Enami Kouji son amigos desde que eran niños, han crecido todos juntos, y viven en un pueblo cuyos adultos viven para estropearle los planes a los jóvenes. Estos cuatro chicos son los últimos cuatro vírgenes del pueblo, y en cuanto se entera la asociación de padres del pueblo, ¡deciden que estos chavales no van a echar un polvo, deben ser el orgullo de la villa así que les tendrán muy, muy vigilados! ¡Y adivinad que! Los cuatro chicos al saberse los únicos vírgenes del pueblo, están desesperados por quitarse de encima el 'estigma' que significa ser virgen. Kenken no lo ha hecho nunca porque su novia es de las que juran que hasta el matrimonio nada (y luego resulta ser una golfa que se acuesta con otro), Shouhei está enamoradísimo de su profesora de instituto y está desesperado por ligársela, Hayato es un pervertido que colecciona vistazos de bragas y dicho fetiche espanta a las chicas, y Enami Kouji, el capitán del equipo de futbol del pueblo, siempre cae en el mismo error, hacerse el importante dando a entender que ninguna chica es buena para él (¡su cerebro deja de pensar y solo dice tonterías que no piensa!). Así que, por decisión, o por desesperación, ninguno ha tenido sexo y entre las hormonas y la vergüenza que les provoca ser vírgenes, están desesperados por meterla, punto. Feo, sí. Y la quinta en cuestión es Chie, la amiga de infancia de todos ellos, que vuelve al pueblo tras 11 años lejos, deseando refugiarse en ese bonito pasado que compartió con estos niños.

Una de las cosas más tristes de la serie es que, en el fondo, Stand up, está denunciando eso, esa enfermiza vergüenza, que hace que muchas personas tengan relaciones sexuales cuando no están preparados psicológicamente y cuando no tienen ni idea de las posibles consecuencias que puede traer el sexo. Esta serie fue grabada en 2003. ¿Y no os parece muy fuerte que 12 años después siga pasando lo mismo? Además, la serie, usando a los mayores de la villa, trata de reflejar la hipocresía de los adultos, que te dicen que digas no al sexo y te lo prohíben mientras ellos se creen con derecho a no usar la cabeza en cuestiones de sexo. Hipócrita ¿no? Además, estos adultos sienten que la virginidad es el orgullo de un pueblo, la pureza y demás. ¿Entonces donde quedan ellos?

Ahora si, a por sus personajes. El protagonista principal es Shouhei. Y no le soporté ni un solo minuto. Le aguanté durante once capítulos y lo mismo a esta serie. La aguanté por cabezonería, porque no quería abandonar esta serie, pero la verdad es que para la próxima ya no pienso hacerlo igual. Ha sido un coñazo de serie y encima protagonizada por un auténtico e inaguantable gilipollas.
Lo único salvable de la serie eran Chie, interpretada por Suzuki Anne (¡su rostro me recuerda al de Natalia C Gallego!), y los otros chicos del grupo, pero si soy muy, muy sincera, ¿sabéis por qué me empeñé en no abandonar esta serie? Por Kenken, ese personaje logró enamorarme, desde el principio, y el actor, al que he descubierto gracias a Stand up, Yamashita Tomohisa, me encanta. Este actor es lindo, sexy y su personaje era lo mejor. Kenken era un amor, encima, se salía del típico personaje cliché. Con lo guapo que era Kenken, lo normal es que hubiera sido un capullo. Pero no. Kenken era dulce, romántico, sensible, amable, atento, fiel, luchador, un amor, vamos. Imaginaos como de enamorada logró tenerme este chico.

Si no fuera por él, habría abandonado esta serie en el primer capítulo. Y lo malo es que encima que seguí la serie por él, ¡luego acabó fatal! La última decisión de Kenken me decepcionó. Pero en realidad fueron los guionistas los que me decepcionaron y enfadaron muchísimo. Como espectadora sentí que jugaban conmigo porque esta serie se puede dividir en dos. En la primera mitad Kenken está con la asquerosa de su novia (hasta que el chiquillo pilla a su novia con el otro), y Chie dice que está loquita por Shouhei, y está obsesionada con ganarse su amor ayudándole a ligarse a la profesora. Y en la segunda mitad, Kenken se da cuenta de que Chie, la que fue su primer amor, ¡está ahí de verdad, tras once años! Y se enamora otra vez de ella. La corteja. Trata de que Chie deje de pensar en el idiota feucho y le redescubra a él. Parece que a Chie le está empezando a hacer tilín Kenken, y por eso estaba emocionadísima yo. Creía que al final se cumpliría mi sueño, ¡Kenken y Chie juntos y amándose! Y parecía que era así hasta el último capítulo donde la historia pega otro giro y vuelve a arruinarse todo. Kenken se queda con el corazón roto. Y Chie y el cerdo de Shouhei acaban felices y comiendo perdices. Y yo me quedé con cara de idiota y pensando que se habían burlado de mi, que me habían estafado.
 


Lo mejor de la serie eran los diez minutos finales, donde siempre soltaban alguna perlita que me hacía querer seguir dándole una oportunidad a la serie. Y Kenken, ¡Kenken era mi verdadera razón para ver esta serie! Y ese posible romance con Chie, que me tenía mordiéndome las uñas y suspirando como una loca. Además, el travieso era el mismo actor, Narimiya Hiroki, que interpretaba a Nobu en los live action's de Nana, y el capitán de futbol era ni más ni menos que Oguri Shun, el actor favorito de una amiga mía. Quitando eso... este dorama era tonto en la mayor parte de las ocasiones, nunca pasaba nada, siempre era todo muy aburrido y muy repetitivo, era como un bucle que se repetía y se repetía y volvía a repetirse.

Me cansó muchísimo las ganas de echar un polvo que tenían estos chicos. Es que eran desquiciantes. Lo único que hacían era desesperarse por seguir siendo vírgenes y tratar de buscar chicas que estuvieran dispuestas a librarles de la dichosa virginidad. Y lo gracioso es que sus esfuerzos son en vanos, empiezan siendo vírgenes, y a pesar de las mil ocasiones, acaban con su virginidad intacta.

Hacia el final de la serie, sus ansias de echar un polvo se reducen un poco, porque empiezan a descubrir que el sexo puede traer cosas como embarazos, enfermedades, puede romper corazones, vamos, así, muy lentamente, empiezan a ver el sexo ya no como una vergüenza y algo que conseguir sino como un paso importante en una relación. Influencia de Chie, por supuesto, la chica del grupo. Fue bonito ese cambio en estos chicos. ¿Seguían queriendo sexo? Si. ¿Pero les daba igual con quién? No. Al final llegaron a la conclusión de que esa virginidad debería perderse con alguien a quien se ame. Puede parecer una cosa de chicas pero oye, fue guay que comprendieran que la razón para estar con una chica no es el sexo, estar con alguien porque le quieres y si luego llega el sexo... genial. Pues a esa conclusión llegaron estos chicos en la última parte de la serie.
La verdad es que era entrañable el grupito de amigos, el chistoso fetichista, el capitán orgulloso y con un problema de 'digo lo que no pienso cuando hablo con una chica', y mi dulce y romántico Kenken, estos tres eran geniales, adorables.
Pero Chie, la chica logró frustrarme, me caía bien, me intrigaba que nadie de su vida diaria preguntara por ella, de verdad que yo sabía que a esta chica le había pasado algo muy feo para necesitar volver a vivir un pasado que no iba a volver, forzando sus recuerdos y a estos chicos a crear los lazos del pasado, de nuevo. Chie me caía muy bien y cuando se resuelve el misterio que la rodea pensé 'joder, menudos padres los suyos, su hija desaparece y no se preocupan' y 'no, no le puede haber pasado algo tan feo a Chie'. Pero eso tan feo tenia lógica en Chie, no fue difícil creer el daño que le habían hecho. Esa verdad encajó con lo que ella transmitía. Me caía bien esta chiquilla pero me enfadaba mucho que estuviera tan obsesionada con Shouhei. Y cuando se descubre esa verdad, fue como '¿pero de verdad debo creerme que Chie está enamorada de Shouhei?'. Además, Shouhei es un gilipollas. Tal cual. Un imbécil imposible de aguantar (¡lo que me exasperaba una barbaridad porque... él era el narrador y el personaje más importante de la serie, si, este feo cretino!). Este tío es un idiota y un capullo. Se pasa todo el tiempo tratando a Chie como si fuera la tonta y pesada de turno que ha venido a joderle la juventud. Y lo único que hacia todo el tiempo era dejar ver cuán mal personalidad tenia, cuan gilipollas era. Se pasaba todo, todo el tiempo, babeando por la profesora, y al final de la serie viene con la gilipollez de que quiere a Chie. ¿Hola? ¿Por qué no le vas a otra con ese cuento? Este cerdo se lleva a la chica y deja a su amigo Kenken sufriendo. En serio, ¿como el mejor del grupo, podía perder a su primer amor a manos de este tonto asqueroso? Jamás entenderé a los guionistas de esta serie.
Y por último, la relación entre Chie y los chicos fue muy, muy, muy decepcionante. Ella es la única que ha echado de menos a sus amigos y ella es la única que quiere recuperar la relación y es así prácticamente hasta el desenlace. Había escenas de los cinco juntos pero Chie siempre estaba de intrusa, y hacia el final, fue Kenken quien le hizo un hueco en el grupo, llevado por su amor por ella. Pero no hubo una auténtica y renovada amistad entre estos chicos.

Al final sentí que había perdido mi tiempo viendo Stand up, llorando por mi Kenken. No me arrepiento de haber conocido a Kenken, porque el chico es un amor y el actor que le interpreta es guapo y genial (¡y quiero seguirle la pista!), Oguri Shun también es un buen actor y su personaje resultó ser muy tierno, y el pervertido, era divertido y con un lado encantador. Si no fuera por ellos, habría despachado encantada esta serie.
Vamos, entonces, ¿en que se queda esta serie? En cuatro chicos, y sus líos amorosos, o más bien en su poco éxito con las chicas y en su enfermiza obsesión con follar. Y en la obsesión de los mayores porque los jóvenes no tengan sexo. Ya está. A eso queda reducido todo. Stand up debería haber sido una peli y no un dorama porque once horas hablando una y otra vez de lo mismo fue, muy, muy aburrido. Y tan tonto que de momento no tengo ganas de ver mas doramas. Mala. Pero mala experiencia de verdad con este dorama, ¿eh? Más aburrido y simplón y frustrante, ¡no sé como los guionistas no se quedaron dormidos ante tanto bucle repetido e idea oxidada!


(PELÍCULA JAPONESA - COREANA, 2010)



0/10

Tenía muchas ganas de ver esta pequeña película. Cantante famoso que se enamora de una fan suya que resulta ser ciega. ¿A que suena bonito? Pues luego no lo fue tanto.


La verdad es que esta película me tuvo entretenida y no me arrepiento de haberla visto, sobre todo porque he conocido a un grupo de música coreana que es achuchable, he visto algunos videos de los integrantes de esta banda coreana y son muy cariñosos. Park Gun Il, Yoon Hak, Kwang Soo, Sung Mo, Ji Hyuk, y Sung Je son los componentes de este grupoPero ese final me pareció injusto, cruel e innecesario. Os aviso: la chica ciega, la amada de Sungje muere al final de la peli, tras su operación. Eso no me lo esperaba y es la razón por la que esta película dejó de gustarme. Antes de eso no es que me pareciera una gran peli o una gran historia de amor pero teniendo en cuenta que está interpretada por cantantes y no por actores profesionales, no estaba mal, además, en una hora era muy difícil crear una gran historia de amor y la historia de una banda que demuestra ser una familia. No estaba mal la película, tenía su lado híper tierno y estos cantantes eran lindos, así que.... ¡pero ese final es imperdonable e hizo que ya no me gustara esta peli! ¿A quién se le ocurrió la jodida idea de matar a la fan? ¿Querían ser crueles? Pues lo lograron. Si hubiera sabido como acababa esta historia, esta pequeñita historia de amor y música no habría sido vista por mí.


La historia entre Sungje y Saori fue muy, muy precipitada. No dejaba de ser linda ¿eh? Porque los dos se nota que se gustan y que tienen muchas ganas de compartir su tiempo. Además, la chica ciega siente que esta es su última semana en la tierra y ¿qué mejor que aprovecharla enamorándose? Y este cantante ve su oportunidad de enamorarse de alguien que no le quiere por ser famoso (la fan desconocía su identidad real, aclaro). Pero desde el principio la historia fue complicada para ambos pero con ese toque lindo que Sungje, dado que era súper simpático, dulce y cariñoso, ponía. Hubo una escena, la de la entrevista en la radio, que logró emocionarme. La verdad es que es una película mona pero ese final la arruina. Una pena enorme.

(LIVE ACTION JAPONES, 2011):



0/10

Mi último encuentro con Ai Yazawa. Paradise Kiss es el live action de los cinco tomos del mismo nombre que creó Yazawa. Con esta película he dado por terminada mi relación con Yazawa, no pienso volver a caer en la tentación de ver o leer nada que tenga que ver con ella.

Paradise Kiss ha sido uno de los peores live action's que he visto. Vi la película entera por cabezonería, y salí espantada. Dos horas de puro rollo para un final sin ningún sentido. ¡Esta película es un coñazo y está vacía de sentimientos! Paradise Kiss no me transmitió nada, era fría, y su contenido era soso y se podría haber resumido en media hora y no en dos horas. Además, abusa de drama, de triángulos amorosos, no resuelve nada bien. Por lo que dicen esta es una adaptación fiel así que ya se mas que de sobra que NO debo acercarme al original.

No me gustó nada en Paradise Kiss. No era una historia verdaderamente original. Le faltaba pasión, intensidad, emoción. Es que este paraíso de besos estaba vacío, de todo. ¿Cómo llenar dos horas de un vacío enorme? En Paradise Kiss tenéis la respuesta.

La historia trata de una adolescente llamada Yukari con problemas de personalidad (porque no tiene básicamente), y los chicos que la rodean.

La protagonista es una gilipollas. La tía me cayó mal desde el primer instante y así siguió hasta el final. Era borde, inaguantable, se creía una diosa, y no tenia personalidad. Luego estaba el variopinto grupo de diseñadores, los del Paradise Kiss que quieren que la bruja sea su modelo. Estaba el transexual, el líder bisexual que no hay fémina a quien no le haya metido mano (George), y la pareja de chico punk y chica arcoíris que se lo montan por los rincones, clichés, clichés, y mas clichés. Y luego estaba el abandonado chico estudioso, que estaba enamorado de la chica arcoíris y que quiere vender que está enamorado de la arpía. Y luego volvemos al líder bisexual, que toda la ropa le sienta de fabula, que es un genio del diseño pero que lo único que hace es lanzar miradas que matan, ¿su único buen rasgo? Que un par de veces baja la guardia pero sin perder su frialdad así que no logra el objetivo de transmitir emoción alguna. Y volviendo a la bruja arrogante, que gracias a los Paradise Kiss abandona el estudio, se hace una top model y soluciona su vida en cinco segundos, no sería ella si no se siente la reina de un cuento, la que se relame los labios al pensar que dos tíos, muy opuestos ambos, la vuelven loca. A mi esta chica no me gustó nada, y no sé si fue cosa de la actriz (Kitagawa Keiko) o del personaje, pero es que no me creí nada de Yukari. Por no creerme no me creí ni cinco minutos de película.

Lo único que me hizo gracia de la película fue ver al estudioso, al menos pude ver como es como actor el chico que interpreta al príncipe Tamaki del famoso Ouran high school host club. Yamamoto Yusuke es el mejor de la película con diferencia.

 Aunque estéticamente hablando, luce más guapo y sabe llevar muy bien todo, ropas extravagantes incluidas, George, interpretado por Mukai Osamu.


(PELICULA COREANA, 2008):



0/10

He aquí mi última película vista. Y un auténtico chasco.
¿Os cuento de que va? Sweet lies trata de una treintañera llamada Ji Ho que no ha podido olvidar a su primer amor. El chico en cuestión es Min Woo solo la miró una vez cuando iban juntos al instituto, cuando la atropelló con su bici. Y eso fue todo en diez años. Y ahora, despiden a la protagonista, le roban el bolso y un coche la atropella. ¡Adivinad quien conducía! El primer amor. Y la protagonista decide fingir que tiene amnesia y así, como no se la puede identificar, el chico deberá llevársela a su propia casa.
Pues así comienza esta simplona película. La sinopsis es peculiar, ¿verdad? Y prometía ser muy, muy chistosa. Pues nada que ver. Otra peli aburrida, bastante simple y sin emoción. No me gustó nada esta película, fueron dos horas larguísimas y no le pillé la gracia a Sweet lies. ¿Y el amor, dónde está el amor? Porque AQUÍ no hay amor. ¿Por qué venden esta peli como romántica si NO lo es? Mintiendo al espectador, me parece muy mal.

La verdad es que salí totalmente decepcionada de esta película. Esperaba reírme mucho con ella. Esperaba encontrar una bonita historia de amor. Esperaba que la protagonista a pesar de estar loca me cayera bien. Esperaba que el arquitecto creador de lámparas pudiera aportarme algo. Y esperaba que este par fuera... ¿una adorable paraje inmersos en una trama de mentiras? Pues lo único que se cumplió fue lo de las mentiras. Mil y una mentiras. Tanto dentro como fuera de la pantalla.

Por si alguien quiere ver la película, os diré que la loca acaba con novio pero no con el novio que la sinopsis insinuaba y no digo más. Y un secretillo: el repartidor de comida china no es. A mí que la protagonista acabara con quien acabó no terminó de convencerme. Creía que para tener una relación debían ser dos los enamorados. Pero bueno. Con el tío superéxito tampoco iba a ninguna parte. Don-soy-rico-y-glamuroso era feliz con las mentiras tontas (sin saber que ella mentía, claro) de esta chica, la perseguía un poco, y luego no es capaz ni de defenderla. Estúpido esnob. La chica tampoco era un dechado de virtudes, le faltaba un tornillo sin ir más lejos, pero no era merecedora de que la ridiculizaran. Y el otro, Park Dong Sik... pega mas con ella, el chico siempre le había escondido que la quería, pero es que a ella tampoco la veo con ese chico.

La verdad es que esperaba mucho de Sweet lies, creía que sería una peli muy divertida, aun con todo lo de las mentiras por parte de unos y otros y con lo de la amnesia fingida. Pero es que, entre que ella está loca, que el otro se une al campeonato de quién miente mas, y que el idealizado imbécil solo sabe lucir bonito y fardar de sus ingeniosas lámparas, y que son dos horas, ¡DOS HORAS! de película donde no pasa nada.... telita.

La peli es mala con ganas ¿eh? Mis expectativas al barro.

Los actores, Park Jin Hee, Jo Han Sun, y Lee Ki Woo... no puedo destacar a ninguno de ellos. Cumplen bien su papel. Pero no lograron gustarme. Y no voy a seguirles la pista.


¡Nos leemos!

Mire - Mayu.

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