¿Sabéis
que Orange Days es la serie que cambió la vida de mi amado Seto Koji?
Koji, mi ikemen♥, nunca había pensado
en ser actor hasta que vio Orange days y quedó impactado por esta realidad
ficticia. Y casualidad o no, yo cambié mi vida por Hear me. ¿Y en que se parecen Hear me -película
taiwanesa- de Orange days -dorama japonés-? Pues que ambas historias se
atreven a alzar la voz por un colectivo poco escuchado y poco representado en
la televisión y el cine. Las dos tienen protagonistas con deficiencias
auditivas, y usan mucho la lengua de signos. Orange
days me parece un dorama que sin pretenderlo apoya el trabajo de los Mediadores Comunicativos de la ONCE porque
viendo este dorama queda dolorosamente claro que los mediadores son necesarios.
Nuestra protagonista, Sae, habría llevado una vida diferente si hubiera tenido
un mediador que pensara en sus necesidades, también en la gama afectiva. Porque
durante la serie Sae cuenta esporádicamente con una intérprete que trata de
mejorarle la vida pero sin ponerse en su piel, sin preguntarle jamás que
deseaba Sae para su vida, solo quería hacer un trabajo basado en algo mecánico
y cuando trataba de mejorarle la vida a Sae nunca se planteaba escucharla. Fue
impactante encontrar esta serie porque incluso en el 2004, en Tokio (Japón) ya
era fundamental la existencia de un mediador, de alguien que no hablara con Sae
ladrándole ordenes y considerándola una linda pared. En serio, ¿por qué nos creemos los mejores y dejamos
de escuchar al otro? ¿Por prisa? ¿Por qué es mas fácil marear a alguien y no
hacerse cargo de sus heridas emocionales? Porque para empezar, Sae todavía
no ha aceptado su sordera y eso la ha llevado a avergonzarse de sí misma. Es
más, tras perder la audición cuatro años atrás no ha vuelto a hablar y no
porque no pueda o porque no fuera oralista y oyente la mayor parte de su vida, pero
nadie se para a buscar porqué Sae se niega a hablar. Igual que nadie se para a
escuchar sus deseos, frustraciones, miedos, y sueños, sus raíces y sus
tambaleantes proyectos de futuro.
La verdad es que no puedo decir que
esta historia me volviera loca, no quiero darle una nota porque creo que tiene
cosas increíbles que son de diez (todo el tema de la sordera, de Sae, etc),
pero también tiene otras que no merecen la pena (como son las historias de los
personajes secundarios y cierto triangulo amoroso entre Sae-Kai-Maho). La
historia me gustó a medias. Quizás yo esperaba más porque como digo, Orange
days cambió la vida de Seto Koji, mi esposo japonés, así que fue un poco
desilusionante que esta serie no pudiera ser para mí un tesoro. Como curiosidad decir que la
guionista (Eriko Kitagawa) es la
misma que la de mi Tatta hitotsu no koi♥, y el parecido entre ambas series es escaso salvo por esa
voz interior que nos narra cosas o nos regala pensamientos de nuestro
protagonista masculino.
¿Os
recomiendo Orange days? Si. ¿Por qué? Porque merece la pena ver una serie donde por fin las
personas sordas tienen tanto protagonismo como las personas oyentes. Porque
merece la pena y es justo que los demás sepamos un poquito más de lo que es
vivir en la piel de una persona con discapacidad auditiva. Me parece precioso
que hace once años a alguien se le ocurriera hacer esta serie. Es que es muy
fuerte que la sordera sea un tema casi tabú en nuestra sociedad. Visibilicemos.
Tratemos de ponernos en su piel. Con Orange days
bajo mi punto de vista podréis estar un poquito más cerca y más concienciados. Además, ¿ninguno pensáis que es preciosa la
lengua de signos JAPONESA ♥? La lengua de signos japonesa me parece preciosa y fue genial empaparme
de ella y ver cuán diferente es a la lengua de signos española. Y me emocionó
encontrar tres o cuatro palabras que signado en japonés y en español significa
lo mismo.
Creo
que todos deberíais ver esta serie siempre y cuando no os creéis expectativas
sobre la historia de amor, bueno, no es que sea una fea historia de amor eh, es
solo que es la han complicado demasiado y resulta difícil entender si lo que
Kai siente por Sae es solo atracción u amistad o admiración o amor.
Os
aviso de que es una serie dura, yo me sentí muy triste viéndola, ¡menos mal que
solo tenía 11 capítulos! La verdad es que
no es ningún cuento de hadas. Es una realidad gritada al mundo. Una injusticia
que quema por dentro. Algo con lo que se debe aprender a vivir. Pero es fácil
decir estas palabritas y seguro que difícil hacerlo.
Con Sae vais a descubrir cuanto
deben esforzarse este colectivo, en esfuerzo y en fuerza Sae nos gana a todos,
en talento innato y en agudeza mental. Sae es muy suya y a veces pues por
impulsiva e irónica se muestra realmente dura pero también si aprendes a leer
en ella, si te paras a escucharla, se evidencia cuan bonito es su corazón. Otro
de los puntos fuertes de Orange days es que la música sigue haciendo bailar a
Sae, violín, piano, universidad, Sae lucha y se aventura en todo. A veces cae
de rodillas, muchas veces tiene ganas de rendirse, otras se pregunta mientras
llora porqué le ha tocado a ella, otras no entiende como enamorar a alguien -es
súper inocente- o como confiar en que no será una persona que reste para la
otra. Con Orange days nos metemos de lleno en la vida de Sae, formamos parte de
sus heridas, de sus raíces, de sus éxitos pasados, de sus feedbacks con su
madre y sus amigos, de la música y como esta rige su vida, etc. La madre de Sae también fue un gran
personaje y los amigos (Kai, Shohei, Akane, Keita) igual cuando interactuaban
con Sae. Me encantó como al conocer a Sae todos se esforzaron por aprender la
lengua de signos y al final la usaban de forma espontanea y natural e incluso
tuvieron una preciosa escena de pedir-sueños signando bajo el sol del
atardecer-. A todo esto le daría un diez.
A
los otros ingredientes de esta historia les daria un aprobado justito, y esos puntos
bajos son las historias secundarias entre personajes (el cuadrángulo amoroso
con los amigos, los trabajos y estudios de ellos, etc), el toallero (que no
pinta nada en esta historia) y el hecho de que Kai tuviera una novia. SPOILER Maho era
la novia de Kai y la chica que a veces acogía el rol de guía-interprete con
Sae, así que imaginad lo raro que era ver como Kai jugaba con fuego con Sae y
luego juraba y perjuraba amor a su novia. Pero es que Kai quería de verdad a su
novia y si no es porque esta chica le es infiel con otro novio me parece que
nunca se habría dado una oportunidad con Sae o jamás habría sentido nada más
que atracción/amistad por ella. Me pareció que eso de que Kai tuviera novia y
encima fuera la interprete era querer desviar la atención de lo verdaderamente
importante y además era puro drama de forma gratuita. FIN SPOILER Otro punto desfavorable
fue que el tono de la serie era triste y mas porque Sae llora mucho y lo pasa
fatal por todo lo que lleva viviendo desde hace 4 años, por todas las
adaptaciones que ha tenido que hacer, por todas las cosas que ha perdido (me
partió el corazón cuando se moría de añoranza por volver a oír la voz de su
madre y el cantar de los pájaros) y querer al tonto de Kai no ayudaba en
n-a-d-a (como amigo era su salvación, pero ya). Fueron cuotas de drama que
sobraban en una historia que ya tenía mucho drama. Incluso Kai a veces me
sacaba de quicio y lo mismo los secundarios, nunca paraban de equivocarse o de
retroceder ante los retos. Sae les da mil vueltas a todos ellos juntos.
Y no
diré más porque en serio, se puede juzgar de dos formas muy diferentes.
Actores:
Solo conocía a Narimiya Hiroki(Stand up, Nana 1 y 2) que me gusta
mucho, y otros que me gustaran también... pues la actriz que interpreta a Sae: Shibasaki Kou, y la actriz que
interpreta a su madre: Fubuki Jun, IMPRESIONANTES AMBAS.
En el grupito de amigos también tenemos a Tsumabuki Satoshi(Kai),Shiraishi Miho(Akane),Eita(Keita),Konishi Manami(Maho), etc.
Por
último contaros que a Orange Days le
dieron un premio especial por el uso de la lengua de signos japonesa.
Esta serie la tenía apuntada por tres actores: mi amado Seto Koji♥, mi divertido Yamamoto Yusuke y el sensual Mukai Osamu (a este chico todo le sienta bien). Y también por Maki Horikita.
Esta serie va también a la lista de abandonadas porque vi los 8 primeros capítulos y pasé los siguientes episodios en modo rápido, o lo que es lo mismo, yéndome solo a las escenas que me interesaban.
Me quedé a cuadros tras ver esta serie. O es que no entiendo el humor de los japoneses y sus tramas más propias de anime o es que, ¡esto no tiene ni pies ni cabeza! Voto por todo ello, en realidad.
Serie mala, mala, mala, malísima. Al menos tiene momentos en que intenta mejorar y ser conmovedora con personajes como Sho, Masaru, Satoru, pero esos tres grandes actores no pueden salvar una serie donde hay más malas que buenas interpretaciones y donde el argumento y desarrollo no está puesto con racionalidad, lógica, etc. ¿A quién se le ocurrió esta historia, cual fue el guionista que se inventó una trama tan idiota como esta?
Os cuento, para pagar sus deudas, Chisato se casa con el presidente Ookura, un señor muy, muy rico, que quiere dejarle a esta señorita a sus hijos como herencia. Dicho señor ha sido un padre horrible para todos sus hijos. Es más, él es el padre biológico de Chisato, pero ella, claro, no lo sabe. Rebobinemos, Chisato se casa con el presidente Ookura. SI, EFECTIVAMENTE, Chisato SE CASA CON SU PROPIO PADRE. ¿Os parece pequeña la pesadilla? A mí me parece repugnante.
Ni siquiera debería haber terminado esta serie. Pero no quise hacerle un feo a Mukai Osamu, Yamamoto Yusuke, y Seto Koji, cuyos personajes e interpretaciones eran las únicas buenas de 11 horas y de toda la serie.
Me obligué a ver esta serie porque Seto Koji es mi actor favorito y yo le quiero un montón, y solo por eso, me dije "paciencia, tú puedes". Y al final, a duras penas, la vi. Pero al final tuve que recurrir al truquito del paso rápido en los episodios finales.
Y no solo fue porque la trama cojeara brutalmente, es que la actriz que debe sostener esta serie, la actriz principal, tiene la misma gracia que un besugo, sí, hablo de la famosa Maki Horikita, que podrá tener mucha fama pero siempre pone las mismas caras y la misma falta de emoción. O si no, mirad Hanazakari no kimitachie y ya veréis a que me refiero. En Hana Kimi dije "vale, no está mal", pero al ver que aquí trataba de repetir lo mismo como si estuviera representando la misma historia, esta actriz se me vino definitivamente abajo. Nunca más me apuntaré a otro proyecto suyo (excepcionando el caso de Nobuta wo produce, que no me pierdo yo a Kame y a Yamapi por esta señorita).
No me gusta nada como actúa Maki Horikita. La chica es inexpresiva hasta decir basta, no pone emoción ni siquiera en su voz, nunca se llega a hacer con el papel, y nunca se para a pensar en la propia trama que está haciendo. Es mala actriz. Punto. Y odio como siempre va por ahí con la misma cara de besugo. Y como siempre se queda perpleja cuando un bombón la besa. Y odio su incapacidad para amar a cualquier con quién actúe, por dios, si la serie tiene romance, al menos finge que te enamoras un poquito, no. Pero no, Maki Horikita no sabe ni hacer eso así que, mientras varios chicos se enamoran de ella, ella se queda con cara de piedra y todavía dándole vueltas a los trastos mágicos que creó con el señor mayor con el que se casó.
Y esa es otra, su personaje es de lo peor, se casa con un anciano y nunca se para a preguntarle nada, ni sobre los hijos ni sobre porqué la ayuda, y... hay que admitirlo, es retorcido todo el tema. De solo pensar que su personaje se casaba con su propio padre, que se convertía en la esposa de quién había dado su semilla para traerla al mundo, me da asco. Básicamente, sí. Me entran ganas de salir corriendo. Y luego, este señor tenía muchos otros hijos, y el personaje de Maki no quería saber realmente nada de ellos. Se supone que Chisato debe unir a estos chicos perdidos, debe hacerles encontrar su propia luz, debe arreglar lo que el padre no supo armar, debe ganar el perdón del padre a través de su propio trabajo, debe hacerles sentir lo que es una auténtica familia, pero todo eso queda en una mera idea, porque Chisato solo está ahí bajo coacción.
¿SOLO ACTÚA CON MALAS ACTRICES? POBRE MUKAI OSAMU.
Los otros personajes, pues en general, no lo hacen tampoco bien - excepcionando a los tres personajes de mis tres lindos actores - y no llegan a transmitir gran cosa. Es más, sus interacciones no aportan nada y solo engrandecen el profundo aburrimiento de esta serie. Y todo el humor, todas esas escenas frikis, todo es excesivamente raro, como dice una amiga, es muy de anime, pero al verlo todo en carne y hueso no pega y es un ruina.
Solo Mukai Osamu, Yamamoto Yusuke, y Seto Koji hacen bien sus papeles y consiguen, que por unos minutos, la serie no sea digna de abandonar. ¿Qué quiero decir? Que merece la pena ver las escenas de estos tres, conocer a sus personajes, empaparse de la belleza de estos lindos chicos, encariñarse con ellos, como personajes y actores. Los tres hicieron un buen trabajo dando vida a sus personajes, sosteniéndoles y llevándoles por su vida ficticia. En serio, adoré a sus personajes, y los adoré aún más a ellos. PERO SOLO MERECE LA PENA VER SUS ESCENAS. Las otras es mejor saltárselas. Si estos tres actores os encantan, os animo a darle una oportunidad a esta serie, pero estáis bajo aviso, es mejor si Maki no os parece tan besugo como a mí.
El personaje de Mukai Osamu, Sho me pareció el más maduro de todos, el más sensual, el más, en cierto modo, atrayente, era el más hombre de todos, porque su personaje había vivido algo que pasa mucho pero que en pocas series se recoge, es un padre adolescente, y es un padre que tropieza y que no sabe bien cómo dar lo mejor de sí, pero se esfuerza por hacerlo, por entregarle a su hijo un futuro y cuando ve la oportunidad de volver a tener hermanos no lo duda y con la excusa de la herencia vuelve a involucrarse en esa familia que le dio la espalda, porque en el fondo, sabe que esos niños están tan perdidos como él, y son su esperanza. Y no hay más que mirarle para querer besarle, es sensual hasta decir basta.
Luego, Yamamoto Yusuke, Masaru, interpreta a un chico con gran fama debido a que es un top model pero no es el corriente top model, es uno que tiene mucha pluma y que no soporta ser tocado por una chica, las tiene pánico debido a cierto rechazo que sufrió en su pasado. El personaje de Yamamoto está herido en su orgullo y autoestima, y no sabe cómo encontrar la cura a sus pánicos. No ha sido el mejor personaje de Yamamoto peor lo hizo bien el encanto.
Y luego está Seto Koji, Satoru, a quien habría abrazado mil veces, por su personaje en sí y por ser Seto Koji. Porque yo adoro a Seto Koji, porque este chico me tiene enamorada. Y su personaje se ganó mi corazón desde el primer instante, podrán decir que era un borde pero yo no le vi así, era solo un niño al que habían roto su inocencia. Los padres de - le habían traicionado y le habían dejado sin futuro, habían cogido su don para la magia y lo habían robado, y nunca mejor dicho. El personaje de Seto Koji era uno de los más heridos, tanto que llevaba un año recluido en su propia habitación. Y sinceramente, él se deja encandilar por el personaje de Maki, y resulta creíble, pero es que Seto es capaz de hacerte creer cualquier cosa. Este chico tiene un don enorme en la palma de sus manos y con este personaje suyo me provocó una enorme ternura.
Depende de lo que estéis buscando os gustará o no la serie, pero yo creo que, todas las ideas que quería lanzar, las deja colgadas del aire, sin llegar a crear nada a derechas. Llevada por mi adoración a mis tres lindos y grandes actores, no quise abandonarla. Pero si los personajes principales no os flipan o las tramas random y más propias de anime no os gustan, pasad de este dorama.
Kenken, Shouhei, Hayato, y Enami Kouji son amigos desde que eran niños, han crecido todos juntos, y viven en un pueblo cuyos adultos viven para estropearle los planes a los jóvenes. Estos cuatro chicos son los últimos cuatro vírgenes del pueblo, y en cuanto se entera la asociación de padres del pueblo, ¡deciden que estos chavales no van a echar un polvo, deben ser el orgullo de la villa así que les tendrán muy, muy vigilados! ¡Y adivinad que! Los cuatro chicos al saberse los únicos vírgenes del pueblo, están desesperados por quitarse de encima el 'estigma' que significa ser virgen. Kenken no lo ha hecho nunca porque su novia es de las que juran que hasta el matrimonio nada (y luego resulta ser una golfa que se acuesta con otro), Shouhei está enamoradísimo de su profesora de instituto y está desesperado por ligársela, Hayato es un pervertido que colecciona vistazos de bragas y dicho fetiche espanta a las chicas, y Enami Kouji, el capitán del equipo de futbol del pueblo, siempre cae en el mismo error, hacerse el importante dando a entender que ninguna chica es buena para él (¡su cerebro deja de pensar y solo dice tonterías que no piensa!). Así que, por decisión, o por desesperación, ninguno ha tenido sexo y entre las hormonas y la vergüenza que les provoca ser vírgenes, están desesperados por meterla, punto. Feo, sí. Y la quinta en cuestión es Chie, la amiga de infancia de todos ellos, que vuelve al pueblo tras 11 años lejos, deseando refugiarse en ese bonito pasado que compartió con estos niños.
Una de las cosas más tristes de la serie es que, en el fondo, Stand up, está denunciando eso, esa enfermiza vergüenza, que hace que muchas personas tengan relaciones sexuales cuando no están preparados psicológicamente y cuando no tienen ni idea de las posibles consecuencias que puede traer el sexo. Esta serie fue grabada en 2003. ¿Y no os parece muy fuerte que 12 años después siga pasando lo mismo? Además, la serie, usando a los mayores de la villa, trata de reflejar la hipocresía de los adultos, que te dicen que digas no al sexo y te lo prohíben mientras ellos se creen con derecho a no usar la cabeza en cuestiones de sexo. Hipócrita ¿no? Además, estos adultos sienten que la virginidad es el orgullo de un pueblo, la pureza y demás. ¿Entonces donde quedan ellos?
Ahora si, a por sus personajes. El protagonista principal es Shouhei. Y no le soporté ni un solo minuto. Le aguanté durante once capítulos y lo mismo a esta serie. La aguanté por cabezonería, porque no quería abandonar esta serie, pero la verdad es que para la próxima ya no pienso hacerlo igual. Ha sido un coñazo de serie y encima protagonizada por un auténtico e inaguantable gilipollas.
Lo único salvable de la serie eran Chie, interpretada por Suzuki Anne (¡su rostro me recuerda al de Natalia C Gallego!), y los otros chicos del grupo, pero si soy muy, muy sincera, ¿sabéis por qué me empeñé en no abandonar esta serie? Por Kenken, ese personaje logró enamorarme, desde el principio, y el actor, al que he descubierto gracias a Stand up, Yamashita Tomohisa, me encanta. Este actor es lindo, sexy y su personaje era lo mejor. Kenken era un amor, encima, se salía del típico personaje cliché. Con lo guapo que era Kenken, lo normal es que hubiera sido un capullo. Pero no. Kenken era dulce, romántico, sensible, amable, atento, fiel, luchador, un amor, vamos. Imaginaos como de enamorada logró tenerme este chico♥.
Si no fuera por él, habría abandonado esta serie en el primer capítulo. Y lo malo es que encima que seguí la serie por él, ¡luego acabó fatal! La última decisión de Kenken me decepcionó. Pero en realidad fueron los guionistas los que me decepcionaron y enfadaron muchísimo. Como espectadora sentí que jugaban conmigo porque esta serie se puede dividir en dos. En la primera mitad Kenken está con la asquerosa de su novia (hasta que el chiquillo pilla a su novia con el otro), y Chie dice que está loquita por Shouhei, y está obsesionada con ganarse su amor ayudándole a ligarse a la profesora. Y en la segunda mitad, Kenken se da cuenta de que Chie, la que fue su primer amor, ¡está ahí de verdad, tras once años! Y se enamora otra vez de ella. La corteja. Trata de que Chie deje de pensar en el idiota feucho y le redescubra a él. Parece que a Chie le está empezando a hacer tilín Kenken, y por eso estaba emocionadísima yo. Creía que al final se cumpliría mi sueño, ¡Kenken y Chie juntos y amándose! Y parecía que era así hasta el último capítulo donde la historia pega otro giro y vuelve a arruinarse todo. Kenken se queda con el corazón roto. Y Chie y el cerdo de Shouhei acaban felices y comiendo perdices. Y yo me quedé con cara de idiota y pensando que se habían burlado de mi, que me habían estafado.
Lo mejor de la serie eran los diez minutos finales, donde siempre soltaban alguna perlita que me hacía querer seguir dándole una oportunidad a la serie. Y Kenken, ¡Kenken era mi verdadera razón para ver esta serie! Y ese posible romance con Chie, que me tenía mordiéndome las uñas y suspirando como una loca. Además, el travieso era el mismo actor, Narimiya Hiroki, que interpretaba a Nobu en los live action's de Nana, y el capitán de futbol era ni más ni menos que Oguri Shun, el actor favorito de una amiga mía. Quitando eso... este dorama era tonto en la mayor parte de las ocasiones, nunca pasaba nada, siempre era todo muy aburrido y muy repetitivo, era como un bucle que se repetía y se repetía y volvía a repetirse.
Me cansó muchísimo las ganas de echar un polvo que tenían estos chicos. Es que eran desquiciantes. Lo único que hacían era desesperarse por seguir siendo vírgenes y tratar de buscar chicas que estuvieran dispuestas a librarles de la dichosa virginidad. Y lo gracioso es que sus esfuerzos son en vanos, empiezan siendo vírgenes, y a pesar de las mil ocasiones, acaban con su virginidad intacta.
Hacia el final de la serie, sus ansias de echar un polvo se reducen un poco, porque empiezan a descubrir que el sexo puede traer cosas como embarazos, enfermedades, puede romper corazones, vamos, así, muy lentamente, empiezan a ver el sexo ya no como una vergüenza y algo que conseguir sino como un paso importante en una relación. Influencia de Chie, por supuesto, la chica del grupo. Fue bonito ese cambio en estos chicos. ¿Seguían queriendo sexo? Si. ¿Pero les daba igual con quién? No. Al final llegaron a la conclusión de que esa virginidad debería perderse con alguien a quien se ame. Puede parecer una cosa de chicas pero oye, fue guay que comprendieran que la razón para estar con una chica no es el sexo, estar con alguien porque le quieres y si luego llega el sexo... genial. Pues a esa conclusión llegaron estos chicos en la última parte de la serie.
La verdad es que era entrañable el grupito de amigos, el chistoso fetichista, el capitán orgulloso y con un problema de 'digo lo que no pienso cuando hablo con una chica', y mi dulce y romántico Kenken, estos tres eran geniales, adorables.
Pero Chie, la chica logró frustrarme, me caía bien, me intrigaba que nadie de su vida diaria preguntara por ella, de verdad que yo sabía que a esta chica le había pasado algo muy feo para necesitar volver a vivir un pasado que no iba a volver, forzando sus recuerdos y a estos chicos a crear los lazos del pasado, de nuevo. Chie me caía muy bien y cuando se resuelve el misterio que la rodea pensé 'joder, menudos padres los suyos, su hija desaparece y no se preocupan' y 'no, no le puede haber pasado algo tan feo a Chie'. Pero eso tan feo tenia lógica en Chie, no fue difícil creer el daño que le habían hecho. Esa verdad encajó con lo que ella transmitía. Me caía bien esta chiquilla pero me enfadaba mucho que estuviera tan obsesionada con Shouhei. Y cuando se descubre esa verdad, fue como '¿pero de verdad debo creerme que Chie está enamorada de Shouhei?'. Además, Shouheies un gilipollas. Tal cual. Un imbécil imposible de aguantar (¡lo que me exasperaba una barbaridad porque... él era el narrador y el personaje más importante de la serie, si, este feo cretino!). Este tío es un idiota y un capullo. Se pasa todo el tiempo tratando a Chie como si fuera la tonta y pesada de turno que ha venido a joderle la juventud. Y lo único que hacia todo el tiempo era dejar ver cuán mal personalidad tenia, cuan gilipollas era. Se pasaba todo, todo el tiempo, babeando por la profesora, y al final de la serie viene con la gilipollez de que quiere a Chie. ¿Hola? ¿Por qué no le vas a otra con ese cuento?Este cerdo se lleva a la chica y deja a su amigo Kenken sufriendo.En serio, ¿como el mejor del grupo, podía perder a su primer amor a manos de este tonto asqueroso? Jamás entenderé a los guionistas de esta serie.
Y por último, la relación entre Chie y los chicos fue muy, muy, muy decepcionante. Ella es la única que ha echado de menos a sus amigos y ella es la única que quiere recuperar la relación y es así prácticamente hasta el desenlace. Había escenas de los cinco juntos pero Chie siempre estaba de intrusa, y hacia el final, fue Kenken quien le hizo un hueco en el grupo, llevado por su amor por ella. Pero no hubo una auténtica y renovada amistad entre estos chicos.
Al final sentí que había perdido mi tiempo viendo Stand up, llorando por mi Kenken. No me arrepiento de haber conocido a Kenken, porque el chico es un amor y el actor que le interpreta es guapo y genial (¡y quiero seguirle la pista!), Oguri Shun también es un buen actor y su personaje resultó ser muy tierno, y el pervertido, era divertido y con un lado encantador. Si no fuera por ellos, habría despachado encantada esta serie.
Vamos, entonces, ¿en que se queda esta serie? En cuatro chicos, y sus líos amorosos, o más bien en su poco éxito con las chicas y en su enfermiza obsesión con follar. Y en la obsesión de los mayores porque los jóvenes no tengan sexo. Ya está. A eso queda reducido todo. Stand up debería haber sido una peli y no un dorama porque once horas hablando una y otra vez de lo mismo fue, muy, muy aburrido.
Recomendaban esta película coreana con las
palabras 'muy romántica'. Y tras
verla me he quedado sorprendidísima de que alguien pueda considerar a esta película
como una historia romántica. Trágica quizás. Triste e intrigante sí. Pero ¿romántica? No. Lo único romántico en
esta película son esas portadas que no vienen a cuento y donde yo me pregunto '¿quién es esa chica?'.
Os pongo en situación: Eun Soo es una bibliotecaria
de carácter malhumorado pero buen corazón. Se siente increíblemente triste
porque su novio la ha dejado sin darle ninguna explicación. Trabaja como
bibliotecaria. Y es allí, en su lugar de trabajo, donde conoce a Jun Oh. Este
chef se dedica a arrancar la página 198 de todos los libros que encuentra
porque su novia ha desaparecido de su vida y según él le dejó con estas
palabras 'en la página 198 está lo que
siento por ti'. Y nuestra bibliotecaria al principio se enfada mucho con
este vándalo deprimido. Pero después se vuelca de lleno en la búsqueda de la
página 198, y en consecuencia, de la chica de Jun Oh.
Intriga, ¿verdad?
Pues es un rollo. Es una película aburrida, soporífera, demasiado larga, y con
poco contenido. Para todo lo que dura pasan demasiadas pocas cosas. Encima,
cierto giro del final me dejó perpleja e hizo que el resto de la película no
tuviera mucho sentido. La verdad es que fue una pérdida de tiempo. La trama es
sosa y simplona, aunque al principio se las quiera dar de romántica y
misteriosa. Y encima esa revelación final te hace sentir mucha pena por el chef
arranca páginas pero también te hace cuestionarte cuánto de lo que el pobre
infeliz ha dicho es cierto o no.
No
me gustó nada esta película. Creo que es la película que menos me ha gustado de
todas las asiáticas que he visto. Sentía que me dormía viéndola. La historia
era muy, muy rara. Y no sentía que esta historia me aportara nada. Y como
película de amor, que es como la recomendaban, no vale nada porque NO hay
ninguna historia de amor en esta película.
Es la historia de dos personas rotas
que tratan o de aceptar la pérdida de su amado o de huir de dicha verdad y del
mundo entero. Obviamente, en esta historia no hay espacio para que estos dos
seres rotos puedan volver a creer en el amor. Además, entre
ellos no hay atracción o química alguna. Ni loca los vería juntos. No se ven ni
se sienten como una pareja. Mejor si se quedan como amigos. El final es un poco
abierto así que cada cual puede entender lo que quiera pero...
¿En
serio? ¿Como podían vender esta peli como una historia de amor?
No hubo NADA romántico. La bibliotecaria ayudaba al joven desamparado porque se
veía reflejada en él. Pero ellos no se gustaban.
No
ha habido nada que me gustara en esta película, y mucho menos los personajes principales,
y tampoco los actores que interpretan a dichos protagonistas. Eugene y Lee Dong Wook
me han dejado completamente fría. Dicen que ambos son dos actores muy
importantes en Corea pero yo no les he visto nada especial. Cero emociones en
ellos.
Tenía muchas ganas de ver esta pequeña
película. Cantante famoso que se enamora de una fan suya que resulta ser ciega.
¿A que suena bonito? Pues luego no lo
fue tanto.
La verdad es que esta película me tuvo
entretenida y no me arrepiento de haberla visto, sobre todo porque he conocido
a un grupo de música coreana que es achuchable, he visto algunos videos de los
integrantes de esta banda coreana y son muy cariñosos. Park Gun Il,
Yoon Hak,
Kwang Soo,
Sung Mo,
Ji Hyuk,
y Sung Jeson
los componentes de este grupo. Pero ese final me pareció injusto,
cruel e innecesario. Os aviso: la chica ciega, la amada de Sungje muere al
final de la peli, tras su operación. Eso no me lo esperaba y es la razón
por la que esta película dejó de gustarme. Antes de eso no es que me pareciera
una gran peli o una gran historia de amor pero teniendo en cuenta que está
interpretada por cantantes y no por actores profesionales, no estaba mal,
además, en una hora era muy difícil crear una gran historia de amor y la
historia de una banda que demuestra ser una familia. No estaba mal la película,
tenía su lado híper tierno y estos cantantes eran lindos, así que.... ¡pero ese
final es imperdonable e hizo que ya no me gustara esta peli! ¿A quién se le
ocurrió la jodida idea de matar a la fan? ¿Querían ser crueles? Pues lo
lograron. Si hubiera sabido como acababa esta historia, esta pequeñita historia
de amor y música no habría sido vista por mí.
La historia entre Sungje y Saori fue muy, muy
precipitada. No dejaba de ser linda ¿eh?
Porque los dos se nota que se gustan y que tienen muchas ganas de compartir su
tiempo. Además, la chica ciega siente que esta es su última semana en la tierra
y ¿qué mejor que aprovecharla
enamorándose? Y este cantante ve su oportunidad de enamorarse de alguien
que no le quiere por ser famoso (la fan desconocía su identidad real, aclaro).
Pero desde el principio la historia fue complicada para ambos pero con ese
toque lindo que Sungje, dado que era súper simpático, dulce y cariñoso, ponía.
Hubo una escena, la de la entrevista en la radio, que logró emocionarme. La
verdad es que es una película mona pero ese final la arruina. Una pena enorme.
Mi último encuentro con Ai Yazawa. Paradise Kiss es
el live action de los cinco tomos del mismo nombre que creó Yazawa. Con esta
película he dado por terminada mi relación con Yazawa, no pienso volver a caer
en la tentación de ver o leer nada que tenga que ver con ella.
Paradise Kiss ha sido uno de los peores live action's que he visto. Vi la
película entera por cabezonería, y salí espantada. Dos horas de puro rollo para
un final sin ningún sentido. ¡Esta película
es un coñazo y está vacía de sentimientos! Paradise Kiss no me transmitió nada,
era fría, y su contenido era soso y se podría haber resumido en media hora y no
en dos horas. Además, abusa de drama, de triángulos amorosos, no resuelve nada
bien. Por lo que dicen esta es una adaptación fiel así que ya se mas que de
sobra que NO debo acercarme al original.
No me gustó nada en Paradise Kiss. No era una historia verdaderamente original. Le
faltaba pasión, intensidad, emoción. Es que este paraíso de besos estaba vacío,
de todo. ¿Cómo llenar dos horas de un
vacío enorme? En Paradise Kiss
tenéis la respuesta.
La historia trata de una adolescente llamada
Yukari con problemas de personalidad (porque no tiene básicamente), y los
chicos que la rodean.
La protagonista es
una gilipollas. La tía me cayó mal desde el primer instante y así siguió hasta
el final. Era borde, inaguantable, se creía una diosa, y no tenia personalidad.
Luego estaba el variopinto grupo de diseñadores, los del Paradise Kiss que quieren que la bruja sea su modelo. Estaba el
transexual, el líder bisexual que no hay fémina a quien no le haya metido mano
(George), y la pareja de chico punk y chica arcoíris que se lo montan por los
rincones, clichés, clichés, y mas clichés. Y luego estaba el abandonado
chico estudioso, que estaba enamorado de la chica arcoíris y que quiere vender
que está enamorado de la arpía. Y luego volvemos al líder bisexual, que toda la
ropa le sienta de fabula, que es un genio del diseño pero que lo único que hace
es lanzar miradas que matan, ¿su único
buen rasgo? Que un par de veces baja la guardia pero sin perder su frialdad
así que no logra el objetivo de transmitir emoción alguna. Y volviendo a la
bruja arrogante, que gracias a los Paradise
Kiss abandona el estudio, se hace una top model y soluciona su vida en
cinco segundos, no sería ella si no se siente la reina de un cuento, la que se
relame los labios al pensar que dos tíos, muy opuestos ambos, la vuelven loca.
A mi esta chica no me gustó nada, y no sé si fue cosa de la actriz (Kitagawa Keiko)
o del personaje, pero es que no me creí nada de Yukari. Por no creerme no me
creí ni cinco minutos de película.
Lo único que me hizo gracia de la película fue
ver al estudioso, al menos pude ver como es como actor el chico que interpreta
al príncipe Tamaki del famoso Ouran high
school host club.Yamamoto Yusuke es el mejor de la película con diferencia.
Aunque estéticamente hablando, luce más
guapo y sabe llevar muy bien todo, ropas extravagantes incluidas, George,
interpretado por Mukai Osamu.
He aquí mi última película vista. Y un
auténtico chasco.
¿Os
cuento de que va?Sweet
lies trata de una treintañera llamada Ji Ho que no ha podido olvidar a su
primer amor. El chico en cuestión es Min Woo solo la miró una vez cuando iban
juntos al instituto, cuando la atropelló con su bici. Y eso fue todo en diez años.
Y ahora, despiden a la protagonista, le roban el bolso y un coche la atropella.
¡Adivinad quien conducía! El primer amor. Y la protagonista decide fingir que
tiene amnesia y así, como no se la puede identificar, el chico deberá llevársela
a su propia casa.
Pues así comienza esta simplona película. La sinopsis es
peculiar, ¿verdad? Y prometía ser
muy, muy chistosa. Pues nada que ver. Otra peli aburrida, bastante simple y sin
emoción. No me gustó nada esta película, fueron dos horas larguísimas y no le
pillé la gracia a Sweet lies. ¿Y el
amor, dónde está el amor? Porque AQUÍ no hay amor. ¿Por qué venden esta peli como romántica si NO lo es? Mintiendo al
espectador, me parece muy mal.
La
verdad es que salí totalmente decepcionada de esta película. Esperaba reírme
mucho con ella. Esperaba encontrar una bonita historia de amor. Esperaba que la
protagonista a pesar de estar loca me cayera bien. Esperaba que el arquitecto
creador de lámparas pudiera aportarme algo. Y esperaba que este par fuera... ¿una adorable paraje inmersos en una trama
de mentiras? Pues lo único que se cumplió fue lo de las mentiras. Mil y una
mentiras. Tanto dentro como fuera de la pantalla.
Por si alguien quiere ver la película, os diré
que la loca acaba con novio pero no con el novio que la sinopsis insinuaba y no
digo más. Y un secretillo: el repartidor de comida china no es. A mí que la protagonista acabara con quien acabó no terminó de convencerme. Creía
que para tener una relación debían ser dos los enamorados. Pero bueno. Con el tío
superéxito tampoco iba a ninguna parte. Don-soy-rico-y-glamuroso
era feliz con las mentiras tontas (sin saber que ella mentía, claro) de esta
chica, la perseguía un poco, y luego no es capaz ni de defenderla. Estúpido
esnob. La chica tampoco era un dechado de virtudes, le faltaba un tornillo sin
ir más lejos, pero no era merecedora de que la ridiculizaran. Y el otro, Park
Dong Sik... pega mas con ella, el chico siempre le había escondido que la quería,
pero es que a ella tampoco la veo con ese chico.
La verdad es que esperaba mucho de Sweet lies, creía que sería una peli
muy divertida, aun con todo lo de las mentiras por parte de unos y otros y con
lo de la amnesia fingida. Pero es que, entre que ella está loca, que el otro se
une al campeonato de quién miente mas, y que el idealizado imbécil solo sabe
lucir bonito y fardar de sus ingeniosas lámparas, y que son dos horas, ¡DOS
HORAS! de película donde no pasa nada.... telita.
La peli es mala con ganas ¿eh? Mis expectativas al barro.
Los actores, Park Jin Hee, Jo Han Sun,
y Lee Ki Woo...
no puedo destacar a ninguno de ellos. Cumplen bien su papel. Pero no lograron
gustarme. Y no voy a seguirles la pista.