Ha
sido el único OVA de este enero que me ha gustado. Ha sido cortito, quizás infantil, pero
bonito. Logró despertar muchísima ternura en mí. La protagonista era un amor y
entraban ganas de darle un fuerte abrazo. Era una niña a la que entraban ganas
de proteger y acunar contra mi pecho. Y ese chico, tan diferente a ella,
molaba, era un encanto. Y los dos hacían una pareja de lo más mona.
La historia
es igual a muchísimas otras pero me gustó, su ternura logró conmoverme, sobre
todo por esa parejita que es tan hiper adorable.
Es
la segunda vez que veo este cortísimo OVA. Es una historia muy sencilla, y no
es nada del otro mundo pero en las dos ocasiones que lo he visto ha logrado
entretenerme y enternecerme. Es una monada de OVA. El principio de una linda
historia de amor, seguro. Pero eso, solo el principio, porque la historia está
incompleta. Me habría gustado que hubieran adaptado toda la historia, la
verdad. Me llama la atención y quisiera saber cómo continúa.
La
prota es una niña muy, muy tierna, dulce, entusiasta. La verdad es que, admito
que es muy peculiar, pero tiene ese punto que la hace enternecedora. ¿Y cómo no ver el amor de una forma tan
inocente como lo ve ella? Es solo una niña así que es normal que a su
historia le falte madurez. Y el prota, el jugador de baloncesto, es una monada,
un chico callado y amable. Ojala pudiera ver como es su relación después de que
se descubra que ambos se conocían sin saberlo. Y los secundarios, la amiga de
ella y los dos amigos de él, buenos y divertidos.
La
verdad es que para ser un OVA tan cortito es una monada y es mucho mejor que
animes de larga duración. Lo que demuestra que no importa la cantidad sino la
calidad.
Mire - Mayu.





