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4/10
Fue el primer manga que leí de Kazuka (después probé con esos que he
suspendido), y me dejó con ganas de leer mas de ella. No fue la mejor
historia que podría haber leído pero me gustó. Le recomiendo. Es el único
tomo que merece la pena de Kazuka, asi que os invito a probarlo.
Me pareció una historia entretenida, divertida, un tanto irritante/frustante,
caliente, y sensual. Una peculiar y traviesa historia muy picante. Me
sorprendió que el tema del sexo se planteara de esa forma y la verdad
4/10
Fue el primer manga que leí de Kazuka
(después probé con esos que he suspendido), y me dejó con ganas de leer mas
de ella. No fue la mejor historia que podría haber leído pero me gustó. Le
recomiendo. Es el único tomo que merece la pena de Kazuka, así que os invito a probarlo.
Me pareció una historia entretenida, divertida, un tanto irritante/frustrante,
caliente, y sensual. Una peculiar y traviesa historia muy picante. Me
sorprendió que el tema del sexo se planteara de esa forma y la verdad es que
disfruté de esas escenas entre los protagonistas. Además, ambos estaban
loquitos y se gustaban un montón aunque lo hubieran negado por años. Eran muy
mono juntos, aunque quizás debería decir explosivos. La parte del romance no
tuvo una base asentada pero la atracción sexual trataba de compensar eso.
Me sorprendió esta historia y me sorprendieron sus protagonistas. Fue algo
intenso intercambio entre ambos. La pena es que también hubo hueco para
malentendidos que solo entorpecían la historia. Me habría gustado que se
hubiera prescindido de eso a cambio de conocer mejor a los protagonistas.
Me gustó el desparpajo de Kazuka,
fue lo que hizo entretenida esta historia. Además de la química sexual entre
el chico travieso y experto en sexo y su virginal amigo de infancia. Me hizo más
gracia el chico virginal y no porque fuera inexperto sino porque era el único
que tenia profundidad. Las ilustraciones, lindas, y la portada, ¡no acompaña!
Tenía
muchísimas ganas de volver a leer a mi querida Natsumi Honda. Había quedado tan enamorada con una de sus
antologías, ¡que solo quería leer mas obras suyas! Y me apetecía leer algo
como Princess. Los matrimonios de
conveniencia no me llaman la atención, pero ¿un romance entre dos mejores amigos? Por supuesto que sí.
4/10
Como
no, no podía faltarme leer esta antología de Natsumi Honda, mangaka que me encanta. Me lo pasé bien leyendo
esta antología, me reí un poquillo con ella, suspiré, y me tuvo entretenida.
Pero no fue una gran maravilla. No fue lo que Natsumi me entregó con su otra
antología.
Os
recomiendo esta antología porque es bonita, refrescante, y contiene cinco
historias de amor, muy, muy diferentes. Pero tampoco han conquistado mi
corazón. Y la verdad es que he tenido que volver a mirar el tomo para
recordar las historias (salvo la primera, que fue la que más me gustó y la
que si recordaba). Son historias tiernas, entretenidas, con un toque
romántico, su toque pícaro, y dosis bastante agridulces para lo que suele ser
esta autora.
Los
relatos, pues tenemos algunas historias curiosas, sobre cantantes, amigos de
infancia, concursos de belleza masculinos, una variedad bastante grande. Pero
como digo, no son relatos que se diferencien de otros. No destacan. Son
lindos y un poco dolorosos y tienen protagonistas que caen bien, pero ya
está. Y en el fondo todo esto me duele porque Natsumi puede dar más, mucho más. Pero si queréis leer algo
ligero y romántico y agridulce, ¡esta es vuestra historia!
Mi
relato favorito, como digo, ha sido el del chico que es un cantante y que por
casualidad, se refugia en la casa de una chica normal. Fue encantador.
Romántico. Soñador. Y no lo he olvidado, cosa importante. Fue el más lindo de
todos. Y me habría encantado que Natsumi nos hubiera dado más de su historia.
Las
ilustraciones, una preciosidad, como siempre. Esta mujer tiene un don para
dibujar.
Por
último, y a pesar de estas decepciones literarias con Natsumi, quiero leer más de ella. Siempre. Porque me encanta. Y
quizás por eso, con obras así, le exijo más. Pero no dudéis en leer Kiken na honey, tiene momentos muy
lindos.
3'5/10
De verdad que quería conocer la historia de
Hiro y su prometida y protegida. Natsumi
Honda repite aquí la trama inicial de uno de sus relatos cortos de una de
sus antologías. Chica rica e indefensa tiene un guardaespaldas que tiene su
misma edad, va al mismo instituto, y solo tiene ojos para ella. Hiro es el
guardaespaldas en este caso, y él es el chico pobre (al menos en comparación
con ella) y debido al rol de guardaespaldas-protegida, tienen un extraño rol
de ama y sirviente, pero sin todas las connotaciones. Los dos han crecido
juntos pero este rol les ha impedido ser amigos. Ahora a ambos les han
impuesto casarse (aquí es donde se acaba la similitud con el relato, en este
giro), pero solo uno de los dos está enamorado del otro.
La verdad es que me ha decepcionado un
montón este tomo, esta historia, estos personajes. Esperaba algo precioso
porque, oye, ¡es Natsumi Honda, y Natsumi es capaz de
cosas muy bonitas! Pero no. En esta historia se olvidó de que debía crear
una historia romántica, soñadora (partiendo de que esto es un cuento de
hadas), divertida, sensual y con una pareja muy linda. Y no fue así. No digo
tampoco, que fuera un tomo horrible, por qué no, pero no tuvo nada que la
hiciera especial y la mire por donde la mire solo puedo ver que tiró al suelo
mis expectativas. Me llevé un chasco con esta historia. Me habría gustado que
de esa premisa hubiera nacido una preciosa historia de amor, y que contuviera
cosas que la hicieran diferente a otras historias. Pero no fue así. Todo fue
soso y predecible. Muy entretenido e imposible de dejar/abandonar, pero nada
especial, cosa que me hizo querer llorar.
 
Hiro
como protagonista masculino no le vi acertado. No sentí cariño por este Hiro,
no se me desbordaron mis sentimientos por él, porque ¡no me provocó sentimiento! El chico era agraciado y protector,
pero ya, ahí quedaba todo. La verdad es que no me gustan los de su tipo, muy tíos
buenos pero unos bordes y encima reservados e indescifrables. La prometida, típica,
muchísimo, la típica damisela en apuros que no sabe hacer nada y que ni
cocina bien, ni sabe cuidar de un hombre (detalle machista), y vive en torno
a Hiro, del que nunca aparta sus ojos incluso cuando ansia libertad y ser
invisible.
Como
ambos aceptaban casarse, era de esperar, que siendo amigos de infancia, su
aceptación fuera un símbolo de su amor secreto. Pues no. Ella le quiere desde
niña pero él no es hasta que se prometen que empieza a sentir algo. Ese hecho
fue un puñal y me molestó mucho. Además, a pesar de pasar tanta tiempo
juntos, no se conocen realmente, no saben que ha vivido el otro, que les
gusta o con que o quien sueñan.
Me
habría gustado que esta historia hubiera hecho una historia menos predecible,
sin excusas y estorbos de malentendidos, dudas sobre si Hiro la quiere, etc.
Al final todo giraba eternamente a: '¿Hiro
me ama? ¿Valdré bastante para ser su mujer, soy digna de tal dios perfecto?'
Pues esos son los pensamientos que le rondan muchas veces a la prometida.
Estéticamente son una pareja hermosa, Natsumi Honda ilustra magistralmente
bien.

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¿Habéis
visto que portada más atractiva? Sí, a veces soy de las que caen ante un
dibujo bonito. Pero lo que me atrajo de Tobenai tori no fue su portada, fue
su sinopsis.
0/10
En el género new adult es muy común leer sobre chicas que han sufrido violaciones,
pero en manga es un tema casi tabú. Este libro prometía que tocaría ese
tema. Y lo ha hecho, pero ha sido tan dramático y tan superficial todo que
no me ha gustado nada pero nada de nada. Creo que un tema como este hay que
tocarlo con mucha¿Habéis visto que portada más
atractiva? Sí, a veces soy de las que caen ante un dibujo bonito. Pero lo que me
atrajo de Tobenai tori no fue su
portada, fue su sinopsis.
0/10
En el género new adult es muy
común leer sobre chicas que han sufrido violaciones, pero en manga es un
tema casi tabú. Este libro prometía que tocaría ese tema. Y lo ha hecho,
pero ha sido tan dramático y tan superficial todo que no me ha gustado nada
pero nada de nada. Creo que un tema como este hay que tocarlo con mucha
delicadeza, tomárselo en serio, no resolverlo con una página y un amor del
pasado.
Nos encontramos con una protagonista que fue violada en su niñez, pero por
miedo, nunca habló de ello. Y desde ese mismo momento se convirtió en una "enka", es con ese término
como denominan en Japón a las niñas que venden sus cuerpos a cambio de un
dinero con el que luego comprar ropa de lujo, caprichos, etc. Vamos, es
prostitución entre niñas y señores mayores y es ¿ambulante? Es una pena que sucedan cosas como éstas, que nadie
esté ahí para hacer rebobinar a estas niñas, pararse y enseñarles que más
vale que se amen primero a sí mismas y que el precio no merece la pena,
valen más que cualquier joya o falda, o lo que sea. En este caso, Aoi no lo
hace por estas cuestiones, es porque necesita castigarse a sí misma. En
serio, me fulminó que esta niña, que había sufrido algo horrible, durante
años se torturara así a sí misma.
 
El gran problema es que Yuu Mitsuha
resuelve la cuestión de la violación y de la prostitución con un chasquido
de dedos. Primero pone al límite la vida de Aoi, y ya de paso, la de su
amoroso amigo de la infancia (Kaoru, este chico era todo amor), y después
de que peleas, nuevas violaciones, colapsos, etc etc e incluso un intento
de suicidio, se sucedan, todo se resuelve con un beso y un te quiero. ESTA
NIÑA NECESITA UN PSICÓLOGO, NECESITA DENUNCIAR LO QUE LE SUCEDIÓ, NECESITA
ASISTIR A TERAPIA PARA APRENDER A QUERERSE Y DEJAR DE CULPARSE POR ALGO DE
LO QUE FUE UNA VÍCTIMA, NECESITA DEJAR DE PENSAR QUE CUANDO TE HIEREN EL
ÚNICO RECURSO ES HERIRTE TÚ TAMBIÉN.
Odio que se cojan temas como este para resolverlos así, me enfada que cosas
como estas ocurran en el mundo, y lo peor, que nadie las ayude. ¿En serio este manga va a ayudar a
alguien, va a darle una idea de cómo salir de esa situación, de cómo
encontrar consuelo y esperanza? Así no se hacen las cosas.
0/10
Otra vez Saki Aikawa. ¡Con lo que me gustan sus ilustraciones y resulta
que últimamente no me gustan sus tramas y personajes, sus historias en sí,
vamos!
Una de mis historias favoritas comienza
con una sinopsis parecida pero hasta ahí llegaban las similitudes.
¿De qué trata esta historia? Mahiro es una empollona, la típica que
estudia mucho, que usa gafitas, vamos, un enorme cliché, y más si le
sumamos que es poco agraciada y que Hinata, solo la ve como una chica fea.
¿Que quien es Hinata? Pues otro cliché. El típico
niñato rico que va por ahí despreciando a las personas, creyéndose
irresistible y el tío más listo y más sexy de Tokio.
¿Y donde se conocen ambos? Pues ya son compañeros de clase. Él
siempre la llama fea y ella se enfada y bueno, que no se soportan. Después
coinciden con ella vestida de maid (porque trabaja en un café de cosplay) y
aprovechando que él no la reconoce y que se la quiere ligar comienza esta 'aventura'.
Esta es una de las peores parejas con las
que me he cruzado, de esas que ni de lejos deberían acabar juntos porque
solo se torturan mutuamente debido a que ¡se odian y punto! Nunca llegan a enamorarse, nunca llegan a
cambiar su opinión sobre el otro. Hinata y Mahiro NO se gustan a pesar de
ese imposible de creer happy end.
Mahiro e Hinata NO me gustaron, eran muy,
muy irritantes, y soporíferos, igual que su historia. Y absurdos.
Fue una de esas historias sin gracia que
no son ni románticas ni originales ni creíbles. Una pérdida de tiempo.
Lo único salvable son las ilustraciones.
En resumen: Exasperante, frustrante, y
termina por ser odioso.
Mire - Mayu.
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