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9 de marzo de 2018

Temporada de Cine #17 (Febrero)

¡Hola! Aquí tenéis otro de los Temporadas de Cine que os había prometido en el Wrap Up febrero. Aún sigo teniendo más películas de las que hablaros pero quiero saber que opináis de éstas. Os leo en comentarios, un montón de gracias por pasaros por aquí 😘.

Sin nota


País: Estados Unidos.
Año: 2018.
Biografía (Basada en hechos reales)

Tonya Harding fue la primera patinadora estadounidense en completar, en 1991, un triple salto axel en competición. Pero el éxito sobre el hielo no siempre estuvo acompañado de felicidad en su vida personal. Esta película biográfica recorre su vida desde que era una niña hasta su adultez.

No sé si soy la única pero yo antes de ver esta película desconocía por completo quién era Tonya, lo que tampoco es raro porque Tonya hizo historia cuando yo solo tenía un añito (1991). Mi madre tampoco la conocía, y mi padre como es un encanto nos acompañó a verla (a nosotras nos gustó y a él no). Nosotros fuimos a ciegas con esta biografía y creo que fue un acierto o no me habría atrevido a ver esta película tan triste.


Como digo, a mi madre y a mi nos gustó esta película, lo que no quiere decir que la vida de Tonya fuera una maravilla porque no lo fué, en todo caso fue todo lo contrario a eso y nosotras nos quedamos admirando a Tonya porque hay que ser muy fuerte para salir de eso. Obviamente no puedo juzgar su vida pues fue real, fueron sus pasos, o los de otros los que dominaron su historia. Pero si que lloré y sentí una pena gigante en mi corazón al ver como quienes debían amarla solo destrozaban su alma.


Es una historia apasionante, que me absorbió, sólo decayó a mis ojos en la parte donde te narran el conflicto con su mayor rival (pero sé que los que conocían a Tonya querían escuchar esa historia en particular). El resto de película me pareció increíble por su mezcla de tonos, lo mismo me hacían reír por su ironía y mala leche, como me encogían el corazón con los dramas de su vida, sentí que esta película biográfica estaba desarrollada con originalidad e ingenio.

La verdad es que os recomiendo Yo, Tonya, también necesitamos escuchar historias reales como éstas, donde se nos muestra sin ningún tapujo las vidas de unas personas muy normales, desligándose de las típicas imágenes idealizadas.


Yo, Tonya nos deja ver el amplio caleidoscopio del mundo del patinaje artístico, desde las actuaciones de Tonya, que eran una auténtica pasada y a mi me dejaban enamorada, era tan valiente y arriesgada, tan fuerte sobre el escenario, como un huracán, brillaba muchísimo con esa creatividad y ese riesgo; hasta lo injustos que eran con ella los jueces por el hecho de importancia de ser de una familia pobre (vivían con lo justo, al punto de que Tonya se hacía sus propios vestuarios), divorciada (su madre se casó y divorció muchas veces) evidenciando que este mundo es muy elitista y realmente se tiene en cuenta todo pues los ganadores deben ser a imagen y semejanza de lo que los países quieren proyectar, fue doloroso abrir los ojos a esta realidad y tuvo que ser terrible para Tonya que ese mundo quisiera hundirla, ella era un diamante y tendrían que haberla amado por eso, no por el hecho de no ser una blanca de clase media o alta.



En el plano personal Tonya era un personaje complicado, con una vida difícil. Nos dejaron conocerla a sus tres añitos y de verdad que era una cosita preciosa y llena de talento. 




Después vimos su yo niña, interpretada por mi amada niña de Un don excepcional: Mckenna Grace, y de verdad que disfruté mucho tanto de la niña actriz como de su personaje en sí: una niña salvaje pero buenísima, con una dulzura increíble y una gran resiliencia y madurez impropia de su edad.


Cuando creció me encontré con la actriz que me enamoró en La leyenda de Tarzán (aunque no la reconocí, así que imaginad cuan caracterizada estaba): Margot Robbie. Durante la película realmente sentí que ella era Tonya, no solo una actriz fingiendo ser Tonya. Me encantó el equilibrio que le dio a su personaje, con su combinación de mala leche, dulzura y vulnerabilidad.


Tonya era muy fuerte en lo profesional pero en lo personal su autoestima estaba hecha polvo y eso me rompía el corazón pues ella valía muchísimo y se esforzaba de un modo tan grande en todo lo que hacía… ¡y nadie lo veía! Mientras veía a Tonya sentía compasión y pena por ella pues sus patrones mentales son un desastre en cuanto a relaciones personales, todo lo que ella conoce es el maltrato y por eso no percibe que eso no es amor. 


Desde niña su madre se encarga de hundir su amor propio, desvalorándola, y pegándola cuando le viene en gana, además de otras formas de humillación (como cuando no la deja de chiquitita ir al baño y se mea en la pista de hielo), y de adolescente y adulta la locura de su madre se agrava, o llamémosle por su nombre: la maldad (cuando le lanzó un cuchillo a Tonya fue el colmo).


Cuando Tonya conoce a Jeff a sus 15 años su infierno no ha hecho más que empezar. Él vuelve a reafirmar su idea de que el amor son golpes y humillaciones, combinado con el deseo y la pasión loca que hay entre los dos. Jeff es un maltratador, y realmente me asustaba, no hay nada que él no sea capaz de hacer, como cuando dispara a Tonya, y la policía y la sociedad de esa época favorecen ese machismo y esos maltratos que podrían haberla matado pues antes la mujer debía callar y soportar todos los golpes de su esposo. 




Durante muchos años Tonya está muy ciega y es incapaz de salir de esa red de maltrato, porque siente que nadie va a quererla y que esa es una relación normal, cuando es todo lo contrario. Lo peor es que ella sienta que es su culpa, incluso su yo que habla desde el futuro resalta este hecho, ese “¿como una víctima podía sentirse la culpable de los maltratos de su esposo?” 



Creo que pocas veces he visto en pantalla una relación tan tóxica, y de verdad que yo deseaba que Tonya aprendiera que ella no merecía toda esa mierda. Fue un alivio que ella un día se liberara de él pero fue demasiado tarde y pagó un precio muy alto.




No sé qué habrán sentidos otr@s pero yo conecté con la Tonya de Margot Robbie (te adoro), y no me extraña que estuviera nominada a los Oscar como mejor actriz, es la historia de una mujer con mil matices a la quise proteger cuando no era fuerte, y a la que vi brillar por su corazón y su talento, que aunque quisieron aplastarlo, no lo lograron del todo.


País: Estados Unidos.
Año: 2011.

Ambientada en el Mississippi de los años sesenta, narra la historia de Skeeter (Emma Stone), una joven sureña de Estados Unidos que vuelve de la universidad con el sueño de convertirse en escritora. Pronto revoluciona a los habitantes de la ciudad, cuando decide entrevistar a mujeres negras que se han pasado sus vidas cuidando a familias de la zona y se enfrentará con la señoras blancas que las tienen a su cargo, comenzando un conflicto social que revolucionará la visión de las cosas.

Pese al peligro que esto puede conllevar para las antiguas amistades de Skeeter, la colaboración entre ella y Aibileen (Viola Davis, 'La duda'), el ama de llaves de su mejor amiga, continúa, y pronto más mujeres se decidirán a contar sus historias.

Completan el reparto Bryce Dallas Howard, Jessica Chastain, Octavia Spencer, Allison Janney y Sissy Spacek ('Carrie'). Dirige el también actor Tate Taylor.



¿Habéis leído Criadas y Señoras? Yo si, es más, es uno de mis libros favoritos, y recuerdo que lo conseguí en papel justo en el cumpleaños de Even el año pasado. Pero no fue hasta hace un par de semanas que pude ver la película en telecinco. Eso de ver una peli con anuncios es un rollo pero Criadas y Señoras lo merece porque es una maravilla.

Al principio creo que no paraba de comparar la película con el libro, con lo que no terminaba de dejarme sumergir en ella, pero poco a poco fui desligándome de eso, y volví a vivir esta historia con sus preciosas protagonistas. Es verdad que siento que se las conoce en más profundidad en el libro pero aquí también siento que vemos sus yo completos y las quise mucho.


Realmente me gustó mucho la adaptación, incluso lloré al final, creo que todas las actrices están sublimes y supieron dar vida a esos personajes que tan nítidamente yo recordaba.

Es verdad que como recordaba tan bien el libro no tuve sorpresas con la película pero realmente la disfruté mucho. Me gustaría verla por segunda vez para poder vivirla sin pensar en nada más y entonces regalaros una reseña en condiciones.

Añadir que por favor, si no la habéis visto, id corriendo a verla, esconde verdades como puños, y también esperanza. Estas mujeres son todas unas valientes, y se merecen aplausos y abrazos, de esto están hechas las pequeñas heroínas.


Adoro a Emma Stone y a Octavia Spencer, ¿lo había dicho ya? Y adoré a las otras, fue un placer conocerlas. Incluso a los chicos me encantó conocerlos.

5/10



País: Estados Unidos.
Año: 2009.


Emma (Anne Hathaway) y Liv (Kate Hudson) son amigas desde que eran pequeñas y desde entonces han planeado con todo lujo de detalles cómo serían sus bodas. Hay un elemento fundamental: la ceremonia debe celebrarse en el Hotel Plaza, el lugar de moda de las bodas en Nueva York. 


Las jóvenes tienen 26 años y ya están dispuestas a organizar la boda, sin embargo, un error en la concertación de las fechas hará que ambas coincidan. A partir de entonces, se producirá una disputa entre ellas por ver quién consigue hacer su ceremonia en el lugar soñado.

Esta película la quería ver desde hacía muchísimo y por eso aproveché para verla con mis padres en Amazon Prime. No es la mejor película pero es entretenida y está protagonizada por dos actrices a las que adoro muchísimo, Anne Hathaway y Kate Hudson.


A Vero no le gusta esta película pero a mi si me gustó. No es ninguna gran maravilla pero si que se me pasó volando y me entretuvo. También me hizo reír pero tuve un extraño sentimiento para ser una comedia: tristeza. Porque no dejamos de ver como una amistad se va rompiendo a pedazos.



La historia me gustó porque se desarrolla de un modo original, y se enfoca la amistad desde un ángulo diferente. Dentro de una amistad de tantos años es muy difícil que no hayan problemas, y el mayor conflicto de Emma y Liv es que ellas necesitan ir al mismo ritmo en la vida y que solo desean mostrar a la otra lo mejor de sí mismas con lo que si algo les sienta mal no lo dialogan, y todo es por su deseo de que nada rompa esa amistad. Es fácil ver desde fuera que ambas se estaban equivocando a pesar de quererse mucho, ¿verdad? Y la doble boda solo deja que todo eso salga a la luz y yo quise llorar porque ambas se estaban perdiendo mutuamente.


Creo que es una buena historia aunque no me haya calado hondo. Sus personajes nos hacen ver que ellas eran al principio bastante estereotipo y sacar lo peor de sí mismas las hace poder plantearse cómo quieren ser, si necesitan ser fuertes todo el tiempo o también pueden tener sus defectos.


Al principio me gustaba más Emma porque es una chica muy dulce y alegre que no sabe cómo decir no a los aprovechamientos de los dos, con lo que yo la veía bastante frágil, y me parecía encantadora, aunque quizás eso último es por ser la actriz que es, pues me tiene enamorada desde cría. Después Emma no me gustó tanto porque en realidad es un poco loca obsesiva y llega muy lejos con su rencor hacia su persona favorita.

 

Liv me gustaba menos al principio porque es la típica chica perfecta y super fuerte con la que no me identifico para nada. Ella necesita tener el control de todo porque perdió joven a sus padres y no piensa ponerse en una situación vulnerable pero cuando pierde a su mejor amiga saca también su lado gamberro y por suerte vi un lado dulce y vulnerable de ella, es realmente sensible y sentí que su personaje creció durante la historia. Kate Hudson también me gusta mucho como digo, y era emotivo verla llorar.


La historia contiene romance por supuesto. Aunque no me lo esperaba, mi romance favorito fue el de Liv con su novio, me gustó mucho esa pareja, eran tiernos, divertidos, encantadores. 



Al principio creí que ella estaba loca con el tema de casarse pero después me di cuenta de que él estaba loco por ella y amaba todos sus defectos. Me gustaron sus momentos cotidianos, sus bromas de señor y señora pitufo, y sus besos.


Emma y su novio fueron bonitos los primeros segundos pero después me di cuenta de que ellos no tenían ninguna chispa a pesar de ser los dos guapísimos y de esa pedida de mano tan peculiar. Su novio no soporta a Liv y tampoco quiere a una Emma que tenga defectos y carácter. En cambio el hermano de Liv (adoro a ese actor) tenía una química brutal y muy sexy con Emma, yo quería que se llenaran de besos.



Si queréis saber qué travesuras se hacen la una a la otra, y todo lo que les depara el futuro, esta película tan amena os está esperando.

4/10


País: Estados Unidos.
Año: 2014.

Keith Michaels, exitoso guionista de una única película famosa (eso, sí, ganadora del Oscar al mejor guión), no pasa por un buen momento. Desesperado por no vender ninguna de sus ideas a los estudios y prácticamente en la ruina, Keith abandona Hollywood y acepta un trabajo como profesor de escritura en una pequeña universidad, sin ninguna experiencia como docente y sin ganas de adquirirla. Sin embargo, las circunstancias harán que, poco a poco, su relación con alumnos y compañeros evolucione de maneras sorprendentes.



Esta película la vi con mis padres en mi canal de Movistar, como ya notáis me encanta ver películas con ellos 😊 y la elegí porque adoro a Hugh Grant, le tengo mucho cariño a este actor.

La historia es simpática aunque a mi se me hizo un poco larga, tiene sus momentos de risas pero no se enfoca en eso. En realidad es una historia de segundas oportunidades y de aprender a vivir de un modo diferente, enfocado menos en el éxito y más en la calidad, es una historia tierna.




Keith está completamente quemado con todo porque un día parece que lo tuvo todo y ahora no tiene nada, ni éxito, ni amor ni vida familiar, menos aún creatividad para crear un guión de cine que le haga volver a brillar de adentro hacia fuera. Él es cínico y amargo, cosa que hace que no se muerda la lengua y tenga disputas con cierta profesora que ama a Jane Austen.




Gracias a los alumnos que le rodean en este cambio de vida Keith vuelve a sus orígenes, a los que le hacen creer en los demás y desarrollar amistades. Esos alumnos, cada uno tan peculiar, necesitan de alguien que les guíe y que les haga sentir que son valiosos y eso es lo que hace Keith por ellos al implicarse naturalmente.  



Mayu.

23 de mayo de 2014

CRIADAS Y SEÑORAS DE KATHRYN STOCKETT


Criadas y señoras es una novela demasiado especial, que no se puede definir con palabras. Allá voy :).

CRIADAS Y SEÑORAS DE KATHRYN STOCKETT:



Ha sido sorprendente lo que he encontrado entre sus páginas, esa es una de las palabras que definen esta novela, sorpresa. Yo no me esperaba nada de lo que me he encontrado en Criadas y señoras, y todo ha sido duro, y maravillosamente especial. Tierno, emocionante, conmovedor, y precioso, y doloroso a momentos. Sinceramente, no tengo una obra con la que comparar esta novela. No ya solo por el género al que pertenece esta obra, en el que admito que prácticamente nunca me aventuro, pero con esta obra creo que hacerlo ha sido todo un acierto. Pero no es solo eso, Criadas y señoras es una obra única y especial, tremendamente humana, y sencillamente conmovedora. Esas son las otras palabras que definen esta obra.

Lo que más me ha gustado ha sido su facilidad para llegarme adentro. Kathryn Stockett no necesitaba decir más que unas pocas palabras y esa naturalidad suya me llevaba a reír, a llorar, a amar, o a odiar, lo que se terciara. Sin duda, me ha parecido una gran escritora, que sabe conmoverte, tocarte, y que lo hace con absoluta naturalidad. He llorado leyendo esta novela, a veces era de rabia, o de dolor, pero también de pura emoción, de alegría, ¿sabéis? Como el eco de la libertad.

Criadas y señoras es una novela especial, que sabe a vida, a pequeñas cosas, a gritos valientes, a ecos tiernos, a abrazos de chocolate, a golpes de diamantes, a látigos en la piel. No todo lo que esconde esta novela es bonito o sencillo u optimista, porque es la vida, sencillamente, en toda su realidad, con sus virtudes y sus defectos, con las elecciones que hacemos, con los errores, los aciertos, las traiciones y el pulso valiente del corazón, esa fuerza que nace de no se sabe donde pero que lo transforma todo, y como no, es una novela muy dura por su ambientación, por el momento que nos describe, por ese tremendo racismo que se respiraba en 1962 en Mississippi, EE.UU.

Es una obra de la que no es sencillo hablar, pero me ha llegado muy adentro, y estoy segura de que la releeré, y me ha encantado haberla descubierto gracias a la biblioteca, y gracias a haberla encontrado en sus estanterías, haberle dado una oportunidad. Y también tengo muchas ganas de ver la película, de la que he oído muchas cosas buenas, y yo solo espero que sea tan especial y conmovedora y tierna, y dura, y sencillamente humana, y emocionante, como la novela.

Tengo que admitir que he tenido el corazón en vilo durante toda la lectura de esta novela, pero no era para menos, y me la he bebido, fue empezarla y engancharme a ella, necesitar leer más, necesitar respirar más de estas protagonistas tan especiales, y de esa historia, que como una montaña rusa, se va abriendo paso entre sus páginas.

Criadas y señoras es una novela preciosa, sí, mucho, también muy dura, pero sobre todo, tan natural y tan conmovedora... Yo no podía creerme como Kathryn Stockett conseguía llegar tan adentro de mí y hacerme derramar tantas lágrimas, así, en un segundo, sin pensarlo, sin pretenderlo.

Sin duda, esta es una de mis mejores lecturas de este 2014, ha sido una obra increíble, y la única pega que le pongo es que a día de hoy no haya una segunda parte, porque ese final es triste y a la vez esperanzador, es como la libertad, y no sé, yo necesito más de estas protagonistas tan valientes, y que tanto me han dado, porque entre sus páginas he sentido cada filo de su corazón, cada pequeño hecho de sus vidas, sus virtudes, sus defectos, todo lo que las hacía únicas, especiales, todo lo que las hacía luchar, protagonistas como estas no se olvidan, quizás no me hayan enamorado perdidamente, pero si me han llegado al corazón, las he sentido en mi pecho, y ojala pudiera cobijarlas, pero, ¿sabéis qué? Mejor las dejo en libertad, solo que no quiero, ni quería despedirme de ellas.

Cuando iba llegando hacia el final de esta novela, no quería acabar sus páginas, no quería abandonar a protagonistas tan valientes, y que todavía, tienen tanto por decir, porque esa es la cuestión, Skeeter, Minny, y Aibi, tienen todavía tanta vida por delante, y tanto por contar, y yo quiero formar parte de ese viaje, no quiero poner y final con ellas, quiero esa segunda parte, quiero ver como Skeeter se convierte en una exitosa periodista, quiero ver como se enamora locamente de alguien que la ame con libertad y respeto, quiero ver como sus ideas empiezan a hacerse eco en ese nuevo mundo que representa Nueva York, quiero ver como sus libros le roban el corazón a las personas, como el eco de su alma se hace un hueco en el mundo; quiero ver como Minny cambia su propia vida y la vida de sus hijos, quiero ver como encuentra la paz trabajando para esa familia que ahora, en cierto modo, también es la suya, quiero ver como todo ese dolor que desborda su corazón empieza a desaparecer, y como esa felicidad que la esquivaba, empieza a rodearla, impregnando algo más que sus creaciones culinarias; quiero ver como Aibi abre los brazos ante esa nueva aventura en su vida, ante ese mundo que por fin parece abrirse para ella con tantas promesas, quiero ver como vuelve a sonreír, quiero ver las maravillosas sorpresas que le traerá la vida, quiero ver como las personas llegan a su vida, pero esta vez, para quedarse.

Quiero ver más de ellas, ¿no veis que ya las echo de menos? No son personajes de una novela, no son el eco de unas letras, son personas reales, que podrían haber existido, que seguramente existen. Aibi, Skeeter y Minny están vivas, se escapan del papel, y sus ideas, sus metas, sus gritos de libertad, sus palabras soterradas en un papel, sus almas, desbordan cada página de Kathryn Stockett, y me hicieron lanzar más de un suspiro, y querer llorar y bailar al mismo tiempo, ¿sabéis? Porque Skeeter, Aibi y Minny son de esa clase de heroínas que se te quedan dentro, no son tremendamente perfectas, no son increíblemente adorables, pero son reales, y son maravillosas, son encantadoras, y viven su vida con un corazón que aún ahora, me sigue emocionando y conmoviendo, aún ahora, mientras las rememoro, quiero llorar, porque quizás no sean, lo más bonito del mundo, pero si son un amor y se merecen cada instante de felicidad, se merecen todo el éxito, todo el amor, y toda la libertad que este mundo pueda ofrecerlas. Se merecen una vida donde el miedo no exista nunca más, donde las barreras no las hagan sentir pequeñitas, donde el mundo no sea todo blanco y negro, y nunca mejor dicho. Estas tres maravillosas protagonistas, se desafiaron a sí mismas, y con su lucha, aprendieron mucho más de lo que esperaban, y al final, como lectora, también me enseñaron mucho. Sin duda, su lucha y sus pasos, y su valentía, es digna de aplaudir.

Yo las he adorado, ¿cómo no hacerlo? Quizás no siempre han tomado las mejores decisiones, pero, nadie lo hace, nadie hace de su vida un eco perfecto. Todas ellas aprenden al vivir, tienen dudas, tienen miedos, pierden, ganan, se equivocan, aciertan, se rompen, y vuelven a recomponerse, desafiando al mundo, al dolor, con su fuerza, su valentía, su humanidad, su dignidad, su libertad, su optimismo.

Lo que más me ha gustado de esta obra ha sido el maravilloso tono con el que Kathryn Stockett ha hilado esta historia, nunca demasiado suave, pero tampoco nunca demasiado dura, siempre en el borde, siempre en ese equilibrio perfecto. Siempre con una sencillez y una emotividad deslumbrantes, con una naturalidad que en verdad me ha asombrado. Lo mismo me encontraba sonriendo, riendo enormemente, como me desbordaban las lágrimas y un nudo se apoderaba de mi corazón, ha sido una lectura de lo más conmovedora y emotiva, y dura, y tierna, y humana, y emocionante, y todo gracias a ese don que tiene Kathryn Stockett para hacerte sentir cada palabra, para llevarte a un mundo que se supone solo estaba hecho de ecos y palabras, pero ella logra darle un toque tan especial a esta obra tan dura y emocionante, que es imposible no sentirse dentro de ella.

Y las protagonistas, Skeeter, Aibi, y Minny, las tres me han gustado, y poder escuchar sus voces, que sus narraciones se fueran intercalando según lo requiriera el momento, ha sido algo genial, y además, que Kathryn lo ha hecho de forma que nunca querías despedirte de la narradora que estaba emocionándote con su voz y con sus palabras, pero a la vez, la impaciencia y el deseo de leer más te llevaban a descubrir más de las otras narradoras. Ha sido difícil porque lo que digo, había momentos en que en verdad no quería abandonar a tal protagonista, pero también necesitaba reencontrarme con la otra. Tenía yo el corazón dividido entre estas tres protagonistas, y también, con la cuarta protagonista, que aunque no narra y no podemos escuchar su voz, es también uno de los grandes aciertos de esta obra, Celia.

Me ha encantado como le ha dado vida Kathryn a sus personajes, porque en serio, son personas reales, que se alejan de los tópicos, y no hay ni un solo personaje desdibujado en esta obra, ninguno está ahí "porque sí", todos tienen su papel en esta novela, y todos, son vitales para Criadas y señoras, incluido la mala malísima, la mismísima Hilly.

 Obviamente, mis personajes favoritos no pueden ser otras que mis cuatro heroínas: Skeeter, Aibi, Minny y Celia, porque todas, a su manera, se sienten perdidas, y están llenas de fuerza, y tienen mucho que ofrecer al mundo. Todas ellas hacen algo por cambiar su mundo, por dejar de oír todas esas voces que las aprisionan y las encasillan, y las quieren condenar a un rincón, todas ellas se levantan, a su manera, desde la sutileza, y alzan la voz, y luchan por su dignidad, por su libertad, por su alma. Por lo que se merecen.

Son cuatro protagonistas a las que les he cogido un cariño inmenso, no lo voy a negar, todas ellas tienen historias tristes a sus espaldas, todas ellas lo han pasado mal, pero también, han acariciado la felicidad entre sus dedos, porque la vida es así, un gran cumulo de pequeñas y grandes cosas, y sin duda, estas cuatro mujeres son todo un ejemplo, sobre todo Aibi y Skeeter, por las que admito sentir una predilección enorme, que fue creciendo página a página.

Aibi y Skeeter son mis favoritas, Skeeter porque es la más cercana a mí, en cuanto a sus metas, deseos y personalidad, y porque me ha sabido mal como un idiota rompe y rompe su corazón y ella debe recoger los pedazos de su alma hasta encontrar su fuerza, y ese grito de su corazón que solo pide amor y libertad, y Aibi porque es toda una madre, porque es tan profundamente cálida, porque es como el sol, porque es tan paciente y sabia, no sé, ambas tienen algo que me ha llegado más profundamente que Minny y Celia, o bueno, que cualquier otro personaje de esta novela. Y eso que Minny me ha sorprendido, porque yo adoraba su lengua afilada, y según vas descubriéndola, entiendes que es una mujer muy vulnerable, que soporta demasiado, y que ya es hora de que se rebele, y Celia, ay, Celia, puede parecer superficial y tonta, pero cada paso que da tiene un sentido, y en el fondo, es solo una mujer que aún sigue siendo una niña y que necesita que la devuelvan su fuerza y su fe en sí misma. Y la pequeña a la que cuida Aibi, también me ha llegado al corazón, Chiquitina, me la comería a besos, porque en serio, es un amor, y espero que todos los días de su vida, se repita a si misma lo buena y hermosa y valiente que es. Chiquitina no es la hija de Aibi, pero sí lo es emocionalmente, y yo he adorado a esta niña al ver lo mucho, muchísimo que amaba a su Aibi, y como no tenía miedo a decirlo en voz alta. Es un elenco de mujeres impresionante, sin duda.


En conclusión: Criadas y señoras es una obra preciosa, dura a momentos, tierna, emocionante, y MUY conmovedora. ¿Y he dicho ya que amo a mis protagonistas? Son unas heroínas, y este libro es una maravilla gracias a ellas, Skeeter, Aibi, y Minny ♥♥♥. *Estoy muy emocionada por esta novela, y me alegro muchísimo de haberle dado una oportunidad*. ¡Quiero llorar de pura emotividad, y quiero YA una segunda parte! Señorita Kathryn Stockett, ¡me encanta!


¡Un beso enorme!

Mire - Mayu.