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7 de enero de 2014

SUMMER SUNSETS de MARIA RACHEL HOOLEY.


¡Buenas noches queridos lectores! ¿Cómo estáis? Espero que ahora mismo estéis esbozando una inmensa sonrisa. Espero que la magia de la navidad aún perdure en vosotros, aún cuando haya que decir adiós a esta época tan bonita e invernal.

Yo os traigo hoy una reseña que tenía pendiente de hacia unos días.

SUMMER SUNSETS (OCTOBER BREEZES #2) de MARIA RACHEL HOOLEY:
 


Esta es una reseña especial. Una reseña sobre una novela muy hermosa, que se ha hecho un hueco en mi corazón. Este pequeña joyita que me ha cautivado, y que, aunque no ha sido tan espectacular como yo la soñaba, si ha sido una preciosidad. Y sin duda, volveré a leerla, y volveré a llorar, a sonreír, a amar cada pensamiento, cada trazo, cada escena, cada letra, cada emoción. Y todo gracias a Devin. ¿Quién me lo iba a decir? Sí, en October Breezes #1, Devin era genial. Pero en Summer sunsets Devin enamora. Y mucho. Yo he acabado suspirando por él, suplicando por él, añorando sentir sus brazos, su voz, su mirada, su piel. Me he enamorado perdidamente de él. Devin es un amor.

Summer sunsets es una novela preciosa, tierna, emocionante, conmovedora. Especial. Es una novela hermosa. Y tiene algo que la hace mágica. No es una novela perfecta, no es todo lo maravillosa que yo la había soñado, pero si es una preciosidad, y si me ha llegado al corazón.

Summer sunsets la he leído en un suspiro, y he disfrutado de cada letra, de cada escena, de cada momento, de cada suspiro, de cada risa, de cada lágrima, de cada instante que me ha tocado el corazón. Summer sunsets desprende amor, ternura, devoción. Summer sunsets es un salto de fe, un arcoíris de colores, una lección de fuerza y valentía. Es una novela bonita, apasionada, conmovedora, agridulce, romántica. Más de una vez desató mis lágrimas, pero también me robó más de una risa, aunque lo que más ha hecho Summer sunsets ha sido robarme trocitos del corazón, suspiros llenos de anhelo, ternura, y amor. Y todo ello por cada preciosa escena, por cada esfuerzo de Devin, por cada gesto de auténtica devoción de este príncipe.

Sí, Devin es un príncipe, pero no porque sea perfecto, o porque sea rico, no. Devin es un chico normal, con sus virtudes y sus defectos, pero tiene un corazón enorme, capaz de luchar ante todo y ante todos por la chica que más ama, por la única a la que ha amado, por su preciosa y rompedora Skye Williams. Devin está perdidamente enamorado de Skye y lo demuestra en cada instante, escena a escena, pensamiento a pensamiento, con cada trazo de su corazón, con cada palabra que pronuncia, con cada paso que da. Devin es un héroe, es mi héroe, y ahora sí, también es el héroe de Skye. Devin es increíble. Es un chico normal y corriente, pero su corazón es extraordinario, su amor por Skye es inmenso, incondicional e infinito. Y Skye no puede evitar caer hechizada ante tan gran amor, ante tanto cariño, ternura, pasión, ante toda esa devoción desbordante.

Entre October breezes y Summer Sunsets, Skye se ha ido enamorando de su mejor amigo, de Devin, del chico con el que se crió, del niño que fue su compañero de juegos, del chico que siempre estuvo ahí (salvo en un instante), del hombre que sigue siendo su ancla, su roca, su tierra firma. Su refugio, su corazón. Ahora Devin lo supone todo para Skye, igual que Skye siempre lo supuso todo para Devin. Eso es precioso, sentir, pensar, creer, que por fin Skye ama a Devin tal y como Devin se merece. Con auténtico amor. Con un amor que va más allá de todo.

Uno de los fallos de Summer Sunsets es que Maria Rachel Hooley no nos permite ver cómo va asentándose ese cambio, como Skye deja de ver a Devin solo como a un amigo, y llega al punto de enamorarse de él, de considerarlo su único y verdadero amor.

¿Y el otro fallo de Summer Sunsets? Que Skye se resiste durante toda la novela a ese amor que siente por Devin, o más  bien, a tener algo más con Devin, pues considera que ella está rota, defectuosa, y que no merece el amor de Devin, ni sus caricias, ni sus atenciones, ni su intensa devoción. Skye anhela estar con Devin, pero no se permite a si misma ser feliz con él, al menos no sin resistirse casi a cada paso. Menos mal que en el fondo Skye ama a Devin, y que Devin lo sabe, y no se rinde nunca con ella.

Por lo demás, no tengo ninguna pega que ponerle a Summer sunsets, salvo que en las escenas de sexo, en esos momentos maravillosos en los que Skye y Devin hacen el amor, Maria Rachel Hooley pasa de puntillas por ellos, y solo narra un poquito del antes, y el después, pero nunca el mientras. ¿Por qué no nos ha dejado presenciar esos momentos tan íntimos y especiales, tan llenos de puro amor? Es que, teniendo en cuenta la primera novela, era casi necesario que Maria nos deleitara con esas escenas, con esos momentos Skye-Devin.

Aún con todo, Summer sunsets es una novela preciosa, que me ha encantado, que me ha conmovido, que me ha robado un pedacito del corazón, y que sí o sí, releeré y lloraré, y reiré, y sobre todo, amaré. Porque si esta novela tiene algo es un amor inmenso, infinito, incondicional, que desborda cada página, que se siente en cada letra. Summer sunsets rebosa auténtico amor, una lucha infinita, una gran valentía, mucha esperanza, y una ternura y una emotividad que resultan de lo más hermosas. Summer sunsets me ha gustado mucho, no es tan perfecta como yo quería, pero si es una preciosidad, y esa portada bellísima solo lo demuestra aún más. ¿Cómo una novela puede tener una portada tan bonita, que encaje tan bien con la historia que cuenta? Es más, si miro la portada ahí veo a Skye y a Devin. Es más, esa portada representa un momento precioso, perfecto entre Skye y Devin.

Summer sunsets cuenta una preciosa y emotiva historia de amor.

Cada escena entre Skye y Devin me ha parecido preciosa, aunque algunas de estas escenas han estado teñidas de ese tono agridulce con el que Maria Rachel Hooley envuelve sus letras. El amor entre Skye y Devin es como una melodía que se te mete en la piel. Desde la primera novela yo añoraba ver a esta parejita juntos. Yo sabía que ambos podían ser muy felices juntos, que podían amarse muchísimo. Pero en October breezes no era el momento. Y ahora, en Summer sunsets, por fin Maria Rachel Hooley nos deleita cumpliendo nuestro anhelado sueño. Por fin Skye y Devin van a estar juntos, por fin comienzan algo más, por fin Skye le da una oportunidad a su corazón, por fin Devin puede abrazar, besar, amar, a la chica que ama. Ahora las barreras, los miedos, las cicatrices no han desaparecido, cada lección la llevan profundamente grabada en la piel, pero el tiempo, y la vida, les ha enseñado, que quien no se arriesga no vive, y ¿de qué sirve una vida si te niegas a vivirla?

Skye y Devin hacen una pareja preciosa, y es simplemente perfecto verlos juntos. Cada escena entre ellos está teñida de magia. De un amor que conmueve intensamente. Yo no he podido evitar llorar al verlos juntos, no he podido evitar sentir como el corazón se me llenaba. De alguna forma, me han cautivado. Ambos son dos bellísimas personas, y hacen una pareja preciosa, emotiva, dulce, y conmovedora. Son dos mejores amigos que se aman y que en el fondo, siempre han estado destinados a estar juntos. Salvo que la vida, los errores, las malas elecciones, les han hecho caer, tropezarse, romperse, y tener que reconstruirse, y tener que volver a construir ese puente que les llevara hasta el otro. ¿Pero sabéis qué? Ahora están más unidos que antes, ahora comparten un mismo corazón.

Skye es una joven a la que le tengo mucho cariño, aunque he de admitir que en Summer sunsets me exasperó un poco en algunas escenas, porque hay momentos en los que se equivoca de pleno, y tanto negarse a estar con Devin, tanto ahora-sí-ahora-no solo le provoca dolor a Devin, y en ese sentido, creo que Skye se muestra injusta con Devin. Por lo demás, Skye es uno de esos personajes a los que abrazaría muy fuerte, porque su corazón ha pasado por mucho, y esas cicatrices, esos recuerdos, aún la persiguen, el dolor aún sigue presente en su corazón. Pero ahora, Skye se ha convertido en una joven más fuerte - y ya era fuerte, eso lo demostró de sobras al enfrentarse a tanta tragedia casi sola en October breezes -, más valiente, ahora sí está dispuesta a darle una oportunidad a la vida. Su valentía en algunos momentos me ha parecido increíble. Y ese amor que ahora siente por Devin, un amor que ya sentía en October breezes, pero que ahora está teñido de un aire romántico, es conmovedor, y merecidísimo. Skye merece amar a Devin, y merece ser amada por él. Pero aún una parte de Skye no ha aprendido a amarse, una parte infinita y dolorosa. Aún se culpa por tantas cosas, aún se siente rota, perdida en aquel otoño que hizo trizas su vida. Aún siente que no se merece ese gran amor, que no se merece a Devin y su incondicional amor. Y no hay palabras para expresar la infinita tristeza que siento por ello. Solo puedo decir que, menos mal que Devin la ama tanto.

Devin es mi personaje favorito, mi héroe, mi amor. Me he enamorado perdidamente de él. Lo que Devin me ha hecho sentir ha sido algo tan grande, tan emocionante, tan increíble, que no tengo palabras para describirlo. Sin duda, Devin es uno de mis personajes masculinos favoritos. (Aunque esa lista sea muy grande XD). Me parece increíble su forma de ser, y su enorme e incondicional amor por Skye. Devin es amor, punto. Cada gesto suyo rebosa ternura, fuerza, pasión, delicadeza, valentía, generosidad, lealtad, fidelidad, tenacidad. Devin es increíble. No hay palabras para describirle, para haceros sentir quién es. Solo os pido que leáis esta novela, que os dejéis empapar por sus emociones, que sintáis en vuestros corazones las letras de Maria Rachel Hooley, esos pensamientos que Devin desnuda en Summer Sunsets. El mayor acierto de esta novela es que Maria le diera la oportunidad a Devin de ser él quien diera voz a esta novela. Y madre mía, os aseguro que Skye en October breezes era una dolorosa y emotiva protagonista, pero Devin no tiene comparación. Su voz, sus pensamientos, su corazón, me ha llegado dentro. Le quiero, le amo, le añoro, le admiro. ¡Qué grande es Devin! No solo es chico guapo, alto, moreno, sexy, es mucho más que eso, es mucho más que un hermoso chico capaz de provocar mariposas, es un corazón desbordante, es un joven que vive su vida con auténtica fuerza, con una gran valentía, y que guarda un corazón, un amor, incondicional, perseverante, y profundamente hermoso. Skye lo es todo en su vida, su luz, su alma gemela, su fe y su corazón. Cada paso que da Devin lo da porque ama a Skye, y no hay ni un solo momento en que Devin falte a ese amor, ni a ese corazón tan grande y generoso que tiene, tan incondicional y valiente. Y no, no es perfecto, es demasiado cabezota, muy serio, y muy tímido. Pero, ¿qué más da? A Devin, sus defectos y virtudes solo le hacen más grande. ¿Sabéis por qué? Porque si se equivoca sabe pedir perdón, y porque nunca, jamás, falta a su palabra. Y porque demuestra tanto amor. He llorado por cada lágrima que Devin ha llorado, se me ha roto el corazón cuando le he visto roto, cuando he sentido la fuerza con la que su corazón podía romperse, pero no solo le amo por esto, por lo mucho que me conmueve, o porque le admire profundamente, por su fuerza, su ternura, su devoción, su valentía, le amo porque tiene un corazón que me ha dejado temblando, porque cada palabra suya, cada mirada, cada caricia, cada hecho, cada gesto, lo he sentido verdadero, porque Devin es real, y porque casi puedo saborearle, su amor, su generosidad, su luz, su fuerza. Devin es mi roca. Y ha sido increíblemente conmovedor conocerle, sentirle. Y ya solo por él, merece leer esta novela. Quiero abrazar a Devin y no soltarle nunca.

Respecto a los personajes secundarios... en Summer Sunsets nos reencontramos con Helen y Warren (la madre y el padre adoptivo de Skye), y por fin podemos conocer a los padres de Devin, aunque eso sí, en esta novela el papel de los secundarios es bastante reducido, y yo he echado en falta saber un poquito más como les va la vida a Warren y Helen, y conocer más a los padres de Devin. Aunque la madre de Devin si ha brillado un poquito más que los demás, y para mí ha sido bonito conocer la estrella relación que tienen madre e hijo. Y por último, en los últimos instantes de esta novela, tenemos a Helena, la preciosa bebé que les roba el corazón a Skye y Devin en un solo latido del corazón. *o*

Respecto a las letras de Maria Rachel Hooley, son preciosas, intensas, conmovedoras, emotivas. Y en Summer sunsets siguen siendo agridulces, pero también están teñidas de una ternura, de una magia, de una fe, de un intenso amor, y de una risa que le faltaba a October breezes. Maria Rachel Hooley me ha conmovido mucho con sus letras, por supuesto.

Summer Sunsets supera, y con creces a su predecesora, aunque eso sí, hay que tener en cuenta que las dos novelas están estrechamente ligadas, y que sin la una no se podría entender la otra, no se podría sentir esa profunda evolución, ese paso de gigantes, ese arcoíris arrasador. Ambas novelas tienen un corte muy diferente, pertenecen a géneros diferentes. El tono de una novela es diferente al de la otra, y aunque yo prefiero, y con mucho, Summer sunsets, sin October breezes no se podría entender muchos porqués.


¡Un beso a todos! ¡Os quiero!

Mire - Mayu.

27 de diciembre de 2013

October Breezes de Maria Rachel Hooley.


¡Hola a todos! ¿Qué tal estáis, queridos lectores?

Yo os traigo hoy la reseña de mi última lectura, o debería decir, ¿relectura? Porque primero medio leí esta obra y después la leí por completo, pagina a pagina, instante a instante, emoción a emoción. Y os puedo asegurar que en ambas lecturas consiguió conmoverme e impresionarme. En ambas lecturas fue arrancar la segunda mitad y casi no poder parar de llorar. ¡Qué novela más emotiva y cercana! ¡Más dura y conmovedora!

OCTOBER BREEZES (OCTOBER BREEZES #1) DE MARIA RACHEL HOOLEY:
 



La primera mitad digamos que es la típica de una juvenil romántica con pequeños tintes de drama, pero la segunda parte es quizás típica del young adult, pero está enfocada de tal forma que se sale de lo típico.
¿Qué parte me ha gustado más? La segunda, sin ninguna duda, es más dura, pero es la que me ha rozado el corazón con la dureza de sus páginas y con la enorme valentía de su protagonista.


October breezes de la escritora alemana Maria Rachel Hooley es una novela que se me antojó leer hace unos días y no sé porqué, pero no me pude resistir. Y efectivamente, la novela me ha gustado. No es que sea una joyita para mí, pero es una lectura conmovedora, de esas que te arrancan muchas lagrimas, que te cortan con la dureza de sus acontecimientos, que te envuelven con sus emociones, que te ponen el corazón en un puño, que en los momentos más inesperados te hacen sonreír entre lagrimas, y cuyas letras son impactantes, bonitas, realistas, duras, melancólicas, impactantes. ¡Qué letras las de Maria Rachel Hooley! Reales.

October breezes me ha arrancado muchas lagrimas, no con la primera mitad de la novela, pero si con la segunda. Y aunque yo soy muy sensible, los libros que me hacen llorar no son muchos. Y este ha sido uno de ellos. Sera que la historia de Skye Williams me ha tocado el corazón.

La protagonista me ha gustado mucho, y es solo pensar en ella y que se me desborden los ojos de lagrimas. No sé que tiene Skye, pero ella de verdad me ha llegado al corazón, y ojala hubiera podido abrazarla en todos esos momentos en que su corazón iba rompiéndose poco a poco.

Skye es una niña de dieciséis años que siempre ha tenido problemas de confianza desde que su padre la abandono. Hecho del que se culpa. Skye vive con su madre, y siempre ha creído que el matrimonio de sus padres se rompió por su culpa. Porque su padre no podía amarla. Es tan triste sentir como se siente Skye. Skye vive pensando que no merece ser amada. Y por eso está en guerra con el mundo. Solo su mejor amigo la hace sentir segura en un mundo en el que no puede aferrarse a nada, pero Skye le pierde al empezar a salir con otro chico, al darle la oportunidad a otro de ser importante para ella. Devin, su mejor amigo, su roca, el chico que siempre la ha protegido, que siempre la ha salvado, que se ha interpuesto durante toda su vida entre la soledad y Skye, el chico que con su constancia y lealtad vencía siempre cada miedo de Skye, rompe con ella al saber que Skye de repente tiene novio, un chico popular llamado Kellin.

La primera mitad de la novela también es dura, porque Devin y Skye no pueden vivir el uno sin el otro. Son amigos desde que eran niños y siempre se han querido. Skye siempre se ha sentido a atraída por su mejor amigo, y Devin siempre ha estado enamorado de su mejor amiga. Pero el tiempo, los años, los miedos y la desconfianza de Skye, han conseguido alejarlos. Skye consideraba que su unión con Devin era irrompible y no podía prever que este alguna vez la echara de su vida. Y menos por echarse un novio. Skye no sabe hasta qué punto la ama su mejor amigo, y no puede comprender porque la ha abandonado, y después, no sabe qué hacer para arreglar lo que se ha roto.

Devin no puede soportar que Skye este con otro que no sea él, y por eso decide romper con su mejor amiga, aunque en la sombra, siempre trata de protegerla, vive preocupado, consumido por el dolor de no ser él el elegido para recomponer el corazón de Skye.

Y lo más curioso es que Skye no llega nunca a enamorarse de ese chico popular, Kellin. Kellin es un chico encantador, que rompe con el prejuicio de los chicos populares. Es un joven dulce, amable, honesto, y lo único que quiere es conocer a Skye, la chica misteriosa que le roba el sueño y le deja sin aliento.

Por si os lo preguntáis, no, en esta novela no se podría decir que hay un triangulo amoroso, porque Skye no está enamorada de ninguno de los dos chicos y con Devin jamás da un paso mas allá de la amistad (aunque hay un instante en que casi, casi se besan *o*) y con Kellin solo llega a compartir un par de citas bonitas y unos besos dulces.

Y para agravar más las cosas, la madre de Skye se esta enamorando de un tal Warren, un hombre que parece amar de verdad a su mama, y desear ser un padre para Skye, pero Skye no está preparada para creer en él, no después de sentir tan profundamente que nadie puede amarla.

En esta primera parte Skye se mueve por un mundo que le queda grande, pero es en la segunda parte cuando se rompe de verdad su corazón. Y cuando aprende a levantarse. Después de haberse roto en mil pedazos, después de haberlo perdido todo.

La segunda parte de la novela es mi favorita, es del todo atípica, aunque cuente un elemento muy típico del genero young adult.

Me encanta como ha llevado la autora la segunda mitad de October breezes. Ha conseguido atraparme entre sus páginas, sorprenderme, robarme la respiración, dejarme sin lagrimas, he llorado lo que no está escrito con la segunda mitad de October breezes. Me ha conmovido mucho con esta segunda mitad, me ha llegado adentro.

El mejor amigo de Kellin, viola a Skye y la deja embarazada, y Skye no se lo cuenta a nadie, lo soporta todo ella sola, sin gritar, sin patalear, salvo cuando siente que debe hacerlo. Skye se considera culpable de lo que le ha sucedido, considera que le ha pasado algo tan horrible y cruel porque ella no merece ser amada. Y no puede estar más equivocada. Skye se merece tanto ser amada, se lo merece tantísimo. Y encima, en el peor momento de su vida, cuando todos los que la aman deberían luchar y pelear por ella, se ve sola, castigada por todos a los que ha querido. El silencio de Skye les impide saber lo que le ha pasado, la tragedia que está rompiendo su alma hasta dejarla en nada. Pero también, ellos que la conocen, ¿no deberían haber creído en ella? ¿no deberían haber visto la oscuridad que estaba devorando la luz de sus ojos? ¿no deberían haber mirado mas allá de los silencios de Sky y de los rumores que circulaban sobre ella? ¿no deberían haberle tendido la mano en vez de hundirla aun mas en su pesadilla?

El dolor de Skye se escapa de las páginas de esta novela. Y yo no puedo evitar llorar por ella. Ojala hubiera podido sacarla de entre las páginas de October breezes y haberle dado un fuerte abrazo. Y haberle hecho ver lo valiente que estaba siendo, lo fuerte que estaba demostrando ser. Skye no es más que una niña y ella solita aprende a levantarse, a sostenerse en pie.

¿Sabéis quien le tiende su mano en esos momentos tan duros? Un compañero llamado Jimmy y su futuro padrastro, Warren. Warren no sabe que le ha sucedido a Skye pero si es capaz de leer en sus ojos que algo muy malo le ha pasado y aunque entiende que todavía ella no confía en él, no deja de tenderle su mano y de demostrarle que el de verdad la quiere como si fuera su hija. Solo el amor de este padre es lo que consigue darle un poquito de aliento a Skye. Y lo mismo pasa con su compañero Jimmy. Skye le conoce después del peor momento de su vida y Jimmy le ofrece toda su ayuda.

Sky se ve obligada a tomar decisiones que después la atormentan, pero también a luchar por sí misma, y por aquellos que ama. Skye sabe lo que es romperse y no encontrar los pedazos para recomponerse, y por eso mismo no quiere romper el corazón de aquellos que ama. Por nada del mundo haría daño a su madre, a Warren, a Devin. Por nada del mundo.

Me ha gustado Skye, ¿cómo no me iba a gustar? Si es un amor.

Y Devin también me ha gustado, no solo porque sea una buena persona sino también, porque aunque rompe con su mejor amiga y a veces cree los rumores que circulan sobre ella o la juzga muy duramente, siempre trata de protegerla, y no hay un solo momento en que deje de amarla. Y todo aquello que oye sobre ella le rompe el corazón.

Devin falla a su mejor amiga pero su mejor amiga también le falla a él.

Y al final, es Devin quien la salva, es Devin quien la rescata de la oscuridad. Y después será Skye quien deba acunar a su mejor amigo, acoger las lagrimas de este. Al final ambos deberán salvarse mutuamente.

Warren también me ha gustado, sin duda, ha sido uno de los mejores personajes de October breezes. He adorado cada escena en la que aparece Warren. Warren, el maravilloso novio de la mama de Skye. Warren, el hombre que ve en Skye la hija que nunca tuvo pero que siempre quiso. Warren, con su forma de ser, y su fuerte corazón. Warren, que es capaz de ver cada emoción que se esconde en los ojos de Skye. Warren, que es capaz de iluminar el mundo de Skye y su mama con su paciencia y devoción.

La mama de Skye también me ha gustado, a pesar de sus errores y aciertos, de romper el corazón de Skye, y de curarlo después.

Y Jimmy y Kellin también me han gustado. Jimmy porque demuestra tener un gran corazón al apoyar a Skye en todas sus decisiones, al ayudarla cuando ellos realmente no son conocían, y por alzar la voz por Skye. Kellin demostró que Skye le gustaba de verdad, y después cuando la pesadilla se desata, no tiene la oportunidad de estar ahí por ella, pero después le pide perdón.

Las letras de Maria Rachel Hooley me han conmovido mucho.

Respecto a "Summer sunsets"... Estoy impaciente por leer la 2° novela de October Breezes. Summer sunsets nos sitúa 5 años después de lo ocurrido en October breezes y nos narra la historia de amor entre Devin y Skye. Yo estoy impaciente por saber COMO Skye se enamora de su mejor amigo y por sentir como Devin ha amado en todos y cada uno de los momentos de su vida a Skye. Y un aliciente de esta segunda novela es que está narrada bajo el punto de vista de Devin *0*.
 
¿Será tan bonita y especial como yo espero?


(Estoy enamoradísima de su portada)
 
¡Un beso a todos!

Mire - Mayu.