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19 de marzo de 2016

Reseñando IS ☆ ~ OTOKO DEMO ONNA DEMO NAI SEI ~


IS

(DRAMA JAPONÉS, 2011) (10 CAPITULOS) 



Sin nota

Tenia muchas ganas de ver este drama. Me interesan mucho esta clase de temas, que no versan tanto como parece sobre la sexualidad y si sobre el espíritu, la mente, y me llaman la atención estas pequeñas grandes obras de TV que nos enseñan y nos dan una gran lección a todos. Tiempo atrás  (¿un año quizás?) había leído que era un drama MUY duro (no fue tanto como lo había construido en mi cabeza) y no me había decidido a verlo. 

Ahora me sentí con valor para embarcarme en esta aventura de TV, además, si nos negamos a conocer la realidad de estas personas seguimos potenciando su invisibilidad. Y ya está bien de que como no se hable de ellos no existan. Porque existen queramos o no, es más los científicos valoran que de entre 4000 - 2500 personas una de ellas tiene lo que antes se llamaba ~ IS ~ (intersexual) y lo que en España comúnmente se conocía por hermafroditas. Para haber tantos casos es raro que no podamos sumar a ni una sola persona en este grupo, ¿verdad? Es otro de los estigmas de esta enfermedad congénita, que muchas personas que la padecen sienten vergüenza y la ocultan o si los padres pueden operarlos de niños y evitar contárselo a sus hijos... Es una enfermedad muy triste, y está claro que es una enfermedad que atañe a la intimidad de una persona pero si nadie habla de esto ¿Cómo se podrá visibilizar, pedir investigaciones, ofrecer ayudas? 

¿No sabéis lo que es el ~ IS ~?
(Lo llamaré así porque es el termino que usa el drama nipon de 2011) 






Es una "enfermedad o síndrome" congénito (con la que nacen) que conlleva que la persona tenga ambos sexos pero ninguno totalmente desarrollado, también existen varios tipos de ~ IS ~ (algunos nacen con útero y ovarios, otros con testículos, otros con ambos cosas), algunos pueden tener hijos dependiendo del tipo de ~ IS ~, otros necesitan tomar medicina que compense su falta de testosterona o estrógenos, etc. Lo principal es entender que no es un problema de identidad de género pero estas personas se sienten a la vez hombre y mujer. Es complicado y un tema casi tabú. Yo jamás había oído hablar de ello hasta que vi Everwood, y no he vuelto a oír sobre el tema hasta ahora que he visto este dorama japonés.

IS ~ Otoko demo onna demo nai sei ~ es una muy buena apuesta para descubrir un pequeño resquicio súper importante de la realidad. 


¿De que trata Is ~ Otoko? 


Haru y Miwa se conocen en el instituto. Estas dos personas tienen o son personas IS, pero sus vidas han sido y son tan diferentes, que nos plantean dos realidades muy distintas del IS, dejando claro que los padres son súper importantes para como convivan con ello sus hijos IS. Haru siempre se ha identificado más con los niños, pero para poder entrar a un Instituto donde impartan repostería la obligan a ir como mujer (físicamente su cuerpo se está volviendo cada vez mas femenino aunque su mente viva entre su complicada condición como mujer - hombre (y ninguna de las dos a la vez). Haru ha sabido desde siempre de su ~ IS ~ y su familia y su mejor amigo han sido su refugio. Miwa en cambio nunca supo de su condición como IS y al enterarse hace un año ha caído en una etapa rebelde y depresiva, odia la escuela, no tiene amigos, su padre la ignora y solo le da dinero, y su madre está obsesionada hasta el punto de la locura con que sea una Barbie y se opere, la tienen atada como un pájaro en una jaula. 

La entrada a un nuevo Instituto supone que estas dos personas se encuentren y empiecen a interactuar, con el añadido de que Haru conoce a un chico que siente algo especial por ella, Kenji. 



 
No os quiero contar nada más porque es uno de esos doramas en los que merece que lo descubráis todo por vosotros mismos. A mi me pareció un gran dorama porque recoge la realidad de una forma soberbia. Nos adentra un poco en la vida de las personas ~ IS ~, en sus padres, en como lo recibe la sociedad y el miedo silencioso que se tiene a que se hable de esto... La serie recoge un montón de aspectos muy interesantes pero los mensajes principales son la visibilidad y la aceptación por parte de quien es ~ IS ~ y de quienes les rodean. 

De corazón, os recomiendo muchísimo este dorama, por su originalidad, su delicadeza, su realidad sin tabúes, su sensibilidad y emotividad, sus lados oscuros y sus lados mas luminosos. Con Haru y Miwa nos enfrentaremos a dos realidades parecidas del ~ IS ~ pero enfocadas de forma completamente diferente por sus vivencias, su aceptación o no aceptación del ~ IS ~, sus padres, etc. Particularmente, amé más a Haru que a Miwa, pero son dos personas fundamentales en este dorama y ambo/as nos enseñan cosas importantes y nos dejan entrar en su intimidad, se hacen vulnerables ante los ojos del espectador. Es imposible no salir conmovida tras conocerlas y vivirlas de alguna pequeña forma. Es imposible no sentir rabia por ellas. Pero también es imposible no cogerlas un inmenso cariño y querer darles alas para volar libres. El grito mas fuerte de esta serie es la libertad. 




Haru es como la luz del sol, se podría decir que es porque cuenta con una familia y un mejor amigo que le/la quieren un montón. La/le adoré. Me encariñé totalmente con esta persona y cuando lloré fue por ella/él. ¿Por qué uso "él/ella"? Porque Haru no tiene claro si solo puede ser uno de los dos, lo tenia relativamente claro hasta que llegó el precioso Kenji y creó un cúmulo de sentimientos dentro de si mismo/a. Me encantaban Haru y Kenji, eran muy adorables juntos, de una forma súper inocente, pero si podrá existir algo entre ambos solo el tiempo lo dirá. La historia de ambos es como un respiro, pero el auténtico refugio es la familia de Haru, especialmente el padre y la madre, también los adoré, después de Haru ellos fueron mis favoritos, son padres que de verdad merecen recibir ese nombre. 

Miwa se define a si misma (ella se identifica con el rol de mujer) como la luna, oscura y triste, bonita cuando la miras de lejos pero imperfecta y rota cuando la miras de cerca. Con Miwa se sufre mucho porque está pasando por un momento muy, muy difícil, y parece que nadie salvo Haru está dispuesto/a a salvarla. Uso la palabra "salvarla" porque entre lo que ella misma está sintiendo y lo que está padeciendo con su madre.... que triste y que duro. No es que Haru tenga una vida mucho más fácil como ~ IS ~ pero no tiene una madre que se está volviendo loca por momentos y que está ahogando aún mas la luz de su hija/o. Es imposible no sufrir con Miwa, pero también te sientes orgullosa cuando ves como pasito a pasito, con la ayuda de su padre, de Haru y de profesionales va viendo la vida de otra forma. 

Haru y Miwa tienen una amistad complicada pero se entienden más de lo que casi cualquier otra persona podría hacerlo y además, a la larga se ayudan un montón y se sirven de aliento para el otro. 

Quedé muy conmovida por este dorama y aunque no será un dorama para todos, os lo recomiendo. Oigamos un poquito sus voces como mínimo. 


 
El elenco:


Impresionante, todos estuvieron estupendos y llenos de matices. Solo os dejo el nombre de mis favoritos: Minami Kaho interpretando a la madre de Haru, Irie Jingi interpretando a León  (no le recuerdo pero salía en Koishite akuma), Inoue Masahiro interpretando a Kenji, Fukuda Saki interpretando a Haru, y Gouriki Ayame interpretando a Miwa (me encantó en L-DK). 

Mis actrices favoritas fueron Fukuda Saki y Minami Kaho. Minami me impresionó mucho como la mamá, tuvo un papel lleno de matices, ternura, delicadeza, y alegría. Fukuda Saki... mucho mas que impresionante, me la creí de principio a fin y me pareció maravillosa y absolutamente real, siempre será dulce Haru para mi. Los chicos también estuvieron muy bien, eh, cada uno en su rol. Y Gouriki Ayame... fue genial reencontrarme con ella durante varias horas y verla tan soberbia en un papel tan complejísimo. 

Mire - Mayu. 


30 de enero de 2015

Reseñando Koishite Akuma ☆

KOISHITE AKUMA 

(DORAMA JAPONÉS, 2007) (10 Capítulos):




4/10

Este es el último dorama japonés que he visto y el primero con temática sobrenatural, es del 2009 pero yo le he descubierto ahora. No puedo afirmar que me haya enamorado perdidamente pero si que me ha conmovido. Ha sido una serie entretenida, interesante, con un toque romántico y melancólico. Creo que abusa un poquito del drama incluyendo cosas innecesarias y se desarrolla con mucha lentitud pero no está mal la serie. Creo que merece la pena verla y os la recomiendo. Además, ese final es de los de llorar.

Koishite Akuma no es lo más, pero es un buen dorama. Me gusta la filosofía de vida que tiene, cómo al final una acaba por olvidar que está viviendo una historia de vampiros y se queda con el mensaje real: lo maravillosa que es la vida, lo importante que es aprovechar las segundas oportunidades, lo afortunados que somos por vivir al lado de las personas que amamos. La verdad es que esta historia logró conmoverme, hizo que me implicara con ella, que no pudiera sentirme indiferente. Es una de esas series que tienen ese toque especial, de las que te hacen pensar 'me llevo este milagro conmigo'. Porque en el fondo la vida es un milagro y así lo deja muy claro este dorama.
  
¿Queréis saber de qué trata? La historia gira en torno de un vampiro y una humana, pero no es la típica historia de amor. Y su final tampoco es típico, es más, lloré mucho con él. Fue un final sumamente inesperado. Quizás como este dorama, que aunque no es una maravilla, tiene buenas cosas y resulta fresco e inesperado.
Ruka es un vampiro imberbe. Hace diez años que le convirtieron en vampiro pero hasta ahora ha estado hibernando. Nunca ha bebido sangre así que no es inmortal pero sí que tiene intolerancia al sol y la típica frialdad absoluta de los vampiros. Enviado por su maestro, Ruka debe encontrar a su mujer destinada, la única a la que podrá morder. Al principio, le será complicado encontrarla pero cuando descubra quién es su verdadero amor y los lazos que le unen a ella, Ruka se rebela contra su lado vampírico, amará a esa mujer de forma casta y pura pero no la tocará ni la morderá. Esa mujer en concreto es Makoto.
Makoto tiene 25 años, perdió a su primer amor hace diez y trabaja como profesora en un instituto. Le apasiona su trabajo pero desde que Ruka ha llegado a su clase, ella no puede evitar sentir cómo su corazón se le divide. Por un lado, Ruka es idéntico a su amado fallecido, y por otro, el subdirector está impaciente por casarse con ella. ¿Qué debería hacer Makoto?

Si yo hubiera podido susurrarles al oído les habría dicho a Ruka y a Makoto que dejaran de poner obstáculos entre ellos, que no sumaran más drama al drama, que se dejaran de tonterías y se amaran locamente. Pero Ruka y Makoto no podían escucharme, así que he tenido que conformarme con ver como ambos se equivocaban, huían, se buscaban, en una peculiar danza.
Me gustó mucho el pasado que unía a Makoto y Ruka, me hizo conmoverme mucho ese aspecto, el único toque romántico de esta serie. Eso sí, habría sido fabuloso que Ruka y Makoto hubieran sido novios. En serio, me he quedado con ganas de verles tener citas, besos entre ellos, romanticismo al fin y al cabo.
  


No es precisamente una serie romántica, y ahí si me he sentido decepcionada. Yo me mordía las uñas esperando un acercamiento entre esta linda parejita pero ese momento no llegó. Si que hubo algún momento romántico entre ambos, incluso un beso, pero ya, y todo porque ninguno de los dos se permite acercarse al otro, por no hablar de ese estúpido prometido de Makoto, que lo complicaba todo aún más. Eso y el hecho de ser profesora y alumno, que también le daba más tensión a todo. Esta historia logró tenerme el corazón en un puño, a veces me exasperaba que no hubiera un acercamiento romántico o que fuera tan lenta, pero también se me escapó más de una risa, me exasperó, o logró despertarme ternura.
No es la típica historia de amor y tampoco la típica historia de vampiros, no. Esperaba mucho más del presente de esta historia de amor, eso sí. Esa espina la tengo ahí y no hay consuelo, y más con ese trágico final. Esperaba grandes cohetes de esta historia de amor y fue muy, pero que muy light. Pero al menos me quedo con que ambos formaban una bonita pareja. Y con que ese amor era real. Estaba sustentado por ese pasado que unía tan hermosamente a Ruka y Makoto. En el presente su amor apenas se pudo desarrollar, no les dejaron libres, pero aún mirándose en la distancia, siguiendo el rol de profesora y alumno, se notaba que ese amor estaba ahí, y cada escena de ambos hacía retumbar mi corazón. Admito que esperaba que hubiera mucho, mucho más acercamiento entre ambos, sobre todo porque compartían una historia, pero... bueno, quien creó la serie decidió hacerlo todo muy... ligero. Solo con un toque de romanticismo. Y yo quería más. Sí. De ahí mi insatisfacción y que no me haya enamorado. QUERÍA MÁS ROMANCE.
El tema vampiresco no es que sea algo innovador pero sí que ha sido Ruka como vampiro diferente. Es la primera vez que encuentro una historia sobre un vampiro que se rebela a su propia naturaleza. En el fondo, no puedo evitar sentir que eso de que fuera un vampiro era solo el punto de partida, la excusa para tener la oportunidad de vivir otra vez. Siento que los creadores no querían hablar realmente sobre vampiros, y si sobre lo que significa ser humano, lo que es vivir. Esta serie es un soplo de aire fresco que desprende un gran amor por la vida. Y sino solo hay que mirar a Ruka y Makoto. Ruka empezó siendo un vampiro frío, sin corazón, y con el paso del tiempo, al convivir con esa hermosa familia prestada, al hacer piña con sus compañeros de clase, y al enamorarse de Makoto, se fue volviendo humano, hasta descubrir lo que es la vida, lo que significa, lo afortunados que somos por poder respirar, amar y bailar en esta tierra.


No sabía cómo tomarme a Ruka al principio. No es que me cayera mal porque no fue así pero tampoco me llamaba la atención, fijo que por lo inalcanzable que parecía, por la inhumanidad que desprendía. Pero después, con el paso de los capítulos y el deshielo de su corazón, Ruka llegó a gustarme. No me enamoró pero sí que me parecía súper tierno y bondadoso, resultó ser un ángel de luz y polvo de estrellas, nada de vampiro sangriento. Y no sabéis que sonrisa tiene Ruka. O lo amable que puede llegar a ser. O como escucha y siente incluso el silbido del viento. Ruka resultó ser un amor. Me llevo conmigo su sonrisa, que es mucho más que preciosa.
Makoto, la profe, era adorable. Una señorita dulce, buena, y luminosa. Esta mujer era un encanto. Aunque también sabe meter bien la pata, sobre todo cuando decide casarse con el subdirector, ese cerdo aborrecible. Los humanos cometen errores ¿no? Pues Makoto como humana que es a veces era muy tonta en algunas cuestiones. Pero lo que sí que hizo bien fue enseñarle a Ruka lo bonita que era la vida. Seguramente, sino fuera por ella, Ruka no habría dejado de ser ese vampiro sin metas ni sueños para convertirse en un joven que ama y vive por y para sus ideales.


Los secundarios.... admito que algunos personajes me parecieron más que odiosos y fue un suplicio aguantarlos de principio a fin (el subdirector, la directora, Kaori, etc), pero hubo una familia y un compañero de clase adorable de Ruka a los que me gustó conocer. Esa familia fue encantadora, el niño, la madre y el abuelo, me gustó conocerlos y sentirme parte de esa familia. Y los gyoza, mirad que a mí no me gusta el ajo, pero de tanto ver esas empanadillas caseras, creadas con tanto amor por este abuelito, se me antoja probarlas. Y el compañero de clase de Ruka, Hiroto, era un amor, me gustó mucho, y la bruja de Kaori no se merecía tener a este chico tan enamorado. Me gustó ver como Ruka y este chico se hacían amigos.
Hubo unos cuantos elementos de relleno en la serie, cosas que la entorpecían y que no la han dejado brillar mucho. La verdad es que no logré sentir demasiado con esta serie. En el fondo mejor porque sino ese final me habría sumido en un mar de lágrimas. Pero... no es lo mismo ver una serie cuando no te sientes 100% implicada con ella, cuando le falta demasiado para lograr comprometer a tu corazón. Tampoco es que la serie me dejara indiferente, no, pero no me enamoró y ahí queda eso. Triste, sí. Decepcionante, también. ¿Pero sabéis qué? Le tengo cariño a esta serie, porque tiene cosas verdaderamente bonitas, tiene una ternura difícil de olvidar, y Makoto y Ruka lograron parecerme una pareja preciosa, aunque en diez años solo existiera un beso entre ambos. La verdad es que los dos logran hacerme llorar, porque son absolutamente adorables, y están hechos para estar juntos, siempre, desde el pasado, en sus memorias, hasta el presente, siendo alumno y profesor, hasta ese futuro difícil y doloroso. Solo me queda creer que algún día esa promesa entre ambos se verá cumplida.

No está mal este dorama japonés ¿veis? Aunque tampoco sea alucinante. No creo que sea una de esas series que vaya a volver a ver porque con una vez he tenido bastante. Pero bueno. Recomendable si es. Y lo que tengo claro es que me encanta como canta el actor que interpreta a Ruka y adoro esa balada que es la cabecera de esta serie, y por supuesto, mis momentos favoritos entre ambos si los seguiré viendo. Es más, una tal Takumi ha creado un video donde todos esos momentos están presentes. Aquí os lo comparto, pero no lo veáis hasta haber visto la serie, ¿prometido? Pues ya estáis tardando, mi Ruka os espera. Nos leemos.

ELENCO: 


Hubo un buen elenco de actores en esta serie, de verdad. Particularmente, los que más me gustaron fueron los que interpretaron a los personajes que más me gustabanSon grandes actores y creo que se merecen toda la admiración del mundo, sobre todo aquellos que interpretan a la familia adoptiva de Ruka: el hermanito Shotael abuelo Jiroy la madre Atsuko, y por supuesto los achuchables actores que interpretaron a Ruka, Yuma Nakayama y Makoto, Rosa Kato.


Mire - Mayu.