Shitsujime ha decepcionado mucho,
entre las páginas de este yaoi
esperaba encontrar mucho romanticismo, dulzura, y sobre todo, unas bonitas
historias de amor y unos protagonistas encantadores.
En cambio, me he encontrado con unas "historias de amor" que son increíblemente superficiales,
y que me han dejado más bien fría, lo mismo que sus personajes. Lo que más
puedo destacar es que Shitsuji tiene
mucho sexo, y bebe de muchos tópicos.
Iba con muchas expectativas, y la verdad es que no me ha
gustado nada. Además, todo el tomo se me ha hecho repetitivo, porque las
historias eran muy parecidas unas con otras, en todo, y además, eran muy
agresivas sexualmente, y todo estaba tan lleno de tópicos, que no me ha
gustado.
No he conectado con ningún personaje y lo único que
esconden estas historias es sexo, por lo demás, ni amor ni nada, o al menos,
aunque se nombre ese sentimiento, no hay donde sustentarlo.
Y la relación entre los protagonistas era todo el tiempo
muy forzada, no se comunicaban entre sí, no hablaban, no compartían momentos
especiales y a la vez cotidianos, no había un consenso entre los protagonistas,
no se respetaba el ritmo de la pareja. ¿Que
uno de ellos quería sexo? Pues a por ello, porque está sobrevalorado que el
otro esté preparado para dar ese paso, ¿no?
A este tomo y a estas historias, Ruri Fujikawa podría haberlas explotado mucho mejor, porque quizás los
personajes podrían haber dado más de sí y el bagaje entre los dos, en cambio
Ruri ha tirado por lo simple, y se ha recreado con las peleas que siempre
derivaban en sexo. ¿Amor? Algún que
otro "te amo" ha sido dicho
entre las páginas de este manga, pero esas palabras estaban desprovistas de
sentimiento.
¿Y por qué hablo de tópicos?
Pues porque en este tomo nos muestran dos tipos de personajes: el homosexual
afeminado y el homosexual rudo, el primero como si fuera una tierna flor, y el
segundo un hombre de las cavernas, y sinceramente, creo que son dos tópicos que
no se ajustan a la realidad. Y las historias eran realmente repetitivas, en
todas sucedía lo mismo, y sin diferir en la trama, en el perfil de sus
personajes, y en la relación entre los personajes.
Las ilustraciones de Ruri Fujikawa son monas, pero eso no puede sostener
una historia. Y menos seis. Con sus seis parejas.
¡Buenos días a todos queridos lectores! ¿Qué
tal estáis?
Yo os traigo hoy la
reseña de ese tercer yaoi del que nació el spin-off "El mundo en
color".
EL LABERINTO DE LOS SENTIMIENTOS (Doushitemo
Furetakunai) DE KOU YONEDA:
Hace unos días encontré
un blog especializado en yaoi donde había diversas recomendaciones del género,
y esta fue la obra que más me llamó la atención, por la reseña de la bloguera,
y también, por supuesto, por su sinopsis y su portada. 6/ Y hoy ya lo he leído y
me ha gustado mucho. Menos de lo que esperaba por ese toque agridulce y porque
me he quedado con ganas de ver más, más de los protagonistas, y sobre todo, más
de como sigue la relación entre Togawa y Shima. Admito que en el momento que acabó este tomo yo no estaba preparada
para perderles como protagonistas. Y sinceramente, habría preferido mas de esta
increíble parejita que un spin-off sobre los secundarios. Quiero más de Togawa
y Shima y quiero más romanticismo y un poquito más de azúcar.
Pero con todo, que sepáis que he disfrutado
mucho leyendo esta obra,
aunque no sé si seré yo porque no manejo demasiado el género y tampoco estoy
acostumbrada en manga a ambientes de oficina y protagonistas entre la veintena
y casi rozando la treintena, pero en algunas partes me hice un poco de lio a la
hora de distinguir quien decía que.
Por lo demás, El laberinto de los
sentimientos (Doushitemo Furetakunai) me ha gustado mucho, y
esta historia de amor y estos protagonistas, y aunque ha sido una lectura
agridulce por todos los prejuicios y todos los miedos y dudas de nuestro Shima,
creo que merece la pena, porque como premio tenemos el regalo de conocer a
Togawa. A mí me ha gustado mucho Togawa, Shima también, ambos son geniales,
cada uno es adorable, por mucho que lo escondan, pero como Togawa no♥.
Togawa es la chispa, la alegría, la
espontaneidad, la dulzura de esta obra, y ha sido maravilloso conocerle, y
vamos, ¡si Shima no se enamoraba de él yo me ofrecería voluntaria! Pero como
no, por mucho que lucha contra ello, Shima cae perdidamente enamorado de
Togawa, aunque se hace el duro hasta el final. Y Togawa es encantador, y muy diferente de
como lo pintaba la sinopsis, además, que hay una gran evolución en él durante
el transcurso de su historia.
Los dos crecen mucho como
personas, Togawa y Shima son de una forma determinada al conocerlos pero después,
poco a poco, van creciendo, madurando, y no sé, da gusto ver una evolución tan
grande en ellos y lo mismo pasa con su relación.
Empiezan con muchas
miraditas, con una potente tensión entre los dos, con toques inocentes y
casuales, y muchas palabras amables y bordes, pequeños instantes que significan
más de lo que parecen. Y toda esa química explosiva que empieza a chisporrotear
entre los dos, una química muy sexual pero también intensa, profunda, íntima.
Desde el primer beso lo
que hay entre los dos es mucho más que sexo, pero esa atracción física obvia
brevemente un poquito ese lado emocional. Sin darse cuenta, perdidos como están
en el placer mutuo y en todas esas capas de deseo, empiezan a perder el corazón
por el otro, y cuando quieren frenar y analizarlo todo ya es inevitable: ♥el amor les ha hecho caer de rodillas♥.
En esta relación hay
dificultades, por supuesto. Para empezar, los dos tienen un pasado bien triste
y creen desear cosas para su vida que pensándolo bien quizás no son tan
importantes. Pero sobre todo, llevar la relación en secreto tampoco les ayuda
mucho, por un lado son libres de disfrutar el uno del otro sin pensar en nada,
pero por otro, eso les lleva a ser una pareja un poquito atípica.
Shima debe batallar con su inexistente fe, y con sus prejuicios sobre
los heterosexuales.
Shima es el más joven de los dos pero también
es el único que ya ha tenido varios novios, y experiencias con el sexo
masculino, pero eso en vez de ayudarle le hace cerrarse más y dudar de si mismo.
Jamás ha tenido un novio que le amara tal y como se merecía, y la llegada de
alguien como Togawa a su vida es todo un contraste. Togawa rompe todos y cada
uno de los prejuicios de Shima, y también manda al diablo sus miedos. A Shima
le cuesta muchísimo, y aunque lento, acaba aprendiendo y abriéndose a los demás,
sobre todo aprende a cerrar los ojos y a abrazar a Togawa.
Shima al principio es un
solitario, un chico tímido, borde - muy borde -, cínico, pero todo eso son
capas que esgrime para protegerse, ¿y quién
lo iba a decir? Pero al final esconde a alguien frágil, vulnerable y
achuchable. Y me ha encantado ver como se enamoraba locamente de Togawa, ha
sido inevitable y maravilloso, electrizante y con un toque agridulce.
Togawa es el mayor de los dos por tres añitos, tiene 29 años, y es el
nuevo jefe de sección de Shima, pero en el fondo, ambos son compañeros de
trabajo y no hay una diferencia abismal entre ambos, no. Eso sin contar la
fuerte atracción que corre entre los dos.
Togawa es un encanto, a pesar de esa primera impresión
poco agraciada de él pero después, enseguida, Togawa me tuvo por completo
derretida. No es que sea sexy pero lo es, tampoco es que sea endiabladamente
encantador pero también lo es, Togawa es todo amabilidad, ternura,
espontaneidad, luz, chispa, y todo ello envuelto en varonilidad. Es que no es
como decirlo pero Togawa es todo un hombre, incluyendo madurez, y su
espontaneidad y su dulzura y su firmeza y su coraje y su valentía me han
derretido por completo. Era el personaje del que menos esperaba y ha sido el
que más me ha gustado. Es mi favorito.
Togawa me ha gustado
mucho, porque es persistente, y no tiene miedo. Es un hombre que ama locamente
y que lucha por lo que quiere. Su vida ha sido muy dura, y no ha debido ser fácil
sobrevivir a lo que él lo hizo pero ha superado esa cruel etapa de su vida casi
con matricula, y ¿sabéis qué? Solo le
faltaba Togawa para poder enfrentarse a su pasado y conocer por fin el
verdadero amor.
Togawa se siente cautivado por Shima, pero es más,
no es que Shima le robe el corazón, es que Togawa se lo regala. Se enamora
perdidamente de Shima, y aunque como todos, tiene sus miedos, anhelos y dudas,
no se pierde en la desesperanza y se lanza a por lo que quiere. Placer salvaje
y un corazón rendido. Shima. El amor de su vida.
Admiro mucho a Togawa, y
creo que se nota, pero es que su infancia es muy dura y por eso mismo, que sea
tan dulce, tan generoso y amable, me derrite. Y encima, hasta que Toga conoció
a Shima, creía que era hetero pero al sentirse atraído por Shima descubrió que
era bisexual. Ante esto, otra persona habría retrocedido, pero Toga no, él vio
la oportunidad de comerse a besos al chico que le ponía y lo hizo, él vio la
posibilidad de entregar su corazón a este borde achuchable y lo hizo. Y al
final Shima le respondió, pero más que con palabras, con cada entrega de su
cuerpo, sus besos, sus caricias, sus miradas, el tacto caliente de su piel,
porque a veces un corazón habla a través de sus actos y no de sus palabras.
Shima se enamoró muy locamente de este moreno,
por más que se esforzó por no perder la cabeza por él, por no rendir su corazón,
pero lo hizo, y eran esos pequeños detalles los que hablaban por él. Y para que
engañarnos, me encantó meterme en su cabecita y sentir todas sus emociones,
porque hay mucha fuerza en sus sentimientos por Toga. Y también está creciendo,
dejando atrás al niño roto, y dando paso a un hombre valiente, que llora y
lucha por amor, que abraza, besa, entrega placer, y derrite cada esquirla de su
enamorado.
¿Veis?Son una pareja preciosa
y me han conmovido mucho y ha sido agridulce-y-maravilloso vivir su historia de
amor, sentir el dolor, el placer, el fuego, el deseo, la ternura, la
profundidad, la intimidad, la soledad, y el consuelo, de la historia de Shima y
Togawa.
Os recomiendo este yaoi,
y mucho. No es perfecto, no me ha enamorado locamente, pero ha sabido hacerme
llegar sus emociones y sentir a sus protagonistas, y aunque no amo perdidamente
a Shima y Togawa si que les tengo mucho cariño y me sabe mal no ver más de
ellos como pareja.
Además, joder, justo
cuando se establecen oficialmente, cuando se aman de verdad, la obra se acaba y
yo me quedo privada de todo ese crecimiento y todo ese romanticismo y de todos
esos pasos que están por llegar.
Además, tengo muchísima
curiosidad por estos dos:
¿Adoptarán niños? ¿Shima se trasladara a Kioto
con Toga? ¿Se casarán? ¿Seguirán besándose tan espontáneamente? ¿Seguirán
haciendo el amor mirándose a los ojos? ¿Se deleitaran en cada abrazo y
valoraran cada instante justos? ¿Cómo reaccionaran los abuelos de Toga ante el
novio y la bisexualidad de su nieto? ¿Se descubrirá si Shima tiene padres,
hermanos...? ¿Seguirán robándose el aliento cada vez que se toquen? ¿Ardiendo
sus pieles ante el más mínimo roce? ¿Acelerándose sus corazones ante cada
"te amo" susurrado con autentico fervor? ¿VEIS? Todas muchas
jugosas preguntas y quiero todas las respuestas :). Pero me temo que nadie las
responderá :/.
¿Y que mas puedo deciros
de El laberinto de los sentimientos? Que me ha gustado esta
historia agridulce de amor aunque habría agradecido mas ternura; que he llorado
y se me ha roto un poquito el corazón con ella; que me he encariñado con los
protagonistas; que ha sido pura electricidad cada toque y cada mirada y cada
encuentro de esta pareja; que he sido golosa con las escenas de sexo y aunque
hubiera querido que fueran más detalladas y explicitas me han gustado
igualmente; que me ha robado el corazón esos besos, esos abrazos espontáneos,
que en esos momentos he adorado las ilustraciones de Kou Yoneda♥.
Y como ya os he contado, el spin-off,El mundo en color no me ha gustado, creo que esa obra está
desaprovechada, pues la autora tira de drama por rellenar y crear sufrimiento,
y eso hace que los extras de este tomo sean más agridulces de lo esperado, y a mí
me dejaran triste. Pero como ya se sabe - aunque poco, porque salen un 2%, y
Toga solo un 0,1% - Toga y Shima siguen adelante. ¿Habría sido mejor que Kou se
hubiera dejado de spin-off Onoda y Deguchi y nos hubiera regalado una cursi y
muy azucarada continuación de Togawa y Shima? Pues sí.
Esta obra no es perfecta,
ni mucho menos, es demasiado agridulce y me he quedado con muchas ganas de más
escenas entre la pareja, más conversaciones, más dulzura, más risas, menos
miedos y prejuicios, más felicidad sobrevolando cada página, pero aún así lo
que hay entre Togawa y Shima es amor y eso es suficiente, así que,
¡recomendado!
Cotilleando por la red, me he enterado de que
hay una película basada en este manga, en la historia de amor de Togawa y
Shima, y ya he visto el tráiler y también fotos de la película y me he quedado
encandilada al ver a estos dos guapísimos actores juntos.
¡Son perfectos para
Toga y Shima, y estoy que desespero por ver la película! Ojala sea tan bonita e
intensa como el manga *____________*.
Cotilleando en youtube me he encontrado con
este precioso video en honor a El laberinto de los sentimientos (Doushitemo
Furetakunai), y allí podréis contemplar un poquito de ese
romance increíble entre Shima y Togawa, pero os aviso, se siente mucho más
después de haber leído el manga. Yo acabo de ver este video en honor a esta
agridulce historia de amor y he llorado y todo. ¡Me ha encantado! Es perfecto y
precioso y la música le va genial *____________*.
Yo os traigo la reseña del cuarto yaoi que he leído:
EL MUNDO EN COLOR DE KOU YONEDA (Spin-off de El Laberinto de
los sentimientos):
Hace tan solo
unas horas que leí El laberinto de los sentimientos, y estaba impaciente por leer El mundo en color. ¿Queréis
saber por qué? Pues para empezar porque El laberinto de los sentimientosme gustó bastante, lo disfruté, y no pude evitar caer rendida ante
su realismo, su ternura, su bordería, su desconsuelo, pero lo mejor fueron sus protagonistas:Togawa y Shima, que supieron llegarme, hacerme sentir, y
conmoverme, rozarme el corazón, apretármelo en un nudo, y a la vez, robármelo
ligeramente. Y por eso quise seguirle los pasos a esta mangaka, seguir probando
este génerotan nuevo para mí, el yaoi.
En El laberinto de los sentimientosconocí a Onoda, y la verdad es que este
personaje me llamó la atención, tampoco es que sintiera un flechazo hacia él o
algo, pero sí que me cayó realmente bien. Me encantaba la sonrisa de Onoda, su
buen rollo, y su siempre persistente paciencia con Togawa y Shima.
Pero debo admitir
que el personaje se me vino abajo al final de la historia de amor de Togawa y
Shima, porque de repente, Onoda se enamora de Shima, y yo me quedé a cuadros.
NO, NO, Y NO. Eso no podía ser. Shima es solo de Togawa así que fue como un
gran golpe que Kou Yoneda hiciera
que uno de sus personajes, en este caso el gentil Onoda se enamorara de Shima.
Venga ya, ¿Qué quería lograr con eso,
hacer sufrir al lector? Menos mal que había una cosa clara, lo de Shima y
Togawa no se iba a romper.
Pero ya por eso,
por ese drama gratuito e innecesario, empecé con ganas la novela de Onoda, y a
la vez, con un fuerte nudo en el pecho, y con un persistente sentimiento
agridulce, de decepción. Así que era una cosa un poco extraña, quería leer este
tomo y a la vez no quería leerlo. 2/10
Al final me
aventuré en la historia de Onoda, y así pude conocer a Deguchi, pero este
segundo tomo, que representa la historia de Onoda y de Degu, no me
ha gustado realmente.
En verdad solo me
ha gustado el último capítulo, en el que por fin no había nudos, ni dolor, ni
lágrimas, ni un fuerte sentimiento de amor no correspondido, ni un aire de
desolación. Ese último capítulo fue maravillosamente dulce, y me encantó, y me
habría gustado mucho que esta mangaka hubiera tomado ese rumbo durante toda
esta obra, pero ya lo dice Kou Yoneda:
la dulzura y ella no van de la mano.
Os seré muy
sincera. Yo no entiendo el porqué de este tomo, porqué hacer un dramón de algo
que no tenía pies ni cabeza (¿Enamorarse
Onoda en el último minuto de Shima?), y la solución a este drama en verdad
sonaba poco real. (¿Salir Onoda con Degu
simplemente para ver si un chico -un amigo, en este caso- le podía hacer olvidar a otro?)
Planteamiento: Después de meses trabajando con Shima, de ver como Togawa y
Shima luchaban con su relación, con los prejuicios, y con el pasado que les
perseguía, ¿Onoda se enamora de Shima? ¿Y
todo porque Shima es lindo? No lo entiendo. Y no me lo creo. Además, fue
como si la autora se burlara de sus personajes en el último momento.
Después, al comenzar este tomo Kou nos presenta a Deguchi, el amigo de Onoda, el antiguo compañero de trabajo de Shima.
Deguchi y Onoda
hace tres años que son amigos, tres años en los que Onoda no ha visto nada más
en Degu, y tres años en los que Deguchi ha estado enamorado sin remedio de él.
Y ahora, de
repente, el siempre heterosexual Onoda se enamora de Shima, y rompe todos los
esquemas de Degu, además de su corazón.
¿Por qué hacer
que Onoda se enamorara de Shima? ¿Y después, por qué hacer que Degu se sintiera
roto y se lanzara al vacío con Onoda, invitándole a que se enamorara de él? Y bien, ¿cómo creer después el repentino enamoramiento de Onoda por Degu, si
Degu siempre ha estado ahí y Onoda jamás le ha visto, o ha sentido nada
remotamente especial hacia él?
Este tomo me ha
decepcionado mucho, ha sido bastante doloroso. He echado de menos a Shima y
Togawa, especialmente a mi Togawa, no hay personaje como él.
Echaba de menos
muchas cosas del tomo anterior, cosas que esta historia de amor entre Onoda y
Degu no tenía.
Para empezar, este tomo respira dolor por todas partes, también
pena, soledad, fue tan jodidamente injusto que Onoda se enamorara de Shima, y
no de Deguchi; fue tan doloroso ver como Onodasufría por Shima y como Degu sufría por Onoda; fue tan doloroso lidiar
con las emociones de los dos protagonistas, sentir como ambos tenían el corazón
roto, casi sin esperanzas.
Lo peor, al
principio, era que Onoda no tomaba en serio a Degu, no sabía de su amor, ni del
anhelo de este. Y eso me hace preguntarme algo... ¿cómo se puede estar al lado de alguien y en el fondo desconocer tanto
sobre él? Creo que este tomo nos muestra que a veces, cuando creemos
saberlo todo, la vida nos da una fuerte bofetada, además de que nadie es
perfecto, y siempre habrá cosas que no nos gusten de las personas que queremos.
Pero también me
ha gustado Onoda y sus ideas sobre el amor, y en el fondo, todo empezó a
cambiar en el tercer capítulo, cuando Onoda vio que el amor estaba ahí, que
podía aferrarlo en sus manos o dejarlo marchar para siempre. Onoda decidió no
dejar ir a Degu, pero a la vez, fue como parar el tiempo, porque no hubo un
momento en que le aclarara las cosas, en que se decidiera a sentir algo fuerte
por él, y cuando en verdad se estaba enamorando de él, solo le reprochó que
Degu no le hubiera sido fiel, pero nunca se atrevió a decirle que le quería.
Esta obra refleja
muy bien todos los prejuicios, los miedos, los celos que a veces vienen con el
amor, la decepción al descubrir que el otro no es perfecto y que no siempre ha
estado a la altura de nuestros ideales, pero también que cuando el sol se apaga
y solo las estrellas brillan en la noche, estamos solos y debemos enfrentarnos
a quienes somos y a lo que en verdad queremos.
Onoda descubrió
que Degu era mucho más que un amigo para él, y Degu sostenía siempre una fuerte
batalla contra su propio corazón, creer o no creer. ¿Triunfaría el amor? Os
digo la respuesta: al final sí, al final Onoda se da cuenta de lo que se ha
estado perdiendo, ese dulce y loco apasionado que siempre ha estado ahí,
escuchándole, sosteniéndole, amándole en silencio.
Vale que Degu no
se mantuvo casto, porque es un chico moderno, y le gusta el sexo, y para él
amor y sexo no tienen porqué ir unidos. Pero Degu ama a Onoda y lo difícil no
sería renunciar al sexo sin sentido si por fin tuviera a Onoda, lo difícil
sería no enamorarse más de él estando a su lado.
Degu y Onoda
hacen una bonita pareja, y yo malditamente quería que acabaran juntos, pero su
historia estaba tan enredada, tan llena de conflictos, y a la vez, había tantos
prejuicios, tantos miedos, y tantas tonterías que les separaban, que no había
respiro.
Me parece una
pena que Onoda jamás mirara antes a Degu, que tuviera que estar a punto de
perderlo para descubrirle. Y me da pena que Degu no hubiera sido nunca valiente
y se hubiera conformado con chicos al azar cuando podía lanzarse al amor de su
vida.
Pero bueno, todo
acaba bien, incluso de una forma muy tierna, y por fin, tras tantas páginas de
drama-dolor-desesperación- se acaban las tonterías, y triunfa el amor. Degu y Onoda enamorados.
Bueno, yo no he sentido exactamente mucho ese amor, creo que me han faltado muchos momentos, sobre todo porque
todo estaba empañado por esa estupidez de Shima, si incluso iba a cogerle manía
al chico porque era el tema recurrente entre Degu y Onoda, el puñal que les
separaba.
Obviamente Shima
no tenía la culpa, es más, él jamás se da cuenta de nada, y está locamente
enamorado de Togawa.
La verdad es que no he conectado con esta historia, me ha sabido
demasiado dolorosa, y en ningún momento - salvo quizás en el final - he llegado
a conectar con los personajes.
Este spin-off no me ha gustado, tengo que admitirlo, y es una
pena, porque en serio, el último capítulo era precioso, y muy cómico con todo
el tema del sexo, pero el resto de capítulos que le han precedido no han estado
a su altura.
Respecto a las ilustraciones de Kou Yoneda, pues no las
considero hermosas visualmente, pero hay momentos en que realmente tienen algo
especial. Sobre todo me gusta cuando dibuja a los protagonistas dándose un beso, creo que ahí no hay barreras, es como contemplar sentimientos
al desnudo, y lo mismo pasa con cualquier escena intima, ya sea con un tono
sexual, o simplemente dándose un abrazo.
Tenía muchísimas ganas de
leer Hajimete Ageru, la sinopsis me
gustó, y la portada me enamoró, tengo que admitirlo. Y aún sin haber leído nada de Yumiko, sentía que esta mangaka me iba a
gustar. Y leer Hajimete ageru no ha sido todo lo que esperaba pero al menos si
me ha gustado, me ha hecho sonreír, me ha querido robar alguna lagrimita, y
sobre todo, me ha conmovido. Los protagonistas me han gustado mucho, y su
historia de amor me ha parecido de lo más mona.
Este relato está lleno de
ternura, de dulzura. Ha sido como un soplo de aire fresco. Tanta dulzura y
tanta amabilidad me han gustado mucho. Especialmente porque Yano no es el
típico protagonista guapo y chulo, no. Yano es un amor y se fija en cosas que
otras personas no harían y ella es una monada, tan tímida e inocente, y a la
vez, tan dulce y encantadora... No me extraña que esta parejita se guste, si es
que los dos son un amor, y se merecen el uno al otro, muchísimo. Me ha
encantado la pareja que hacen, son un encanto, y verlos juntos es algo muy
dulce, y si, sabe a amor, pero a un amor que no ha hecho nada más que empezar.
Hajimete ageru me ha sorprendido mucho por su
ternura, pero también por su toque agridulce, y también porque al final ha
logrado sorprenderme. Hajimete ageru es más que una simple y sencilla historia
de amor, es un cuento encantador y dulce y alegre y ligeramente triste. Y he
disfrutado mucho leyéndolo, perdiéndome entre sus páginas, conociendo a sus protagonistas,
sintiendo sus emociones, derritiéndome por su dulce amor, y deleitándome con
las ilustraciones de Yumiko.
Me he quedado con ganas de más, quiero ver más
de estos dos protagonistas y de su dulce y especial y maravillosa historia de
amor. Los dos desbordan algo especial, y ha sido encantador conocerles, y
bañarme en su ternura. Quiero más de Yano y de su amada Sayu, quiero más de
estos dos príncipes. Quiero más de una
historia tan bonita, y que seguro, que con una enorme ternura, se acaba convirtiéndome
en una grandísima historia de amor, con sus toques de deliciosa ternura y
sensualidad. ¿Y cómo lo sé? Pues
porque Yano y Sayu me han demostrado
que lo suyo no es algo superficial, que su relación no es algo casual, y que
entre ambos está surgiendo algo especial, algo tan bonito que me ha conmovido
muchísimo. Quiero leer más de esta mangaka, pero también quiero más de Sayu y
Yano, odio tener que despedirme de ellos.
Sin duda, me he enamorado
un poquito de estos dos protagonistas, Sayu
y Yano hacen una pareja tan bonita, y son los dos tan encantadores, y
alegres, y amables, y bondadosos, y leales, y luchadores... Ambos me han
sorprendido, y me han hecho encariñarme con ellos. Y lo malo, o bueno, según se
mire, es que me he quedado con muchas ganas de más, más de esta historia de
amor, más de ambos.
Quiero saberlo todo de Sayu y Yano, quiero descubrir los
pequeños detalles, esas cosas que parecen tontas pero que en el fondo cuentan
mucho de nosotros mismos, esos pequeños gestos que nos hacen enamorarnos,
quiero saber más del pasado de ambos, de quiénes han sido y como han llegado a
ser tan dulces y tan geniales, y también quiero saber, quiero ver, como crece
ese amor, y como les cambia este primer y espero, último amor. Quiero ver como el amor va creciendo entre
ambos, convirtiéndose en algo especial.
En el fondo, Yumiko nos ha privado de una parte
importantísima de estos protagonistas y de su historia de amor, y yo la quiero.
Así que desde aquí le pido que les de una nueva oportunidad a ambos y nos
regale una dulce continuación.
Respecto a las ilustraciones de Yumiko Hoshimori, pues me han encantado. Me parecen dulces, preciosas, tiernas, y creo
que van muchísimo con la trama, con ese romance dulce, y conmovedor.Yumiko
es una buena mangaka, que cuenta con unos protagonistas que son un amor, con
una trama con un toque agridulce pero sobre la que prevalece la ternura y la
emoción, el amor, en definitiva, y con unas ilustraciones hermosas, que te
roban más de un suspiro.
Quiero más de Yumiko Hoshimori, así que me apunto
algunas de sus obras. *___________*.
Desde que descubrí esta
pequeña historia de amor, tenía muchísimas ganas de aventurarme de ella. La
portada me parece preciosa, y ¿por qué no
decirlo? También sensual. Y ahora por fin he podido leer esta pequeña
monada. Y voy a hablaros un poquito de ella.
Miki Hattori es una mangaka de la
que nunca había leído nada, y tengo que decir que me han gustado especialmente
sus ilustraciones, aunque creo que podría haberle sacado mayor partido al
dibujar más escenas románticas entre los protagonistas. Pero en el fondo esa es
la sensación que he tenido durante todo el relato, que la trama podría haber
sido mejor aprovechada. Hajimete,
que significa "El primero..."
podría haber sido más preciosa, más sensual, más intima, más tierna, MÁS
ROMÁNTICA. Entre que es un relato corto
y que los protagonistas comparten pocas escenitas juntos por culpa de un
malentendido, pues esta historia de amor me ha sabido a poco y se me ha hecho
cortísima e incompleta. Creo que ambos protagonistas merecían más.
Hajimete no es la preciosa historia
de amor que yo me esperaba, en parte, por culpa de los protagonistas. Yui es
una joven excesivamente inocente, que pierde el tiempo tratando de resolver
cierto problema que en verdad... no lo es. Por culpa de cierta inseguridad que
tiene Yui, Kou se ve desplazado a un lado, y siente que está perdiendo a la
chica que le gusta. Pero ninguno de los dos se atreve a sentarse y hablar de
las cosas. Comprendo que es una parejita muy reciente, y que los dos son muy
jóvenes, pero... será mejor hablar las cosas que huir y alejarse y
distanciarse, ¿verdad? Sobre todo
cuando los dos se gustan de verdad, a su manera dulce y callada.
Los dos protagonistas me han caído bien,
pero la verdad es que no he sentido un gran cariño por ninguno de los dos, en
parte porque ambos se comportan como un par de tontos. Por otro lado, son
protagonistas tiernos y cómicos. Eso es lo bueno de esta pequeñísima historia
de amor, que se lee muy fácilmente, y no solo porque sea corta y en un suspiro
ya se hayan terminado sus páginas, sino también porque es una historia cómica,
ágil y entretenida. Es fácil leerla, pasar las páginas, y sonreír ante el
transcurso de los acontecimientos, pero también, sentirse un poco exasperada,
porque en serio, Yui es un poco
boba, se preocupa por cierto detalle que a la hora de la verdad no tiene tanta
importancia, y el pobre Kou, a pesar
de que se declaró a su chica, todavía no sabe muy bien como hablar con ella.
Pero bueno, al final ambos llegan a un entendimiento.
Las ilustraciones, como ya he dicho, me han gustado. Podrían ser mucho más,
pero eso tiene mucho que ver con la trama, como ya he dicho.
Me he quedado con ganas de ver mucho más, de
ahondar más en el corazón de los protagonistas, y de vivir con ellos esa
historia de amor que podría haber surgido entre Yui y Kou. Aún así, si os
apetece leer algo ligero y entretenido, con un puntito cómico, no dudéis en
darle una oportunidad.