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5 de junio de 2014

El laberinto de los sentimientos (Doushitemo Furetakunai) de Kou Yoneda


¡Buenos días a todos queridos lectores! ¿Qué tal estáis?

Yo os traigo hoy la reseña de ese tercer yaoi del que nació el spin-off "El mundo en color".

EL LABERINTO DE LOS SENTIMIENTOS (Doushitemo Furetakunai) DE KOU YONEDA:



Hace unos días encontré un blog especializado en yaoi donde había diversas recomendaciones del género, y esta fue la obra que más me llamó la atención, por la reseña de la bloguera, y también, por supuesto, por su sinopsis y su portada. 

6/

Y hoy ya lo he leído y me ha gustado mucho. Menos de lo que esperaba por ese toque agridulce y porque me he quedado con ganas de ver más, más de los protagonistas, y sobre todo, más de como sigue la relación entre Togawa y Shima. Admito que en el momento que acabó este tomo yo no estaba preparada para perderles como protagonistas. Y sinceramente, habría preferido mas de esta increíble parejita que un spin-off sobre los secundarios. Quiero más de Togawa y Shima y quiero más romanticismo y un poquito más de azúcar.


Pero con todo, que sepáis que he disfrutado mucho leyendo esta obra, aunque no sé si seré yo porque no manejo demasiado el género y tampoco estoy acostumbrada en manga a ambientes de oficina y protagonistas entre la veintena y casi rozando la treintena, pero en algunas partes me hice un poco de lio a la hora de distinguir quien decía que.


Por lo demás, El laberinto de los sentimientos (Doushitemo Furetakunai) me ha gustado mucho, y esta historia de amor y estos protagonistas, y aunque ha sido una lectura agridulce por todos los prejuicios y todos los miedos y dudas de nuestro Shima, creo que merece la pena, porque como premio tenemos el regalo de conocer a Togawa. A mí me ha gustado mucho Togawa, Shima también, ambos son geniales, cada uno es adorable, por mucho que lo escondan, pero como Togawa no ♥.

Togawa es la chispa, la alegría, la espontaneidad, la dulzura de esta obra, y ha sido maravilloso conocerle, y vamos, ¡si Shima no se enamoraba de él yo me ofrecería voluntaria! Pero como no, por mucho que lucha contra ello, Shima cae perdidamente enamorado de Togawa, aunque se hace el duro hasta el final. Y Togawa es encantador, y muy diferente de como lo pintaba la sinopsis, además, que hay una gran evolución en él durante el transcurso de su historia.

Los dos crecen mucho como personas, Togawa y Shima son de una forma determinada al conocerlos pero después, poco a poco, van creciendo, madurando, y no sé, da gusto ver una evolución tan grande en ellos y lo mismo pasa con su relación.

Empiezan con muchas miraditas, con una potente tensión entre los dos, con toques inocentes y casuales, y muchas palabras amables y bordes, pequeños instantes que significan más de lo que parecen. Y toda esa química explosiva que empieza a chisporrotear entre los dos, una química muy sexual pero también intensa, profunda, íntima.

Desde el primer beso lo que hay entre los dos es mucho más que sexo, pero esa atracción física obvia brevemente un poquito ese lado emocional. Sin darse cuenta, perdidos como están en el placer mutuo y en todas esas capas de deseo, empiezan a perder el corazón por el otro, y cuando quieren frenar y analizarlo todo ya es inevitable: ♥el amor les ha hecho caer de rodillas♥.


En esta relación hay dificultades, por supuesto. Para empezar, los dos tienen un pasado bien triste y creen desear cosas para su vida que pensándolo bien quizás no son tan importantes. Pero sobre todo, llevar la relación en secreto tampoco les ayuda mucho, por un lado son libres de disfrutar el uno del otro sin pensar en nada, pero por otro, eso les lleva a ser una pareja un poquito atípica.

Shima debe batallar con su inexistente fe, y con sus prejuicios sobre los heterosexuales.

Shima es el más joven de los dos pero también es el único que ya ha tenido varios novios, y experiencias con el sexo masculino, pero eso en vez de ayudarle le hace cerrarse más y dudar de si mismo. Jamás ha tenido un novio que le amara tal y como se merecía, y la llegada de alguien como Togawa a su vida es todo un contraste. Togawa rompe todos y cada uno de los prejuicios de Shima, y también manda al diablo sus miedos. A Shima le cuesta muchísimo, y aunque lento, acaba aprendiendo y abriéndose a los demás, sobre todo aprende a cerrar los ojos y a abrazar a Togawa.

Shima al principio es un solitario, un chico tímido, borde - muy borde -, cínico, pero todo eso son capas que esgrime para protegerse, ¿y quién lo iba a decir? Pero al final esconde a alguien frágil, vulnerable y achuchable. Y me ha encantado ver como se enamoraba locamente de Togawa, ha sido inevitable y maravilloso, electrizante y con un toque agridulce.


Togawa es el mayor de los dos por tres añitos, tiene 29 años, y es el nuevo jefe de sección de Shima, pero en el fondo, ambos son compañeros de trabajo y no hay una diferencia abismal entre ambos, no. Eso sin contar la fuerte atracción que corre entre los dos.

Togawa es un encanto, a pesar de esa primera impresión poco agraciada de él pero después, enseguida, Togawa me tuvo por completo derretida. No es que sea sexy pero lo es, tampoco es que sea endiabladamente encantador pero también lo es, Togawa es todo amabilidad, ternura, espontaneidad, luz, chispa, y todo ello envuelto en varonilidad. Es que no es como decirlo pero Togawa es todo un hombre, incluyendo madurez, y su espontaneidad y su dulzura y su firmeza y su coraje y su valentía me han derretido por completo. Era el personaje del que menos esperaba y ha sido el que más me ha gustado. Es mi favorito.

Togawa me ha gustado mucho, porque es persistente, y no tiene miedo. Es un hombre que ama locamente y que lucha por lo que quiere. Su vida ha sido muy dura, y no ha debido ser fácil sobrevivir a lo que él lo hizo pero ha superado esa cruel etapa de su vida casi con matricula, y ¿sabéis qué? Solo le faltaba Togawa para poder enfrentarse a su pasado y conocer por fin el verdadero amor.

Togawa se siente cautivado por Shima, pero es más, no es que Shima le robe el corazón, es que Togawa se lo regala. Se enamora perdidamente de Shima, y aunque como todos, tiene sus miedos, anhelos y dudas, no se pierde en la desesperanza y se lanza a por lo que quiere. Placer salvaje y un corazón rendido. Shima. El amor de su vida.


Admiro mucho a Togawa, y creo que se nota, pero es que su infancia es muy dura y por eso mismo, que sea tan dulce, tan generoso y amable, me derrite. Y encima, hasta que Toga conoció a Shima, creía que era hetero pero al sentirse atraído por Shima descubrió que era bisexual. Ante esto, otra persona habría retrocedido, pero Toga no, él vio la oportunidad de comerse a besos al chico que le ponía y lo hizo, él vio la posibilidad de entregar su corazón a este borde achuchable y lo hizo. Y al final Shima le respondió, pero más que con palabras, con cada entrega de su cuerpo, sus besos, sus caricias, sus miradas, el tacto caliente de su piel, porque a veces un corazón habla a través de sus actos y no de sus palabras.

Shima se enamoró muy locamente de este moreno, por más que se esforzó por no perder la cabeza por él, por no rendir su corazón, pero lo hizo, y eran esos pequeños detalles los que hablaban por él. Y para que engañarnos, me encantó meterme en su cabecita y sentir todas sus emociones, porque hay mucha fuerza en sus sentimientos por Toga. Y también está creciendo, dejando atrás al niño roto, y dando paso a un hombre valiente, que llora y lucha por amor, que abraza, besa, entrega placer, y derrite cada esquirla de su enamorado.

¿Veis? Son una pareja preciosa y me han conmovido mucho y ha sido agridulce-y-maravilloso vivir su historia de amor, sentir el dolor, el placer, el fuego, el deseo, la ternura, la profundidad, la intimidad, la soledad, y el consuelo, de la historia de Shima y Togawa.

Os recomiendo este yaoi, y mucho. No es perfecto, no me ha enamorado locamente, pero ha sabido hacerme llegar sus emociones y sentir a sus protagonistas, y aunque no amo perdidamente a Shima y Togawa si que les tengo mucho cariño y me sabe mal no ver más de ellos como pareja.


Además, joder, justo cuando se establecen oficialmente, cuando se aman de verdad, la obra se acaba y yo me quedo privada de todo ese crecimiento y todo ese romanticismo y de todos esos pasos que están por llegar.


Además, tengo muchísima curiosidad por estos dos:

¿Adoptarán niños? ¿Shima se trasladara a Kioto con Toga? ¿Se casarán? ¿Seguirán besándose tan espontáneamente? ¿Seguirán haciendo el amor mirándose a los ojos? ¿Se deleitaran en cada abrazo y valoraran cada instante justos? ¿Cómo reaccionaran los abuelos de Toga ante el novio y la bisexualidad de su nieto? ¿Se descubrirá si Shima tiene padres, hermanos...? ¿Seguirán robándose el aliento cada vez que se toquen? ¿Ardiendo sus pieles ante el más mínimo roce? ¿Acelerándose sus corazones ante cada "te amo" susurrado con autentico fervor? ¿VEIS? Todas muchas jugosas preguntas y quiero todas las respuestas :). Pero me temo que nadie las responderá :/.



¿Y que mas puedo deciros de El laberinto de los sentimientos? Que me ha gustado esta historia agridulce de amor aunque habría agradecido mas ternura; que he llorado y se me ha roto un poquito el corazón con ella; que me he encariñado con los protagonistas; que ha sido pura electricidad cada toque y cada mirada y cada encuentro de esta pareja; que he sido golosa con las escenas de sexo y aunque hubiera querido que fueran más detalladas y explicitas me han gustado igualmente; que me ha robado el corazón esos besos, esos abrazos espontáneos, que en esos momentos he adorado las ilustraciones de Kou Yoneda ♥.




Y como ya os he contado, el spin-off, El mundo en color no me ha gustado, creo que esa obra está desaprovechada, pues la autora tira de drama por rellenar y crear sufrimiento, y eso hace que los extras de este tomo sean más agridulces de lo esperado, y a mí me dejaran triste. Pero como ya se sabe - aunque poco, porque salen un 2%, y Toga solo un 0,1% - Toga y Shima siguen adelante. ¿Habría sido mejor que Kou se hubiera dejado de spin-off Onoda y Deguchi y nos hubiera regalado una cursi y muy azucarada continuación de Togawa y Shima? Pues sí.



Esta obra no es perfecta, ni mucho menos, es demasiado agridulce y me he quedado con muchas ganas de más escenas entre la pareja, más conversaciones, más dulzura, más risas, menos miedos y prejuicios, más felicidad sobrevolando cada página, pero aún así lo que hay entre Togawa y Shima es amor y eso es suficiente, así que, ¡recomendado!


Cotilleando por la red, me he enterado de que hay una película basada en este manga, en la historia de amor de Togawa y Shima, y ya he visto el tráiler y también fotos de la película y me he quedado encandilada al ver a estos dos guapísimos actores juntos.


¡Son perfectos para Toga y Shima, y estoy que desespero por ver la película! Ojala sea tan bonita e intensa como el manga *____________*.




Cotilleando en youtube me he encontrado con este precioso video en honor a El laberinto de los sentimientos (Doushitemo Furetakunai), y allí podréis contemplar un poquito de ese romance increíble entre Shima y Togawa, pero os aviso, se siente mucho más después de haber leído el manga. Yo acabo de ver este video en honor a esta agridulce historia de amor y he llorado y todo. ¡Me ha encantado! Es perfecto y precioso y la música le va genial *____________*.




¡Un beso lectores míos! ♥

Mire - Mayu.

4 de junio de 2014

El mundo en color (Iro no aru sekai) de Kou Yoneda (Spin-off).


¡Hola a todos queridos lectores! ¿Qué tal estáis?
Yo os traigo la reseña del cuarto yaoi que he leído:

EL MUNDO EN COLOR DE KOU YONEDA (Spin-off de El Laberinto de los sentimientos):


Hace tan solo unas horas que leí El laberinto de los sentimientos, y estaba impaciente por leer El mundo en color. ¿Queréis saber por qué? Pues para empezar porque El laberinto de los sentimientos me gustó bastante, lo disfruté, y no pude evitar caer rendida ante su realismo, su ternura, su bordería, su desconsuelo, pero lo mejor fueron sus protagonistas: Togawa y Shima, que supieron llegarme, hacerme sentir, y conmoverme, rozarme el corazón, apretármelo en un nudo, y a la vez, robármelo ligeramente. Y por eso quise seguirle los pasos a esta mangaka, seguir probando este género tan nuevo para mí, el yaoi.
En El laberinto de los sentimientos conocí a Onoda, y la verdad es que este personaje me llamó la atención, tampoco es que sintiera un flechazo hacia él o algo, pero sí que me cayó realmente bien. Me encantaba la sonrisa de Onoda, su buen rollo, y su siempre persistente paciencia con Togawa y Shima.
Pero debo admitir que el personaje se me vino abajo al final de la historia de amor de Togawa y Shima, porque de repente, Onoda se enamora de Shima, y yo me quedé a cuadros. NO, NO, Y NO. Eso no podía ser. Shima es solo de Togawa así que fue como un gran golpe que Kou Yoneda hiciera que uno de sus personajes, en este caso el gentil Onoda se enamorara de Shima. Venga ya, ¿Qué quería lograr con eso, hacer sufrir al lector? Menos mal que había una cosa clara, lo de Shima y Togawa no se iba a romper.
Pero ya por eso, por ese drama gratuito e innecesario, empecé con ganas la novela de Onoda, y a la vez, con un fuerte nudo en el pecho, y con un persistente sentimiento agridulce, de decepción. Así que era una cosa un poco extraña, quería leer este tomo y a la vez no quería leerlo.

2/10

Al final me aventuré en la historia de Onoda, y así pude conocer a Deguchi, pero este segundo tomo, que representa la historia de Onoda y de Degu, no me ha gustado realmente.
En verdad solo me ha gustado el último capítulo, en el que por fin no había nudos, ni dolor, ni lágrimas, ni un fuerte sentimiento de amor no correspondido, ni un aire de desolación. Ese último capítulo fue maravillosamente dulce, y me encantó, y me habría gustado mucho que esta mangaka hubiera tomado ese rumbo durante toda esta obra, pero ya lo dice Kou Yoneda: la dulzura y ella no van de la mano.
Os seré muy sincera. Yo no entiendo el porqué de este tomo, porqué hacer un dramón de algo que no tenía pies ni cabeza (¿Enamorarse Onoda en el último minuto de Shima?), y la solución a este drama en verdad sonaba poco real. (¿Salir Onoda con Degu simplemente para ver si un chico -un amigo, en este caso- le podía hacer olvidar a otro?)
Planteamiento: Después de meses trabajando con Shima, de ver como Togawa y Shima luchaban con su relación, con los prejuicios, y con el pasado que les perseguía, ¿Onoda se enamora de Shima? ¿Y todo porque Shima es lindo? No lo entiendo. Y no me lo creo. Además, fue como si la autora se burlara de sus personajes en el último momento.
Después, al comenzar este tomo Kou nos presenta a Deguchi, el amigo de Onoda, el antiguo compañero de trabajo de Shima.
Deguchi y Onoda hace tres años que son amigos, tres años en los que Onoda no ha visto nada más en Degu, y tres años en los que Deguchi ha estado enamorado sin remedio de él.
Y ahora, de repente, el siempre heterosexual Onoda se enamora de Shima, y rompe todos los esquemas de Degu, además de su corazón.

¿Por qué hacer que Onoda se enamorara de Shima? ¿Y después, por qué hacer que Degu se sintiera roto y se lanzara al vacío con Onoda, invitándole a que se enamorara de él? Y bien, ¿cómo creer después el repentino enamoramiento de Onoda por Degu, si Degu siempre ha estado ahí y Onoda jamás le ha visto, o ha sentido nada remotamente especial hacia él?
Este tomo me ha decepcionado mucho, ha sido bastante doloroso. He echado de menos a Shima y Togawa, especialmente a mi Togawa, no hay personaje como él.
Echaba de menos muchas cosas del tomo anterior, cosas que esta historia de amor entre Onoda y Degu no tenía.
Para empezar, este tomo respira dolor por todas partes, también pena, soledad, fue tan jodidamente injusto que Onoda se enamorara de Shima, y no de Deguchi; fue tan doloroso ver como Onoda  sufría por Shima y como Degu sufría por Onoda; fue tan doloroso lidiar con las emociones de los dos protagonistas, sentir como ambos tenían el corazón roto, casi sin esperanzas.
Lo peor, al principio, era que Onoda no tomaba en serio a Degu, no sabía de su amor, ni del anhelo de este. Y eso me hace preguntarme algo... ¿cómo se puede estar al lado de alguien y en el fondo desconocer tanto sobre él? Creo que este tomo nos muestra que a veces, cuando creemos saberlo todo, la vida nos da una fuerte bofetada, además de que nadie es perfecto, y siempre habrá cosas que no nos gusten de las personas que queremos.
Pero también me ha gustado Onoda y sus ideas sobre el amor, y en el fondo, todo empezó a cambiar en el tercer capítulo, cuando Onoda vio que el amor estaba ahí, que podía aferrarlo en sus manos o dejarlo marchar para siempre. Onoda decidió no dejar ir a Degu, pero a la vez, fue como parar el tiempo, porque no hubo un momento en que le aclarara las cosas, en que se decidiera a sentir algo fuerte por él, y cuando en verdad se estaba enamorando de él, solo le reprochó que Degu no le hubiera sido fiel, pero nunca se atrevió a decirle que le quería.
Esta obra refleja muy bien todos los prejuicios, los miedos, los celos que a veces vienen con el amor, la decepción al descubrir que el otro no es perfecto y que no siempre ha estado a la altura de nuestros ideales, pero también que cuando el sol se apaga y solo las estrellas brillan en la noche, estamos solos y debemos enfrentarnos a quienes somos y a lo que en verdad queremos.

Onoda descubrió que Degu era mucho más que un amigo para él, y Degu sostenía siempre una fuerte batalla contra su propio corazón, creer o no creer. ¿Triunfaría el amor? Os digo la respuesta: al final sí, al final Onoda se da cuenta de lo que se ha estado perdiendo, ese dulce y loco apasionado que siempre ha estado ahí, escuchándole, sosteniéndole, amándole en silencio.
Vale que Degu no se mantuvo casto, porque es un chico moderno, y le gusta el sexo, y para él amor y sexo no tienen porqué ir unidos. Pero Degu ama a Onoda y lo difícil no sería renunciar al sexo sin sentido si por fin tuviera a Onoda, lo difícil sería no enamorarse más de él estando a su lado.
Degu y Onoda hacen una bonita pareja, y yo malditamente quería que acabaran juntos, pero su historia estaba tan enredada, tan llena de conflictos, y a la vez, había tantos prejuicios, tantos miedos, y tantas tonterías que les separaban, que no había respiro.

Me parece una pena que Onoda jamás mirara antes a Degu, que tuviera que estar a punto de perderlo para descubrirle. Y me da pena que Degu no hubiera sido nunca valiente y se hubiera conformado con chicos al azar cuando podía lanzarse al amor de su vida.
Pero bueno, todo acaba bien, incluso de una forma muy tierna, y por fin, tras tantas páginas de drama-dolor-desesperación- se acaban las tonterías, y triunfa el amor. Degu y Onoda enamorados.


Bueno, yo no he sentido exactamente mucho ese amor, creo que me han faltado muchos momentos, sobre todo porque todo estaba empañado por esa estupidez de Shima, si incluso iba a cogerle manía al chico porque era el tema recurrente entre Degu y Onoda, el puñal que les separaba.
Obviamente Shima no tenía la culpa, es más, él jamás se da cuenta de nada, y está locamente enamorado de Togawa.
La verdad es que no he conectado con esta historia, me ha sabido demasiado dolorosa, y en ningún momento - salvo quizás en el final - he llegado a conectar con los personajes.
Este spin-off no me ha gustado, tengo que admitirlo, y es una pena, porque en serio, el último capítulo era precioso, y muy cómico con todo el tema del sexo, pero el resto de capítulos que le han precedido no han estado a su altura.
Respecto a las ilustraciones de Kou Yoneda, pues no las considero hermosas visualmente, pero hay momentos en que realmente tienen algo especial. Sobre todo me gusta cuando dibuja a los protagonistas dándose un beso, creo que ahí no hay barreras, es como contemplar sentimientos al desnudo, y lo mismo pasa con cualquier escena intima, ya sea con un tono sexual, o simplemente dándose un abrazo.
Mire - Mayu.

3 de junio de 2014

Hajimete ageru de Yumiko Hoshimori


HAJIMETE AGERU DE YUMIKO HOSHIMORI:



Tenía muchísimas ganas de leer Hajimete Ageru, la sinopsis me gustó, y la portada me enamoró, tengo que admitirlo. Y aún sin haber leído nada de Yumiko, sentía que esta mangaka me iba a gustar. Y leer Hajimete ageru no ha sido todo lo que esperaba pero al menos si me ha gustado, me ha hecho sonreír, me ha querido robar alguna lagrimita, y sobre todo, me ha conmovido. Los protagonistas me han gustado mucho, y su historia de amor me ha parecido de lo más mona.
Este relato está lleno de ternura, de dulzura. Ha sido como un soplo de aire fresco. Tanta dulzura y tanta amabilidad me han gustado mucho. Especialmente porque Yano no es el típico protagonista guapo y chulo, no. Yano es un amor y se fija en cosas que otras personas no harían y ella es una monada, tan tímida e inocente, y a la vez, tan dulce y encantadora... No me extraña que esta parejita se guste, si es que los dos son un amor, y se merecen el uno al otro, muchísimo. Me ha encantado la pareja que hacen, son un encanto, y verlos juntos es algo muy dulce, y si, sabe a amor, pero a un amor que no ha hecho nada más que empezar.

 
 
Hajimete ageru me ha sorprendido mucho por su ternura, pero también por su toque agridulce, y también porque al final ha logrado sorprenderme. Hajimete ageru es más que una simple y sencilla historia de amor, es un cuento encantador y dulce y alegre y ligeramente triste. Y he disfrutado mucho leyéndolo, perdiéndome entre sus páginas, conociendo a sus protagonistas, sintiendo sus emociones, derritiéndome por su dulce amor, y deleitándome con las ilustraciones de Yumiko.

Me he quedado con ganas de más, quiero ver más de estos dos protagonistas y de su dulce y especial y maravillosa historia de amor. Los dos desbordan algo especial, y ha sido encantador conocerles, y bañarme en su ternura. Quiero más de Yano y de su amada Sayu, quiero más de estos dos príncipes. Quiero más de una historia tan bonita, y que seguro, que con una enorme ternura, se acaba convirtiéndome en una grandísima historia de amor, con sus toques de deliciosa ternura y sensualidad. ¿Y cómo lo sé? Pues porque Yano y Sayu me han demostrado que lo suyo no es algo superficial, que su relación no es algo casual, y que entre ambos está surgiendo algo especial, algo tan bonito que me ha conmovido muchísimo. Quiero leer más de esta mangaka, pero también quiero más de Sayu y Yano, odio tener que despedirme de ellos.



Sin duda, me he enamorado un poquito de estos dos protagonistas, Sayu y Yano hacen una pareja tan bonita, y son los dos tan encantadores, y alegres, y amables, y bondadosos, y leales, y luchadores... Ambos me han sorprendido, y me han hecho encariñarme con ellos. Y lo malo, o bueno, según se mire, es que me he quedado con muchas ganas de más, más de esta historia de amor, más de ambos.
 
Quiero saberlo todo de Sayu y Yano, quiero descubrir los pequeños detalles, esas cosas que parecen tontas pero que en el fondo cuentan mucho de nosotros mismos, esos pequeños gestos que nos hacen enamorarnos, quiero saber más del pasado de ambos, de quiénes han sido y como han llegado a ser tan dulces y tan geniales, y también quiero saber, quiero ver, como crece ese amor, y como les cambia este primer y espero, último amor. Quiero ver como el amor va creciendo entre ambos, convirtiéndose en algo especial.
 
En el fondo, Yumiko nos ha privado de una parte importantísima de estos protagonistas y de su historia de amor, y yo la quiero. Así que desde aquí le pido que les de una nueva oportunidad a ambos y nos regale una dulce continuación.
 
Respecto a las ilustraciones de Yumiko Hoshimori, pues me han encantado. Me parecen dulces, preciosas, tiernas, y creo que van muchísimo con la trama, con ese romance dulce, y conmovedor. Yumiko es una buena mangaka, que cuenta con unos protagonistas que son un amor, con una trama con un toque agridulce pero sobre la que prevalece la ternura y la emoción, el amor, en definitiva, y con unas ilustraciones hermosas, que te roban más de un suspiro.
Quiero más de Yumiko Hoshimori, así que me apunto algunas de sus obras. *___________*.
 
¡Un beso a todos lectores míos!
Mire - Mayu.

Hajimete de Miki Hattori.


HAJIMETE DE MIKI HATTORI:

Desde que descubrí esta pequeña historia de amor, tenía muchísimas ganas de aventurarme de ella. La portada me parece preciosa, y ¿por qué no decirlo? También sensual. Y ahora por fin he podido leer esta pequeña monada. Y voy a hablaros un poquito de ella.

Miki Hattori es una mangaka de la que nunca había leído nada, y tengo que decir que me han gustado especialmente sus ilustraciones, aunque creo que podría haberle sacado mayor partido al dibujar más escenas románticas entre los protagonistas. Pero en el fondo esa es la sensación que he tenido durante todo el relato, que la trama podría haber sido mejor aprovechada. Hajimete, que significa "El primero..." podría haber sido más preciosa, más sensual, más intima, más tierna, MÁS ROMÁNTICA. Entre que es un relato corto y que los protagonistas comparten pocas escenitas juntos por culpa de un malentendido, pues esta historia de amor me ha sabido a poco y se me ha hecho cortísima e incompleta. Creo que ambos protagonistas merecían más.

Hajimete no es la preciosa historia de amor que yo me esperaba, en parte, por culpa de los protagonistas. Yui es una joven excesivamente inocente, que pierde el tiempo tratando de resolver cierto problema que en verdad... no lo es. Por culpa de cierta inseguridad que tiene Yui, Kou se ve desplazado a un lado, y siente que está perdiendo a la chica que le gusta. Pero ninguno de los dos se atreve a sentarse y hablar de las cosas. Comprendo que es una parejita muy reciente, y que los dos son muy jóvenes, pero... será mejor hablar las cosas que huir y alejarse y distanciarse, ¿verdad? Sobre todo cuando los dos se gustan de verdad, a su manera dulce y callada.



Los dos protagonistas me han caído bien, pero la verdad es que no he sentido un gran cariño por ninguno de los dos, en parte porque ambos se comportan como un par de tontos. Por otro lado, son protagonistas tiernos y cómicos. Eso es lo bueno de esta pequeñísima historia de amor, que se lee muy fácilmente, y no solo porque sea corta y en un suspiro ya se hayan terminado sus páginas, sino también porque es una historia cómica, ágil y entretenida. Es fácil leerla, pasar las páginas, y sonreír ante el transcurso de los acontecimientos, pero también, sentirse un poco exasperada, porque en serio, Yui es un poco boba, se preocupa por cierto detalle que a la hora de la verdad no tiene tanta importancia, y el pobre Kou, a pesar de que se declaró a su chica, todavía no sabe muy bien como hablar con ella. Pero bueno, al final ambos llegan a un entendimiento.



Las ilustraciones, como ya he dicho, me han gustado. Podrían ser mucho más, pero eso tiene mucho que ver con la trama, como ya he dicho.
 
Me he quedado con ganas de ver mucho más, de ahondar más en el corazón de los protagonistas, y de vivir con ellos esa historia de amor que podría haber surgido entre Yui y Kou. Aún así, si os apetece leer algo ligero y entretenido, con un puntito cómico, no dudéis en darle una oportunidad.


¡Un beso a todos lectores míos!


Mire - Mayu.

23 de mayo de 2014

CRIADAS Y SEÑORAS DE KATHRYN STOCKETT


Criadas y señoras es una novela demasiado especial, que no se puede definir con palabras. Allá voy :).

CRIADAS Y SEÑORAS DE KATHRYN STOCKETT:



Ha sido sorprendente lo que he encontrado entre sus páginas, esa es una de las palabras que definen esta novela, sorpresa. Yo no me esperaba nada de lo que me he encontrado en Criadas y señoras, y todo ha sido duro, y maravillosamente especial. Tierno, emocionante, conmovedor, y precioso, y doloroso a momentos. Sinceramente, no tengo una obra con la que comparar esta novela. No ya solo por el género al que pertenece esta obra, en el que admito que prácticamente nunca me aventuro, pero con esta obra creo que hacerlo ha sido todo un acierto. Pero no es solo eso, Criadas y señoras es una obra única y especial, tremendamente humana, y sencillamente conmovedora. Esas son las otras palabras que definen esta obra.

Lo que más me ha gustado ha sido su facilidad para llegarme adentro. Kathryn Stockett no necesitaba decir más que unas pocas palabras y esa naturalidad suya me llevaba a reír, a llorar, a amar, o a odiar, lo que se terciara. Sin duda, me ha parecido una gran escritora, que sabe conmoverte, tocarte, y que lo hace con absoluta naturalidad. He llorado leyendo esta novela, a veces era de rabia, o de dolor, pero también de pura emoción, de alegría, ¿sabéis? Como el eco de la libertad.

Criadas y señoras es una novela especial, que sabe a vida, a pequeñas cosas, a gritos valientes, a ecos tiernos, a abrazos de chocolate, a golpes de diamantes, a látigos en la piel. No todo lo que esconde esta novela es bonito o sencillo u optimista, porque es la vida, sencillamente, en toda su realidad, con sus virtudes y sus defectos, con las elecciones que hacemos, con los errores, los aciertos, las traiciones y el pulso valiente del corazón, esa fuerza que nace de no se sabe donde pero que lo transforma todo, y como no, es una novela muy dura por su ambientación, por el momento que nos describe, por ese tremendo racismo que se respiraba en 1962 en Mississippi, EE.UU.

Es una obra de la que no es sencillo hablar, pero me ha llegado muy adentro, y estoy segura de que la releeré, y me ha encantado haberla descubierto gracias a la biblioteca, y gracias a haberla encontrado en sus estanterías, haberle dado una oportunidad. Y también tengo muchas ganas de ver la película, de la que he oído muchas cosas buenas, y yo solo espero que sea tan especial y conmovedora y tierna, y dura, y sencillamente humana, y emocionante, como la novela.

Tengo que admitir que he tenido el corazón en vilo durante toda la lectura de esta novela, pero no era para menos, y me la he bebido, fue empezarla y engancharme a ella, necesitar leer más, necesitar respirar más de estas protagonistas tan especiales, y de esa historia, que como una montaña rusa, se va abriendo paso entre sus páginas.

Criadas y señoras es una novela preciosa, sí, mucho, también muy dura, pero sobre todo, tan natural y tan conmovedora... Yo no podía creerme como Kathryn Stockett conseguía llegar tan adentro de mí y hacerme derramar tantas lágrimas, así, en un segundo, sin pensarlo, sin pretenderlo.

Sin duda, esta es una de mis mejores lecturas de este 2014, ha sido una obra increíble, y la única pega que le pongo es que a día de hoy no haya una segunda parte, porque ese final es triste y a la vez esperanzador, es como la libertad, y no sé, yo necesito más de estas protagonistas tan valientes, y que tanto me han dado, porque entre sus páginas he sentido cada filo de su corazón, cada pequeño hecho de sus vidas, sus virtudes, sus defectos, todo lo que las hacía únicas, especiales, todo lo que las hacía luchar, protagonistas como estas no se olvidan, quizás no me hayan enamorado perdidamente, pero si me han llegado al corazón, las he sentido en mi pecho, y ojala pudiera cobijarlas, pero, ¿sabéis qué? Mejor las dejo en libertad, solo que no quiero, ni quería despedirme de ellas.

Cuando iba llegando hacia el final de esta novela, no quería acabar sus páginas, no quería abandonar a protagonistas tan valientes, y que todavía, tienen tanto por decir, porque esa es la cuestión, Skeeter, Minny, y Aibi, tienen todavía tanta vida por delante, y tanto por contar, y yo quiero formar parte de ese viaje, no quiero poner y final con ellas, quiero esa segunda parte, quiero ver como Skeeter se convierte en una exitosa periodista, quiero ver como se enamora locamente de alguien que la ame con libertad y respeto, quiero ver como sus ideas empiezan a hacerse eco en ese nuevo mundo que representa Nueva York, quiero ver como sus libros le roban el corazón a las personas, como el eco de su alma se hace un hueco en el mundo; quiero ver como Minny cambia su propia vida y la vida de sus hijos, quiero ver como encuentra la paz trabajando para esa familia que ahora, en cierto modo, también es la suya, quiero ver como todo ese dolor que desborda su corazón empieza a desaparecer, y como esa felicidad que la esquivaba, empieza a rodearla, impregnando algo más que sus creaciones culinarias; quiero ver como Aibi abre los brazos ante esa nueva aventura en su vida, ante ese mundo que por fin parece abrirse para ella con tantas promesas, quiero ver como vuelve a sonreír, quiero ver las maravillosas sorpresas que le traerá la vida, quiero ver como las personas llegan a su vida, pero esta vez, para quedarse.

Quiero ver más de ellas, ¿no veis que ya las echo de menos? No son personajes de una novela, no son el eco de unas letras, son personas reales, que podrían haber existido, que seguramente existen. Aibi, Skeeter y Minny están vivas, se escapan del papel, y sus ideas, sus metas, sus gritos de libertad, sus palabras soterradas en un papel, sus almas, desbordan cada página de Kathryn Stockett, y me hicieron lanzar más de un suspiro, y querer llorar y bailar al mismo tiempo, ¿sabéis? Porque Skeeter, Aibi y Minny son de esa clase de heroínas que se te quedan dentro, no son tremendamente perfectas, no son increíblemente adorables, pero son reales, y son maravillosas, son encantadoras, y viven su vida con un corazón que aún ahora, me sigue emocionando y conmoviendo, aún ahora, mientras las rememoro, quiero llorar, porque quizás no sean, lo más bonito del mundo, pero si son un amor y se merecen cada instante de felicidad, se merecen todo el éxito, todo el amor, y toda la libertad que este mundo pueda ofrecerlas. Se merecen una vida donde el miedo no exista nunca más, donde las barreras no las hagan sentir pequeñitas, donde el mundo no sea todo blanco y negro, y nunca mejor dicho. Estas tres maravillosas protagonistas, se desafiaron a sí mismas, y con su lucha, aprendieron mucho más de lo que esperaban, y al final, como lectora, también me enseñaron mucho. Sin duda, su lucha y sus pasos, y su valentía, es digna de aplaudir.

Yo las he adorado, ¿cómo no hacerlo? Quizás no siempre han tomado las mejores decisiones, pero, nadie lo hace, nadie hace de su vida un eco perfecto. Todas ellas aprenden al vivir, tienen dudas, tienen miedos, pierden, ganan, se equivocan, aciertan, se rompen, y vuelven a recomponerse, desafiando al mundo, al dolor, con su fuerza, su valentía, su humanidad, su dignidad, su libertad, su optimismo.

Lo que más me ha gustado de esta obra ha sido el maravilloso tono con el que Kathryn Stockett ha hilado esta historia, nunca demasiado suave, pero tampoco nunca demasiado dura, siempre en el borde, siempre en ese equilibrio perfecto. Siempre con una sencillez y una emotividad deslumbrantes, con una naturalidad que en verdad me ha asombrado. Lo mismo me encontraba sonriendo, riendo enormemente, como me desbordaban las lágrimas y un nudo se apoderaba de mi corazón, ha sido una lectura de lo más conmovedora y emotiva, y dura, y tierna, y humana, y emocionante, y todo gracias a ese don que tiene Kathryn Stockett para hacerte sentir cada palabra, para llevarte a un mundo que se supone solo estaba hecho de ecos y palabras, pero ella logra darle un toque tan especial a esta obra tan dura y emocionante, que es imposible no sentirse dentro de ella.

Y las protagonistas, Skeeter, Aibi, y Minny, las tres me han gustado, y poder escuchar sus voces, que sus narraciones se fueran intercalando según lo requiriera el momento, ha sido algo genial, y además, que Kathryn lo ha hecho de forma que nunca querías despedirte de la narradora que estaba emocionándote con su voz y con sus palabras, pero a la vez, la impaciencia y el deseo de leer más te llevaban a descubrir más de las otras narradoras. Ha sido difícil porque lo que digo, había momentos en que en verdad no quería abandonar a tal protagonista, pero también necesitaba reencontrarme con la otra. Tenía yo el corazón dividido entre estas tres protagonistas, y también, con la cuarta protagonista, que aunque no narra y no podemos escuchar su voz, es también uno de los grandes aciertos de esta obra, Celia.

Me ha encantado como le ha dado vida Kathryn a sus personajes, porque en serio, son personas reales, que se alejan de los tópicos, y no hay ni un solo personaje desdibujado en esta obra, ninguno está ahí "porque sí", todos tienen su papel en esta novela, y todos, son vitales para Criadas y señoras, incluido la mala malísima, la mismísima Hilly.

 Obviamente, mis personajes favoritos no pueden ser otras que mis cuatro heroínas: Skeeter, Aibi, Minny y Celia, porque todas, a su manera, se sienten perdidas, y están llenas de fuerza, y tienen mucho que ofrecer al mundo. Todas ellas hacen algo por cambiar su mundo, por dejar de oír todas esas voces que las aprisionan y las encasillan, y las quieren condenar a un rincón, todas ellas se levantan, a su manera, desde la sutileza, y alzan la voz, y luchan por su dignidad, por su libertad, por su alma. Por lo que se merecen.

Son cuatro protagonistas a las que les he cogido un cariño inmenso, no lo voy a negar, todas ellas tienen historias tristes a sus espaldas, todas ellas lo han pasado mal, pero también, han acariciado la felicidad entre sus dedos, porque la vida es así, un gran cumulo de pequeñas y grandes cosas, y sin duda, estas cuatro mujeres son todo un ejemplo, sobre todo Aibi y Skeeter, por las que admito sentir una predilección enorme, que fue creciendo página a página.

Aibi y Skeeter son mis favoritas, Skeeter porque es la más cercana a mí, en cuanto a sus metas, deseos y personalidad, y porque me ha sabido mal como un idiota rompe y rompe su corazón y ella debe recoger los pedazos de su alma hasta encontrar su fuerza, y ese grito de su corazón que solo pide amor y libertad, y Aibi porque es toda una madre, porque es tan profundamente cálida, porque es como el sol, porque es tan paciente y sabia, no sé, ambas tienen algo que me ha llegado más profundamente que Minny y Celia, o bueno, que cualquier otro personaje de esta novela. Y eso que Minny me ha sorprendido, porque yo adoraba su lengua afilada, y según vas descubriéndola, entiendes que es una mujer muy vulnerable, que soporta demasiado, y que ya es hora de que se rebele, y Celia, ay, Celia, puede parecer superficial y tonta, pero cada paso que da tiene un sentido, y en el fondo, es solo una mujer que aún sigue siendo una niña y que necesita que la devuelvan su fuerza y su fe en sí misma. Y la pequeña a la que cuida Aibi, también me ha llegado al corazón, Chiquitina, me la comería a besos, porque en serio, es un amor, y espero que todos los días de su vida, se repita a si misma lo buena y hermosa y valiente que es. Chiquitina no es la hija de Aibi, pero sí lo es emocionalmente, y yo he adorado a esta niña al ver lo mucho, muchísimo que amaba a su Aibi, y como no tenía miedo a decirlo en voz alta. Es un elenco de mujeres impresionante, sin duda.


En conclusión: Criadas y señoras es una obra preciosa, dura a momentos, tierna, emocionante, y MUY conmovedora. ¿Y he dicho ya que amo a mis protagonistas? Son unas heroínas, y este libro es una maravilla gracias a ellas, Skeeter, Aibi, y Minny ♥♥♥. *Estoy muy emocionada por esta novela, y me alegro muchísimo de haberle dado una oportunidad*. ¡Quiero llorar de pura emotividad, y quiero YA una segunda parte! Señorita Kathryn Stockett, ¡me encanta! ♥


¡Un beso enorme!

Mire - Mayu.