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10 de marzo de 2021

Mis películas de 2020 por países (4)

 Noruega



Cuando vi que Netflix tenía la película de mi querida Lisa Teige de Skam (aquí hablo de Skam 3+4 donde sale Lisa como Eva) me quedé alucinada porque realmente necesitaba poner esta película en mi vida. Battle (2018) nos enamoró a mi madre y a mí, está entre nuestras favoritas, Lisa Teige y Achmed Akkabi hacen una pareja preciosa que lograba acelerarme el corazón con cada escena, amo como bailan, como se miran, como hablan, como se besan, lo amo todo de ellos, incluso sus miedos y debilidades, pero sobre todo amo su amor y su conexión, el baile que les une y lo mucho que crecen juntos durante Battle, nunca había visto un baile que fuera una confesión de amor hasta que vi el suyo. 

Francia



Volando juntos me hace admirar profundamente a su director Nicolas Vanier que ama crear historias que son amor por los animales (he cotilleado su filmografía y suspiro de amor). Con esta película fui sola al cine en enero de 2020, para una persona a la que le asusta salir sola eso es todo un salto, algo de lo que me dijeron que tenía que sentirme orgullosa, cada paso cuenta. Volando juntos es una preciosa película que da importancia a las personas y a los animales, una biografía sobre alguien importante que realmente cambió las cosas con todo su amor y su arriesgada valentía. Es una historia íntima en la que como yo, sentiréis que voláis junto a los gansos y mi precioso Louis Vazquez. ¿Hace falta que diga que es una de mis favoritas?

 

Este 2020 con mucho orgullo me enamoré de la actriz Sophie Marceau así que decidí verla en esta alocada comedia donde su personaje intercambia hasta el rol de género con su marido. Las sillas musicales trata de una muchacha que se enamora de una persona en coma... Las dos reseñas en el mismo Temporada de Cine.


Con esta película me enamoré de Sophie, pero también de su enamorado Gad Elmaleh, ojalá ambos volvieran a hacer otra película donde se enamoran, es que me volvieron tan loca que todavía me hacen suspirar, ¿cómo no si es de mis favoritas al punto que la vi dos veces en 2020? Es una historia preciosa, íntima, divertidísima, sobre un chico que no quería enamorarse pero que se encuentra completamente enamorado de una chica especial y de los hijos de ella, pero es que él es también muy especial, me enamoré de todos ellos, de cuando son felicidad y amor puro y de cuando meten la pata, mi reseña.


La biblioteca de los libros rechazados es una apasionante película para aquel que adore los libros+misterio, entiendo de donde nace la necesidad de descubrir si x persona pudo escribir x libro, mi reseñaA por todas es la versión francesa del equipo español que no cumplió las normas pero donde vemos como personas que se creían tan diferentes se hacen amigos, mi reseña.


El médico africano es la biografía de Seyolo Zantoko, un médico que quería una vida mejor y que se fue a un pueblecito donde tuvo que enfrentarse a mucho racismo, donde poco a poco logró superar cada obstáculo que se le puso en el camino, porque él tenía mucho amor por su profesión, pero también por su familia, y por su deseo de una vida mejor. Me conmovió mucho esta dulce, a veces cómica y a veces triste historia, maravillosamente bien interpretada, me habría encantado seguir formando parte de la vida ficcionada de Seyolo Zantolo porque le tomas muchísimo cariño, poned en vuestra vida su historia. 



El ascenso es la biografía de Dendoune, una historia que nos enamoró desde el primer instante, se cuenta entre mis películas favoritas, es divertida, encantadora, inspiradora, conmovedora. Me parece increíble como un chico, por amor, tomó el paso de escalar el Everest, algo que al final acabó haciendo por él, porque era algo que necesitaba en su vida, fué un placer visual hacer ese viaje con él, comprender realmente como es escalar esa gran montaña, la resilencia que hace falta para dar un paso tras otro. Ahmed Sylla brilla en esta película, me alegra mucho que después de A por todas le concedieran la oportunidad de enamoraros en El ascenso.


Jonas era mi reencuentro con Félix Maritaud, uno de mis chicos de 120 pulsaciones por minuto, en esta película sufrí con el profundo dolor de su personaje que siente mucha culpa y mucha pena por algo ante lo que no supo reaccionar (no puedo contar, sería spoiler) y por lo que no podemos juzgar tampoco. La versión joven del personaje de Félix es Nicolas Bauwens como Jonas, y de su enamorado Nathan, Tommy Lee Baik, me enamoré de esta pareja tan bonita e inocente, lo que vivieron es precioso y nadie podrá quitárselo, no puedo explicar todas las emociones hermosas que viví con ellos, y la tristeza de perderlos. 



En Movistar creo que son fans incondicionales de Gilles Lellouche pues tienen muchísimas películas de él, su estilo de interpretación es muy similar al de Jean Dujardin (y físicamente los confundo😂), ninguno de los dos termina de gustarme 😅. Voy a ser mamá pensé mucho si reseñarla o no porque no me gustó (trata de padres que se arrepienten de adoptar un niño y quieren devolverlo), reseña. En buenas manos trata de lo difícil que es adoptar y del papel de las casas de acogidas, esta es una buena opción, pero es dura. 



Como digo, a este actor lo confundo completamente con Gilles, de él vi a finales de diciembre de 2019 Un hombre de Altura (reseña) versión francesa, donde os enamoraréis de Virginie EfiraUn+Une trata de la mujer del embajador que se enamora de un truhan que no comprende el viaje espiritual que necesita esta maravillosa mujer. 


Con todas nuestras fuerzas es una película que todos debéis ver porque necesitáis conocer a Jacques Gamblin y Fabien Héraud y a sus personajes, os vais a enamorar de ellos, yo me enamoré completamente de padre e hijo, de la conexión emocional de sus personajes y de los actores, de la fuerza interior de Fabien que nos mostró que su discapacidad no es una incapacidad, que el no se pone límites, me parece impresionante cuando alguien tan maravilloso te enseña algo tan vital como es que los límites solo están en la mente y debemos prescindir de ellos. Que película más importante, mi reseña.


Madame Marguerite es una versión mucho más dura (y completamente diferente) sobre la vida de esta mujer, no es luminosa, pero recorremos con ella la tristeza de su vida y donde encontraba la fuerza para seguir adelante, los amigos que hizo por el camino y el chico que podría haber sido suyo si ella hubiera querido. La vaca es la preciosa historia de un hombre que tiene devoción precisamente por su vaca y por eso desea presentarla a un prestigioso concurso que le hará cruzar un montón de países y encontrarse con diversas personas a las que cambiará su visión del mundo, mi reseña.


Amor sobre ruedas es una historia que tiene algo moralmente reprochable pero que usa eso para enseñarle a su protagonista cosas muy importantes, de una mujer que sabe ver el amor en cuanto se cruza en su vida, que comprende que hay alguien bueno que por primera vez está siendo él mismo tras un escudo, escribí la reseña como al mes de verla pero nunca la publiqué 😅. Los años más bellos de una vida es una preciosa historia que nos habla del primer amor de un hombre con alzheimer (sé que esto os recordará a Vivir dos veces pero es una película completamente diferente), él rememorará su íntimo amor para nosotros y en su cabeza vivirá de nuevo una historia de amor con ella que se irá su ilusión, es una historia dulce, íntima, poeta, y evocadora.


Especiales es una película que todo el mundo debería ver, es tan fácil amarla, es una historia importante que todo el mundo debería conocer, que se inspira en las fundaciones que cuidan a nuestros chicos y luchan por sacar adelante sus capacidades, que miran por ellos y por sus familias cuando pueden contar con estas, es una historia que alza la voz por tantos chicos y chicas importantes pero también por todas las manos que se unen para ser sus alas, sin ninguna duda, mi corazón se quedó dentro de Especiales, con esta preciosa, increíble, vital, resiliente película. 

Reino Unido

 

George McKay es mi hermoso principito y quiero ver todas sus películas, me puse muy feliz por poder ver a mi niñito intentando enamorarse, tiene un personaje tan tierno, la curiosidad es que también la reseñé pero nunca la publiqué. Histeria con lo que sé ahora me resulta curioso pues siento que deberían haber aclarado con alguna nota que después se descubrió que la histeria en realidad es el trastorno somático, pero esta película habla del descubridor del vibrador, que trabajaba con las mujeres diagnosticadas de histeria debido equivocadamente a una causa orgánica como es su útero, mi reseña.


Amé descubrir a Judy Garland a través de la película de Renee Zellweger, es una historia hecha con mucho respeto y cariño, que me hizo interesarme por la verdadera estrella de El mago de Oz y admirar más a Renee, me hizo ver a su Judy con ojos tristes pero también con brillo de purpurina, la recuerdo cantando en los escenarios, necesitando escuchar a sus niños, esforzándose por ser querida, me conmovió mucho su historia, sentí que me tocaba el corazón, y llevo guardada su mirada después de 14 meses. 



Disobedience es una historia apasionante sobre la comunidad judía, que nos acerca a tres personas que tienen un vínculo común, una historia triste entrelazada desde hace muchos años, sobre como una sociedad puede apagar una identidad y generar vergüenza y pesar, sobre como es importante para esas tres personas dejar de negarse ciertas verdades que no querían creer. Es una película que necesitáis conocer, con unas actrices increíbles, con las que merece la pena esperar a que lleguen esos momentos dulces entre ellas, aunque yo habría amado ver momentos entre ellas de jóvenes.

 


Laia Costa ya dije que con cada película me enamora pero con esta se metió en mi alma, ¿cómo no si estaba acompañada de Josh O'Connor, mi niño precioso de Tierra de dios? Segunda película que veo de Josh, y otra que sumar a favoritos (primera de mi madre), es una preciosa historia de amor que me hizo llorar pero también sentirme afortunada de poder conocer a Elena y Jake, ver como luchaban por su relación, como se amaban con toda la intensidad del mundo, como se cuidaban mutuamente, como se encontraban especiales el uno al otro, como deseaban tener un hijo juntos hasta el punto que dolía, y como encontraron su para siempre.




La reina Victoria es una historia romántica y valiente, que probablemente me gustaría mucho más si vuelvo a verla porque sería capaz de ver más allá de las barreras que pone Victoria para que no la hagan daño, de todos modos me gustó mucho como luchó siempre por ser una buena reina y a la vez por no renunciar al amor de este hermoso príncipe que me robó locamente el corazón, de verdad desearía leer todas las cartas que se escribieron ambos porque me derretiría de amor. Con Rupert Friend se me derritieron hasta las pestañas, precioso como mira a Emily BluntMi reseña.

Mayu.

8 de agosto de 2020

100 metros: Ramón Arroyo (Dani Rovira y Alexandra Jimenez)

País: España
Año: 2016
Vista: 2 veces
Podéis verla en Netflix / Temporalmente en Movistar
Basada en la historia real de Ramón Arroyo



Ramón Arroyo (Dani Rovira) tiene una vida de ensueño, está casado con el amor de su vida, Inma (Alexandra Jimenez), trabaja en publicidad, algo que le apasiona, tiene un hijo precioso al que adora y van a volver a ser padres en unos meses. Un día su suegro, Manolo (Karra Elejalde) se viene a vivir con ellos temporalmente porque el techo de su casa se ha derrumbado (desconocen las razones detrás de ello). Ramón y su suegro no se entienden, es lo único que estropea su feliz vida pero ambos intentan mantener la paz porque quieren con locura a Inma. Una mañana en que Inma tenía prisa descubre a Ramón sentado junto a la cama, con dificultades para hablar y para andar, a Ramón le diagnostican esclerosis múltiple y le dicen que no podrá andar 100 metros, pero el empeño de Ramón es tan fuerte que no se rinde ante su nueva vida, quiere vivir con todas las fuerzas del mundo porque a su lado tiene a su familia.  

Dirigida por Marcel Barrena.

BASADA EN HECHOS REALES: RAMÓN ARROYO Y SU FAMILIA.



Necesitaba volver a ver 100 metros porque quería contaros como era vivir esta historia en mi piel sin que el tiempo comenzara a desdibujar mis emociones, la considero lo suficientemente importante como para desear que todos la veáis y sintáis su alma porque es una historia que está viva y no sólo me refiero a que sea una historia real sino a que verdaderamente he sentido que estaba dentro de la pantalla, caminando con Ramón y Dani Rovira y eso me ha pasado las dos veces que he visto 100 metros. Es la película española que nadie debería perderse, la que se estrenó en España sin yo saberlo en cines pero que en el resto del mundo solo puede verse a través de Netflix (a día de hoy es allí donde está, el 2016 quedó lejos, los cines internaciones deberían estrenar esta joya), el valor y la superación con la que llenan nuestro corazón es algo que necesitamos que nos recuerden. Todavía podemos dar un paso tras otro, podemos hacer 100 metros, podemos vivir y eso es lo más importante, no debemos olvidar el regalo que es respirar y caminar. 



Siempre damos por sentado cosas como caminar, respirar sin dificultad, hablar, ver, no las valoramos lo suficiente hasta que tenemos miedo, a veces decimos gracias pero siempre damos todo por sentado y cuando vemos la realidad de enfermedades como la esclerosis múltiple despertamos. Lo que refleja la historia de Ramón es más que una prueba que le pone la vida, es más que algo que superar, porque es algo con lo que tendrá que convivir para toda su vida, necesitará mucha fuerza, valor, coraje, superación personal, creencias, fe, este viaje se te mete en la piel. Ramón tendrá que desafiar a sus 100 metros cada día, tendrá que desafiar a sus brazos, a sus piernas, a su cerebro, a su vista, porque así es como vive una persona con esclerosis múltiple



Sin ninguna duda, su lucha incansable me tocó el corazón, y me hizo llorar, quise abrazarle cuando él quería rendirse, y quise abrazarle aún más fuerte por cada vez que no se rindió. Lloré más esta segunda vez porque fui más consciente de los momentos trascendentales de la historia, pero también hubo momentos deportivos donde simplemente sentí que quería saber más de la vida real de Ramón (como sus pensamientos y recuerdos del pasado, flashback de su amor con Inma, etc) y menos de su entrenamiento (aunque fuera importante para su meta). Simplemente, quise más de la vida de Ramón y de Inma porque era una vida lo suficientemente íntima como para que me tocara y apretara el corazón. Aún así, ver a Ramón lograr sus primeros 100 metros me hizo sonreír ilusionada, cuando le vi montando la bicicleta con la música de fondo sentí magia, cuando le vi entrenando por la playa vi la ilusión de un hombre por vencer sus obstáculos. 



A través de su historia todos podemos aprender sobre la fe y la superación personal, sobre no rendirse ante la vida y no ceder ante la desesperación porque Ramón podría haber dicho muchas veces basta ya y no lo hizo, bailó con la vida con la creencia de que podía exprimir la vida. Y no estuvo solo, nunca vivió su vida ni su enfermedad sólo, siempre tuvo a Inma, a Manolo, y a sus hijos, que eran su ancla, la mano tendida que levantaba sus pies. Pero no hay duda de que el corazón más importante en su vida es Inma, ella es su otra mitad, donde él termina comienza ella y por eso cuando él necesita sentir calor y piel ella tiende el cuerpo de él sobre el regazo de ella, ellos se han hecho el regalo de la vida juntos, se han entregado el amor y la incondicionalidad, la fe, el recordarse que tras 100 metros habrán otros 100 y que también habrán 100 gotas infinitas de amor, ese amor que mueve el mundo de ambos y les conecta. 



Ramón es la mejor interpretación de Dani Rovira, me he enamorado completamente de este personaje y me habría encantado tener más horas de él. Dani siempre es un encanto pero con Ramón es algo especial, Ramón es alguien que cambia completamente su filosofía de vida porque no le queda otra por supuesto, primero se enfada con la vida, se siente pequeñito y débil, pero después comienza a crecer un amor inmenso dentro de si mismo, ese que él siempre se había tenido a si mismo y a su familia, pero desde otra perspectiva de vida, ahora ya no se preocupa por las tonterías de antes porque la vida le ha recordado por las malas cuales son las verdaderas prioridades. Ramón se descubre siendo el mejor compañero de viaje, es dulce y amoroso, todo un luchador, tiene sentido del humor, no duda en mostrarse vulnerable y frágil, es un amor, me encanta su capacidad de empatizar con los demás, y como no se rinde nunca, como se reconcilia con su enfermedad para aprender a vivir con ella, como ama sin condiciones, Ramón es ilusión aunque a veces se le rompa el corazón, adoro su ternura y esa forma de mirar a Inma porque ella es su para siempre. 



Inma es también la interpretación que más me ha conmovido de Alexandra Jimenez, su química con Dani Rovira me ha enamorado. Juro que le habría añadido más horas a la película solo por haberla conocido más. Inma es alguien especial, no sólo porque Ramón la ame con devoción, o porque ella le quiera con locura y le apoye en cada paso, porque sea el refugio de él pero sobre todo su aliento y su motor, Inma es la fuerza que mantiene en pie a Ramón. Inma es devoción y calor, sus abrazos siempre están abiertos para Ramón, cuando él necesita llorar ella le abraza fuerte, pero también ahí está ella para hacerle reír porque Inma es una persona muy risueña y muy fuerte, ella vence siempre sus miedos con toda la fuerza y la valentía de su corazón, Inma es muy dulce y sensible, pero no de un modo frágil, siempre sabes que puedes sostenerte en ella.



Amé completamente a esta pareja, son una preciosidad, me encantaron. Venía de conocerlos en Superlópez, donde no me habían gustado (por la trama) y en 100 metros me demostraron que realmente están hechos el uno para el otro, quisiera que volvieran a hacer parejita en la ficción cuando Dani se recupere si el papel es tan dulce y acaramelado como este. Me encanta todo lo que representa esta pareja porque ellos son verdadero amor, me encantaría ver más horas de Inma y Ramón, lo juro, es que son tan preciosos que sólo puedo quedarme con las ganas de que me sigan derritiendo a base de su dulzura, su risa, su comprensión, su intimidad, su fuerza, su aliento. Es que se entregan tantísimo el uno al otro, se viven cada día con una devoción absoluta y cada beso y abrazo me llegaba al corazón, incluso cuando jugaban con las palmas de sus manos o conversaban me hacían adorarles. 

Mis escenas favoritas de ellos son... 


Cuando Ramón está asustado por su enfermedad y expresa el pánico a que se le pare el corazón o a quedarse ciego y no poder ver a Inma ni a sus hijos, llora a lágrima viva y yo me puse a llorar con él, los 3 con el corazón roto, Inma le dice que ellos tienen suerte de tenerle y le acaricia las manos pero Ramón dice que no puede sentirla y que necesita sentir su piel y entonces la preciosa Inma tumba a Ramón sobre su regazo embarazado, y él llora mientras se calma al escuchar los dos corazones, Inma también llora y besa su piel, y yo pude sentir completamente cuanto se aman. 



Cuando Inma y Ramón están en la playa, abrazados el uno al otro, es de noche y se escucha la brisa marina, ambos hablan de como se enamoraron de jóvenes y como han cambiado las cosas, que se han apoyado siempre y ahora están muy bien, me pareció tan precioso y tan sano ver a esta pareja reflexionar sobre lo felices que son sus vidas por el inmenso amor que comparten, cómo Inma dice que necesitará a Ramón para que la acompañe hasta que ella no pueda hacer sus 100 metros, me encanta lo dulces y bonitos que son y como ella le desafía a bañarse en el mar con ella porque su chico va a participar con desconocidos en el Iron Man pero quiere tener el honor de bañarse con él. 



Cuando Ramón participa en el Iron Man todas las personas que han tenido un papel definitivo en su vida vienen a su cabeza, para darle fuerzas y superar la maratón en esas 17 horas, Inma, Manolo y su hijo le esperan en la meta pero Ramón se para a unos metros y cuando le ven van corriendo hasta él, y vemos las imágenes intercaladas de la vida real con la ficción cruzando la meta y abrazándose los cuatro, como la gran familia feliz que son y han llegado a ser. 



Manolo es el suegro de Ramón, es la persona con la que antes no se llevaba nada bien, pero tras el diagnóstico de la enfermedad ambos comenzaron a comprenderse, los dos empezaron a descubrir como era de verdad el otro y todo lo que estaba atravesando o había atravesado emocionalmente y eso cambió íntimamente su relación. La relación entre suegro y yerno tiene muchísimo protagonismo pero es que es muy especial, siento que ambos se ayudan a sanar el corazón, se ayudan a vivir y a obtener otra filosofía de vida, se ayudan a obtener sus metas y a querer dar un paso tras otro.




Acaban queriéndose muchísimo aunque no se lo digan con palabras y se lo pasan genial el uno con el otro, como auténticos niños, eran las risas del otro, pero también la motivación, su suegro diciendo no, no se ríen de ti, sino de mí, sigue peleando, verás que bien lo vas a hacer es muy especial lo que aprenden uno del otro porque acaban poniéndose en la piel del otro desde el corazón como cuando Ramón le muestra como es vivir con su enfermedad un pie en la tierra, otro en el abismo.



Manolo es un amor de persona aunque quiera aparentar ser un ogro, tiene un corazoncito hermoso, de sobra está decir que su actor, Karra Elejalde, es maravilloso. Con Manolo no podía parar de reírme, es que lo lleva en el alma, es tan naturalmente espontáneamente humorístico, pero tiene su corazón bajo capas y poco a poco nos lo va mostrando. Es mucho más que un hombre de pueblo, es alguien que perdió a su mujer y ya no quería vivir, pero que gracias al día a día con Ramón tiene una razón para estar vivo, Manolo poco a poco sale del dolor donde estaba sumergido y empieza a respirar profundo, se da cuenta de que tiene una hija y un yerno que le quieren por quien es, y le hace feliz estar al lado de ellos, la vida todavía puede sonreírle. 


Mayu.