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13 de junio de 2014

Perfect lie de Teresa Mummert

NO-RESEÑA DE PERFECT LIE DE TERESA MUMMERT:
 
 
Muy bien, todavía no lo entiendo, aun sigo en shock. No sé qué pensar o que sentir. Tengo ganas de llorar. Muchas.
 
 
Perfect lie es... una buena novela, pero ese final rompe mucho a esta novela. Es un final que por más que lo pienso no lo entiendo.
Es más, al darle sentido a ese final, porque se supone que has de creer lo que dice la escritora, comprendo aun menos ciertas decisiones de ciertos personajes, e incluso como pudieron suceder/darse ciertos hechos. Pero empecemos por el principio.
 
 
 
 
La novela comienza muy bien, con una conversación entre Marie, y su clienta, Lie. Marie es una terapeuta, y Lie ha tenido una vida muy difícil y ese último golpe la ha destrozado, la ha hundido.
 
La protagonista, Lie me ha caído muy bien, es una chica dulce, sencilla, normal. Una joven que sabe entregar infinitamente su corazón. He sentido mucha pena por Lie, me ha dolido inmensamente lo mucho que estaba sufriendo. Sufría por su pasado, por lo mal que la había tratado su madre, que siempre la decía que jamás debería haber nacido. Sufría por todos esos acosadores que la habían roto y la habían insultado, humillado y pateado a la mínima ocasión. Y sufría por un amor, Brock, un suspiro en el viento, un fuerte anhelo, un joven que había dado alas a su corazón y con el que había encontrado su propio refugio, y sufría por su pérdida, por el dolor que había llevado a hacer algo horrible a Brock, y por ese final para ambos, a lo Romeo y Julieta, separados para siempre, y sufría porque no sabía que Brock y ella estaban muertos. Fantasmas.
 
O algo por el estilo, Teresa no termina de explicarnos esto, de darle sentido a todo, la verdad se descubre en el último giro, y es una verdad cogidísima con pinzas. Aun dudo si creerla o no. Porque eso me lleva al presente fantasmal de Lie y a Abel.
 
Abel, el protagonista masculino, aquel que iba a enseñarle a Lie lo que es enamorarse por segunda vez, me gustaba por muchas razones, por sus bromas, por el apodo que le había dado a Lie (Tetera), por sus largos abrazos durante toda la noche, por sus toques/caricias fugaces, por su caballerosidad, por su coqueteo con Lie, por su triste pasado, por su enorme preocupación por Lie, por su fascinación hacia ella. Todo ello eran razones para amar a Abel, y para desear que Lie dejara libre a su corazón y consintiera que Abel entrara en él.
 
Pero también he odiado a Abel, y más tras la revelación final, donde se descubre que Abel es una especie de ángel fantasmal enviado encadenado a la tierra para salvar a las personas. Bueno, no le he odiado por esa razón exactamente, sino por sus silencios, sus mentiras, sus jueguecitos, y su traición.
 

Abel acompaña a Lie en su encrucijada y hay momentos en que en verdad parece amarla. Y Lie aunque no quiere, no puede evitar sentir vivo a su corazón cuando está con él, cuando pelean, cuando se abrazan, cuando comparten una mirada, o divagan juntos. Hay momentos muy especiales entre ambos. Y formaban una pareja realmente bonita.  
 
También hay bonitos flash-backs sobre Lie y Brock, largas escenas donde descubrir cómo se amaron, cada palabra que se dijeron, cada vuelco que les dio el corazón, cada secreto a contraluz, cada lagrima, y cada beso, y ese amargo suspense, hasta el trágico final, y estos flash-back van apareciendo durante toda la novela. Teresa consigue que ames un poquito lo que Lie vivió con Brock, pero te pone en la tesitura de que también desees un para-siempre entre Abel y Lie. 
 
Pero después, según vas avanzando en esta novela, odias a Abel. Yo le he odiado y aún no comprendo como al final Lie puede acabar con él.
 
Si, la atracción entre Abel y ella, la conexión emocional entre los dos era muy fuerte, pero Abel demuestra que no se merece a Lie. No entiendo sus mentiras tampoco. Y no entiendo porque a veces buscaba hacer daño a Lie, porque necesitaba sentir que era capaz de romper su corazón. No comprendo porque salía con la zorra de Trish y porque le venía con cuentos a Lie, porque la enamoraba un minuto y después salía con la "amiga", porque se excusaba en que Lie tenia novio y de ahí que él se conformara en chicas vacías, sobre todo porque él sabía que Lie estaba muerta, al igual que él, y al igual que Brock, y él sabía que en la vida de Lie, ya no estaba Brock, salvo en sus recuerdos.
 
 
 
 
No puedo comprender a Abel y le odio por dejar ver que Lie y él podrían ser algo muy especial, por estar siempre pendiente de Lie, por mirarla con ojos de enamorado, pero sobre todo le odio por querer hacer daño a Lie, por follarse a Trish para romper el corazón de Lie. ¿Abel necesita que le amen? Y para ello, ¿necesita sentir como hace pedazos el corazón de la mujer que ama? Al final Abel demuestra que es un cerdo. Podría haberse merecido a Lie, al principio lo hizo. Pero después ya no. Y estoy tan apenada de que las cosas resultaran así. Y cabreada.
 
Lie no merecía tanto dolor, y no merecía enamorarse de Abel para que él se lo pagara haciéndola daño, menospreciando el inmenso regalo que era esta chica. En verdad me gustaba Lie, aunque a veces hiciera estupideces, o no fuera siempre fuerte, o llorara hasta dejarse la piel, pero era humana, y sufría, y amaba, y su corazón era bonito. Mejor que el de cualquier otro de esta novela.
 
 
 
Joder, esperaba una historia diferente, esperaba mucho mas de Abel, porque obviamente ya intuía que lo de Brock con Lie era un imposible, y Abel en verdad despertaba algo bonito en Lie. Y me duele que la autora jodiera esta historia de amor y a esta pareja. Porque durante unos minutos, Lie y Abel eran música y suavidad y ternura, y después, todo se fue a la mierda.
 
 
 
 
Teresa se empeñó en que Abel rondara a Trish, y con el descubrimiento final podría haber sido entendible, se supone que le han mandado para salvar a las personas que están a punto de morir. Pero... de ahí a tener que follarse a Trish "para salvarla" hay un jodido y gigantesco paso. Todavía no entiendo como Abel pudo ser tan cerdo, y tan mentiroso, y romper esa relación tan especial que tenía con Lie, por un polvo con una tía que como él mismo dice, no le gustaba. Es que, él mismo le dice a Lie que jamás tendrá NADA con Trish, y entonces, ¿de dónde cojones se saca la decisión de apuñalar a Lie y follarse a Trish?
 
JA. Y después una se tiene que creer que el Abel del principio, el de las bromas, la caballerosidad, los abrazos, y la conexión irrompible, existía.
¡JA! Lie debería haberle dado un buen tortazo por traicionarla así, por perjurar que se estaba enamorando de ella, y por acostarse con Trish unos días antes.
 
Y lo mas jodido de todo es que solo Abel sabia la verdad que se cuenta al final, esa gran y poco creíble revelación. Abel sabía que Trish mentía sobre seguir siendo la novia de Brock porque aun estaba herida y era una forma de protegerse contra los chicos, y Abel sabia que Lie estaba enamorándose de él, perdidamente. Y aun así, AÚN ASI, fue y se folló a Trish, para que Lie los oyera y se le rompiera el corazón. Y todo ello, sin dejar de alegar que ama a Lie.
 
Así que.... si, odio a Abel, es un cerdo y no se merece a Lie, es un cerdo por enamorarme, y por romperme el corazón como lectora, por venderme un Abel que no existía, porque ese ABEL jamás habría hecho daño a Lie, y es un cerdo por traicionar así a su gran amor. JA. Suerte para él que Lie sea tan buena y le quiera tanto y le perdone por todo.


 
 
Teresa Mummert escribe jodidamente bien, te atrapa con sus letras, sabe llegarte al corazón, y ya de paso, procura acercarse lo suficiente como para romperlo. No seré yo quien se acerque a otro libro suyo por muy maravillosamente bien escriba, y por todo ese aire embrujador que sabe darle a sus historias, y por lo mucho que me tiente con promesas de amor eterno.
 
 
Mire - Mayu.
 

9 de junio de 2014

Shitsuji wa oose no mama ni de Ruri Fujikawa.





Shitsuji me ha decepcionado mucho, entre las páginas de este yaoi esperaba encontrar mucho romanticismo, dulzura, y sobre todo, unas bonitas historias de amor y unos protagonistas encantadores.

En cambio, me he encontrado con unas "historias de amor" que son increíblemente superficiales, y que me han dejado más bien fría, lo mismo que sus personajes. Lo que más puedo destacar es que Shitsuji tiene mucho sexo, y bebe de muchos tópicos.
 
Iba con muchas expectativas, y la verdad es que no me ha gustado nada. Además, todo el tomo se me ha hecho repetitivo, porque las historias eran muy parecidas unas con otras, en todo, y además, eran muy agresivas sexualmente, y todo estaba tan lleno de tópicos, que no me ha gustado.

No he conectado con ningún personaje y lo único que esconden estas historias es sexo, por lo demás, ni amor ni nada, o al menos, aunque se nombre ese sentimiento, no hay donde sustentarlo.

Y la relación entre los protagonistas era todo el tiempo muy forzada, no se comunicaban entre sí, no hablaban, no compartían momentos especiales y a la vez cotidianos, no había un consenso entre los protagonistas, no se respetaba el ritmo de la pareja. ¿Que uno de ellos quería sexo? Pues a por ello, porque está sobrevalorado que el otro esté preparado para dar ese paso, ¿no?
 
 
 
 
 


A este tomo y a estas historias, Ruri Fujikawa podría haberlas explotado mucho mejor, porque quizás los personajes podrían haber dado más de sí y el bagaje entre los dos, en cambio Ruri ha tirado por lo simple, y se ha recreado con las peleas que siempre derivaban en sexo. ¿Amor? Algún que otro "te amo" ha sido dicho entre las páginas de este manga, pero esas palabras estaban desprovistas de sentimiento.

¿Y por qué hablo de tópicos? Pues porque en este tomo nos muestran dos tipos de personajes: el homosexual afeminado y el homosexual rudo, el primero como si fuera una tierna flor, y el segundo un hombre de las cavernas, y sinceramente, creo que son dos tópicos que no se ajustan a la realidad. Y las historias eran realmente repetitivas, en todas sucedía lo mismo, y sin diferir en la trama, en el perfil de sus personajes, y en la relación entre los personajes.

Las ilustraciones de Ruri Fujikawa son monas, pero eso no puede sostener una historia. Y menos seis. Con sus seis parejas.


Mire - Mayu.

5 de junio de 2014

El laberinto de los sentimientos (Doushitemo Furetakunai) de Kou Yoneda


¡Buenos días a todos queridos lectores! ¿Qué tal estáis?

Yo os traigo hoy la reseña de ese tercer yaoi del que nació el spin-off "El mundo en color".

EL LABERINTO DE LOS SENTIMIENTOS (Doushitemo Furetakunai) DE KOU YONEDA:



Hace unos días encontré un blog especializado en yaoi donde había diversas recomendaciones del género, y esta fue la obra que más me llamó la atención, por la reseña de la bloguera, y también, por supuesto, por su sinopsis y su portada. 

6/

Y hoy ya lo he leído y me ha gustado mucho. Menos de lo que esperaba por ese toque agridulce y porque me he quedado con ganas de ver más, más de los protagonistas, y sobre todo, más de como sigue la relación entre Togawa y Shima. Admito que en el momento que acabó este tomo yo no estaba preparada para perderles como protagonistas. Y sinceramente, habría preferido mas de esta increíble parejita que un spin-off sobre los secundarios. Quiero más de Togawa y Shima y quiero más romanticismo y un poquito más de azúcar.


Pero con todo, que sepáis que he disfrutado mucho leyendo esta obra, aunque no sé si seré yo porque no manejo demasiado el género y tampoco estoy acostumbrada en manga a ambientes de oficina y protagonistas entre la veintena y casi rozando la treintena, pero en algunas partes me hice un poco de lio a la hora de distinguir quien decía que.


Por lo demás, El laberinto de los sentimientos (Doushitemo Furetakunai) me ha gustado mucho, y esta historia de amor y estos protagonistas, y aunque ha sido una lectura agridulce por todos los prejuicios y todos los miedos y dudas de nuestro Shima, creo que merece la pena, porque como premio tenemos el regalo de conocer a Togawa. A mí me ha gustado mucho Togawa, Shima también, ambos son geniales, cada uno es adorable, por mucho que lo escondan, pero como Togawa no .

Togawa es la chispa, la alegría, la espontaneidad, la dulzura de esta obra, y ha sido maravilloso conocerle, y vamos, ¡si Shima no se enamoraba de él yo me ofrecería voluntaria! Pero como no, por mucho que lucha contra ello, Shima cae perdidamente enamorado de Togawa, aunque se hace el duro hasta el final. Y Togawa es encantador, y muy diferente de como lo pintaba la sinopsis, además, que hay una gran evolución en él durante el transcurso de su historia.

Los dos crecen mucho como personas, Togawa y Shima son de una forma determinada al conocerlos pero después, poco a poco, van creciendo, madurando, y no sé, da gusto ver una evolución tan grande en ellos y lo mismo pasa con su relación.

Empiezan con muchas miraditas, con una potente tensión entre los dos, con toques inocentes y casuales, y muchas palabras amables y bordes, pequeños instantes que significan más de lo que parecen. Y toda esa química explosiva que empieza a chisporrotear entre los dos, una química muy sexual pero también intensa, profunda, íntima.

Desde el primer beso lo que hay entre los dos es mucho más que sexo, pero esa atracción física obvia brevemente un poquito ese lado emocional. Sin darse cuenta, perdidos como están en el placer mutuo y en todas esas capas de deseo, empiezan a perder el corazón por el otro, y cuando quieren frenar y analizarlo todo ya es inevitable: el amor les ha hecho caer de rodillas.


En esta relación hay dificultades, por supuesto. Para empezar, los dos tienen un pasado bien triste y creen desear cosas para su vida que pensándolo bien quizás no son tan importantes. Pero sobre todo, llevar la relación en secreto tampoco les ayuda mucho, por un lado son libres de disfrutar el uno del otro sin pensar en nada, pero por otro, eso les lleva a ser una pareja un poquito atípica.

Shima debe batallar con su inexistente fe, y con sus prejuicios sobre los heterosexuales.

Shima es el más joven de los dos pero también es el único que ya ha tenido varios novios, y experiencias con el sexo masculino, pero eso en vez de ayudarle le hace cerrarse más y dudar de si mismo. Jamás ha tenido un novio que le amara tal y como se merecía, y la llegada de alguien como Togawa a su vida es todo un contraste. Togawa rompe todos y cada uno de los prejuicios de Shima, y también manda al diablo sus miedos. A Shima le cuesta muchísimo, y aunque lento, acaba aprendiendo y abriéndose a los demás, sobre todo aprende a cerrar los ojos y a abrazar a Togawa.

Shima al principio es un solitario, un chico tímido, borde - muy borde -, cínico, pero todo eso son capas que esgrime para protegerse, ¿y quién lo iba a decir? Pero al final esconde a alguien frágil, vulnerable y achuchable. Y me ha encantado ver como se enamoraba locamente de Togawa, ha sido inevitable y maravilloso, electrizante y con un toque agridulce.


Togawa es el mayor de los dos por tres añitos, tiene 29 años, y es el nuevo jefe de sección de Shima, pero en el fondo, ambos son compañeros de trabajo y no hay una diferencia abismal entre ambos, no. Eso sin contar la fuerte atracción que corre entre los dos.

Togawa es un encanto, a pesar de esa primera impresión poco agraciada de él pero después, enseguida, Togawa me tuvo por completo derretida. No es que sea sexy pero lo es, tampoco es que sea endiabladamente encantador pero también lo es, Togawa es todo amabilidad, ternura, espontaneidad, luz, chispa, y todo ello envuelto en varonilidad. Es que no es como decirlo pero Togawa es todo un hombre, incluyendo madurez, y su espontaneidad y su dulzura y su firmeza y su coraje y su valentía me han derretido por completo. Era el personaje del que menos esperaba y ha sido el que más me ha gustado. Es mi favorito.

Togawa me ha gustado mucho, porque es persistente, y no tiene miedo. Es un hombre que ama locamente y que lucha por lo que quiere. Su vida ha sido muy dura, y no ha debido ser fácil sobrevivir a lo que él lo hizo pero ha superado esa cruel etapa de su vida casi con matricula, y ¿sabéis qué? Solo le faltaba Togawa para poder enfrentarse a su pasado y conocer por fin el verdadero amor.

Togawa se siente cautivado por Shima, pero es más, no es que Shima le robe el corazón, es que Togawa se lo regala. Se enamora perdidamente de Shima, y aunque como todos, tiene sus miedos, anhelos y dudas, no se pierde en la desesperanza y se lanza a por lo que quiere. Placer salvaje y un corazón rendido. Shima. El amor de su vida.


Admiro mucho a Togawa, y creo que se nota, pero es que su infancia es muy dura y por eso mismo, que sea tan dulce, tan generoso y amable, me derrite. Y encima, hasta que Toga conoció a Shima, creía que era hetero pero al sentirse atraído por Shima descubrió que era bisexual. Ante esto, otra persona habría retrocedido, pero Toga no, él vio la oportunidad de comerse a besos al chico que le ponía y lo hizo, él vio la posibilidad de entregar su corazón a este borde achuchable y lo hizo. Y al final Shima le respondió, pero más que con palabras, con cada entrega de su cuerpo, sus besos, sus caricias, sus miradas, el tacto caliente de su piel, porque a veces un corazón habla a través de sus actos y no de sus palabras.

Shima se enamoró muy locamente de este moreno, por más que se esforzó por no perder la cabeza por él, por no rendir su corazón, pero lo hizo, y eran esos pequeños detalles los que hablaban por él. Y para que engañarnos, me encantó meterme en su cabecita y sentir todas sus emociones, porque hay mucha fuerza en sus sentimientos por Toga. Y también está creciendo, dejando atrás al niño roto, y dando paso a un hombre valiente, que llora y lucha por amor, que abraza, besa, entrega placer, y derrite cada esquirla de su enamorado.

¿Veis? Son una pareja preciosa y me han conmovido mucho y ha sido agridulce-y-maravilloso vivir su historia de amor, sentir el dolor, el placer, el fuego, el deseo, la ternura, la profundidad, la intimidad, la soledad, y el consuelo, de la historia de Shima y Togawa.

Os recomiendo este yaoi, y mucho. No es perfecto, no me ha enamorado locamente, pero ha sabido hacerme llegar sus emociones y sentir a sus protagonistas, y aunque no amo perdidamente a Shima y Togawa si que les tengo mucho cariño y me sabe mal no ver más de ellos como pareja.


Además, joder, justo cuando se establecen oficialmente, cuando se aman de verdad, la obra se acaba y yo me quedo privada de todo ese crecimiento y todo ese romanticismo y de todos esos pasos que están por llegar.


Además, tengo muchísima curiosidad por estos dos:

¿Adoptarán niños? ¿Shima se trasladara a Kioto con Toga? ¿Se casarán? ¿Seguirán besándose tan espontáneamente? ¿Seguirán haciendo el amor mirándose a los ojos? ¿Se deleitaran en cada abrazo y valoraran cada instante justos? ¿Cómo reaccionaran los abuelos de Toga ante el novio y la bisexualidad de su nieto? ¿Se descubrirá si Shima tiene padres, hermanos...? ¿Seguirán robándose el aliento cada vez que se toquen? ¿Ardiendo sus pieles ante el más mínimo roce? ¿Acelerándose sus corazones ante cada "te amo" susurrado con autentico fervor? ¿VEIS? Todas muchas jugosas preguntas y quiero todas las respuestas :). Pero me temo que nadie las responderá :/.



¿Y que mas puedo deciros de El laberinto de los sentimientos? Que me ha gustado esta historia agridulce de amor aunque habría agradecido mas ternura; que he llorado y se me ha roto un poquito el corazón con ella; que me he encariñado con los protagonistas; que ha sido pura electricidad cada toque y cada mirada y cada encuentro de esta pareja; que he sido golosa con las escenas de sexo y aunque hubiera querido que fueran más detalladas y explicitas me han gustado igualmente; que me ha robado el corazón esos besos, esos abrazos espontáneos, que en esos momentos he adorado las ilustraciones de Kou Yoneda .




Y como ya os he contado, el spin-off, El mundo en color no me ha gustado, creo que esa obra está desaprovechada, pues la autora tira de drama por rellenar y crear sufrimiento, y eso hace que los extras de este tomo sean más agridulces de lo esperado, y a mí me dejaran triste. Pero como ya se sabe - aunque poco, porque salen un 2%, y Toga solo un 0,1% - Toga y Shima siguen adelante. ¿Habría sido mejor que Kou se hubiera dejado de spin-off Onoda y Deguchi y nos hubiera regalado una cursi y muy azucarada continuación de Togawa y Shima? Pues sí.



Esta obra no es perfecta, ni mucho menos, es demasiado agridulce y me he quedado con muchas ganas de más escenas entre la pareja, más conversaciones, más dulzura, más risas, menos miedos y prejuicios, más felicidad sobrevolando cada página, pero aún así lo que hay entre Togawa y Shima es amor y eso es suficiente, así que, ¡recomendado!


Cotilleando por la red, me he enterado de que hay una película basada en este manga, en la historia de amor de Togawa y Shima, y ya he visto el tráiler y también fotos de la película y me he quedado encandilada al ver a estos dos guapísimos actores juntos.


¡Son perfectos para Toga y Shima, y estoy que desespero por ver la película! Ojala sea tan bonita e intensa como el manga *____________*.




Cotilleando en youtube me he encontrado con este precioso video en honor a El laberinto de los sentimientos (Doushitemo Furetakunai), y allí podréis contemplar un poquito de ese romance increíble entre Shima y Togawa, pero os aviso, se siente mucho más después de haber leído el manga. Yo acabo de ver este video en honor a esta agridulce historia de amor y he llorado y todo. ¡Me ha encantado! Es perfecto y precioso y la música le va genial *____________*.




¡Un beso lectores míos!

Mire - Mayu.

4 de junio de 2014

El mundo en color (Iro no aru sekai) de Kou Yoneda (Spin-off).


¡Hola a todos queridos lectores! ¿Qué tal estáis?
Yo os traigo la reseña del cuarto yaoi que he leído:

EL MUNDO EN COLOR DE KOU YONEDA (Spin-off de El Laberinto de los sentimientos):


Hace tan solo unas horas que leí El laberinto de los sentimientos, y estaba impaciente por leer El mundo en color. ¿Queréis saber por qué? Pues para empezar porque El laberinto de los sentimientos me gustó bastante, lo disfruté, y no pude evitar caer rendida ante su realismo, su ternura, su bordería, su desconsuelo, pero lo mejor fueron sus protagonistas: Togawa y Shima, que supieron llegarme, hacerme sentir, y conmoverme, rozarme el corazón, apretármelo en un nudo, y a la vez, robármelo ligeramente. Y por eso quise seguirle los pasos a esta mangaka, seguir probando este género tan nuevo para mí, el yaoi.
En El laberinto de los sentimientos conocí a Onoda, y la verdad es que este personaje me llamó la atención, tampoco es que sintiera un flechazo hacia él o algo, pero sí que me cayó realmente bien. Me encantaba la sonrisa de Onoda, su buen rollo, y su siempre persistente paciencia con Togawa y Shima.
Pero debo admitir que el personaje se me vino abajo al final de la historia de amor de Togawa y Shima, porque de repente, Onoda se enamora de Shima, y yo me quedé a cuadros. NO, NO, Y NO. Eso no podía ser. Shima es solo de Togawa así que fue como un gran golpe que Kou Yoneda hiciera que uno de sus personajes, en este caso el gentil Onoda se enamorara de Shima. Venga ya, ¿Qué quería lograr con eso, hacer sufrir al lector? Menos mal que había una cosa clara, lo de Shima y Togawa no se iba a romper.
Pero ya por eso, por ese drama gratuito e innecesario, empecé con ganas la novela de Onoda, y a la vez, con un fuerte nudo en el pecho, y con un persistente sentimiento agridulce, de decepción. Así que era una cosa un poco extraña, quería leer este tomo y a la vez no quería leerlo.

2/10

Al final me aventuré en la historia de Onoda, y así pude conocer a Deguchi, pero este segundo tomo, que representa la historia de Onoda y de Degu, no me ha gustado realmente.
En verdad solo me ha gustado el último capítulo, en el que por fin no había nudos, ni dolor, ni lágrimas, ni un fuerte sentimiento de amor no correspondido, ni un aire de desolación. Ese último capítulo fue maravillosamente dulce, y me encantó, y me habría gustado mucho que esta mangaka hubiera tomado ese rumbo durante toda esta obra, pero ya lo dice Kou Yoneda: la dulzura y ella no van de la mano.
Os seré muy sincera. Yo no entiendo el porqué de este tomo, porqué hacer un dramón de algo que no tenía pies ni cabeza (¿Enamorarse Onoda en el último minuto de Shima?), y la solución a este drama en verdad sonaba poco real. (¿Salir Onoda con Degu simplemente para ver si un chico -un amigo, en este caso- le podía hacer olvidar a otro?)
Planteamiento: Después de meses trabajando con Shima, de ver como Togawa y Shima luchaban con su relación, con los prejuicios, y con el pasado que les perseguía, ¿Onoda se enamora de Shima? ¿Y todo porque Shima es lindo? No lo entiendo. Y no me lo creo. Además, fue como si la autora se burlara de sus personajes en el último momento.
Después, al comenzar este tomo Kou nos presenta a Deguchi, el amigo de Onoda, el antiguo compañero de trabajo de Shima.
Deguchi y Onoda hace tres años que son amigos, tres años en los que Onoda no ha visto nada más en Degu, y tres años en los que Deguchi ha estado enamorado sin remedio de él.
Y ahora, de repente, el siempre heterosexual Onoda se enamora de Shima, y rompe todos los esquemas de Degu, además de su corazón.

¿Por qué hacer que Onoda se enamorara de Shima? ¿Y después, por qué hacer que Degu se sintiera roto y se lanzara al vacío con Onoda, invitándole a que se enamorara de él? Y bien, ¿cómo creer después el repentino enamoramiento de Onoda por Degu, si Degu siempre ha estado ahí y Onoda jamás le ha visto, o ha sentido nada remotamente especial hacia él?
Este tomo me ha decepcionado mucho, ha sido bastante doloroso. He echado de menos a Shima y Togawa, especialmente a mi Togawa, no hay personaje como él.
Echaba de menos muchas cosas del tomo anterior, cosas que esta historia de amor entre Onoda y Degu no tenía.
Para empezar, este tomo respira dolor por todas partes, también pena, soledad, fue tan jodidamente injusto que Onoda se enamorara de Shima, y no de Deguchi; fue tan doloroso ver como Onoda  sufría por Shima y como Degu sufría por Onoda; fue tan doloroso lidiar con las emociones de los dos protagonistas, sentir como ambos tenían el corazón roto, casi sin esperanzas.
Lo peor, al principio, era que Onoda no tomaba en serio a Degu, no sabía de su amor, ni del anhelo de este. Y eso me hace preguntarme algo... ¿cómo se puede estar al lado de alguien y en el fondo desconocer tanto sobre él? Creo que este tomo nos muestra que a veces, cuando creemos saberlo todo, la vida nos da una fuerte bofetada, además de que nadie es perfecto, y siempre habrá cosas que no nos gusten de las personas que queremos.
Pero también me ha gustado Onoda y sus ideas sobre el amor, y en el fondo, todo empezó a cambiar en el tercer capítulo, cuando Onoda vio que el amor estaba ahí, que podía aferrarlo en sus manos o dejarlo marchar para siempre. Onoda decidió no dejar ir a Degu, pero a la vez, fue como parar el tiempo, porque no hubo un momento en que le aclarara las cosas, en que se decidiera a sentir algo fuerte por él, y cuando en verdad se estaba enamorando de él, solo le reprochó que Degu no le hubiera sido fiel, pero nunca se atrevió a decirle que le quería.
Esta obra refleja muy bien todos los prejuicios, los miedos, los celos que a veces vienen con el amor, la decepción al descubrir que el otro no es perfecto y que no siempre ha estado a la altura de nuestros ideales, pero también que cuando el sol se apaga y solo las estrellas brillan en la noche, estamos solos y debemos enfrentarnos a quienes somos y a lo que en verdad queremos.

Onoda descubrió que Degu era mucho más que un amigo para él, y Degu sostenía siempre una fuerte batalla contra su propio corazón, creer o no creer. ¿Triunfaría el amor? Os digo la respuesta: al final sí, al final Onoda se da cuenta de lo que se ha estado perdiendo, ese dulce y loco apasionado que siempre ha estado ahí, escuchándole, sosteniéndole, amándole en silencio.
Vale que Degu no se mantuvo casto, porque es un chico moderno, y le gusta el sexo, y para él amor y sexo no tienen porqué ir unidos. Pero Degu ama a Onoda y lo difícil no sería renunciar al sexo sin sentido si por fin tuviera a Onoda, lo difícil sería no enamorarse más de él estando a su lado.
Degu y Onoda hacen una bonita pareja, y yo malditamente quería que acabaran juntos, pero su historia estaba tan enredada, tan llena de conflictos, y a la vez, había tantos prejuicios, tantos miedos, y tantas tonterías que les separaban, que no había respiro.

Me parece una pena que Onoda jamás mirara antes a Degu, que tuviera que estar a punto de perderlo para descubrirle. Y me da pena que Degu no hubiera sido nunca valiente y se hubiera conformado con chicos al azar cuando podía lanzarse al amor de su vida.
Pero bueno, todo acaba bien, incluso de una forma muy tierna, y por fin, tras tantas páginas de drama-dolor-desesperación- se acaban las tonterías, y triunfa el amor. Degu y Onoda enamorados.


Bueno, yo no he sentido exactamente mucho ese amor, creo que me han faltado muchos momentos, sobre todo porque todo estaba empañado por esa estupidez de Shima, si incluso iba a cogerle manía al chico porque era el tema recurrente entre Degu y Onoda, el puñal que les separaba.
Obviamente Shima no tenía la culpa, es más, él jamás se da cuenta de nada, y está locamente enamorado de Togawa.
La verdad es que no he conectado con esta historia, me ha sabido demasiado dolorosa, y en ningún momento - salvo quizás en el final - he llegado a conectar con los personajes.
Este spin-off no me ha gustado, tengo que admitirlo, y es una pena, porque en serio, el último capítulo era precioso, y muy cómico con todo el tema del sexo, pero el resto de capítulos que le han precedido no han estado a su altura.
Respecto a las ilustraciones de Kou Yoneda, pues no las considero hermosas visualmente, pero hay momentos en que realmente tienen algo especial. Sobre todo me gusta cuando dibuja a los protagonistas dándose un beso, creo que ahí no hay barreras, es como contemplar sentimientos al desnudo, y lo mismo pasa con cualquier escena intima, ya sea con un tono sexual, o simplemente dándose un abrazo.
Mire - Mayu.

3 de junio de 2014

Hajimete ageru de Yumiko Hoshimori


HAJIMETE AGERU DE YUMIKO HOSHIMORI:



Tenía muchísimas ganas de leer Hajimete Ageru, la sinopsis me gustó, y la portada me enamoró, tengo que admitirlo. Y aún sin haber leído nada de Yumiko, sentía que esta mangaka me iba a gustar. Y leer Hajimete ageru no ha sido todo lo que esperaba pero al menos si me ha gustado, me ha hecho sonreír, me ha querido robar alguna lagrimita, y sobre todo, me ha conmovido. Los protagonistas me han gustado mucho, y su historia de amor me ha parecido de lo más mona.
Este relato está lleno de ternura, de dulzura. Ha sido como un soplo de aire fresco. Tanta dulzura y tanta amabilidad me han gustado mucho. Especialmente porque Yano no es el típico protagonista guapo y chulo, no. Yano es un amor y se fija en cosas que otras personas no harían y ella es una monada, tan tímida e inocente, y a la vez, tan dulce y encantadora... No me extraña que esta parejita se guste, si es que los dos son un amor, y se merecen el uno al otro, muchísimo. Me ha encantado la pareja que hacen, son un encanto, y verlos juntos es algo muy dulce, y si, sabe a amor, pero a un amor que no ha hecho nada más que empezar.

 
 
Hajimete ageru me ha sorprendido mucho por su ternura, pero también por su toque agridulce, y también porque al final ha logrado sorprenderme. Hajimete ageru es más que una simple y sencilla historia de amor, es un cuento encantador y dulce y alegre y ligeramente triste. Y he disfrutado mucho leyéndolo, perdiéndome entre sus páginas, conociendo a sus protagonistas, sintiendo sus emociones, derritiéndome por su dulce amor, y deleitándome con las ilustraciones de Yumiko.

Me he quedado con ganas de más, quiero ver más de estos dos protagonistas y de su dulce y especial y maravillosa historia de amor. Los dos desbordan algo especial, y ha sido encantador conocerles, y bañarme en su ternura. Quiero más de Yano y de su amada Sayu, quiero más de estos dos príncipes. Quiero más de una historia tan bonita, y que seguro, que con una enorme ternura, se acaba convirtiéndome en una grandísima historia de amor, con sus toques de deliciosa ternura y sensualidad. ¿Y cómo lo sé? Pues porque Yano y Sayu me han demostrado que lo suyo no es algo superficial, que su relación no es algo casual, y que entre ambos está surgiendo algo especial, algo tan bonito que me ha conmovido muchísimo. Quiero leer más de esta mangaka, pero también quiero más de Sayu y Yano, odio tener que despedirme de ellos.



Sin duda, me he enamorado un poquito de estos dos protagonistas, Sayu y Yano hacen una pareja tan bonita, y son los dos tan encantadores, y alegres, y amables, y bondadosos, y leales, y luchadores... Ambos me han sorprendido, y me han hecho encariñarme con ellos. Y lo malo, o bueno, según se mire, es que me he quedado con muchas ganas de más, más de esta historia de amor, más de ambos.
 
Quiero saberlo todo de Sayu y Yano, quiero descubrir los pequeños detalles, esas cosas que parecen tontas pero que en el fondo cuentan mucho de nosotros mismos, esos pequeños gestos que nos hacen enamorarnos, quiero saber más del pasado de ambos, de quiénes han sido y como han llegado a ser tan dulces y tan geniales, y también quiero saber, quiero ver, como crece ese amor, y como les cambia este primer y espero, último amor. Quiero ver como el amor va creciendo entre ambos, convirtiéndose en algo especial.
 
En el fondo, Yumiko nos ha privado de una parte importantísima de estos protagonistas y de su historia de amor, y yo la quiero. Así que desde aquí le pido que les de una nueva oportunidad a ambos y nos regale una dulce continuación.
 
Respecto a las ilustraciones de Yumiko Hoshimori, pues me han encantado. Me parecen dulces, preciosas, tiernas, y creo que van muchísimo con la trama, con ese romance dulce, y conmovedor. Yumiko es una buena mangaka, que cuenta con unos protagonistas que son un amor, con una trama con un toque agridulce pero sobre la que prevalece la ternura y la emoción, el amor, en definitiva, y con unas ilustraciones hermosas, que te roban más de un suspiro.
Quiero más de Yumiko Hoshimori, así que me apunto algunas de sus obras. *___________*.
 
¡Un beso a todos lectores míos!
Mire - Mayu.