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9 de febrero de 2015

Kimi ni todoke (tomo uno al cuatro) de Shiina Karuho


KIMI NI TODOKE (TOMO UNO AL CUATRO) DE SHIINA KARUHO:

 

Mi historia con Kimi ni todoke empezó hace unos años. Un buen día me encontré por casualidad con Sawako, Kazehaya, y bueno, ¡me quedé con muchas ganas de catar esta serie! Leí el capítulo 0 y supe que quería más. Y hasta hoy, que os traigo la reseña del tomo uno, dos, tres, y cuatro.

Kimi ni todoke volvió a mi vida ¿por casualidad? Prefiero creer que fue el destino. Me encontré con un blog en el que hablaban de que habían hecho un live action de Kimi ni todoke, leí la sinopsis y recordé esta historia. Y desde ese momento mi cabeza me pedía a gritos ver este live action. ¿Habéis visto que guapo es Miura, y que dulce y tímida luce la actriz que interpreta a Sawako? Sí o sí tenía que ver este live action. Pero antes quería acercarme al original, quería conocer de la mano de su autora a Kazehaya y Sawako, y lo hice. Y aquí os traigo por fin mi reseña tardía de los cuatro primeros tomos de Kimi ni todoke.

 
Tengo que seguir con la serie pero es que hice el parón para ver la película (¡que me enamoró!), y bueno, ahora estoy que no me apetece leer (¡raro en mí, lo sé!). Pero tengo tiempo de terminar esta serie, de momento ya hay 23 tomos publicados, así que tengo lectura para rato.

Pues ahora sí, a lo que iba. Ya he leído los cuatro primeros tomos de esta serie. Prácticamente me los bebí, la verdad. No es que me enamoraran, pero sí que me engancharon un montón y no pude soltar los tomos. En dos días ya llevaba cuatro tomos leídos y porque Miura Haruma me hacía ojitos en el cartel de la película que sino.... ¿quién sabe? Esta reseña de seguro sería entonces de muchos más tomos.

Me ha gustado lo poquito que llevo de esta serie y aun habiendo visto la película y sabiendo que la serie no es novedosa ni espectacular, tengo intriga, por ver como evoluciona todo. Lo poquito que he leído yo ha sido muy, muy enternecedor. Eso es en lo que esta serie más destaca. No es que sea una joya inolvidable, no es de esas que te marcan, te estremecen la piel y se quedan con tu corazón, pero si es bonita y la he disfrutado (eso sí, la peli la supera con creces).

En el fondo, me habría gustado que esta serie me hubiera gustado muchísimo más, que hubiera sido más dinámica, que lo que pasa en cuatro tomos lo hubiera reducido la autora a dos, que me hubiera dejado ver más de Kazehaya y sus sentimientos, y que le hubiera puesto mucho, mucho más mimo a la historia de amor, pero con Kimi ni todoke las cosas van despacito, y lo aceptas o te vas a por otra lectura. En mi caso, lo acepto, porque aunque le falta mucho para ser la serie perfecta, logró hacerme llorar, supo conmoverme. Hubo algo en estos cuatro tomos que me dejó absorbida, llorando. Kimi ni todoke rebosa ternura, y también tristeza, es esa mezcla agridulce que logró robarme tanto lágrimas como sonrisas. No es una serie para tirar cohetes, pero es entretenida y tiene personajes adorables. Podría de seguro ser una de esas series que se quedan contigo para siempre, pero no ha sido así, no. Me ha gustado, pero a secas. No me ha enamorado, lo que siento por la película no se puede comparar con estos cuatros tomos, donde mis sentimientos quedan reducidos a algo pequeñito, muy, muy pequeñito. La película le da mil vueltas a la serie manga. Pero la serie también es recomendable, porque de aquí nació todo y porque entre escenas sumamente agridulces, amistades que toman un camino y dos protas tiernos a más no poder, tenemos una serie que al menos si es recomendable, para un ratito está bien.




Es una serie linda, y sus protagonistas, el elenco al completo, son aún más lindos. Fue por ellos seguro que esta historia, que esos cuatro tomos, me gustaron. ¿Cómo resistirme a Kazehaya, Sawako, Yoshida, Yano y Ryu? Son unos personajes enternecedores y achuchables. Todos ellos me gustaron, eran geniales.

Empezando por la protagonista, Sawako. ¿Puedo tomarme un minuto para pedirme una Sawako? En serio, esta niña es lo más adorable del mundo. La he amado. Sawako me ha recordado a mí misma, y a mi mejor amiga. Yo también llevo dentro a una niña como Sawako, con su timidez y su dulzura, y sus miedos y sus ganas de sonreír y amar.

La verdad es que Sawako no es la típica protagonista. Y es muy, muy adorable. Es una niña de quince años que está abriéndose camino en el mundo tal y como puede, a pasos pequeñitos pero poniendo su corazón en el intento. Desde pequeñita, Sawako ha sido muy, muy duramente tratada por el mundo. Su apariencia la ha traído muchos problemas y su timidez e introversión más todavía. Desde que la Sadako de The ring salió en pantalla, nuestra Sawako ha sido comparada con ella y nadie se atreve a hablar con ella. A todo el mundo le da miedo la niña más dulce y tierna del mundo. Las apariencias engañan, ¿veis? Esta dulce niña ha estado solita durante quince años (salvo por sus padres, eh, que siempre han estado ahí para ella), aguantando que nadie se dignara siquiera a decirle 'hola' y callando ante los rumores, que dicen que ella habla con fantasmas, echa maldiciones, etc. Y lo gracioso es que Sawako quisiera poder hacer todo eso y no por rencor sino para poder estar a la altura de las expectativas de todos esos tontos que murmuran sobre ella y la aíslan.
Yo me comía a besos a esta niña, es que es bonita, dulce, tierna, divertida, un encanto y un amor, y su timidez y su ternura, su optimismo, solo logran despertarme aún más ganas de estar a su lado. E imaginaos que sorpresa se lleva cuando aparece en su vida cierto chico de sonrisa explosiva dispuesto a abrirle el mundo.
 

Ese es Kazehaya. Un príncipe con todas las letras. Guapo, popular, pero sin el reborde de chico malo. ¿Y qué queréis que os diga? Yo le quiero así. Tal y como él es me entran ganas de sacarlo del manga y traerlo a mi vida. Así que, gracias Kazehaya por no ser el típico capullo arrogante de sonrisa chula. Kazehaya es un amor. Amor. Amor. Amor. Es muy, muy guapo, tiene una sonrisa capaz de derretir un iceberg, es dulce, amable, atento, y ¡es tímido pero también extrovertido, sociable, y muy, muy paciente! Y tiene un corazón achuchable . ¡Me le pido por San Valentín!
Kazehaya es mío. Chico lindo que se burla de los rumores de Sawako, que se acerca a ella como un huracán, que no se permite alejarse de la vida de esta dulce niña. Kazehaya se enamora de Sawako en cuanto la conoce y ese amor se va haciendo más grande y más real con el paso de los meses. Así que, ¿qué puede regalarle un chico a una chica tan dulce y tímida como Sawako? Empecemos por abrir su mundo, por escucharla, por hacerla sentir querida, y eso es exactamente lo que hace él. Sawako también pone de su parte, pero es gracias a él que Sawako hace amigas, gracias a él las niñas dejan de tenerle tanto miedo. Los rumores sobre fantasmas y maldiciones siguen rondándola pero ahora la gente se atreve a estar con ella. Comienzan a conocerla. Y la soledad de Sawako desaparece. Sus anhelos ya no son tan grandes e infinitos.

Ahora esta pequeña cuenta con dos grandes amigas, con un chico que la ama, y con muchas otras personas dispuestas a conocerla. Incluso se rumorea que Sawako trae buena suerte.

Y como personajes secundarios importantes tenemos a Ryu, a Yoshida y a Yano, que se convierten en los amigos de Sawako. Ryu y Yano son amigos de infancia de Kazehaya y Yoshida es amiga de Yano desde el instituto. Ryu está enamorado de Yano pero ella... bebe los vientos por otra persona y solo ve al taciturno Ryu como su mejor amigo.

Yoshida y Yano son dos chicas muy, muy opuestas, una lo sabe todo sobre los chicos, la otra es ruda y masculina. Pero ambas son muy amigas y esas aristas que las hacen ser tan diferentes solo tienen el poder de acercarlas. Y desde que Kazehaya habla con Sawako, las dos quieren conocerla. Y así, poco a poco, Sawako, Yoshida y Yano se van haciendo amigas, de forma espontánea, con el día a día, compartiendo ratos de ocio y confidencias. Las tres forman un pack perfecto. Esta mangaka de verdad se tomó en serio la amistad de estas chicas. Y cuando digo 'en serio' quiero decir que lo hizo creíble. En dos días no eran amigas, pero en cuatro tomos sí. Yoshida y Yano son geniales, las dos son fuertes y valientes y mola mucho verlas al lado de Sawako. Me ha gustado mucho que la amistad entre las tres fuera tan importante en esta serie y que las tres fueran tan, tan diferentes entre sí.
En otras series, esa amistad solo se llevaría el diez por ciento del argumento, pues aquí la amistad entre estas tres chicas tiene incluso más protagonismo que la 'historia de amor'.

También llegan más rumores maliciosos, porque hay gente mala que no puede soportar ver como Sawako es feliz, pero... ¿qué se le va a hacer? Gente dañina como Kurumi no son una rareza y gente que humilla y maltrata en base a esos rumores tampoco. Esa parte de la historia es dura y muy triste. Porque es jodidamente injusto que haya gente tan mala. Pero Sawako, aún teniendo a la culpable de todos esos nuevos frentes abiertos en su vida no puede pagarle con la misma moneda. En el fondo ahí radica su fortaleza, en su bondad. Y aunque es duro, todo lo doloroso, hace que Kazehaya y que sus amigas quieran estar aún más y más en la vida de Sawako. No van a permitir que su vida vuelva a ser como antes. La verdad es que es difícil creer que Sawako no pueda sentir rencor alguno por Kurumi, y es lo único que no termina de parecerme creíble.


Por último, vamos a la historia de amor. Es muy, muy suave. Tanto que no podría decirse que esta serie sea de amor. Hay un toque de amor pero no es lo principal. Y además, va muy, muy despacito. Es un amor pequeñito lleno de miradas y sonrisas, de pequeños secretos compartidos. Hay muchos momentos en que a este chico le encantaría estar a solas con Sawako, pero Kazehaya se guarda su anhelo ¿y por qué? Pues porque Sawako no está preparada para que ambos sean más que amigos y porque la ve tan feliz con sus nuevas amigas que se siente egoísta cuando desea codiciosamente tenerla para él solo. Ay, el primer amor, tan dulce y puro. Al menos así es en Kimi ni todoke.
 
 
Kazehaya y Sawako son dos cositas muy, muy lindas, y me encanta cada escenita que tienen juntos y siempre estoy impaciente por ver de qué hablan, cómo se miran, cómo se sonríen, y si alguno de los dos deja caer sus sentimientos y se confiesa... porque entre él, que está muy coladito por ella pero piensa que A) Ella es todavía muy niña para pensar en amor B) Ella solo siente respeto por él; y entre ella que también está enamoradita pero piensa que A) Kazehaya es demasiado bueno para ella B) Es incapaz de pronunciar siquiera un 'me gustas' y menos... verse como la novia de...

¡Qué par ¿no?! Son cómicos ambos, la verdad. Y dulces . Me habría gustado que la autora hubiera puesto más de su parte en esto del amor, porque es muy suave, un amor de niños casi, pero claro, son quince añitos así que... toca aguantarse.

En cuanto al estilo de dibujo de Shiina Karuho, me gusta, no me parece súper bonito pero no está mal. Sobre todo me gustan esas sonrisas de Shota Kazehaya. Esa luz. Y el cariño que desprende toda la obra.
 
Pronto, reseña de mi amado live action Kimi Ni Todoke.
 
¡Besos!

Mire - Mayu.

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