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24 de febrero de 2014

Please don't tell de Kelly Mooney

¡Muy buenos días a todos queridos lectores! ¿Cómo estáis?
Yo os traigo hoy la reseña de la última novela que he leído, que pertenece a una bilogía llamada Please don't tell...


PLEASE DON'T TELL de KELLY MOONEY:
 

 
Please don't tell es una novela que me ha decepcionado y que me ha dejado triste. Esperaba bastante de ella. Y no ha sido absolutamente nada como la esperaba. Pensaba que Please don't tell me emocionaría, me conmovería, me haría sentir mariposas, y nada de nada. Ni siquiera ha sido un soplo de aire fresco.

Como puntos positivos... tengo que admitir que va mejorando con el paso de las páginas, en todos los sentidos, trama, protagonistas, narración... Además, es una novela entretenida y de fácil lectura. Al principio todo me resultó un poco forzado, pero después, se volvió mas natural.

Please don't tell es una novela que está bien, y bueno, al menos puedo decir que no me he quedado con las ganas de leerla ¿no? Pero si puedo decir que me he llevado una decepción. Había leído buenas críticas donde ponían por las nubes a Ethan, el protagonista masculino, y donde decían que la de Ethan y Soph era una preciosa historia de amor. Y si, hay una historia de amor entre ambos pero yo no diría que es preciosa, sobre todo porque los dos hacen unas cuantas estupideces y no para estar juntos. Se pasan la primera mitad de la novela ignorándose el uno al otro, y cuando no, comparten una mirada, sienten el peligro y salen corriendo a los brazos de otras personas. En la segunda mitad los dos ya están en una relación, son novios, y comparten momentos, besos y demás, pero ahí tampoco es todo genial, también hay cierto error de él que provoca cierta reacción estúpida en ella y... en ambos vuelve a repetirse el patrón de liémonos-con-terceros. Aunque después vuelven a arreglarse y la relación sigue creciendo, digámoslo así.

Please don't tell es una novela un tanto inmadura, quizás si la hubiera leído hace años, con la edad de los protagonistas, quince, dieciséis, pues no se que habría pensado, pero ahora... no ha logrado emocionarme. Cosa que al terminar esta novela realmente me ha dejado triste. Porque esperaba más de Please don't tell, y de sus protagonistas, y de la historia de amor que tenía que nacer entre ambos, porque tenía muchas ganas de probar las letras de Kelly Mooney y me es simpática esta escritora, y me sabe mal que no me haya encantado Please don't tell.

Me parece que Please don't tell es una lectura entretenida, fácil de leer, interesante a veces, dramática, y muy juvenil, pero le falta un toque de profundidad, de madurez, de química, de romanticismo. Y ese algo que te hace enamorarte de los protagonistas, y de la historia que te están contando. Al menos esa es mi opinión. Seguro que a muchas otras personas esta novela le encanta, no hay más que mirar reseñas en goodreads, donde Please don't tell ha tenido mucho éxito y buena acogida.
A mi Please don't tell no me ha parecido que escondiera una preciosa y conmovedora y excitante historia de amor. Es más, he encontrado que en ocasiones el comportamiento de ambos protagonistas, era realmente tonto, al principio sobre todo por culpa de la protagonista y narradora, Soph, pues es ella quien da pie a los líos con terceros. Pero ambos toman malas decisiones y no solo en cuanto a su no-relación, aunque es más Sophie que Ethan....


Analizando la relación Sophie - Ethan... Hay diferentes etapas... Ambos se conocen desde niños, de pequeños se veían una vez al año en las vacaciones, pero Ethan era un trasto con Soph y Soph le odiaba. Y estaba Peter, el primo de Ethan, su rival, y su amigo, el niño que le gustaba a Sophie. Después Ethan dejó de reunirse con ellos en vacaciones y Soph y Peter se volvieron más cercanos, tanto que Sophie definitivamente, ya soñaba con ser la esposa de Peter, pero... el verano ha llegado y con ello las vacaciones tropicales. Peter y Soph vuelven a verse y ella se espera ese gran beso de amor y en cambio se encuentra con palabras del estilo "eres solo mi hermana". Pero Peter no ha venido solo, Ethan se ha sumado a las vacaciones, y aunque Sophie tiene muy malos recuerdos de él y jura amar a Peter, no tarda en caer enamoradita de Ethan. Y Ethan se vuelve a enamorar de Sophie al verla con su bikini. PERO... Sophie se muestra siempre esquiva con Ethan, y las veces en que no, siempre acaba sintiendo miedo por ese nuevo "amor" que no puede controlar.
Sinceramente, la estancia en la isla tropical no tiene nada importante, y cierta escena que si la tuvo, Kelly la resolvió demasiado fácilmente. Kelly, en vez de aprovechar estos momentos en la isla para asentar las bases de la relación Soph-Ethan no lo hizo, por lo general, los mantuvo alejados, guardando las distancias el uno con el otro.

Después Soph vuelve a Nueva York, ya perdidamente enamorada de Ethan, y sabiendo que en unos meses volverá a verle. Pero ante esto, ¿que hace Soph? Ser estúpida. Vuelve con su ligue de verano, Jason, al que sabe que no quiere, simplemente para mantener a distancia a Ethan cuando llegue para quedarse a vivir en su casa, y también, para hacerle daño, o darle celos... Y efectivamente, Ethan llega a Nueva York, con toda la ilusión del mundo, y ese corazoncito roto dispuesto a entregárselo a la neoyorkina Sophie, y Soph se muestra esquiva, distante, y encima, ya no está disponible. Pero Ethan el australiano es un chico muy maduro, y reacciona justo como Sophie no se espera, enrollándose con otra chica, Heather. Y así pasan las páginas, ambos esquivándose, cruzando dos palabras, ella saliendo con su mejor amiga Val y su novio Jason y él saliendo con Heather, emborrachándose para superar la muerte de su padre, y jugando a la consola con el hermano de Soph.
Esta etapa en la novela resulta triste y dolorosa, y Kelly podría haber construido la historia de amor de Soph y Ethan sin involucrar a terceros, y dándoles escenas que compartir, para que pudiera surgir de verdad esa química, y esa complicidad, y ese sentimiento de amor, entre ellos.

Y en el último tercio de la novela, los dos renuncian a esos terceros por los que no sienten nada y comienzan a pasar tiempo juntos, ver pelis, escuchar música, ir al centro comercial, y así, se establecen en secreto como pareja. De esta última etapa he echado en falta más escenas juntos, más conversaciones, más intensidad, más romance, más naturalidad en cuanto a los besos, las caricias, el sexo. Es más, ambos tienen su primera vez juntos y Kelly Mooney no lo narra. ¿Por qué tanto miedo a narrar ese tipo de cosas? El momento previo al sexo, si lo narra, pero incluso ahí, toca el tema con cierta sutileza y sin recrearse en lo que esta narrando. En esta última etapa de la relación Soph - Ethan, ambos se juran varias veces lo mucho que se aman y lo tristes que serán sus vidas hasta que se vuelvan a ver en las vacaciones, y aunque la tristeza si se siente, ese amor tan profundo me ha sonado poco creíble. Si, ambos se gustan, pero ¿amarse? ¿en serio?
Soph y Ethan hacen una bonita pareja, una bastante tierna, pero les ha faltado mucho, mucho por decirse, mucho por transmitir en cuestión de sentimientos, para que fueran una pareja explosiva, de esas que sabes que van a acabar juntos porque el destino así lo quiere.
Esta etapa es la que más me ha gustado, la que más me ha conmovido, y a la vez, la que más me ha encogido el corazón, por ese halo de tristeza, de adiós, y es la parte que me ha dado alguna sonrisa, de ternura, al menos. Pero no ha sido una etapa tan increíble como yo la esperaba, los besos, las caricias, las conversaciones, no me han fascinado, no me han provocado un revoloteo en el corazón, y digo yo que debería haber sentido algo especial al ver por fin a este par de cabezotas juntos, ¿no?


Como personajes individuales, los dos me caen bien, pero tengo que admitir que a ella durante muchas y muchas páginas no la soportaba, y después, él con sus líos con Heather y sus borracheras, pues tampoco me era simpatiquísimo. Pero en el fondo Ethan me da pena, perder a su padre le ha destrozado, y Soph mejora en el último tercio al ser sincera, y al tomar decisiones más acertadas, al madurar, supongo. Ambos personajes van evolucionando, creciendo con el paso de las páginas.
Sophie es una joven neoyorkina con muchas fantasías, y una gran inmadurez, y un montón de secretos tontos, pero después, tras mucho, mucho equivocarse, empieza a hacer las cosas bien, y a luchar por algunas cosas que de verdad sí tienen valor.
Ethan es un joven australiano que está pasando por una fuerte depresión, hace un año perdió a su padre y eso le llevó a caer en el alcohol y las drogas. Su madre le obligó a mudarse a Londres, y a estar más cerca de la buena compañía de Peter, y tener ahí a un amigo y confidente le ayudó a salir de ese mundo de tinieblas, pero Ethan todavía no está bien, el dolor por la muerte de su padre sigue siendo tan afilado como siempre, y enamorarse de Sophie tampoco le ayuda mucho. Ethan considera a Sophie como su salvación, pues cuando está con ella no necesita caer en el olvido, ser él le gusta, y puede volver a sonreír y sentir la vida corriendo dentro de él, pero cuando Sophie es estúpida y mala con él, lo que sucede bastante durante los dos primeros tercios de la novela, Ethan cae en el alcohol como remedio a su corazón roto.
*Hay dos escenas en las que Ethan me conmovió por esas palabras tan bonitas, tan intensas y emocionales que le dedica a Sophie*.


Respecto a los personajes secundarios, hay algunos, pero en el fondo ninguno resulta especial. Para Soph o para Ethan si, pero para mí no.
En todo caso, Peter, el londinense joven al que Soph había amado toda su vida, y que en cuestión de segundos, deja de ser el motor de la vida de Soph. Peter es un joven simpático, aunque al principio no me caía bien, me parecía que con Soph estaba siendo un cobarde por no dejarle las cosas claras, y ahorrarle sufrimiento. ¿Pero no será que a diferencia de Soph, él siempre supo que lo de Sophie hacia él no era más que un encaprichamiento? Peter apenas si sale después, una pena, pues Peter resulta ser muy verdaderamente importante para Ethan, y además, para Soph también es un buen confidente. Así que sí, Peter es un buen secundario, pero Kelly casi que se olvida de él.

¿La narración? En todo momento Soph nos cuenta su punto de vista pero Ethan no tiene la oportunidad de narrar, y a mí me habría gustado oír su voz.

Respecto a las letras de Kelly Mooney, mejoran con el paso de las páginas, y pierden ese toque brusco y forzado, se van volviendo más naturales, y la verdad es que llegó un punto en que no podía soltar la novela.
 

Respecto a la segunda parte, Please don't go, donde continúa la historia de Ethan y Sophie, pues... he leído muy malas críticas respecto a ella. De momento, aquí termina la historia de Sophie y Ethan para mí.
 
 
Pronto leeré Stay de Kelly Mooney, y espero que ahí Kelly si me conquiste. No pierdo la esperanza. ;).
 
 
 
¡Un beso a todos!

Mire - Mayu.

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