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29 de octubre de 2015

Reseñando ORANGE DAYS ☆


(DORAMA JAPONÉS, 2004) 

(11 CAPITULOS)


¿Sabéis que Orange Days es la serie que cambió la vida de mi amado Seto Koji? Koji, mi ikemen, nunca había pensado en ser actor hasta que vio Orange days y quedó impactado por esta realidad ficticia. Y casualidad o no, yo cambié mi vida por Hear me. ¿Y en que se parecen Hear me -película taiwanesa- de Orange days -dorama japonés-? Pues que ambas historias se atreven a alzar la voz por un colectivo poco escuchado y poco representado en la televisión y el cine. Las dos tienen protagonistas con deficiencias auditivas, y usan mucho la lengua de signos. 

Orange days me parece un dorama que sin pretenderlo apoya el trabajo de los Mediadores Comunicativos de la ONCE porque viendo este dorama queda dolorosamente claro que los mediadores son necesarios. Nuestra protagonista, Sae, habría llevado una vida diferente si hubiera tenido un mediador que pensara en sus necesidades, también en la gama afectiva. Porque durante la serie Sae cuenta esporádicamente con una intérprete que trata de mejorarle la vida pero sin ponerse en su piel, sin preguntarle jamás que deseaba Sae para su vida, solo quería hacer un trabajo basado en algo mecánico y cuando trataba de mejorarle la vida a Sae nunca se planteaba escucharla. Fue impactante encontrar esta serie porque incluso en el 2004, en Tokio (Japón) ya era fundamental la existencia de un mediador, de alguien que no hablara con Sae ladrándole ordenes y considerándola una linda pared. En serio, ¿por qué nos creemos los mejores y dejamos de escuchar al otro? ¿Por prisa? ¿Por qué es mas fácil marear a alguien y no hacerse cargo de sus heridas emocionales? Porque para empezar, Sae todavía no ha aceptado su sordera y eso la ha llevado a avergonzarse de sí misma. Es más, tras perder la audición cuatro años atrás no ha vuelto a hablar y no porque no pueda o porque no fuera oralista y oyente la mayor parte de su vida, pero nadie se para a buscar porqué Sae se niega a hablar. Igual que nadie se para a escuchar sus deseos, frustraciones, miedos, y sueños, sus raíces y sus tambaleantes proyectos de futuro.

La verdad es que no puedo decir que esta historia me volviera loca, no quiero darle una nota porque creo que tiene cosas increíbles que son de diez (todo el tema de la sordera, de Sae, etc), pero también tiene otras que no merecen la pena (como son las historias de los personajes secundarios y cierto triangulo amoroso entre Sae-Kai-Maho). La historia me gustó a medias. Quizás yo esperaba más porque como digo, Orange days cambió la vida de Seto Koji, mi esposo japonés, así que fue un poco desilusionante que esta serie no pudiera ser para mí un tesoro. Como curiosidad decir que la guionista (Eriko Kitagawa) es la misma que la de mi Tatta hitotsu no koi, y el parecido entre ambas series es escaso salvo por esa voz interior que nos narra cosas o nos regala pensamientos de nuestro protagonista masculino.



¿Os recomiendo Orange days? Si. ¿Por qué? Porque merece la pena ver una serie donde por fin las personas sordas tienen tanto protagonismo como las personas oyentes. Porque merece la pena y es justo que los demás sepamos un poquito más de lo que es vivir en la piel de una persona con discapacidad auditiva. Me parece precioso que hace once años a alguien se le ocurriera hacer esta serie. Es que es muy fuerte que la sordera sea un tema casi tabú en nuestra sociedad. Visibilicemos. Tratemos de ponernos en su piel. Con Orange days bajo mi punto de vista podréis estar un poquito más cerca y más concienciados. Además, ¿ninguno pensáis que es preciosa la lengua de signos JAPONESA ♥? La lengua de signos japonesa me parece preciosa y fue genial empaparme de ella y ver cuán diferente es a la lengua de signos española. Y me emocionó encontrar tres o cuatro palabras que signado en japonés y en español significa lo mismo.

Creo que todos deberíais ver esta serie siempre y cuando no os creéis expectativas sobre la historia de amor, bueno, no es que sea una fea historia de amor eh, es solo que es la han complicado demasiado y resulta difícil entender si lo que Kai siente por Sae es solo atracción u amistad o admiración o amor.

Os aviso de que es una serie dura, yo me sentí muy triste viéndola, ¡menos mal que solo tenía 11 capítulos! La verdad es que no es ningún cuento de hadas. Es una realidad gritada al mundo. Una injusticia que quema por dentro. Algo con lo que se debe aprender a vivir. Pero es fácil decir estas palabritas y seguro que difícil hacerlo.


Con Sae vais a descubrir cuanto deben esforzarse este colectivo, en esfuerzo y en fuerza Sae nos gana a todos, en talento innato y en agudeza mental. Sae es muy suya y a veces pues por impulsiva e irónica se muestra realmente dura pero también si aprendes a leer en ella, si te paras a escucharla, se evidencia cuan bonito es su corazón. Otro de los puntos fuertes de Orange days es que la música sigue haciendo bailar a Sae, violín, piano, universidad, Sae lucha y se aventura en todo. A veces cae de rodillas, muchas veces tiene ganas de rendirse, otras se pregunta mientras llora porqué le ha tocado a ella, otras no entiende como enamorar a alguien -es súper inocente- o como confiar en que no será una persona que reste para la otra. Con Orange days nos metemos de lleno en la vida de Sae, formamos parte de sus heridas, de sus raíces, de sus éxitos pasados, de sus feedbacks con su madre y sus amigos, de la música y como esta rige su vida, etc. La madre de Sae también fue un gran personaje y los amigos (Kai, Shohei, Akane, Keita) igual cuando interactuaban con Sae. Me encantó como al conocer a Sae todos se esforzaron por aprender la lengua de signos y al final la usaban de forma espontanea y natural e incluso tuvieron una preciosa escena de pedir-sueños signando bajo el sol del atardecer-. A todo esto le daría un diez.

A los otros ingredientes de esta historia les daria un aprobado justito, y esos puntos bajos son las historias secundarias entre personajes (el cuadrángulo amoroso con los amigos, los trabajos y estudios de ellos, etc), el toallero (que no pinta nada en esta historia) y el hecho de que Kai tuviera una novia. SPOILER Maho era la novia de Kai y la chica que a veces acogía el rol de guía-interprete con Sae, así que imaginad lo raro que era ver como Kai jugaba con fuego con Sae y luego juraba y perjuraba amor a su novia. Pero es que Kai quería de verdad a su novia y si no es porque esta chica le es infiel con otro novio me parece que nunca se habría dado una oportunidad con Sae o jamás habría sentido nada más que atracción/amistad por ella. Me pareció que eso de que Kai tuviera novia y encima fuera la interprete era querer desviar la atención de lo verdaderamente importante y además era puro drama de forma gratuita. FIN SPOILER 

Otro punto desfavorable fue que el tono de la serie era triste y mas porque Sae llora mucho y lo pasa fatal por todo lo que lleva viviendo desde hace 4 años, por todas las adaptaciones que ha tenido que hacer, por todas las cosas que ha perdido (me partió el corazón cuando se moría de añoranza por volver a oír la voz de su madre y el cantar de los pájaros) y querer al tonto de Kai no ayudaba en n-a-d-a (como amigo era su salvación, pero ya). Fueron cuotas de drama que sobraban en una historia que ya tenía mucho drama. Incluso Kai a veces me sacaba de quicio y lo mismo los secundarios, nunca paraban de equivocarse o de retroceder ante los retos. Sae les da mil vueltas a todos ellos juntos.


Y no diré más porque en serio, se puede juzgar de dos formas muy diferentes.

Actores: Solo conocía a Narimiya Hiroki (Stand up, Nana 1 y 2) que me gusta mucho, y otros que me gustaran también... pues la actriz que interpreta a Sae: Shibasaki Kou, y la actriz que interpreta a su madre: Fubuki Jun, IMPRESIONANTES AMBAS. En el grupito de amigos también tenemos a Tsumabuki Satoshi (Kai), Shiraishi Miho (Akane), Eita (Keita), Konishi Manami (Maho), etc.

Por último contaros que a Orange Days le dieron un premio especial por el uso de la lengua de signos japonesa.

Mire - Mayu.

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