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7 de julio de 2015

Reseñando TATTA HITOTSU NO KOI ♥


TATTA HITOTSU NO KOI / UN ÚNICO AMOR
(DORAMA JAPONÉS, 2006) (10 CAPÍTULOS)

Hace varios meses, el mismo día que descubrí Koizora (Dorama) y me enamoré de Seto Koji, también descubrí Un único amor.



SETO KOJI, MY ONLY LOVE XDDDDD


Con ambas series vi primero el final y quedé hechizada. Pero mientras la primera me hizo boom en el corazón la segunda pensé "demasiado dolor, paso". Luego, meses después, Amy-chan, una niña bonita de goodreads me habló de la serie recomendándomela encarecidamente y poco a poco esta serie fue ganándose un hueco en mi cabeza, robándome un montón de pensamientos. Era hora de que la descubriera por mí misma. Era hora de que supiera si Un único amor podía robarme a mí también el corazón. Mirad a Kamenashi Kazuya, es guapo se lo mire por donde se lo mire, este chico es un placer para la vista, y si es el actor favorito de Amy-chan por algo sería... ¿no? 


10/10

Pues bien, hace un mes le di al Play y comencé a ver esta serie, ¡y no pude parar hasta llegar a su final! ¡Me encantó Tatta hitotsu no koi, me volvió loca, me hizo llorar, suspirar, amor, enamorarme como una loca! Me pareció una historia épica y maravillosa y especial y agridulce y memorable e inolvidable. Y fue como ¿por qué no la habré visto antes?, gracias Amy-chan, te agradeceré toda mi vida que hayas compartido conmigo la más hermosa de las historias de amor. ¿Y ahora, que opino un mes después? Pues eso tiene fácil respuesta si os cuento que hace unos días vi un video de doce minutos donde se resumía muchísimo la historia de amor (de diez horas la dejaron en doce minutos XD) y me puse a llorar, pero no una lágrima o dos, no, todo un río de lágrimas. Así que, escuché a mi corazón y en vez de escribiros esta reseña fui a ver otra vez la serie. Esta vez la vi en dos días en vez de en uno pero volvió a encantarme tanto como la primera. Solo que esta vez noté que la serie era un poco lenta en algunos momentos ¿o sería porque después de estar con tantos doramas coreanos el contrasto con Japón es grande? pero aún así, volví a enamorarme de esta historia. Volví a entregarle mi corazón. Volví a elegir a Nao y a Hiro como mis héroes.

No me cabe en palabras cuanto amo yo esta historia, cuanto significa para mi, cuanto siento que hace cambiar mi vida mientras la veo, mientras la siento desbordarse en lo más hondo de mi corazón. No podéis comprender cuanto se me ha metido bajo la piel esta historia de amor. Sé que otras veces os he hablado de otras historias que me han enamorado y que se han grabado en mi piel (son dos frases tan bonitas XD), pero esta es una de las más especiales que han llegado a mi vida. No hay tantas historias de amor que sean como esta, tan épica, tan inmortal, tan increíble, tan maravillosa, tan exquisitamente agridulce, tan bella. Estoy perdidamente enamorada de esta historia y de sus protagonistas y de sus valores y de sus sentimientos y de sus secundarios y de su forma de desenvolverse. Esta historia ha supuesto un antes y un después para mí, ahora no todas las historias lo tienen tan fácil, esta es épica e imprescindible, así que, es inevitable compararlas con Tatta hitotsu no koi. Por suerte, tengo un corazón grande para amar mucho. Pero como amo a esta historia... no tantas. En serio, si os embarcáis en esta aventura comprenderéis porqué y qué es lo que hace tan especial a esta historia.

Esta historia ha llegado a mi vida para quedarse para siempre, siempre la recordaré, siempre volveré a ella. Si en un mes la he visto dos veces, ¿cómo no la voy a querer ver más veces? Si, con dos no han sido suficientes. En realidad, creo que nunca podré cansarme de esta serie. No mientras mi corazón siga latiendo. Y al verla por segunda vez pude saber que todo lo que había sentido la primera vez no era cuestión de sorpresa o debido a un espejismo. La segunda vez fui conociéndome ya la historia, fui amando ya la historia de estos protagonistas, y parte de mi pudo disfrutarla más porque sabía en qué momento sucedían las cosas más graves por decirlas de alguna manera y eso deshizo el nudo que se hizo en mi corazón la primera vez que la vi. Por otro lado, casi me sentí igual que cuando la vi por primera vez, enganchada, emocionada, atrapada por esta historia y por estos personajes. Enamorada.

Simplemente... amor. Eso es lo que siento por Tatta hitotsu no koi. No hay otra palabra para describirlo. Es amor verdadero. De ese que siempre vive en ti, que nunca se va. Da igual los años que pasen, tengo claro que Tatta hitotsu no koi será por siempre una de mis historias favoritas. Lo comprendí plenamente cuando la vi por segunda vez. Me hizo perder de nuevo el corazón, me hizo entregarle mi alma entera. ¿Cómo podría negar que esto es amor? Esta serie es un milagro, un tesoro escondido entre un montón de producciones más famosas. Esta serie japonesa de solo diez capítulos no tendrá tanta fama como otras series, y más porque es del año 2006, pero es una serie inmortal y preciosa, de esas que son tesoros en sí mismos, de esas que te cuesta compartir con los demás porque es tan hermosa y tan grandiosa que solo quieres codiciosamente quedártela para ti. Así que, comprended el hermoso regalo que os hago al recomendárosla, al dejar libre mi corazón con esta reseña (perdonadme si quedo muy engreída diciendo esto pero así es como siento, y sino pensad que he tardado tres horas completas en escribir esta reseña, tres desnudando mi alma y la soñadora vulnerable que se esconde tras la niña que jura que no existe el amor).

Hasta ahora no me había sentado a escribir esta reseña porque es tan grande mi amor por Tatta hitotsu no koi que las palabras son solo pájaros de alas de fuego incapaces de expresar cuanto me ha cambiado la vida esta historia.


Con esta historia he aprendido que el mundo esconde milagros escondidos, que el verdadero amor siempre nos estará esperando, que la luz del sol, que las noches, los días, y todos los momentos que se nos regalan sobre esta tierra, deberían ser joyas, deberíamos amar más nuestra vida, deberíamos querernos más a nosotros mismos y entregar nuestra alma entera por lograr nuestros sueños sin descuidar a aquellos que nos aman y a los que amamos, aquellos que dan sentido a nuestros éxitos. Con esta serie he aprendido a tener paciencia para las cosas que de verdad merecen la pena, he aprendido que el amor siempre espera por más que puedan pasar siglos, que los padres se equivocan a veces y hunden a sus propios hijos creyendo que están robándole sus ideas juveniles para prepararles para un camino más correcto, también he aprendido que a veces uno puede pedir perdón y encontrar la paz, también me ha enseñado que cuando se ama de verdad nunca será tarde, nunca será momento para decir adiós, que ni siquiera hace falta estar al lado del otro para sentir tu mano en la suya, para seguir oyendo como canta su corazón. Con esta serie he comprendido que la distancia no es el olvido, que cuando un amor es verdadero siempre espera. Que cuando somos jóvenes lo queremos todo ya, impacientes, juveniles, y a nuestros veinte años, en un país donde veinte años es ser menor de edad, no se puede ser libre, solo cuando nos independizamos y dejamos de sostenernos en nuestros padres podemos volar y elegir nuestro camino sin que nos impidan amar y abrazar y atesorar a quien queremos, como ocurrió en Tatta hitotsu no koi. También he aprendido como son los auténticos amigos de verdad, no los que con cuatro palabras bonitas te contentan, esos no son, los amigos de verdad permanecen a lo largo de la vida, y son puentes que nos ayudan a caminar por el mundo. Con esta serie me he llevado tantos secretos, tantas ilusiones, tantos regalos, tantas revelaciones, tantas emociones, y tanto amor.

Tatta hitotsu no koi se ha grabado en mi piel. Podría haberme resistido a su hechizo pero me he divertido tanto amándola que, ¿para qué? Soy increíblemente feliz por haberme enamorado de una historia como esta. Y soy también muy feliz por haber descubierto que mi amor por ella es absolutamente incondicional. Da igual los días, las estaciones, los momentos que pasen por mí, no importa donde, cuando, qué, siempre amaré esta historia. Cuando tu corazón elige dos veces una historia de amor, es por algo. Y para mi esta historia significa muchísimo. La amo intensamente. No es cosa de pasión. No es una chispa que se apagara con el paso de los meses, o de los años. Es un amor que permanecerá por siempre. Porque cada vez que me aventuro en esta historia me siento como si fuera la primera vez que la viera. Lloro, amo, rio, suspiro, me siento enamorada. Me siento bendecida por haber encontrado una historia tan épica como esta. Me siento feliz por haber descubierto un tesoro en medio de un mar tempestuoso. Esta historia de amor no es fácil pero está llevada de una forma tan maravillosa que solo me quedan palabras de amor, aliento y superación para ella. Es tan grande lo que cuenta, es tan hermoso lo que nos hace vivir, es tan importante lo que nos entrega.

Historias como estas han nacido de un corazón generoso -los rumores dicen que la guionista se enamoró de su propio personaje y que por eso no pudo darle un final triste- y que comprende muy bien lo que es amar. A mí me ha llegado ese sentimiento de amor no una sino dos veces. ¿Y qué digo dos veces? Me llega cada vez que veo un pequeño video de Nao y Hiro. Cada vez que los contemplo siento como mi corazón se desborda, como mi alma les llama, siempre a gritos, siempre acariciándoles en mi memoria, siempre dispuesta a ser parte de esos abrazos. Siempre esperando volver a revivirles. Les revivo una y mil veces, Nao y Hiro viven en mí, no puedo quitármelos de la cabeza, cuando me descuido ahí están ellos para hacerme compañía, les anhelo un montón y si pudiera pediría muchos más capítulos a su lado. No sé cómo hacer para dejar de echarles de menos, porque cuando ellos no están conmigo una parte de mi siente dolor, pero como siempre puedo volver a lo que me contaron de su historia de amor... me siento consolada. Ellos son más que un primer amor, ellos son parte de mi historia ahora. Pocas veces en mi vida he sentido una historia tan épica como esta. Esta es mi preciosa historia de amor. Es la que llevo en la piel. Es la que siempre quiero recomendar, siempre quiero hablar de Nao y Hiro, porque en mi corazón ellos son mucho más que personajes de ficción viviendo una historia de amor de ficción. Sus memorias se sienten como si fueran reales para mi, ¿entendéis ahora lo épico y mágico de esta historia y cuanto puede cambiar vuestra vida, y vuestro corazón si conectáis con ella como yo?

Esa es otra, cuando la vi por primera vez, e incluso viéndola por segunda vez, yo no me esperaba conectar tan bien con esta historia, no esperaba que Tatta hitotsu no koi pudiera hacerme sentir tanto, que pudiera hacerme vivir esta historia de verdad, que se pudiera quedar en mi piel. No tenía tantas expectativas como para creer que esta no sería otra historia más. Y esa fue mi sorpresa y mi milagro. El tesoro que yo descubrí gracias a Amy-chan. Una historia que ha llegado a mi vida para quedarse para siempre, una historia que de alguna forma me ha elegido y a la que yo he elegido. Sé que siempre, entre mis favoritas, elegiré a esta serie, y a sus protagonistas, a HIRO, y a NAO, pero sobre todo a Hiro, él es mi amor más grande, no puedo comprimir en palabras cuán grande y cuan hermoso ha sido dejarme seducir por él.

Es Hiro quien nos cuenta esta historia, es él, con su voz, quien nos hace eco de todo aquello que vivió, quien nos regala la verdad desnuda de su corazón, quien nos deleita y engrandece con sus pensamientos y sentimientos. Es Hiro quién gobierna esta historia. Y hasta que no le conozcáis y no sepáis realmente de que hablo no comprenderéis cuan generoso es al compartir todo esto. Pero os aviso, vais a amar a este chico. Le vais a amar cada minuto de esta serie, le vais a amar a partir de ahora y para siempre. Ay, Hiroto, que yo jamás podré olvidarte. Te he elegido dos veces, dos veces me he enamorado de ti (Hiro tiene unos amigos y podría haberme enamorado de Ayuuta, pero no XD), y bueno, ¿para qué engañarnos? Sé que mi corazón va a pertenecerte siempre. Gracias por hacerme sentir tan afortunada. Gracias por dejarme ser parte de tu amor por Nao. Gracias por regalarme quién eres.  

Adoro Tatta hitotsu no koi. Amo locamente esta historia de amor. Esta historia en general. Y también la amo con toda la racionalidad del mundo. La amé ayer, la amé hace un mes, la amé la semana pasada, la amo cuando no la veo, la amo cada vez que la pienso (y la pienso y rememoro mucho XD), y la amo en estos instantes mientras escribo sobre ella. Amo esta historia agridulce y soy totalmente por ello. No cambiaría ni un solo instante de esta historia, ni siquiera todos aquellos que dolieron y que me hicieron desgarrarme el alma, ni siquiera cuando sentí que mi corazón se rompía. La amo por encima de los miedos, las separaciones, las tormentas que se avecinan, la amo por todo lo bueno que me ha entregado, la amo por el amor tan épico y fuerte que esconde esta historia, la amo porque para Hiro nunca habrá nadie que no sea Nao y lo mismo para Nao realmente (aunque casi tropiece enterrada entre la pena y la desesperación), la amo porque ambos se amaron con toda la fuerza de su alma, la amo porque su historia es más que cuatro besos, un rato de pasión y mucha atracción sexual, la amo porque su historia de amor aporta algo a la vida del espectador, la amo porque solo ellos dos podían conquistar el más grande de los amores, la amo porque siempre se esperaron, porque nunca perdieron la fe, porque nunca se olvidaron ni dejaron de amarse, amo esta historia porque mientras lucharon por estar juntos lo compartieron todo hasta el punto de grabarse en el corazón del otro, la amo porque sé que ellos dos, siempre, volverían a elegirse mutuamente, la amo porque yo también los elegí a ellos, porque su relación es única, preciosa y no está teñida de estupideces y enfados y emociones toxicas, la amo porque ambos se entregaron al otro y dieron lo mejor de sí mismos, la amo porque cuando la vida o sus padres se encargaron de separarlos ellos buscaron una forma de no perderse para siempre, un canto que pudiera hacerles saber que el otro estaba vivo y que aun respiraba por él, la amo por hacer latir mi corazón salvaje, la amo por hacerme emocionarme hasta el punto de llorar muchísimo mientras la veía, la amo porque incluso escribiendo estas palabras lloro de nuevo, la amo porque ellos dos han llegado a significar tanto para mí, la amo porque sin ellos no creería que el amor siempre se sostiene y siempre aguanta, siempre permanece aun cuando lo sometan a distancias, separaciones y esperas que parecen eternas, la amo por hacerme sentir con ganas de libertad, la amo porque ellos saltaron al vacio cuando debían, amo esta historia de amor porque fue épica, y punto, la amo porque la protagonizaron Nao y Hiro, la amo porque la amo, y la amo porque esto sí es verdadero amor y no una historia tonta sobre adolescentes que se gastan hasta no quererse, la amo porque aquí cada beso y abrazo tenía un significado emocional, la amo porque cada conversación aportaba algo. Amo no solo esta historia de amor, amo lo que me hizo sentir, amo a estos dos maravillosos protagonistas, amo las historias secundarios que nos regaló, todos los momentos que nos entregó, incluso aquellos que me hicieron llorar, gritar, y maldecir, la amo porque la ternura que encontré entre Nao y Hiro pocas veces lo he visto en este mundo, la amo porque Nao y Hiro me robaron el corazón y lo mismo me pasó con su historia. La amo porque me regaló mil momentos de felicidad, porque me hizo quedarme pegada a la pantalla durante más de veinte horas (veinte horas porque la vi dos veces), la amo porque nunca sentí que me aburriera viendo lo mismo, porque esta historia es diferente, única, épica, maravillosa y especial, porque hay otras historias hermosas y que son tesoros, pero esta es de las mejores.


Esta historia desbocó mi corazón, me hizo implicarme con ella, sentí como si yo estuviera viviendo esta historia con ellos, como si ese mundo fuera el mío y ellos fueran mis mejores amigos. Nunca me aburrí viéndola, y eso es difícil cuando ves una serie por segunda vez, nunca sentí el deseo de pasar de largo ciertos escenas, e incluso las escenas entre Nao y Hiro las he repetido varias veces y siempre logran desbocarme el corazón. Es más, el final lo habré visto 20 veces, y me refiero a la escena final, al momento en el que Hiro vuelve a saltar al vacío al descubrir el secreto que escondía la carta de Nao, hoy casi vuelvo a ver el final antes de hacer esta reseña. Amo ese happy ending, amo todos y cada uno de los capítulos de esta historia. Y si necesitáis que yo os ofrezca un poquito de consuelo por lo que cuenta la sinopsis, que sepáis que es en el capítulo nueve cuando les separan, y aunque luego pasan tres años completos, ellos siguen teniéndose profundamente en el corazón, no se olvidan y no pueden amar a nadie más, en secreto se esperan, y ese reencuentro no tarda, en el mismo capítulo que les separan vuelven a encontrarse, aunque no vuelvan a estar juntos como novios hasta el clímax final. Esta historia esconde cuotas de dolor, de sufrimiento, de tristeza, pero os prometo que merece la pena y que está tan bien equilibrado que es más fuerte el amor que sentiréis por esta historia que cualquier otra cosa.



No os voy a negar que si amáis a Hiro se os romperá el corazón cuando él piensa que para Nao él ha muerto en su corazón -for some reason, without any doubt I was sure it wasn’t her that had died, but what’s inside her heart, that is me- pero... ahí estará Nao, para demostrar que la chica valiente que fue sigue dentro de ella y ella nunca dejó de quererle. Ninguno de los dos dejaron de quererse, de buscarse con su canto de sirenas -a veces quiero encender esa luz naranja en mi corazón u que tú me respondas-, ninguno perdió la fe aun cuando pensaban que el otro ya les había olvidado, era tan grande y tan profundo su amor que se sostenían a base de trabajar duro, de caminar sobreviviendo, y cuando se vuelven a ver en la bahía en la que se tuvieron que separar un eclipse lo semi-borró todo, otra oportunidad y un amor sostenido a lo largo del tiempo, dos corazones que se vuelven locos, dos personas que ya mas adultas y endurecidas siguen amando locamente al otro, ¿cómo no iban a volver a darse otra oportunidad si nunca habían dejado de amarse, si se habían anhelado durante los tres años que habían pasado separados, si estar lejos y sin noticias del otro solo había acrecentado ese amor que otros habrían olvidado con el tiempo?

Y vais a disfrutar mucho de esa primera y protagonista etapa de esta historia, de cuando se conocieron, de cómo se enamoraron lentamente, de cómo llegaron a significar la misma vida, su todo, para el otro. Esa relación entre ambos, ese noviazgo, ese enamoramiento, es algo hermoso y digno de ver, y está llevado con tanta madurez, con tanto mimo qué vais a quedar enamorados para siempre de este primer amor. Y con ese reencuentro vuestro corazón roto al verlos salvajemente separados se recuperará, encontraréis, como yo, una felicidad largamente buscada. Además, no puedo mentir, esta historia me ha hecho feliz todo el tiempo, incluso cuando sentía que el dolor me mataba, que el sufrimiento era grande, era feliz porque siempre, el amor estaba ahí, y eso era un consuelo que no tenía y no tiene precio. Cuando dos personas se aman tanto como Nao y Hiro ni todas las heridas del mundo pueden amargarlo o vencerlo.


Nao y Hiro, como ya he dicho, son importantísimos para mí. Su historia de amor es memorable, lo he dejado muy claro. Su relación es una preciosidad absoluta. Una relación real, con momentos malos y buenos, con conversaciones reales y de avance, con algo especial que os va a enamorar. Esta pareja tiene la pasión y la intensidad emocional de sus veinte años pero tiene la madurez de otras parejas más mayores, ellos se aman de una forma en que pocos a sus veinte años realmente pueden hacerlo. Y eso se debe a que ni Nao ni Hiro han tenido la vida más fácil del mundo. Ambos han pasado por cosas difíciles, que les han cambiado, les han hecho madurar muchísimo antes de tiempo, les ha obligado a dejar de ser niños en plena pre-adolescencia. Nao, a sus doce años, descubrió que tenía leucemia, y su única salvación fue que proviene de una familia rica que podía pagar sus tratamientos, su enfermedad, y a base de dinero y años de lucha pudo salvarse. Cuando Hiro la conoce, Nao está todavía en ese tiempo que denominan preventivo porque la enfermedad puede volver a reproducirse (os daré otro consuelo, a Nao no le vuelve a salir cáncer, ¿vale? que me imagino que ya pensabais que usarían ese recurso y no es así). Y Hiro, a sus catorce años se convirtió en el endeudado heredero de la empresa familiar (su padre se había suicidado) y debía mantener a una madre adicta al juego y al alcohol y que trabajaba de noche para pagar sus adicciones (o mejor dicho, para seguir endeudándose) y a un hermanito enfermo (debido a que tiene asma pasa gran parte de sus días en una silla de ruedas) al que debe cuidar como si fuera su hijo.

Vamos, que ninguno de los dos ha tenido una vida fácil y por eso quizás les cuesta más abrirse al mundo y creer y tener fe y amar libremente. Pero es solo porque no habían encontrado a la persona correcta que hace que las penas duelan menos, que la felicidad se multiplique, y que el amor llegue a una vida donde antes nada parecía brillar. Hiro es esa persona para Nao y sobre todo, para Hiro, es Nao esa persona. Y no porque el uno al otro se aporten dinero, porque va a ser que no, su historia no está manchada con algo así. Es porque Hiro se enamora perdidamente de Nao y porque Nao se enamora perdidamente de Hiro, y en los brazos del otro, en el latido del corazón del otro, encuentran lo que no sabían que habían perdido, esa alma gemela que nació para ellos. Es pensar en ellos y me pongo increíblemente romántica, lo sé, y es así como me está saliendo esta reseña, empalagosa total, pero que se le va a hacer, es así como les amo y ellos se lo merecen.  
Adoré cuanto bien se hicieron mutuamente. Sus abrazos me hacían derretirme de puro amor. Me encantaba con cuanto amor la sostenía Hiro en sus brazos. Como siempre estaba tocándole el pelo a Nao, o mirándola de una forma especial, como se hablaban siempre, sin tapujos y con honestidad, esas conversaciones suyas tan intimas y profundas, ese lento avance entre ambos, como se buscaban sin poder impedírselo a sí mismos, como se añoraban cuando no se veían, sus peleas, sus malentendidos resueltos fácilmente - la clave de una pareja es la comunicación y Nao y Hiro lo demuestran totalmente -, adoré que ellos no solo se amaran, o se apoyaran y consolaran, adoré que ellos tenían una conexión profunda, especial, solo acrecentada porque hablaban de verdad, se escuchaban, se comunicaban. No era solo una relación sostenida por una atracción, era una relación sostenida por los grandes y pequeños gestos que tenían hacia el otro, por todos los momentos que vivían juntos y todos los que vivían sin el otro deseando verse, por todas las conversaciones de teléfono, todas las luces encendidas a lo largo del rio y el viento, todos los largos abrazos, todos los dulces besos, todas las conversaciones abrazados el uno al otro, todos los encuentros que marcaban su piel, todo eso que les hacía querer estar siempre al lado del otro. Su bondad el uno con el otro y su profundo amor. Y atracción, esa también está ahí, pero siempre acrecentada por la atracción emocional. Ellos se buscaban porque se gustaban, y al gustarse y conocerse y saborearse comenzaron a amarse, a amarse tanto que ningún grito podría separarlos porque ellos, como el canto de las sirenas, se grabaron en la piel del otro. Nunca habría otro latido del corazón sin llevarse dulce y dolorosamente ahí, enterrado, protegidos en el corazón del otro, en un amor que les sostiene a lo largo de la vida, en las tormentas, los paraísos y los susurros de cada minuto de sus vidas. Me relamo los labios de solo pensar en su preciosa historia y en la clase de novios que ellos fueron, en los amantes devotos en los que se convirtieron tan real y tan naturalmente. No hubo nada forzado en su relación, todo se dio entre ellos sin precipitarse, en el momento correcto. Su atracción y sus corazones iban al mismo paso, y eso hizo que este amor traspasara la pantalla y fuera mucho más que algo de ficción. Me encantó como se cuidaban mutuamente, cuanto se amaban, como de vivos estaban en los sueños del otro. Cuan para siempre sonaba su historia de amor.


Nao y Hiro. He quedado encantada con ambos. Ambos me han demostrado que son mucho más de lo que esperaba. En serio, mucho más. Cuando los conocí tenía un montón de prejuicios sobre ambos, prejuicios que ambos se encargaron de destruir. Igual que ellos tenían prejuicios mutuos. Las mascaras fueron cayendo, tanto para ellos como para mí como espectadora. Conocerles de verdad fue un tesoro.

 Nao podrá ser una niña rica pero como ha tenido su propia cuota de dolor es diferente a lo esperado en una niña de la alta sociedad. A veces un poquito caprichosa, un poco infantil, pero es sobre cosas pequeñitas y que no suponen nada grave, y se debe a que se quedó sin infancia. Pero Nao ama la vida de una forma increíble, todos deberíamos aprender a disfrutar de la vida como lo hace ella. Haber estado tantos años al filo de la muerte la ha hecho amar la vida enormemente, y cada momento que vive, por pequeño que parezca, es un gran y dichoso acontecimiento para ella. Además, aunque nunca ha sido una niña rebelde, por amar está dispuesta a enfrentarse a todo el mundo. Esta chica demuestra que es valiente, leal, y toda una guerrera. Me sorprendió que estuviera dispuesta a dejarlo todo por estar al lado de Hiroto, la verdad es que esta fue una de mis mayores razones para quererla. Me encantaba Nao, era la clase de chica que me hacia reír y me despertaba simpatía pero la verdad es que yo misma pensaba que era solo una niña rica que podría amar a un chico increíblemente pobre pero que nunca podría desafiar su mundo y a su familia por él. Y Nao lo hizo, cuanto tuvo que saltar por Hiro, cuando tuvo que posicionarse, lo hizo. Demostró que a guerrera no la ganaba nadie.

Después, tuvo que cortarse las pocas alas que le habían dado debido a que Hiroto no podía abandonar a su familia, especialmente a su hermanito (que es un amor y un niño al que se ama si o si). Tuvo que renunciar a Hiro y Hiroto tuvo que renunciar a ella. Eso les hizo mucho daño a ambos. Les cambió. Les hizo saborear el amargor de la vida, les hizo comprender que ni vidas fáciles ni vidas complicadas, cuando eres joven, la libertad a veces no se puede acercar. Y para conquistar esa libertad ambos tuvieron que luchar muy duro mientras se añoraban y se morían de dolor de solo pensar que el otro no pudiera estar esperándoles...  
Hiroto, a pocos chicos de ficción he amado tanto como a él. Hiroto me enamoró. Y lo hizo para siempre. Le entregué libremente mi corazón. Y lo hice dos veces. Y lo haría mil mas. Porque él es afortunado que desboca mi corazón. Él se merece todo el amor del mundo. Hiro parece tan duro y tan impenetrable e inalcanzable por fuera, y en el fondo es solo un chico que ha sobrevivido a base de no abrir su corazón (salvo a sus amigos y a su familia). Pero es un chico tan hermoso, que cuida tanto de las personas que ama, que las salva en tantos momentos. Es un chico que me desbordó con su ternura, con su sensibilidad, con su forma atenta, amorosa, dulce, de ser. Si alguien se merece que le denominen con la palabra amor ese es Hiro. Porque él es puro amor. Hiro es frágil en algunos sentidos, el amor no le ha cuidado nunca, nadie nunca ha cuidado de él o le ha protegido, es más, ese es su papel, cuidar y proteger a los demás. Y os aseguro que en los brazos de Hiro, Nao se siente profundamente cuidada, protegida y amada.
Este chico es un milagro. Es increíble pensar cuánto dolor ha soportado en su vida y cuan amoroso es. Además, como siempre está trabajando y salvando a aquellos que ama carece de la superficialidad de otros chicos de veinte años. Me encantó que Hiro no fuera el típico protagonista. Adoré que él fuera diferente al resto de chicos. Me enamoré de este chico excepcional, de este héroe que es incapaz de ver cuánto brilla y cuanta luz guarda dentro de sí. Hiro dice que la vida no era fácil para él ni para su familia ni para los trabajadores de la empresa familiar endeudada, ni para sus dos mejores amigos, cosa cierta, pero también dice que por más que se esforzaba jamás brillaba, jamás lograba alcanzar nada. Y eso no es cierto, vale que tuvo que renunciar a muchos sueños, pero él brilla más que nadie en este mundo de ficción y más que en otros muchos mundos. Hiro es mi gran héroe, por todo lo que se esfuerza en esta vida, por su dulce corazón que es un tesoro escondido que guarda celosamente, y por cuan hermoso es cuando ama. Le amo. Le amo mucho. Y él siempre será para mi alguien a quien no podré evitar buscar en la vida real. Es el niño más hermoso del mundo mundial. Mi gran héroe, el príncipe de mi corazón.
Seguiría hablando maravillas de Nao y Hiro, de lo mucho que los quiero, de las gran personas que son, de cuanto se quieren, pero entonces no acabaría nunca esta emotiva reseña. Porque historias tan emotivas, maravillosas, dulces, intensas, apasionadas, épicas, como esta, pocas.
Y aunque no he hablado mucho de ello, las subtramas secundarias son también importantes en Tatta hitotsu no koi.

Esos lazos de amistad entre Nao, Hiro, Yuuko, Kou, y Ayuuta.



Esa hermandad entre Ren e Hiroto y sumando luego a Nao.
Esa fuerza destructiva de los villanos de esta historia, ciertos gamberros sin escrúpulos y sobre todo, esos padres de ambos. También la emotiva relación de Nao con su madre, o ese lazo con su hermano debido a que este biólogo salvó la vida de su hermana cuando estaba enferma. O esos esfuerzos bestiales que hace Hiro para sostener la empresa, para tratar de rescatarla y con ella, rescatar a su familia y rescatar el recuerdo de su padre. O ese romance entre Yuuko y Kou, esa clase de amores que llegan y emocionan y tienen algo genialoso aunque no prometan ser para siempre. O ese amor que Ayuuta demuestra por sus amigos y... por Nao. Lo de Ayuuta lo comprendí desde el primer instante cuando vi por segunda vez esta serie, fue ahí cuando me di cuenta de que Ayuuta sentía por Nao algo que en principio no debería sentir por la novia de su mejor amigo. Y también estaban Nao y Yuuko, esas dos amigas que habían estado juntas en lo bueno y en lo malo y que nunca dejaban de aprender la una de la otra. Y Hiro con Kou y con Ayuuta tenía una amistad sostenida por un lazo irrompible, porque su unión se había forjado en tiempos difíciles. Y Ren, ay mi pequeño Ren, cuanto he amado a este niño, si es que, hermanito de Hiro tenía que ser. Pero Ren sabe mucho más de lo que debería para su edad, este niño me sorprendió por su enorme madurez y por su sabiduría en temas amorosos. Además, es una ricura de niño, vamos, me hechizó igual que hizo con Nao. Me encantó la preciosa hermandad que surgió entre Nao y Ren y me derretía viendo cuanto amaba Hiro a su hermanito, con cuanto amor le sostenía siempre. Me encantaron muchas de las historias secundarias, tanto las bonitas como las duras (excepcionando las dosis de los villanos a los que habría mandado a la otra punta del mundo, ¡para que dejaran de joder a los demás!), y personajes secundarios como Ren, Yuuko, Kou, Ayuuta, y la madre de Nao, fueron un gran aporte para esta serie.
Todos ellos ayudaron a construir una serie aún más inolvidable y aportaron momentos de paz, de emotividad, de cariño, y fueron un consuelo para nuestros protagonistas. Y ese segundo romance de esta historia, fue una sorpresa, porque aunque lo de Yuuko y Kou no fuera para siempre fue todo un shock al principio porque eran tan absolutamente polos opuestos y en realidad eran tan bonitas y fue tan bonito mientras duró lo suyo.

Voy a hablar de sexo. Entre Kou y Yuuko no se mostró ni un beso (¿por qué?). Pero entre Hiro y Nao sí que se pudo ver un montón de deliciosos abrazos que lo significaban todo y tres preciosos besos, muy castos, pero preciosos. Y aunque no mostraron la escena de sexo en sí -hay que pensar que es A) Dorama japonés B) Del año 2006 C) Estilo Romeo y Julieta con happy ending -, esta pareja si tuvo una noche de pasión y sexo. Viendo la serie vemos que Hiro y Nao hablan del tema y que cierta noche eso sucede. Que yo me quedé con las ganas de que mostraran la escena. Pero al menos pasó, cosa que ya es más de lo que puedo decir de otras series adultas como las coreanas al estilo El príncipe de la azotea (treinta años, un montón de tiempo sufriendo sin el otro y ni se les ocurrió hacer nunca el amor). El sexo es parte de la vida, y si es con amor mejor, pero hacer como que no existe es estúpido. Aquí al menos, aunque no se les mostrara practicándolo, sucedió. Las parejas que se aman (y aquellos que no también) practican sexo.

El final, pues me dejó con muchas ganas de más. Vamos, que si me hubieran querido regalar un capítulo mínimo más habría sido mejor porque Nao y Hiro en ese clímax fueron increíbles pero dejaron algunas incógnitas y yo quiero volver a deleitarme con esas preciosas escenas que solo ellos dos podían crear. Además, en la escena final, ¡faltó el beso! Por dios, ¿dónde está mi beso? Quiero ver como les va la vida. Como continúan. Y cuanto se siguen queriendo mis dos pequeños grandes héroes. Y también me encantaría ver a Ren esos sueños que parecían inalcanzables. Ese final no fue un final, al menos no para mí. Me hace falta más. No puedo despedirme de estas personas que tanto han llenado mi corazón. Les voy a echar de menos toda mi vida. Y por eso, porque son mis seres queridos, quiero más.
El elenco de actores de este dorama japonés, increíble, maravilloso, todos me dejaron sin palabras. Kamenashi Kazuya se ha convertido en uno de mis actores favoritos, es guapísimo, su rostro es una obra de arte, su cuerpo me deja con ganas de abrazarle, ay, sería tan dulce acurrucarse en sus brazos, me vuelve loca, este chico es un bombón. Pero no solo me gustó por eso Kame, eso en el fondo es lo de menos (aunque sea todo un placer para la vida ver a este chico). Kame me hizo adorarle porque encarnó a Hiroto maravillosamente bien, porque me robó el corazón con su personaje, así que era inevitable que él como actor tan bien me robara el corazón. Ayase Haruka también estuvo maravillosamente bien, como personaje y como actriz me inspiró mucho y me ha hecho tomarle un montón de cariño. Y había química entre ambos ¿eh? Mucha, mucha, mucha.




Secundarios, tenemos a Toda Erika, Tanaka Koki, Hiraoka Yuuta, que interpretaban a Yuuko, Kou y Ayuuta, y los tres hicieron una buena química y un buen trabajo. Saito Ryusei interpretando a Ren fue todo un amor, me chifló el niño. Y así, hay más actores que destacaría pero estos fueron los que más me gustaron.

¡Un fuerte abrazo! ¡Y otro para Amy-chan, por hacerme un regalo tan hermoso! Ay, el mebaru, ¿le recuerdas? XDDD.

Mire - Mayu.

1 comentario:

  1. Amy al teclado! :D . Vaya tela, cuanto amor desprende esta reseña!! Casi me dieron ganas de llorar y todo leyendo algunos trozos. Una historia de amor Épica desde luego.
    Enserio, me alegro mucho de que te gustara, soy feliz ^^.

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