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7 de julio de 2015

Reseñando K-POP ULTIMATE AUDITION ♥


(DORAMA COREANO, 2012) (14 CAPITULOS)




Andaba yo en busca de un dorama de gender bender, pero quería uno que me sorprendiera, que me hiciera reír, que me aportara algo, que me hiciera soñar, fangirlear, que me despertara mil emociones, y que me dejara secretamente enamorada, aunque solo fuera un poquito. Vamos, buscaba una historia diferente dentro de un ambiente y un género que me encanta. Quería gender bender, o lo que es lo mismo, chicas que se disfrazan de chico y que sin pretenderlo, acaban enamorando al oppa sexy. Quería una historia de ídolos, el tema de la música me encanta y parece que esta clase de historias se adaptan a lo que me hace soñar. Y este drama contaba con ambos ingredientes imprescindibles. Pero era importante mi búsqueda de protagonista atípica, necesitaba que la chica no fuera una damisela en apuros, necesitaba una guerrera, alguien capaz de darle una respuesta a nuestro protagonista masculino, a un pequeño demonio solitario, porque seamos sinceras, normalmente el chico se porta mal y ellas no se atreven ni a alzarle la voz, pues aquí eso no es así. ¡Por fin una chica valiente y que no le lame el culo a la estrellita! Vamos, esta serie reunía todo lo que yo buscaba, salvo la villana (eso se lo podrían haber ahorrado o haberla dejado relegada tras un par de capítulos).


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9/10

Primero os voy a contar porqué no es la serie perfecta, que me falló, ¿vale?

1) Como he dicho, esa villana, la ex novia de nuestro protagonista, era mala hasta decir basta. No tenía ninguna oportunidad con WooHyun, un día le rompió el corazón, y lo perdido nunca vuelve, como se dice. Así que, no sufrí en este aspecto porque mi querido WooHyun siempre dejó claro que aunque tuviera que cambiar su sexualidad no iba a huir de su propio corazón, y que por nada del mundo volvería con esta arpía que trata a las personas como objetos desechables y utilizables. Pero esta es de esas villanas que cansan, porque es súper pesada, porque nunca se larga de la serie, porque es molesta hasta la saciedad, porque va por ahí, con su chulería y mala leche por delante, creyéndose lo mejor del mundo, cuando en realidad no es nada, pero nada de nada, solo un rostro bonito que esconde a una serpiente venenosa. La trama de cómo trataba de cazar y al ver que no podía, de cómo trataba de destruir a WooHyun me enfadó mucho. Es parte de la historia pero esta chica debería haber sido castigada por todo ese daño. No solo le hizo daño en el pasado, también vuelve con ganas de sumir su vida pública y privada en una pesadilla.

2) Hay un par de capítulos que sobran un poco, o que a mí me dieron esa sensación, porque eran muy introductorios. Todo el tema sobre el entrenamiento como idol, el campamento, las dispuestas entre el grupo, las traiciones, esas cosas, como que me sobraron un poco y por cinco segundos, cuando estaba en el capítulo cinco me planteé dejar la serie. Pero, menos mal que no lo hice. Es solo un pequeño bache que tiene la serie, en lo demás ya veréis que es genialosa.

3) La serie, por falta de rating, fue reducida a catorce episodios. Iba a tener dieciséis. Así que el final queda cojo. Más o menos está hilado pero todo queda en el aire. Desatan la tormenta y no dejan que acampe. Me enfada mucho que hagan cosas como estas. ¿Y qué pasa con los espectadores que si estaban encantados con la historia y que si la estaban viendo? ¿Y qué pasa con los que nos hemos enamorado ahora de ella? Pues eso, que después de la gran tormenta mediática, de dejar caer mentiras y verdades, se acabó la serie. Justo en el momento en que esas dos horas más eran completamente necesarias. Más o menos tenemos claro como acaba todo. WooHyun con una importante oferta de trabajo, Seung Yeon con una oferta de dúo por parte de su novio y con ganas de enamorar al público como mujer, Ji Soo aceptando que su amiga ama al idol que antes era un diablillo, el director saltando al vacío por amor, etc, pero hubo preguntas que quedaron en el aire. Y digo yo, que tendrían que haber emitido ese final por aquellos que le entregaron su devoción. Y por aquellos que hemos llegado tres años después y nos hemos enamorado de esta serie.


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Pues dicho ya todo esto, solo me queda ser feliz. Ser libre. Y si. He sido muy, pero que muy feliz viendo esta serie. Y he sido libre. Libre para reír, para amar, para soñar, para no poner frenos a mi corazón. Me ha encantado esta serie. Ha sido una de las que más me han gustado últimamente, y entra dentro de mis favoritas. Sí, habéis leído bien, de mis favoritas. No lo he podido evitar, me ha robado el corazón. Me ha hecho suspirar un montón, me ha tenido con una sonrisa enorme en los labios, me ha hecho reír de verdad, me ha hecho encontrar lo que llevaba tiempo buscando. Esta serie me ha hecho sentir lo que otras no han logrado y ha sido algo tan, tan especial, que no podía ni creerme que estuviera sintiendo ese amor tan puro mientras veía The k-pop ultimate audition. Sin pretenderlo, esta serie fue mucho más que una sorpresa para mí, fue la serie que andaba buscando. Además, justo cuando la vi acababa de ver One well raised daughter y tenía el corazón destrozado.
Pensaba que nada me volvería a hacer sonreír en un tiempo y justo cayó en mis manos esta serie y me devolvió la sonrisa. Me curó de alguna forma. Lo que The k-pop ultimate audition hizo por mí no tiene precio. Me sentía tan rota, tan hundida, tan perdida. Y justo, cuando más lo necesitaba llegó esta serie a mi vida. Fue como bailar bajo la lluvia. Fue mágico, hechizante, refrescante. Fue justo lo que mi corazón gritaba. El canto de auxilio que tanto necesitaba. Además, en aquellos momentos me sentía angustiada por otras razones además de la desesperación de un drama como One well raised daughter, y The k-pop ultimate audition llegó para ayudarme a vivir estos momentos y si, para recomponer las piezas rotas y desesperadas de mi corazón.


Para empezar, me hizo reír muchísimo, desde el primer instante, fue un canto sin fin de risas. Luego, ese romance que prometía muchísimo y que no defrauda para nada. Ese ambiente musical, lleno de secretos, compañerismo, música de todo tipo, personajes entrañables (y personajes maliciosos, todo mujeres, y no solo la diva de la que he hablado ¿eh?), algo único e irrepetible, algo que solo The k-pop ultimate audition podía entregarme. Me llegó al alma esta historia y ya os lo digo, me he visto un montón de fanmade, he vuelto a darle al play a mis escenas favoritas entre los protagonistas e incluso he vuelto a ver algunos capítulos enteros, y por más vueltas que le doy, siempre acabo suspirando de amor por WooHyun y Seung Yeon, siempre acabo con el corazón desbocado por la hermosa pareja que forman.
Risas. En esta serie que rompe muchos clichés están aseguradas. Vais a reíros con los protagonistas, con los personajes secundarios. Vais a reír de corazón. Vais a aprender a tomaros la vida de otra forma, a relajaros, a sentir la presión de la sociedad pero... aprenderéis a sobrellevar esas tormentas y a salir victoriosos de ello. Aprenderéis que las mentiras duelen y que solo la verdad puede haceros libres, que solo ser vosotros mismos es la clave del éxito. Aprenderéis que el amor no entiende de sexos, no entiende de perfección absoluta, no se rige por la fama o por lo que puedan pensar los demás, el amor está vivo y no hay nada como él para romper las defensas y para liberar un alma herida, y tampoco hay nada que te haga tan fuerte como el verdadero amor. ¿Y la amistad? Esos amigos que son para siempre. Pues cuando una los cuida, cuando los protege, siempre estarán ahí, y sobrevivirán a todo, no entenderán de guerras sucias, solo sabrán que estar ahí cuando el otro lo necesita es el verdadero éxito.  

¿Pensáis que es una versión edulcorada del mundo del entretenimiento? Pues no es para nada así. La serie se hace eco de lo que supone en Corea que surjan fotos del pasado, que se hable de relaciones, lo que supone en Corea cosas como la homosexualidad, un romance, y también se hace eco de las estrellas que van por ahí jodiendo a los demás y de esas otras que son verdaderas estrellas porque van por la vida encantando a la gente con su propia valía. No hay nada como triunfar como uno mismo, los trucos sucios solo corrompen, y es un aspecto que muy bien se encarga de mostrar esta serie, que aunque juvenil en algunos aspectos también es muy madura, y agridulce en ciertos momentos.

Pero por lo general, es una serie con la que os lo vais a pasar genial, con la que vais a encontrar un amor que os haga suspirar, unos personajes a los que vais a adorar, un montón de ídolos que os contarán sus historias y os harán participes de sus vidas, sus vivencias, su valor, y sus personalidades. Tenéis un montón de personajes donde elegir, aunque obviamente, los más importantes son WooHyun, Seung Yeon, la líder Han, el director y tío de Seung Yeon y el mejor amigo de Seung Yeon, Ji Woo. Es una serie refrescante, por cómo está llevada, por cómo trata el tema del gender bender, por cómo trata el semi triangulo amoroso con el chico secundario (Ji Woo), por esos recuerdos del pasado, por esos momentos del presente, por todo lo que logra transmitir, por todas esas ideas que vuelvan libre en esta historia, por ese amor siempre presente a los sueños, por ser una serie que no se rinde.

Es una serie preciosa y me ha encantado. Me ha tenido soñando la mayor parte del tiempo, y en otros momentos ha logrado de verdad hacerme sentir dolor, me ha arañado, pero esa tormenta de emociones ha merecido la pena. Me he sentido viva mientras la veía. Me he sentido feliz. He amado un montón. Y me he enamorado locamente de la pareja protagonista. Y dios mío, ellos son personajes atípicos y su historia de amor está llevada tan bien de forma atípica. Estoy perdidamente enamorada de The k-pop ultimate audition, pero sobre todo, estoy enamorada de un diablillo y de una tomboy (aclaro, tomboy = masculina).

Esta serie, sin ser lo más, ha sido deliciosamente maravillosa, y todo un soplo de aire fresco, un refugio, un regalo de risas, amor, y sueños, un huracán apasionado que me ha sorprendido por su intensidad emocional. He disfrutado como una niña de esta serie. Mi querido soplo de aire fresco, con dos de mis personajes favoritos, con la chica Beethoven, y su diablillo. Desde el primer momento fue fácil perderme en esta serie y que me diera un vuelco el corazón por todos sus acontecimientos. Fue fácil sentirme feliz viéndola. Y lo más importante, ese amor que creó dentro de mí, sigue estando aquí. Las semanas no han borrado mi amor por esta serie, no ha sido un cuento efímero con el que me he deleitado, un amor de verano. Creo que siempre volveré a esta serie porque ya he vuelto varias veces y siempre lo he hecho con la misma sonrisita tonta. Sigo sin querer despedirme de The k-pop ultimate audition pero sobre todo, sigo sin querer despedirme de WooHyun y Ji Seung Yeon.  
La historia de amor, la relación entre WooHyun y Seung Yeon. He llorado de risa con estos dos. En serio. Llorado de risa. Me lo he pasado tan bien con ambos. Ha sido divertidísimo verlos interactuar. Trayendo el caos a la vida del otro. Despertando tormentas, corazones, atracciones, anhelos. Liberando sueños, sentimientos. Curando heridas. Sin duda, esta historia de amor ha sido digna de ver. Además, ha sido bastante diferente de lo habitual. Pero es que WooHyun y Seung Yeon son diferentes también. Ambos son primero enemigos por decirlo de alguna forma, se atraen tanto como se repelen. Ella odia que él sea un niñato que va por ahí imponiéndose por la fuerza y él odia que ese niño con cara de niña (recordemos que va disfrazada de chico) haya llegado para plantarle cara y desafiarle. Pero lo que empieza como una guerra abierta se convierte en algo divertidísimo, en un tira y afloja que les revuelve el corazón, que les hace sentir libres, vivos, felices.

WooHyun empieza a sentir algo especial por esa lindura porque con Seung Yeon puede ser él mismo, puede dejar atrás al niñato en el que se ha convertido, puede mirar a otra persona y sentirse cercano a ella. Además, Seung Yeon le da justo lo que él más necesita, una excusa para poder alejarse de todo lo que le está hundiendo, y algo que jamás pensó que volvería a sentir, una calma y un refugio para su corazón. Con su amigo Seung Yeon, el diablillo WooHyun no necesita esconder su corazón, no necesita ser afilado, no necesita pelear para que no vuelvan a dejarle roto, llorando en una esquina. Con su amigo Seung Yeon llega una complicación, pero bendita complicación, que ganas de besar a su hoobae, de abrazarle, de confesarle que a su lado el mundo vuelve a ser el sueño que perdió.

Y para Seung Yeon, estar al lado de WooHyun, desafiándole, divirtiéndose a su costa, peleando por demostrarle cuánto va a luchar por su sueño, empieza a convertirse en algo divertido. Encuentra a su lado una familiaridad que solo tiene con su mejor amigo Ji Woo, pero a la vez, es diferente, porque su corazón hace cosas raras cuando está al lado del diablillo. Además, cuando empieza a ver quien se esconde tras todas las duras fachadas de niñato insoportable de WooHyun ella empieza a caer, empieza a atesorar cada minuto que pasa a su lado y de la amistad al amor solo hay unas decimas insalvables.
Los dos se enamoran, se enamoran lenta y rápidamente, se quieren en una forma atípica, porque ella le guarda a él el secreto de su identidad, y él tiene que lidiar con la idea de ¿ser gay? pero las respuestas llegan incluso antes de que lleguen las verdades. Eso es lo que más amé, que ambos se enamoraron del otro sin caer en prejuicios tontos, que ambos se buscaban siempre, que se atesoraban, se amaban y no era porque el otro fuera la mejor opción o por una idea superficial de belleza. Ambos se enamoraron porque se hacían sentir. No solo especial. No se trataba de eso. Juntos podían ser uno, podían hablar, reír, pelear, enfrentarse a la vida con una sonrisa. Su relación me ha encantado, su historia de amor me ha hecho suspirar muchísimo, y también me ha hecho reír un montón, porque a veces se resistían a ese sentimiento y eso solo servía para que se quisieran y se añoraran más, y otras veces se buscaban sin descanso, sin importar lo que otros pudieran decir. Me encantó como no veían a un chico a una chica, solo veían a alguien del que estaban enamorados, alguien con quien deseaban pasar un montón de minutos, una vida entera. Adoré como una loca a WooHyun y a Seung Yeon y parte de ello fue su relación, porque eran amigos, porque podían desafiarse mutuamente, porque podían decirse las verdades a la cara, porque no trataban de impresionar al otro con lo que no eran (a pesar del secreto de la identidad de ella), porque se picaban, se consolaban, porque suspiraban por besar al otro, porque se abrazaban sin venir a cuento, porque jugaban como si fueran niños, porque a veces se hacían daño con celos tontos por inseguridades y pequeños malentendidos -que se resolvían rápidamente- y lo único que deseaban era pedirse perdón, porque juntos estaban descubriendo el amor de verdad, porque a sus veinte años nunca habían sentido a nadie tan cerca ni tan auténtico, porque ninguno de los dos era perfecto y su relación tampoco.


En serio, me he enamorado perdidamente de la historia de amor, de la relación de esta preciosa pareja, y de cómo superan todas las batallas, todos los desafíos. Me ha enamorado que su historia de amor se basara en su amistad y en la atracción, porque había mucha atracción, tanto sexual como emocional. No son los típicos novios pero son tan divertidos, juguetones, amorosos, y su historia es tan bonita. Me encantaba cuando se ponían celosos mutuamente y luego siempre corrían tras el otro esperando que no hubieran malinterpretado nada, y en ese punto se suponía que eran solo amigos, pero obviamente, no se veían solo como amigos, se amaban aunque no pudieran o no se atrevieran a confesarlo. Una de mis escenas favoritas es cuando WooHyun se disfraza de conejo y le suplica a Seung Yeon que deje a un lado a Ji Woo y que pase el día a su lado, demostró la enorme soledad que escondía este diablillo y también lo mucho que quería a Seung Yeon (y ahí no tenía ni idea de que era una chica). Y Seung Yeon no es una tonta maleable, aunque duela nunca diría si y abandonaría a un amigo, amé profundamente que esta chica no se volviera una tonta por amor, que siguiera siempre siendo ella misma.

En serio, su relación es preciosa. Y justamente, por eso que significan el uno para el otro. Por todo lo bueno que se aportan... Justamente por eso pueden superar que ella le mintiera y los escándalos que vienen después. Porque su amor es auténtico. Porque no se basa en sexo o en una cara bonita. Porque su relación nació de momentos reales, cotidianos, de experiencias que les acercaron. Incluso de todos esos momentos en los que se retaron y se enfrentaron el uno al otro. También hay una ternura entre ambos que es dulcísima, un consuelo enorme. Son mejores amigos que se aman, que se abrazan, que se hablan sin tapujos, que cometen errores y que solo suspiran por estar al lado del otro. Y esos besos, cuando llegan, que bonitos, castos pero preciosos, esos besos reales. Y los abrazos, me habría derretido con esos abrazos. Y esas conversaciones que me hacían llorar de risa o caerme de rodillas de pura ternura.
Me encantó esta historia de amor, su amistad, su bromance, su noviazgo, sus secretos compartidos, su inspiración mutua a la hora de crear sueños, el entendimiento al que llegaron y la divertida y excitante dinámica de su relación. Y amé como ella liberó el corazón de él. Y amé como él le hizo encontrar las respuestas correctas a ella. Además, no podían negarlo, no paraban de tontear el uno con el otro. Química no, chispas a raudales. Una tensión emocional y sexual que me hacía respirar hondo y saborear de otra forma esta encantadora historia.

Y ellos. Ay, lo que he llegado a querer yo a estos dos.

Ji Seung Yeon es una heroína a la que me encantaría parecerme. En serio, lo pensé desde el primer momento en que la vi y me di cuenta de que pasta estaba hecha. Y lo pensé después, capítulo a capítulo. Y lo seguí pensando también cuando veía como se equivocaba. Y lo pensé cuando no pude más que aplaudirla y sentirme orgullosísima de ella. Esta chica me ha robado el corazón. Y no puedo más que sonreír increíblemente feliz por ello. Gracias pequeña niña, chica Beethoven, por sorprenderme y encantarme. Por ser una heroína real, valiente, leal. Una niña a la que grabar en mi memoria. La adoro. Es divertida, leal, encantadora, fuerte, no se corta un pelo, es un huracán, es amorosa, dulce y sorprendente. Es luz y acero. Es una niña de armas tomar. Una chica de veinte años que va a comerse el mundo. Una chica que no necesita un príncipe que la defienda, ella se defiende solita. Es una guerrera y un poquito descarada, ¡la de risas que ha traído a mi vida!

No olvidemos que una vez le bajó los pantalones a WooHyun porque le confundió con Ji Woo. Y claro, desde ese momento, para WooHyun ella es un pervertido, pero un pervertido que hace estragos sus defensas y que vuelve loco a su corazón. Y para ella, WooHyun se convierte en alguien a quien admirar musicalmente hablando, pero también en alguien a quien amar con toda la fuerza de su alma, porque solo ella comprende cuan solo y cuan dulce es este chico.

Ji Seung Yeon es como la luz, lo he dicho, y es 100% real. Se nota en cómo vive su vida, en cómo se toma sus sueños y en como interactúa con las otras personas. En la conexión que crea con su banda, en cómo se implica con todos y les ayuda y les hace ser siempre mejores. En como ella hace la unión para los Superjunior.
Y con Ji Woo tiene una relación encantadora, siempre había dicho que de mayor se casaría con él y le trata como si fuera una chica, es más, le llama su esposa y tiene una complicidad con él que no es habitual entre chicos y chicas (de ahí que WooHyun se sienta celoso pero que no pueda decir mucho porque a los amigos de las personas que quieres hay que respetarlos). Ella es su noona, aunque Ji Woo no pueda verla exactamente como una hermanita masculina. Pero ay, ni ella es consciente de sus encantos.


Y bueno, ella tiene facilidad para penetrar en la piel de los demás, para sociabilizar y encantar, porque es natural, espontanea, sincera, sin subterfugios, es ella misma y así enamora. ¿Se nota que la quiero un montón?

WooHyun era el típico idol que está en lo más alto de la montaña. Pero, ¿qué quiere decir esto? Pues que está solo. Sus sueños solo saben a venganza, a tristeza, a una guerra abierta que solo le aleja aun más de sanar su corazón herido. Oh, olvidad, al principio el diablo no tenía corazón, era una tormenta para los demás, un amargado que iba por ahí con su infantilismo, imponiendo su voluntad con sus maltratos verbales. Pero este ídolo con el éxito subido a la cabeza no se comportaba así porque se creyera realmente el mejor del mundo. Solo era que después de cerrar su corazón no sabía cómo deshacer el camino recorrido. Un día fue todo bondad y le enterraron. Así que, ¿cómo dejar que alguien traspase sus defensas? El amor es solo una mentira que usan las chicas para joderte. Esa era su visión. Pero, ¿cómo resistirse ante ese lindo pervertido que le hacía sonreír sin quererlo, que traía frescura a su vida, que le aportaba un consuelo que no se atrevía ni a pedir a gritos? (Y en su mundo se habían acabado las sonrisas desde hacía años) WooHyun necesitaba a alguien que le desafiara, que le tratara como una persona y no como a un idol, que le pusiera en su sitio, vamos. Y joder, fue divertidísimo para él, incluso cuando el pervertido le puso un ojo morado.
WooHyun no es solo un diablillo, en el fondo esconde una ternura enorme, y lo demuestra según van cayendo sus defensas con su pervertido favorito, unas ganas de ser amado que no le caben en la piel. El chico antisocial que no necesita a nadie en el fondo necesita mucho más que los demás otra conexión, alguien real. Porque, tras sus fachadas y su chulería, su ego enorme, esconde un chico vulnerable, herido, sensible. Sí, sí, hablo de WooHyun, incomprensible pensar esto de él al principio, pero cuando le conoces de verdad... todas esas mentiras en las que este idol se ha envuelto para que no le hagan daño de nuevo... revela a un chico afectivo, incomunicado, que quiere amar y ser amado. Y cuando ama... bueno, digamos que él es rencoroso ¿no? Pero a Seung Yeon no puede no perdonarla. Con ella es diferente de como es con el resto del mundo. Este chico evoluciona, os lo digo, evoluciona lentamente, y aunque cambia, una parte de sí mismo, solo la guarda para Seung Yeon y no sabéis que fortuna es esa, porque será de codiciosas pero esas sonrisas dulcísimas y muy felices, esos toques de ternura, esas bromas, esos abrazos de consuelo y pasión, esos besos reales, esa cercanía auténtica, él solo la guarda para ella, porque ella es su tesoro. Me encantó comprender cuan hermoso es este chico cuando su corazón está libre. Su parte infantil no la pierde, eso es parte de su sello de identidad, pero es un oso amoroso en el fondo. Y yo me he enamorado totalmente de él, totalmente. Es mi diablillo, mi idol revoltoso y creído, el príncipe que me hace sentir con mucho calor y con el corazón lleno de mariposas.

Así que, tenemos aquí, un diablillo y una pervertida que me hacen sonreír de solo pensar en ellos. Y que guardo en mi corazón.
¿Qué más? Pues no nos olvidemos de esas historias secundarias que corresponden a los otros ídolos en ciernes -los Junior-, a los idiotas del M2, a la asquerosa ex novia a la que deberían enviar a la hoguera, y ese triángulo entre la líder Han, el director de la escuela y la dueña de la floristería. Y también tenemos todo el tema de las guerras de bandas (entre los Junior y el M2), los diferentes estilos musicales de cada soñador, escándalos, ciertos maliciosos rumores, amenazas, videos musicales, gender bender, esa doble personalidad de la líder Han, la discográfica enemiga, el pasado tormentoso del director y la mala relación con los padres de su sobrina (nuestra protagonista), el enamoramiento ¿real o ficticio? de Ji Woo, y un buen etc. Un montón de cosas muy bien llevadas y todo en catorce capítulos. Pero todo eso... mejor que lo veáis por vosotros mismos.

Actores, pues tenemos muchos, es una obra muy coral. Pero yo debo destacar a aquellos que más me gustaron. Kwak Yong Hwan fue perfecto en ese rol afeminado que daba cierto giro a mitad de serie, Park Hyo Joo logró hacerme sentir completamente dividida con su personaje como la Lider Han (era buena, era mala, era buena, era mala...), los cameos de MBLAQ y U-KISS, cortos pero carismáticos, sobre todo Lee Joon y Mir (Mir es el hermano de la actriz principal). Y mis favoritos, los que van a mi listado de actores que me encantan, Go Eun Ah interpretando a Ji Seung Yeon, y Park Yoo Hwan (hermano de Park Yoo Chun) interpretando a WooHyun. Go Eun Ah y Park Yoo Hwan me han vuelto completamente loca, si me han enamorado con sus personajes, ¿cómo no iban a enamorarme ellos mismos? Interpretan de maravilla, pero lo más importante es que han sabido cómo llegar para quedarse a mi corazón. Pienso seguirles porque los dos lo han hecho genial y prometen un montón. Y no voy a negar que necesito que ellos dos vuelvan a reunirse, la química que se estableció entre ambos fue única e increíble, chispeante y especial.



¡Abrazos!

Mire - Mayu.

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