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5 de marzo de 2015

Espérame (Contra viento y marea, #1) de Elisabeth Naughton / Un seductor irresistible (Beautiful bastard, #3) de Christina Lauren

Lectores míos, ¡he vuelto a leer! Aunque no he tenido suerte con los libros elegidos. Pero al menos de estos puedo decir que los he leído de principio a fin, sin saltarme ni una sola página (lo que no quita que me hubiera gustado saltarme un montón de páginas XD). Me costó mucho leer estos dos libros al completo, pero ¿qué le voy a hacer? No me apetecía agregarlos a mi lista de 'abandonados'. Además, me los había dejado cierta personita y no quería ser injusta con ella dejándolos a medias. Es más, los he leído tan rápida que ahora me siento borracha de libros. ¡Hasta dentro de unos días no quiero acercarme a otros! En solo tres días me he leído setecientas sesenta y seis paginas, demasiado ¿no? Pero la verdad es que quería agotar estas historias cuanto antes.

¿Queréis saber de qué libros os hablo? ¡Empiezo!

ESPÉRAME (CONTRA VIENTO Y MAREA, #1) DE ELISABETH NAUGHTON:
 

Desde que Ediciones B publicó este libro yo tenía muchas ganas de leerle. Me atraía su portada (a pesar de que dé a entender que es erótico, cosa que es mentira), y sobre todo, me atraía su sinopsis. Y todo el mundo le ponía por las nubes. Me atraía una barbaridad Espérame, ¡hasta que me lo dejaron! Tanto es así que el pobre libro ha pasado meses en mi escritorio esperando a ser leído. Pero tenía muchas esperanzas puestas en Espérame, ¡muchas expectativas! Y leerlo fue una decepción absoluta.
 
Reto: 2015 Reading Challenge. #10 Un libro de suspense:

Creo que este libro supondrá para mí una de mis peores decepciones literarias de este 2015, porque le tenía muchas ganas (o no) y ha resultado ser algo que no me esperaba. Por más que me obligué a leer, y que me dije 'quizás más adelante encuentres algo especial en Espérame' (después de todo me encanta la premisa de que alguien te ame y te espere por siempre) no ha sido así, no he encontrado ninguna maravilla en Espérame. No hubo nada que me hiciera querer escuchar esta historia. No digo que sea la peor historia que he leído porque no lo es, incluso puedo admitir que tiene su lado bonito, pero es que a mi Espérame me ha dejado vacía de emociones. No me ha hecho sentir nada. Ha sido un enorme vacío de sentimientos que nunca llegaban. Me pasé todo el libro esperando sentir algo. Y no hubo nada. En ningún momento. En trescientas sesenta y ocho páginas. NADA.

Acabé un poquito harta de este libro. Me sentía frustrada conmigo misma porque se suponía que Espérame me iba a enamorar y no fue así. Ni siquiera sentí un pálido afecto por esta historia. Y entonces, ¿dónde está el placer de leer?

Vale, como ya he dicho, este libro no me ha gustado. No me ha dicho nada. Ni siquiera me ha dibujado una tonta sonrisa. Simplemente lo he leído porque quería resolver el misterio que rodeaba a Espérame. Los únicos puntos positivos que puedo aportar sobre este libro es que engancha, la historia de suspense está muy bien hilada, y la pluma de Elisabeth es sencilla y amena. Su estilo me ha parecido una curiosísima mezcla entre Nicholas Sparks y Samantha Young.

¿Qué os vais a encontrar en Espérame? Para mi gusto nada especial, a no ser que no hayáis leído nunca una novela de suspense romántico. En mi caso, ya he leído más libros parecidos a este, y el de Espérame no ha estado a la altura de lo que me aportaron otros. ¿Qué más? Para mi esta historia está coja. Me explico. Toda la trama de suspense está muy bien hilada (aunque no aporte nada nuevo), es el centro de todo, es lo que mueve a este libro. Sin el suspense, Espérame se quedaría en nada. Se ve que Elisabeth Naughton disfruta con el suspense y es el aspecto que más ha mimado en esta novela.
 
¿Y qué pasa con la historia de amor? Pues que apenas brilla. No es solo que Elisabeth no le deje espacio para desarrollarse, para nacer, es que no deja respirar a los protagonistas, ¡no deja que se enamoren! ¿Que existe entre Ryan y Kate al acabar esta novela? Mucha atracción sexual y un pasado que solo uno de ellos dos recuerda. ¿Dónde está esa gran historia de amor que nos prometía Elisabeth en su sinopsis, donde está ese épico de amor capaz de vencerlo todo y de esperar eternamente? ¿Dónde está? Eso me pregunté yo durante todo el libro. ¡Tenía tantas esperanzas puestas en esta historia de amor! ¡Es que mirad esa sinopsis, promete muchísimo! Y luego se queda en nada. Desdibujada por tanto suspense y por dos protagonistas que desprenden hostilidad (¡y no química!) y muy poquito amor. ¿Qué les hizo enamorarse cuando eran universitarios y que les ha hecho enamorarse ahora? La carga emocional en Espérame tenía que ser muy fuerte.
 
Pensadlo, a Kate la han tenido (sin ella saberlo a causa de su amnesia) secuestrada durante cinco años y antes de eso, estuvo casada durante siete años con el gran amor de su vida. Y cuando le vuelve a ver, ¡solo siente un intenso deseo sexual por él! Vale, lo de ella tiene un pase. Pero ¿y lo de él? Ryan ha estado supuestamente cinco años en medio de una depresión, llorando por haber perdido al amor de su vida y a la madre de su hija y del hijo que no llegó a conocer. Y cuando Kate llama a su puerta, ¡él solo es hostil con ella, solo siente animadversión por el gran amor de su vida! ¿Cómo puede ser eso? ¿Cómo puede reaccionar así? Una cosa es que se quede en shock, que se vea envuelto en una maraña de sentimientos confusos, pero también debe haber amor. ¡Y no lo hay! Si tanto la amaba, ¿por qué al volver a tenerla en su vida, tras descubrir que no estaba muerta pero si secuestrada y con secuelas, no le ofrece su amor, su cariño, su consuelo? No, Ryan solo le entrega su odio. Se comporta con Kate como un cabrón, déspota, frio, cruel.
 

Queda implícito que este tío no me pareció digno de llamarse hombre. Fue un cabrón al que no soporté. ¡Fue insufrible conocerle! ¿Y Kate? Bueno, me dio pena durante gran parte del libro pero la verdad es que me resultó una protagonista sosa, sin fuerza, maleable. Entonces, ¿en que se basa Elisabeth para afirmar que ha reconstruido la historia de amor de Kate y Ryan? Pues en el sexo, porque eso (y un millón de palabras hostiles) es lo único que comparten los dos. No hay un lado emocional que sustente esta historia de amor. Y la falsa química entre ambos fue... eso, falsa. ¿Y el otro aspecto que debería haber sido fundamental en esta novela? El lado familiar. Kate tenía por delante un muy difícil reencuentro con su hija Julia, y Ryan debía conocer a su hijo pequeño, Reed. Pues para que veáis, en todo el libro solo hay dos o tres escenas que se centren en este lado familiar. No son, obviamente, bastante. No hubo tampoco una reconstrucción en este lado. Una carga emocional.

Así que, ¿qué es Espérame? Una novela de suspense. Punto. Solo eso. Bueno, también algo más, esconde una historia de amor secundaria, la de Mitch y Simone. Mitch es el hermano de Kate y Simone es la amiga y abogada de Kate. En Espérame tienen su hueco, vamos, aquí se desarrolla su historia de amor. Pero para los fans de Espérame, Elisabeth escribió un libro para Simone y Mitch. A mi esta pareja me ha gustado más que la principal, pero no lo bastante como para querer darle una oportunidad a Hold on to me.


UN SEDUCTOR IRRESISTIBLE / BEAUTIFUL PLAYER (BEAUTIFUL BASTARD, #3) DE CHRISTINA LAUREN:
 

Este libro ha estado durante muchos, muchos meses en mi estantería. Demasiados. Y por eso quería leerlo ya. Era la prueba de fuego, el libro que decidiría si mi historia con Christina y Lauren, las dos escritoras de Beautiful bastard, se quedaba aquí o no. Y definitivamente, Will y Hanna han sido mi libro de despedida con estas dos autoras de romántica erótica. No quiero saber nada más del mundo literario de ambas. Con tres libros y dos especiales ya he tenido suficiente. Demasiado incluso.

 
Reto: 2015 Reading Challenge. #17 Un libro recomendado por una amiga:
La verdad es que me siento... ¿cómo decirlo? ¿Apenada? ¿Estafada? Tenía muchas esperanzas puestas en Un seductor irresistible. Creo que por eso había dejado que pasara tanto tiempo entre los dos primeros libros y este. Porque quería leerlo sin recordar el amargor que me dejaron Chloe y Bennett y Max y Sara. Quería deshacerme de todas las vibraciones negativas. Y por eso hice esperar tanto tiempo a Will y Hanna. Y ahora que he devorado su libro, solo puedo decir que mis esperanzas fueron en vano.

Todo comenzó bien, ¿eh? El primer tercio del libro es genial y por primera vez podía gritar que un libro de esta serie me gustaba. Pero fue expresar ese sentimiento en voz alta, y que las páginas que me quedaban se volvieran insoportables. Christina y Lauren cayeron en el mismo error de siempre, saturar con muchas escenas de sexo, con enfados estúpidos, con alusiones a posibles terceras personas, con reconciliaciones basadas únicamente en sexo y con dos personajes incapaces de expresarse su amor. Al final, ese maravilloso primer tercio se vio embarrado por culpa de una continuación que solo iba a lo fácil, al sexo sin corazón, en un bucle repetitivo, tedioso y que no tenia fin. En serio, durante doscientas cincuenta paginas, ¡sentí que solo estaba leyendo lo mismo, una y otra vez, pero expresado con distintas palabras! ¿Por qué empañar una bonita historia de amor saturando el libro de sexo, de incomunicación, y de enfados que solo se resolvían a base de sexo? Lo que está claro, es que es una novela erótica, pero como también es una romántica contemporánea divertida y que tiende a alejarse del drama, debería aportar algo más que sexo, sexo y sexo, sobre todo porque durante ciento cincuenta paginas el libro era genial, dinámico, romántico, divertido, intenso, y cargado de sorpresas. Pero todo se vino abajo en cuanto Will y Hanna se acostaron, ¿o en cuanto metieron a terceras personas en su relación y luego resolvieron esos celos a base de mas celos o de sexo de folla-amigos? En algun punto de Un irresistible seductor sentí que esta historia perdía todo lo que la había hecho especial en el primer tercio y me di, literariamente hablando, una buena ostia. Me siento tremendamente decepcionada por como involucionó esta historia, por como cayó en picado, por cómo, básicamente, se perdió a sí misma, y se convirtió en una historia más del montón, con sexo para dar y tomar. Y sin ninguna trascendencia emocional.

Los protagonistas. Will y Hanna. Era de los que más esperaba. Ellos como protagonistas y ellos como pareja.
 
 

Will sí que me ha gustado (aunque no mas que Bennett, mi favorito XD), es más, según avanzaba su historia, este seductor logró sorprenderme. Creo que la clave está en que dejé de ver solo a un mujeriego que tiene en la actualidad a cuatro amantes a la vez, al cabrón frío y pragmático que disfruta de su trabajo pero que no le pone corazón a nada de lo que hace. Y todo porque Will era así pero en cuanto conoció a Hannah, todo eso se vino abajo. Cambió. Y fue un cambio creíble. Ya no era el mismo tío que había sido dos novelas antes. En doce años (que fue cuando le conoció Hannah siendo una niña) Will fue siempre el mismo. Y en un mes, ¡se obró un cambio importantísimo en él! ¿Cambió su personalidad? No. Pero si cambió su forma de ver la vida. Y de comportarse. Digamos que volver a encontrarse con Hanna, le hizo replantearse muchas cosas. Me gustó Will, era un hombre divertido, interesante, apasionado. De alguna forma si, un seductor. También era imperfecto, la clase de chico incapaz de lanzarse al vacio por amor.

Hanna no me gustó. Empecé bien con ella pero después... de tan tonta y egoísta y manipuladora que era dejé de considerarla digna de mi simpatía. ¡Hace sufrir mucho a Will! ¡Y no me creí que ella se enamorara de él! Lo único que Hanna me demostró es que solo veía a Will como una fantasía sexual y que era una gran niñata.

La relación entre ambos comenzó prometiendo mucho. Porque había muchísima tensión sexual entre ambos. Había deseo, atracción y cierta química llevada con mucha soltura y desparpajo, envuelto en ese dulce paquete que es una pareja de amigos que promete ser mucho más. Pero ahí se quedó todo. En una promesa. Al iniciar el libro se convirtieron en mejores amigos y en cuanto entró el sexo físico (el sexo siempre les envolvió porque la mayor parte de sus conversaciones giraban en torno a eso XD), la amistad se deterioró, tanto que luego eran incapaces de cuidar del otro y de ser sinceros. Will se enamoró de Hanna, y no solo por la atracción sexual (eso habría sido más de lo mismo para él), sino por la risa y la frescura que ella aportaba a su vida. Pero para Hannah, Will nunca fue nada más que el seductor irreformable, capaz de derretirla a orgasmos. ¿Pero creer ella que el chico tiene corazón? No, eso imposible de este neoyorkino. ¡Estúpida insufrible!

La narración.... ¡en serio, yo quiero saber cuál de las dos escritoras dió voz a Will! La narración de Hanna no me gustó nada, era aburrida, pesada, insufrible, como ella misma. La narración de Will era bonita a veces, aburrida por tanto sexo pero hermosa en algunas citas asombrosas. Y eso me ha pasado en todas las novelas de esta serie. La calidad literaria de la voz masculina es más intensa que la de la voz femenina.

Por último, os confieso un pequeño secreto: Tuve que ponerme música para conseguir que el libro se me hiciera más ameno. En el primer tercio leí porque estaba entusiasmada y no quería parar y en el resto del libro... pues porque tenía fe en que la novela pudiera retomar su rumbo de forma ascendente. Me obligué a leer, necesité escuchar esta canción y de todo ello solo salió una mente agotada.

 
¡Un saludo! ¡Nos leemos pronto!

Mire - Mayu.

1 comentario:

  1. A mí me encató Espérame, quizás porque no suelo leer contemporáneo y lo que he leído me ha dejado ni fu ni fa la mayoría.
    No puedo comentar mucho porqye lo leí hace más de un año y ya me acuerdo de poco
    A mí las actitudes de los personajes me parecieron muy coherentes jajaja, y sí que me gustaron.
    Del segundo, pues me encontré lo que esperaba un libro divertido con muchas escenas de sexo y poca sustancia

    UN besote

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