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31 de agosto de 2015

Reseñando PINOCCHIO ♥


(DRAMA COREANO, 2014 - 2015) (20 CAPÍTULOS)



Pinocchio es una de las últimas series que he visto y no me arrepiento para nada de haberla elegido como una de mis acompañantes a mi tour turístico -la última ha sido Coffee prince, mi preciosidad absoluta-. En unos días tomaré un avión rumbo a Grecia y recorreré con mis pies un lugar mágico y con el que llevo soñando muchos años. Voy acompañada de mi familia y durante diecisiete días me olvidaré del mundo, sí, todo el mundo. Pero me llevaré conmigo estos grandes tesoros que he descubierto antes de mi viaje. Elegí con mucho cuidado las series con las que quería despedirme del verano y Pinocchio fue una de mis apuestas. Una apuesta que me salió realmente bien. Fue recomendación de mi amiga Verónica, encanto de chica pero arisca a veces XDDDD, se piensa que la voy a olvidar en Grecia pero la llevo conmigo por toda la luz que me aporta y tengo que agradecerle como se merece que haya compartido su serie favorita conmigo.

Todo el mundo tiene tesoros que no les prestaría a cualquiera porque podrían no entender el enorme valor de lo recomendado, pues con Pinocchio pasa eso. Esta serie es la número uno de Verónica, es perfecta a sus ojos. A mí me gusta mi Vero, pero tengo que admitiros que prácticamente nunca coincidimos en gustos. Así que iba con miedo ante Pinocchio, temía que no me gustara, porque esa es la regla que solía coincidir entre nosotras, lo que a una la vuelve loca a la otra le parece flojo y viceversa. Pero con Pinocchio, igual que con Lee Jong Suk, otra vez se creó la excepción, y me encanta porque por fin pude fangirlear con mi niña bonita. Ya era hora de que ambas amaramos no solo a un oppa sino también a una serie en la que hubiéramos invertido un puñado de horas irrepetibles e imprescindibles. Me encantó enamorarme de Pinocchio porque Pinocchio es un pequeño gran tesoro que nadie en este mundo puede perderse pero también me encantó enamorarme de Pinocchio porque me acercó a mi amiga, me llevó a estar más cerquita de su corazón. Gracias Pinocchio por ser mucho más de lo que esperaba y soñaba, por romperme prejuicios y sorprenderme, maravillarme y hacerme vivirte con un millón de feelings, y gracias a Vero por ser todo eso también para mí.

8/10

Pinocchio me ha encantado, me ha enamorado, ha significado mucho para mí. Se ha colado de lleno en mi vida y ahora la llevo en mi piel y en mi mente, ¿y qué digo de mi corazón? También. Me ha encantado este dorama de la temporada 2014-2015. Creo que es de las mejores series del 2015. Sin duda, me parece que Pinocchio es mucho más de lo que parece y que puede y entrega mucho más de lo esperado. A mí me enamoró desde el primer minuto. Fue empezarla y caer rendida a sus pies. Me tuvo loquita de amor desde el primer minuto, desde la primera vez que me hizo suspirar, llorar, derretirme de puro amor, fangirlear, reír, ser feliz, sentirme agridulcemente triste. Desde el primer minuto en que vi Pinocchio supe que esta serie sería especial para mí. Lo supe. Sabía que iba a ser una de mis imprescindibles, y al final está totalmente a la altura de estas otras series que yo amo tanto: Koizora (Seto Koji) y Secret Love (Ji Sung). Ahora estas tres forman el listado de mis tesoros que duelen un poco, tesoros a los que voy a querer y añorar siempre, tesoros a los que seré muy feliz volviendo, porque siempre me enamoraran, porque nunca dejarán que yo pueda dejar de amarles.

Pinocchio me ha conmovido y emocionado muchísimo, aunque no haya sido pura perfección para mí, si que ha sido una serie increíble, maravillosamente agridulce y divertida e intrigante, y me ha hecho vivirla con toda la pasión del mundo. La he sentido en mi piel. Me ha roto el corazón. Me ha reconstruido el corazón. Me ha herido la piel y me la ha curado a base de amor, sabiduría, ternura, magia, verdades imprescindibles, y una historia de justicia y pena y amor que merece gritar a plena voz. Pinocchio es un tesoro diferente al que yo esperaba, pero es un tesoro precioso y me ha robado el corazón, me ha hecho sentir tanto, me ha hecho vivirla tanto, ha cruzado tantas fronteras dentro de mí. Me ha hecho vivirla como pocas series he vivido en mi vida, así que por supuesto tiene más que ganado su rincón especial en mi pecho, en mi memoria, y en mi top 10, o mejor dicho, mi top de imprescindibles.

Pinocchio es una serie increíble que os va a llenar de ilusión, tristeza, sueños, desalientos, sorpresas, amor, familia, momentos inolvidables, es una serie que lo tiene todo, que mezcla todos los géneros, si queréis reír esta es vuestra comedia, si queréis llorar esta es vuestra tragedia injusta y vuestro melodrama romántico, si queréis suspirar de ternura pura esta es vuestra empalagosa historia de amor, si queréis amar hasta el borde de vuestros corazones y dejar que vuestra piel se erice, Pinocchio también será vuestra serie. Todo eso ha hecho en mí. Todo eso y más. No tengo palabras para el enorme caos de emociones que he sentido mientras vivía Pinocchio. No es una serie más, no es otra serie coreana vista, es una que os va a dejar felices, contentos, extenuados, huracanados, al menos, si vosotros la vivís tanto como yo.

Y os preguntaréis porqué, si tanto ha significado Pinocchio para mí, no puedo darle el diez. Fácil respuesta a la que me costó muchos días llegar, porque Pinocchio no es solo comedia, y tuvo algunos capítulos donde todo lo que pasaba me hizo sentirme rota y sin esperanzas, durante varios capítulos no la viví, la sufrí, mi segunda razón es que esta serie tiene mucha trama periodística policial y aquí me gustó pero no es un género que me guste por lo general, no es un género que me atrape, y la tercera y última razón es que a Dalpo e Inha no se les daba un respiro para tener citas, ser novios cotidianos, amarse libremente, empalagarse con sus diálogos y confesiones y momentos destinados únicamente a amarse. La historia de amor es preciosa y está sostenida durante catorce años y me ha encantado y me ha hecho fangirlear pero quisiera que se las hubiera dedicado más escenas y más mimo en vez de haberlo centrado tanto en la trama periodística, pero eso son mis gustos, y son mis tres razones para rebajarle nota, pero no quita que me haya encantado y que haya amado esta historia y que la ame por cómo y quién es.

Pinocchio me ha hecho llorar un montón y lo he considerado un regalo, porque cada lágrima ha significado algo especial, cada lágrima me ha llevado a enamorarme un poquito más de esta historia y de estos personajes y de este dorama coreano, cada lágrima me ha hecho suspirar y sostener mi pecho con auténtica ternura, cada lágrima me ha hecho darme cuenta de que cuan profundamente Pinocchio estaba calando en mi. Pinocchio también me ha hecho reír muchísimo, en los momentos más mágicos, en los más inesperados, en los que no esperaba encontrar una razón, ahí estaba Pinocchio para regalarme su exquisita ternura llena de esperanza, su infinita gama de risas, ahí estaba Pinocchio y todos sus personajes para robarme la voz a pura risa. Pinocchio me ha hecho suspirar de amor lo que no está escrito, me ha hecho derretirme totalmente, por un montón de diferentes amores, entre hermanos, entre amigos, entre padres e hijos, entre novios, una gama infinita de amores que existen sobre esta tierra y que en Pinocchio se reúnen con la mayor de las naturalidades. Tanto amor y en tantas gamas es algo difícil de encontrar y ha sido precioso, agridulce, maravilloso, delicado. Y ese amor entre Dalpo e Inha me ha tenido loca de contenta o llorando de anhelo, este amor lo he vivido totalmente y lo he amado desesperadamente, me ha encantado y me ha hecho pensar que yo quiero un amor así, tan grande, auténtico, especial, imprescindible, tan enorme y sagrado, tan mágico. Yo quiero un amor así y quiero a mi propio Dalpo. Pinocchio me ha roto el corazón durante unos cuantos capítulos, me ha hecho rogar por un respiro y por un reencuentro por llamarlo de alguna forma, me ha hecho llorar de pena y tristeza, me ha herido por dentro y me ha desenamorado en esas ocasiones, pero ella solita luego, lentamente, se ha encargado de convertir mi dolor, desesperanza, anhelo, rabia, y caos emocional, en algo bueno, en algo que pudiera llevarme de vuelta al amor, y que por supuesto, me hizo retomar ese enamoramiento por Pinocchio.

Pinocchio tiene mucho por ofreceros, no es solo la típica comedia romántica, como digo tiene un montón de periodismo policial y es una historia social donde se reflexiona sobre las verdades y las mentiras, donde se trata de curar heridas del pasado y encontrar justicia en un mundo corrupto, es una serie que toma una idea y va más allá de lo esperado, que lo entrega y lo regala todo, que no se deja nada, que se regala hasta lo infinito. Con Pinocchio no sentiréis que muchas cosas se han quedado en el cajón, por supuesto que querréis más si os gusta esta historia, yo quiero más de Inha y Dalpo, ahora que ha llegado la paz para tantas almas heridas y atormentadas, yo quiero más de mis dos preciosos personajes, que tanto han luchado por la verdad, la justicia y su vida feliz, iba a decir su final feliz pero es que no es así, esto no es un final, es el comienzo de una vida más hermosa y sin tantas cargas y pesares emocionales, porque no hay nada como luchar para sanar tantos corazones heridos, ¿entendéis? Uno solo puede estar espiritualmente bien cuando su corazón ha dejado de sangrar por las injusticias y las mentiras que han enterrado todas las valiosas verdades. Esta serie es un grito de justicia, es un grito de paz, es un grito emocional, es una serie que al menos nos da un poquito de paz a aquellos que hemos vivido algo parecido, porque en el mundo real muchas veces no existe la justicia pero al menos en Pinocchio podemos encontrar, muchos años después, tras una larguísima espera, esa justicia que claman nuestras vidas, y eso sana un poquito por dentro. Así que Pinocchio no se queda solo en una mera serie, es de las que te tocan por dentro y te llevan a vivir un sin fin de sucesos, momentos, emociones. Pinocchio es más de lo que aparenta, es más que una comedia romántica -que conste que me encantan las comedias románticas-, es una historia que alza la voz por aquellos que no podemos clamar y encontrar justicia y verdad para nuestras injusticias, es la historia de todos, y es la historia de solo ellos.

Es una historia única y que no se parece a ninguna otra que haya visto, aunque en ocasiones me ha recordado a mi querida I remember you por esos dos hermanos que se aman tanto y por esa trama policial. Hubo cosas que no me sorprendieron tanto cuando las vi en Pinocchio porque ya las había -en otro contexto, con otras causas y demás diferencias- visto en I remember you, pero aún así, creo que ese tema se llevó muy bien en ambas series, eso sí, en I remember you hubo más bromance.


Vamos a hablar de personajes. Los mejores han sido mis dos protagonistas, Dalpo e Inha. Mis queridos Dalpo e Inha. A los que he llegado a querer un montón porque los dos son increibles y maravillosos y aunque a veces duele quererlos merece totalmente la pena regalarles tu corazón. Porque los dos son especiales y maravillosos. Y yo los amo. No podría ser de otra forma. Me encantan ambos, los adoro mucho, y he vivido un montón de cosas con los dos. He disfrutado, he llorado, he reído, he suspirado de puro amor, y he peleado y gritado, por la experiencia irrepetible de tenerles y vivirles, de sentirles en mi piel y de vivir cada paso de su historia junto a ellos. Ha sido un viaje extenuante el que he realizado con ellos pero ha merecido la pena. Ambos merecen la pena. Merecen mi corazón. Les quiero mucho. Los dos tuvieron momentos en que quise a uno más que a otro, pero en el fondo, les amo mucho a ambos y los dos han llegado a significar muchísimo para mí, son dos de mis amores y no se puede contabilizar en palabras cuanto amor guardo para ellos, cuantas emociones me han hecho sentir. Por supuesto que no siempre estaba de acuerdo con ellos, a veces sentía rabia, dolor y desesperanza por sus decisiones y quería poder decirles que no fueran por ese camino, que no se obligaran a vivir así la vida, pero la verdad es que aunque me peleara con ellos, lo que me llevaba a ese sentimiento era que quería protegerles y ahorrarles dolor, porque los dos son súper especiales para mí y los quiero un montón y me duele cuando sufren y no hay consuelo para ambos, eso rompía inmensamente mi corazón y yo quería gritar de pura rabia, quería enfadarme con ellos pero en el fondo lo único que descubrí es que a cada persona les lleva su tiempo encontrar las respuestas, el camino indicado y aquello que es bueno para su paz mental, así que, caminos, todos deben ser andados, y ellos siempre, se esperarán, igual que lo haré yo. Sí, Inha y Dalpo, saranghee.

La historia de amor de Dalpo e Inha es dura a veces, te llena de anhelo y desesperanza por momentos, pero tiene esa magia que te hace perder la cabeza por ella, que te hace amarla con cada suspiro y con cada rasguño de tu piel. Porque la historia que ambos comparten no es solo la de dos personas que se conocen y se aman a lo fácil, en lo bonito de la vida, no. Ambos se conocen siendo niños, y comparten toda su vida. Desde que se conocen en la niñez viven toda su vida el uno al lado del otro, en la habitación de al lado, compartiendo lo cotidiano, lo simple, y lo extraordinario. Son catorce años de amor. Catorce años que a veces no necesitan de palabras. Catorce años de ternura, risas, complicidad, encanto, cariño, naturalidad, espontaneidad, catorce años de fidelidad, anhelo, espera, sentimientos encontrados, catorce años de cuidarse mutuamente y de vivirse sin pararse a respirar. Catorce años de amor ininterrumpido. Catorce preciosos años. Agridulces y hermosos años. Catorce años que me hicieron caer de rodillas, sin defensas. Amé un montón a esta pareja. Fue puro amor, puro amor regalado para mí. Tan puro y tan grandioso y tan celestial. Tan todo. Tanto y sin palabras. Yo quiero un amor como este. Es más, yo no necesitaba que Dalpo e Inha se colgaran la etiqueta de Novios para vivirlos, amarlos y saborearlos, yo no necesitaba esa etiqueta porque ambos se aman con locura, se viven, se respiran, se tocan y abrazan, se quieren tanto que no hay palabras, se aman de formas que muchas parejas tontas y precipitadas jamás podrán hacerlo. Esto es amor verdadero, sostenido durante catorce años, sostenido por un amor que no entiende de fronteras, barreras, disculpas, etiquetas, o condiciones. Este amor es incondicional, ambos se aman desde el primer hasta el último día y nadie pone la etiqueta de "somos uno", porque ellos son más que uno, son dos personas que se acompañan durante toda la vida, que se quieren incluso cuando no hay palabras que lo expresen, que se viven porque se sueñan mutuamente, porque no se imaginan una vida sin el otro, porque incluso cuando se anhelan y sufren sin el otro, sigue siendo amor y siguen respetándose, cuidándose, apoyándose, consolándose en silencio y solo con miradas que lo dicen todo -aunque yo me moría porque se pudieran consolar a base de abrazos, dulzura y amor-.
Dalpo e Inha comparten algo único y precioso y nadie puede negar que lo que ambos sienten es puro amor. Un amor que me hizo llorar y sufrir y ser inmensamente feliz, un amor que me hizo suspirar y querer bailar, un amor que supe que sería para siempre, igual que eso tan especial que yo encontraba en ambos. Este es un romance diferente, lleno de encanto, inocencia y algo emotivo y agridulce, es un amor hermoso y por el que merece la pena cerrar los ojos y saltar, es un amor por el que merece la pena esperar, es un amor que nunca se desvela y siempre está ahí, presente incluso cuando no se tienen presentes. También es un amor que durante algunos capítulos se pasa haciéndonos sufrir y negándonos los pensamientos y emociones de nuestros queridos protagonistas, dejando en un segundo plano algo tan bonito y que se habría merecido ser lo primero y más protagonista de esta serie, así que en cierto modo, me supo imperfecto, pero fue amor. Lo que no tuvimos fue un crecimiento como pareja, como novios en Dalpo e Inha porque casi nunca se les dejó un respiro y por diferentes contextos y causas, ambos callaban bastante lo que el otro les significaba y también porque si no eran ellos era la vida quienes les frenaba, quienes les impedía poder explorarse como pareja. En ese sentido creo que se dejaron cosas sin contar, momentos sin vivir, exquisitas confesiones sin largamente realizar, vamos, que esto requiere de una segunda temporada, que Inha y Dalpo se lo merecen.


Dalpo. ¿Cómo puedo describir a Dalpo? Es tanto lo que he vivido con él. Y lo mismo me pasa con Inha. Son catorce años vividos con ambos. Bueno, no se han contado los catorce años pero si varias etapas definitivas de sus vidas. Y ambos siempre fueron y serán especial.

Dalpo es un amor, esconde tanto, pero tanto dentro de él, que cuando se rompe y desborda, es precioso verlo. Dalpo tiene sus virtudes y sus defectos, no diré que no. Tiene cosas que me enfadan o no me atraen, como que es muy reservado y le cuesta muchísimo confiar, no se abre casi, y no es de los que te dejan saber demasiado sobre lo que piense o siente. Es como una presa que siempre está a punto de romperse pero que raramente lo hace. Tiene tanto guardado dentro. Tanto amor, tanto anhelo, tanta rabia, tanta desesperanza, tanto, tanto, dentro de su pecho, en su memoria, y tantas heridas en su piel, que de verdad que yo deseo enfadarme con él cuando toma una mala decisión y permanecer por siempre a su lado. Porque le amo enormemente y ser amada por él es todo un privilegio. A veces Dalpo es duro e injusto pero es por todo el caos emocional que está a punto de romperse en él, pero Dalpo ama incondicionalmente, fielmente, Dalpo es un luchador, es la clase de persona que será para Inha amigo, amante, soñador, justiciero, héroe y gran amor. Dalpo a veces pierde el sentido de lo que es importante porque está viviendo en esta etapa de su vida demasiadas cosas y quiere poder curar tantos corazones amados que no sabe como recoger tantas lágrimas y corazones con sus manos. Es un personaje profundamente emocional a pesar de que le cueste expresarse o lanzarse abiertamente. Es más de los que cuidan a sus seres amados de forma que no se note, tan natural que no sientas que él está ahí en cada minuto de tu vida, pero está ahí, velando, cuidando, protegiendo, amándote. Y eso se cumple con Inha, con sus amigos, con su hermano de sangre y con su familia adoptiva. Dalpo cuida de todos tanto como puede. Es un amor y es incondicional. Y es de los que disimuladamente y sin reclamarlo, te roban el corazón. ¿Quién no querría un Dalpo en su vida? Un Dalpo dispuesto a entregártelo todo sin ponerlo en palabras, porque las palabras no son su fuerte, al menos si hablamos de amor -ahí tiene que soltarse- pero los actos, ohhh, este chico te derrite de amor con sus pequeños grandes gestos. Es un personaje complicado por todos los frentes a los que se ve sometido, pero es un precioso personaje y aunque se pierda, siempre encontrará el camino correcto porque es, un hermoso ser humano de corazón cándido. Te amo, oppa.
¿E Inha? Por favor, me ha encantado esta niña. En muchas ocasiones ha sido mi favorita, tengo que admitirlo. La quiero un montón. Es una niña preciosa y que me ha hecho siempre sonreír. Por lo general, como no está asediada por tantas emociones conflictivas ni necesita complacer a tantos corazones opuestos amados -lo que si le pasaba a mi Dalpo-, es un personaje más puro y debido a su condición como Pinocchio, donde nunca puede mentir y por tanto, donde jamás puede realizar algo que sienta como dañino o incorrecto, se equivoca menos. Que no quita que no es perfecta pero tiene menos caos emocionalmente hablando y eso la lleva a tomar menos decisiones arriesgadas. A veces sentí que periodísticamente hablando jamás se le dio a Inha la oportunidad que se merecía, porque tenía tanto por aportar y se podría haber llegado a algo tan genialoso si su hubiera explorado en la serie lo que significaba ser un Pinocchio y cómo afecta a las relaciones y a la vida en general... Pero es lo que hay, la serie se volcó más en otras cosas. Volviendo a Inha como personaje, aunque podría haberse explorado más eso que digo de mi querida Inha me sentí muy complacida por ella, incluso en las pocas veces que se equivoca porque nunca abandona a sus seres queridos y sin presionarlos espera a que vuelvan a ella. Inha es un auténtico amor, es adorable de principio a fin, es divertida, encantadora, espontánea, torpe y bonita, trabajadora y luchadora, es una pequeña heroína llena de luz y habría amado que el mundo hubiera visto mas de ella. Inha es dulzura y espera, es amor sin condiciones también. La quiero un montón. Me encantó esta niña, fue tan adorable que siempre la guardaré en mi corazón. Me regaló una heroína con una inocencia tan reverencial, hay algo increíble en ella, es un ángel esta niña preciosa. La adoro. Tiene el corazón más dulce, compasivo, generoso, y divertido de esta tierra.

Fue precioso vivir a Inha y Dalpo, fue hermoso amarles, sentirles, pensarles, llorarles, anhelarles, y dejarles formar parte de mis recuerdos. Quiero a esta pareja. Los quiero juntos. Y los quiero por quienes son ellos, como personas independientes.
Les amo hoy, mañana y siempre. Dalpo e Inha, toda suya soy.

¿Más personajes? Pues hay un montón, un montón que valen muchísimo. Algunos me hicieron quererlos desde el primer momento, otros me hicieron reír siempre, otros me sorprendieron por sus involuciones y sus evoluciones, otros fueron uno más, y otros calaron en mi. Los que calaron en mi fueron Gi Jae Myeong, el hermano de Dalpo, y Beom Jo, el amigo y pretendiente de Inha, los que me despertaron muchísimo cariño y simpatía fueron el capitán de Dalpo, el señor Hwang, que estaba coladito secretamente por la divertida y encantadora e inocente ex sasaeng Yoo Rae, la misma Yoo Rae, el periodista de redecilla Hyun Kyu, el abuelo y el padre de Inha y que también eran como un padre y un hermano respectivamente para Dalpo, y la que me sorprendió en los últimos capítulos para bien fue la madre de Inha. Os ahorro nombraros a los malos y asquerosos, que también hubo muchos, y a los pasables, y a los cotidianos de dos segundos de aparición, conocedlos vosotros, que no quiero quitaros misterio.

Ji Gae Myeong y Beom Jo fueron preciosos personajes a los que quiero mucho. El primero porque te hace llorarle y saber que aunque esté mal lo que hace, su corazón es bueno y solo se está hiriendo clamando por venganza, Ji Gae Myeong tiene esa ruptura en él, es dos cosas al mismo tiempo, no se justifica nunca por sus acciones, sabe cuando hace bien y cuando hace mal, es un personaje complejo pero resulta difícil no tomarle cariño, sobre todo cuando sientes a cada minuto cuanto, cuanto ama a su hermano pequeño, Dalpo. Beom Jo, uno de los toalleros más bonitos con los que me he encontrado en una serie. Que ricura de chico. La verdad es que este personaje es súper cándido y dulce, es súper buen amigo, y entrega muchas cosas por amor y amistad, es súper leal y trabajar como periodista le cambia la vida y le hace revelarse cosas sobre si mismo y sobre los que le rodean. Ambos personajes salen heridos de Pinocchio pero ambos encuentran algo que les mantiene en pie. Calaron en mi los dos.

La familia de Inha y Dalpo, abuelo y padre, imposible no tomarles cariño. Porque son un amor estos dos señores. Porque tienen mucho que enseñar. Porque dan momentos de consuelo, risa, y ternura. Porque son justamente lo que necesitábamos y lo que Inha y Dalpo necesitaban que fueran. Yoo Rae y el capitán, la chica me gustó más que el Capi, pero los dos eran tan monos juntos, estaban hechos cómica y dulcemente el uno para el otro. El capitán es uno de esos periodistas que nos hacen falta, de los que luchan por la verdad sin corromperse por el dinero, lo mismo que el periodista redecilla y su novia la cámara, que aportan risa y comicidad a la historia y relajan la tensión. Y Yoo Rae a veces me exasperó cuando se fijó de más en Dalpo por culpa de nuestro toallero y su mentira, pero esta chica me cae bien porque tiene un corazón súper puro también, es que es tan crédula que todo se lo cree, tiene un fondo bueno y resulta encantadora sin pretenderlo. Y la madre de Inha, me decepcionó muchas veces, esta mujer no sabía lo que era ser una madre, solo una mala persona que apoyaba a otras malas personas pero me encantó que la redimieran un poco, que Song Cha Ok encontrara el camino de vuelta a la verdad, la justicia, y todo porque su conciencia nunca había estado dormida aunque la hubiera tenido amordazada y porque esa hija a la que un día abandonó, era una herida en su pecho que nunca dejaba que otros vieron, y al final, entre las dos cosas, Song Cha Ok pudo tomar otro camino. Lo que le costó pero por fin llegando a la recta final dejó de decepcionarme esta mujer. ¡Hurra! Hubo más personajes, buenos y malos, pero los mejores... estos.



Los actores, todos estupendos y maravillosos, definitivamente especiales. Han formado un equipo de diez. Todos. Todos. Todos. Obviamente mis favoritos han sido los que más han calado en mi, aquellos de cuyos personajes os he hablado, Lee Jong Suk interpretando a Dalpo, Park Shin Hye interpretando a Choi Inha, Kim Young Kwang interpretando a Beom Jo, Lee Yoo Bi interpretando a Yoo Rae, Jin Kyung interpretando a Song Cha Ok, Min Sung Wook interpretando a Hyun Kyu, Lee Pil Mo interpretando al capi Hwang, Yoon Kyun Sang interpretando a Gi Jae Myeong de adulto, y Byun Hee Bong como Choi Gong Pil (Abuelo de Choi In Ha) y Shin Jung Geun como Choi Dal Pyeon (Padre de Choi In Ha). Muchos de estos actores fueron nuevos para mí, de algunos ya tengo algunos proyectos que si o si quiero ver y de otros ya buscaré. Y luego están mis actores reencontrados, con los que me he sentido inmensamente feliz de volver a compartir horas. ¿Quiénes son? Pues como actores que no me gustaban y que ahora me han encantado están Park Shin Hye -Tree of heaven y Cyrano agency- y Kim Young Kwang -Kara secret love y Blood boiling youth-, y como actores que ya me gustaban están mi amado Lee Jong Suk -Blood boiling youth y When I was the prettiest-, Min Sung Wook -I remember you- y Jin Kyung -Blood-.
Mis favoritos por supuesto han sido Park Shin Hye y Lee Jong Suk, que me han dejado loca de amor. De él me lo esperaba pero de ella no. El mejor de todos ha sido Lee Jong Suk porque le ha tocado el personaje más complicado de todos. La verdad es que quiero un montón a Lee Jong Suk, le sigo desde el instante en que le conocí, es de esos actores que te hacen amar a sus personajes incluso cuando tú te resistes. Es uno de mis actores favoritos, obvio. Le quiero un montón, montón, montón, y un montón más, y más, y por siempre más. Mi oppa precioso y con talento. Mi oppa, al que sarangheo mucho, por siempre jamás. Park Shin Hye me ha sorprendido para bien, por fin, y la he disfrutado también -a mi Lee Jong Suk le he disfrutado inmensamente por supuesto-. La química entre ambos ha significado auténtico amor verdadero para mí, ha sido exquisita, perfecta, absolutamente reverencial, delicada y hermosa. 
Y el resto de actores, en serio, todos me han hecho cogerles mucho cariño -los nuevos- o tomarles aún más afecto -los reencontrados-, algunos como el actor que interpreta al toallero, Kim Young Kwang, ha logrado cambiar totalmente mi opinión de él, con este personaje me ha dejado suspirando de amor, amor, amor.



Y ya me despido, pero antes dejadme contaros esto... La verdad es que no ha sido fácil para mí escribir esta reseña porque durante días me dejó con un caos emocional difícil de desenredar y este fin de semana por fin pude encajar mis emociones como si de un puzzle se trataran y por eso no quería esperar a irme de viaje para regalaros esta reseña, para dejarme la piel contándoos lo que Pinocchio significaba para mí. Porque vosotros os merecéis leer esto, porque Vero, como mi querida amiga y como la persona que me recomendó serie tan bonita e imprescindible, se merece no esperar más por esta reseña y porque aunque sé que no podré llegar a volcar todo cuanto he vivido yo con Pinocchio, mi corazón necesita de las palabras, escribir es mi terapia, y a veces me lleva a descubrirme a mi misma y con Pinocchio ha sido un viaje tan especial, tan emocional, tan enorme y significativo. No ha sido otra serie más, Pinocchio me ha enamorado de principio a fin prácticamente, y estoy segura de que la disfrutaré más cuando vuelva a darle al Play en navidades, porque Vero y yo hemos prometida verla juntas cuando llegue el frio, y la nieve y los cantos navideños, espero que esa pequeña niña esté ahí para entonces.
Pequeña niña, gracias por regalarme esta serie, sé cuanto significa Pinocchio para ti, sé que no hay otra serie mejor que esta para ti, sé que Pinocchio te ha llegado al alma de formas que ninguna otra ha hecho. Espero algún día que ambas signifiquemos tanto la una para la otra un día del futuro. Por el momento, muchas gracias por esta recomendación, por haberme animado a verla y por haberme acompañado en cada paso del camino, y eso incluye cuando suspiraba de amor por Pinocchio pero también cuando me enfadaba con la serie con toda la pasión del mundo, cuando me sentía decepcionada porque podrían haberme dado más romance del empalagoso y diálogos dulzones, y cuando me desvelaba porque no podía dormir sin saber las respuestas a todas las intrigas y emociones de Pinocchio, y cuando volvía suspirar de amor, cuando el anhelo se convertía en felicidad. Gracias por revivir tantas emociones conmigo y por haberme animado sin enfadarte nunca cuando me quejaba por algo que sentía injusto en Pinocchio, y por fangirlear conmigo cuando solo quería regalar corazones y más corazones por todo lo hermoso y especial y romántico y soñador de Pinocchio.

Que serie, en serio, un tesoro que os llevará a vivir en vuestra propia piel una historia nada fácil pero maravillosamente bien llevada, que os hará caer de rodillas ante el dolor, ante el amor, ante la pena, ante la paz, ante verdades y mentiras, ante sueños de papel y sueños reales, ante sueños comprados y momentos que jamás volverán, ante esperanzas derrochadas y amores verdaderos, ante tantas cosas y tantos personajes y tantas emociones y tantos anhelos y tanta magia y tanto realismo y tanto, tanto, tanto, porque no hay forma de describir a Pinocchio, porque Pinocchio es muchas cosas en una sola y esconde muchas historias, pequeñas vivencias que aportaran su pequeño gran granito de arena. ¿Estáis preparados para vivir Pinocchio, para odiarla, amarla, suspirarla, amarla, herirla, quejaros, decepcionaros, y perdonar y volver a soñar? ¿Estáis preparados para vivir un gran amor sostenido por catorce años y destinado a ser amor por siempre?
* ___________* Siempre amor para mi *_______________*

Mire - Mayu.

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