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30 de septiembre de 2014

PsyCho de Natalia C. Gallego

¡Hola a todos queridos lectores! ¿Qué tal estáis? Yo muy bien. Ayer fue mi 24 cumpleaños y lo pasé bien, y este finde lo celebré con mi amada familia, y el viernes con una amiga, Natalia C. Gallego.

Sí, la misma Natalia de la que voy a hablaros hoy, pues PsyCho, su novela autopublicada en digital en Amazon y en papel en Lulú, ha sido mi última lectura. 


Conozco a Natalia C.Gallego desde hace unos años. En 2007 pude leer algunas de sus novelas y me quedé muy enamorada de sus letras, de sus tramas, de sus personajes, de su sensualidad, de su toque romántico. Me embrujó. Y nunca pude olvidarle, de ahí que cuando, un día le perdí el rastro, me sentí muy triste. Se acabó poder leerla, se acabó poder seguir enamorándome con sus personajes, se acabó sentir mariposas en mi estómago. Pero un día, de finales de 2013, vi su nombre en Me apuesto el corazón, libro suyo publicado en digital por KiwiEnseguida me puse en contacto con ella, y Kannay, así se hacía llamar en el pasado, me respondió con todo su encanto. Fue tan amorosa conmigo que no dudé en pedirle una entrevista. Y después, en navidades, me regaló en digital su novela PsyCho. Y en este tiempo, he podido hablar con ella, y Natalia ha dejado de ser una escritora más, se ha convertido en una buena amiga, en alguien que desde el primer momento me trató con mucha dulzura. Si antes la adoraba, ahora la quiero mucho. Es una gran amiga, una persona muy especial, y una escritora con mucho talento, que con PsyCho, ha vuelto a demostrarme lo mucho que podía enamorarme. Ya solo me falta tener PsyCho en papel, pero en ello estoy. Tengo muchas ganas de abrazar mi libro y poder volver a perderme con Kyung y Jasleen en ese peculiar mundo de ficción y realidad.



9/10

PsyCho es una novela que empecé con mucho miedo, debo admitirlo. Se sale completamente de mi zona de confort literaria, y por eso mismo, temía lo que podía encontrar entre sus páginas. Más cuando la misma Natalia temía que yo le tirara el libro a la cabeza. ¿Por suerte para ella? No ha sido así. PsyCho me ha gustado mucho, me ha encantado, sus protagonistas me han enamorado y aunque no siempre me resultó fácil entender la narración, los entresijos enrevesados de este mundo literario, jamás pensé en abandonar esta novela, sentía demasiada curiosidad, estaba demasiado enganchada, y amaba demasiado a Kyung y a Jasleen como para abandonarlos en su viaje.




Me ha gustado mucho PsyCho, ha sido una gran sorpresa. Y yo adoro cuando una escritora me sorprende, cuando me deja con la boca abierta, cuando me roba, de alguna forma, el corazón. ¿No os parece mágico enamoraros? Pues aún lo es más cuando ni siquiera lo esperas. Sí, me encanta Natalia, siempre adoré como escribía, pero jamás la leí en un género como este, y ha sido muy grato encontrarme perdidamente enamorada de esta novela, y todo gracias a Kyung y Jasleen, sus adorables y muy achuchables protagonistas.

¿Expectativas? Al salirse de mi zona de confort, prefería no tenerlas, y en parte eso ha sido bueno. Porque no tenía ideas preconcebidas, simplemente, me relajé, tomé este viaje, y el camino me ha cambiado. Kyung y Jasleen se me han metido bajo la piel. Y no exagero en ni una sola de mis palabras, ni una. He tenido más de una semana para pensar en mis palabras, para saber lo que sentía por PsyCho y lo que no. Esta no es una reseña que nazca tras la euforia post-lectura, es una reseña muy pensada y sentida. Una reseña que se ha hecho de rogar, sí.


Para mí, PsyCho no es una novela perfecta, pero si es una gran novela, y creo que se merece una oportunidad, igual que se merece formar parte de nuestras estanterías. Quizás no sea el mejor libro del mundo, a mí no me lo parece, pero es bonito. De verdad es bonito. ¿Sabéis lo mucho que me han enamorado Kyung y Jasleen? ¿Y lo muchísimo que he adorado su historia de amor? Pues eso ha sido lo que ha marcado la diferencia. Para mí PsyCho ha sido una lectura adictiva, incluso encantadora, que me ha tenido suspirando, saboreando cada momento, y todo porque Kyung y Jasleen se han metido bajo mi piel, y lo mismo me ha pasado con su otra realidad, vistos como Horse y Bear.

No voy a mentir y decir que PsyCho me ha parecido una novela diez, porque al salirse de mi zona de confort, no ha sido así, pero si puedo afirmar que he disfrutado de este oscuro, raro, conmovedor, viaje literario. Tampoco es que vaya a obsesionarme con este libro y suspirar por él para siempre, pero sé que voy a amar a Kyung y a Jasleen durante toda mi vida. ¿Acaso eso no es suficiente? Para mí, sí.


En el fondo no sé qué palabras usar para hablaros de esta novela, como haceros llegar la multitud de emociones que me ha hecho sentir. Pero prometo intentarlo. PsyCho me ha gustado, no ha sido todo suspiros, corazoncitos, y dulzura, pero si ha sido una novela que he saboreado, y que he leído con mil ojos, sin poder olvidar lo que sucedía entre sus páginas. Ha sido una lectura adictiva, de principio a fin, por un lado, por la curiosidad, me tenía intrigadísima esta novela, y por otra, por esos dos achuchables protagonistas que han sido un regalo, y obvio, se han convertido en mi debilidad.


Doy gracias por tener a Jasleen y Kyung como protagonistas, porque ellos han marcado la diferencia. Si Kyung hubiera sido un chulo y arrogante rompebragas y Jasleen hubiera sido la típica sosa insípida, este libro no habría tenido mucha gracia, pero Natalia no es la típica escritora de juvenil, esa que se alimenta de clichés, y de prototipos de personajes que ya me cansan.

Natalia es una escritora con un gran don, para escribir, para intrigar, para conmover, para crear tramas que sorprendan, para hilar momentos inesperados, dulces, dolorosos, sublimes, pero su mayor don, son esos personajes que ella crea, siempre alejándose de tópicos. No sabéis lo mucho que yo he adorado a Kyung y a Jasleen, desde la primera página, lo mismo cuando ambos se encontraban en ese mundo de pesadilla, y usaban máscaras y el sobrenombre de Horse y Bear. Desde el primer momento fue sencillísimo ponerme en la piel de ambos, saber que sentían, cómo lo sentían, percibir el mundo bajo sus ojos, pero no solo eso, desde el primer momento, supe que iba a enamorarme de ellos, y así fue, y cuanto más leía y más los conocía, más me enamoraba yo, más me conmovían, más se me metían dentro del pecho, para siempre. Sí, creo que les voy a querer siempre. 


¿Y no es eso algo mágico? Cuando te encuentras con unos protagonistas como estos, entran ganas de bailar y reír, es algo especial.

Aquí tenéis a mi nuevo bookboyfriend, Kyung me ha dejado sin aliento, no sabéis cuanto amo a este príncipe mío. Y Jasleen ha estado a la altura de su chico coreano, ella ha sido toda una heroína, toda una guerrera. Le quiero más a él, pero… bueno, los dos son muy achuchables y me han robado lágrimas y el corazón, y hacen una pareja tan hermosa, que es difícil no sentir mariposas. Fue imposible que no se me erizara la piel al verlos juntos, al sentir cómo se enamoraban.


Además, este no es otro típico enamoramiento juvenil, hecho de hormonas, sexo, y placer carnal. No, es más, en PsyCho no hay sexo, y todo lo que se ve entre Kyung y Jasleen es un beso, pero la historia no lo pide, y Natalia no es una escritora fácil, no es de las que usan los típicos recursos. Creo que tiene mucho mérito cómo ella ha creado una historia de amor tan dulce e inocente, construida a base de momentos importantísimos entre los protagonistas, donde las miradas, el roce inesperado en la piel, el aleteo del corazón cual mariposa, lo es todo. Kyung y Jasleen están pasando por un momento muy oscuro en sus vidas, y se necesitan mutuamente para sobrevivir, apenas tienen tiempo para el amor o para darse una oportunidad, pero su cercanía, el refugio en esta tormenta que suponen para el otro, lo cambia todo. ¿Quién dijo que para enamorarse había que acostarse con alguien? Eso es absurdo, el amor no necesita de algo tan nimio. Jasleen y Kyung se enamoran desde el centro de sus corazones, es algo auténtico, y por eso, me ha llegado tan hondo, y me ha conmovido, emocionado, y enternecido tanto su historia de amor. Es más, he llorado mucho con ellos, quizás demasiado, pero cada lágrima ha sido maravillosa. Llorar por un amor así es genial.

¿Sabéis? Esta es una dulce e inocente historia de amor entre dos personas perdidas, oscuras, al borde del abismo, que están a un paso de perderlo todo, y conocerse, buscarse, ser amigos, aliados, enamorarse, lo cambia todo. En este camino, en esta última oportunidad, ambos se descubren mutuamente, y ese día a día, y todo lo que comparten, les hacen ver algo único, maravilloso, especial en el otro. Su historia de amor me ha tenido muy, muy enamorada. La he adorado. Los dos son un amor de personajes, y estoy enamorada de ellos, y su historia de amor ha sido la cosa más tierna del mundo. Ainsssss, como he llegado a quererlos.


Y ahora sí, paraos un momento, y pensad que esta no es una novela romántica, es una obra de fantasía, oscura, peculiar, muy rara, y aun así, entre todos esos momentos, al filo del abismo, sin un solo momento para relajarse, donde la supervivencia lo es todo, Natalia ha construido una historia de amor pequeña pero hermosa, creada con mucho mimo, y justamente por eso, yo la amo como escritora.

También me ha gustado la historia de supervivencia que esconde esta novela, todos sus momentos de fantasía, de tragedia incluso. Ha sido un camino sorprendente. Natalia C. Gallego me ha sorprendido en muchos momentos, escenarios, revelaciones, ha sido la novela más peculiar, rara, que he leído nunca, y ha sido buena, sí. Pero como ya he dicho, esos protagonistas han marcado la diferencia.




Kyung es un amor, y yo estoy enamorada de este chico. Kyung sufre mucho porque su familia es horrible, y su vida es más una cárcel que otra cosa, y conocer a Jasleen le da alas, le entrega la libertad y la felicidad que desde que era un niño nunca más había vuelto a sentir. Fue hermoso ver como este chico coreano, asentado en Nueva York, se enamoraba de Jasleen. No hace falta que os diga lo guapo que es Kyung, ¿no? Pero si os voy a sorprender al deciros esto. Cierto personaje (mi querida nana) le dice “tú eres muy guapo”, y él responde “no tanto”. Kyung no es arrogante, no es soberbio, no es egoísta, no es creído. Kyung es un chico solitario, perdido, que tiene el corazón roto, ha perdido su inocencia por culpa de esa demoledora enfermedad que sufre, y por una familia que solo le hacen sufrir y anhelar esa infancia en la que un día quizás hubo amor. Y cuando se enamora de Jasleen, descubre tantas cosas, como por ejemplo, que por fin ha encontrado a alguien digno de su amor, de su dulzura, de su inocencia, alguien que sepa llegar a su corazón y curarlo. Kyung es tan diferente a su odiosa familia, él es dulce, amable, considerado, cariñoso, atento, fiel. Kyung es un luchador, es un príncipe, y lo digo de corazón. Kyung no ha tocado nunca a una chica, Jasleen es la única que se ha ganado su corazón, y solo con ella… bueno, pues eso. Otra de más de mis razones para amar a Kyung. *_______*


Kyung también necesita ayuda, alguien que le ayude a sobrellevar esa enfermedad, su doble personalidad, pero Natalia no se olvida de eso, es más, desde el principio, Kyung asiste a terapia, no todo se puede resolver con un chasquido de dedos y me alegra mucho que Natalia no lo haga. Lo mismo pasa con Jasleen, ella también tiene una enfermedad, es esquizofrénica, y asiste a terapia para que la ayuden a sobrellevar su enfermedad.




Jasleen es una protagonista especial también. Ella si tiene unos buenos padres que se desviven por ella, que luchan porque ella esté mejor. Pero aun así, se siente sola y desamparada. Cosa que es cierta también, Jasleen no tiene amigas, nadie fuera de sus padres la aprecia. Jasleen es una preciosidad, por dentro y por fuera, pero nadie salvo Kyung, ve nada especial en ella. Enamorarse de Kyung no resuelve sus problemas, pero le da esperanza, le da otro sentido a su vida. Jasleen es una chica increíble, valiente, llena de coraje, dulce, amable, considerada, leal, fuerte. Es una heroína, y he llegado a quererla mucho. Es más, me resulta imposible comprender por qué sus compañeros de clase la tratan tan mal, y por qué ningún otro chico había visto antes la adorable chica que ella era, pero bueno, solo Kyung se la merece, así que me parece perfecto que él sea el único en adentrarse en su corazón. Pero debo dejar claro que muchas personas se están perdiendo a una chica increíble. Jasleen es increíble y se merece lo mejor de la vida, ya es hora de que no todo sean sombras y oscuridad en su vida.


Kyung y Jasleen son una pareja preciosa, los dos se hacen amigos, pero esa clase de amigos que sabes que son algo más, y bueno, ha sido cautivador verlos abrazarse, consolarse, escucharse, luchar juntos. Ainsssss, no tengo palabras para decir cuánto me ha gustado esta historia de amor. La he adorado. 


Sí, ya sé que estoy divagando mucho sobre ello, pero estos dos protagonistas y su historia juntos ha sido lo que me ha robado el corazón, así que… 


Por último, decir que, la fantasía, la oscuridad, de esta novela, también me ha gustado, pero no me ha supuesto algo increíble y memorable. La narración está muy acorde con un libro tan peculiar como este. Sin duda, ha sido toda una experiencia leer una novela narrada bajo tantos puntos de vista, ha sido un poco shockeante. A veces me costaba entender lo que leía, y tenía que volver a leer las frases. La narración es enrevesada, no caótica o incorrecta, pero si enrevesada. No es la narración amena y sencilla a la que me tenía acostumbrada Natalia, pero creo que eso es una exigencia más de esta novela, de este oscuro mundo literario que es PsyCho. Comprendo el porqué del enrevesamiento de la narración, si Kyung y Jasleen perciben el mundo de forma diferente a causa de su condición mental, no podrían narrar igual que lo haría alguien normal, pero yo hubiera preferido otro tipo de narración, más sencilla, menos lenta. 

Aún así, me ha gustado perderme entre las letras de Natalia C. Gallego porque Kyung y Jasleen lo valen todo, y porque había algo hermoso en las cadencias de sus letras, con dificultades y todo, con narraciones atípicas y complejas, con su forma enrevesada de expresarse, incluso cuando no entendía nada y debía volver a leer dos veces para entender qué estaba sucediendo. Con todo eso, ha logrado que sienta a Kyung y Jasleen como si fueran reales y que les quiera mucho. Es más, no paro de acordarme de ellos, y de verlos abrazados, acurrucados el uno con el otro, refugiado el uno en el amor del otro. Sí, sueño con ellos.


No puedo dejar de escribir sin animaros a darle una oportunidad a esta novela, y a esta escritora que esconde tanto, tanto potencial, y que entrega tanto en solo cuatrocientas páginas. Sí, habéis leído bien. Yo quería más de Jasleen y Kyung, y cuatrocientas páginas de ellos me han parecido pocas. ¿Un pequeño relato romántico sobre Kyung y Jasleen post-PsyCho? Sí, yo no diría que no. Si un angelito se apiada… *________________*.


¡Besos!

Mire – Mayu.

2 comentarios:

  1. AY, nos abes lo feliz que me has hecho con tus palabras. y no ya sólo porque hayas disfrutado de la novela, lo cual siempre es una alegría, sino porque los personajes te hayan hecho sentir tanto. te puedo asegurar que mientras escribí su historia de amor nunca pensé que nadie pudiera sentir tanto con ellos (es más, según leía tu reseña pensaba: "¿de verdad está hablando de mis personajes?' xD).

    poco más te puedo decir que no te dijera el viernes, así que sólo me queda darte las gracias nena *hugs* <3

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  2. Yo no tengo palabras para decir lo EXCELENTE que es este libro. Tal vez no me sentí tan conmovida por la historia de amor, pero si por los personajes en su conjunto, sufrí con sus problemas, sus tristezas, sus miedos (en especial del lado de Kyung, también lo amo)
    Ya le dije a Natalia que su pluma es preciosa por donde la mires, es una delicia. Y me da mucha pena que no tenga el reconocimiento que se merece por haber escrito PsyCho, es un LIBRAZO.
    Hermosa la reseña, me encanta saber que hay gente que le dió una oportunidad, ojalá hubiera más, no se arrepentirían <3

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