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27 de abril de 2014

ENTREVISTA A W. DAVIES (ARSE Y MAI).


¡Hola a todos, queridos lectores! ¿Sabéis que os traigo hoy? Una entrevista increíblemente especial que he tenido el placer de hacerles a dos personas que admiro muchísimo. Y por fin os traigo sus maravillosas palabras, aquí tenéis esta entrevista tan pero tan especial. Para celebrar que mañana sale a la venta su primera novela, que promete ser un refugio y una novela llena de magia. Pero, ¿queréis saborear ya un poquito de esa magia? Pues entonces no os perdáis esta entrevista, os prometo que Arse y Mai os dejarán perdidamente enamorada, como a mí.
 
ENTREVISTA A WENDY DAVIES

 
- ¿Quién hay detrás de W. Davies?

Arsénico y Maisha: La verdad es que no hay nadie detrás. W. Davies es el lugar en el que las dos nos encontramos, donde nos sentamos y no somos más que palabras. W. Davies mas que una persona es un lugar, nuestro particular Nunca Jamás.

- ¿Cómo reaccionaron vuestros amigos y familiares al enterarse de que estabais creando algo muy grande juntas?

Maisha: Me tildaron de loca y entonces supe que iba por el buen camino.

Arsénico: Creo que, como nosotras al inicio, ninguno se lo terminaba de creer. “Ver para creer”, dice el refrán. Ahora creen.

- ¿Alguna vez te has sentido perdida? ¿Y qué fue lo que te hizo volver a encontrarte?

Maisha: Creo que todos estamos un poco perdidos. Es decir, nadie nace con un libro de instrucciones que le explique cómo hacer el camino. No pone en ningún lado “No te preocupes, dentro de dos meses estas lágrimas solo serán una anécdota”. Todos estamos perdidos, cada uno a su manera.

Arsénico: Quién diga que no ha estado perdido alguna vez, miente. Hay circunstancias mejores y peores; épocas en las que te agobia y deprime mucho no saber hacia qué lado tirar, cómo salir de ese hoyo que parece querer engullirte, y otras en las que te sientes invencible, en las que todo está donde tiene que estar y no hay nada que quieras cambiar de sitio. Depende del día, del lugar, del momento y de la compañía.

- ¿Qué te emociona, qué te conmueve? ¿Qué te hace reír? ¿Qué te hace sentir triste? ¿Qué te hace soñar y enamorarte y creer?

Maisha: Los libros.

Arsénico: Leer. Libros, cómics, álbumes ilustrados… todo lo que contenga letras que puedan llegar al corazón. Y sí, también vivir. Porque en ocasiones las pequeñas cosas te demuestran que es cierto eso de que la felicidad puede estar escondida en los pequeños detalles.

- ¿Dónde reside tu fuerza? ¿Qué es lo que te hace dar un paso tras otro y no rendirte jamás?

Maisha: Podría decir que mi entorno. Pero sería mentira. La verdad es que nada. No hay una fuerza mágica escondida en ninguna parte. A veces estás mal y te da igual cuanta gente te quiera o todo lo que tengas, no te importa. No ves nada, solo ves que caes y caes, que en algún momento vas a impactar contra el suelo y que, seguramente, va a doler. Y dolerá, créeme. Pero sigues adelante, lames tus heridas y te levantas porque es lo único que puedes hacer. El tiempo pasa y no puedes simplemente detenerlo, el mundo no se para por nadie. Lo que te hace dar un paso tras otro es que no tienes alternativa, caminas o caminas. Nadie va a esperarte, el tiempo no espera por nadie.

Arsénico: Yo creo que la fuerza te la dan las experiencias que has vivido, tanto las buenas como las malas. En eso consiste nuestro aprendizaje, lo que te define como persona, la madurez que va haciendo de ti una persona diferente de la que fuiste hace diez años. Y el ingrediente imprescindible son aquellos que están contigo y que no sólo hacen de ti una persona mejor, sino que son el motor que te muestra que, pese a lo complicado que es avanzar, alejarte de ellos y quedarte atrás no es una opción.


- ¿Alguna vez pensaste en ser escritora?

Maisha: La verdad es que no. No concibo la escritura como algo en lo que piensas ser. Nunca piensas seré divertida o seré gruñona. Simplemente eres así y ya está. Creo que es algo más profundo, algo de tu personalidad. Eres lo que eres. No hay más. Todos somos un poco escritores.

Arsénico: No, de hecho, a día de hoy sigo leyendo párrafos de Recuerda que me quieres y pensando que estoy dentro de un sueño. Un sueño maravilloso del que no quiero despertar. Creo que todos los lectores voraces desarrollamos esa capacidad de detenernos en medio de la nada para intentar poner orden a esas historias y pensamientos que pueblan nuestra cabeza. De alguna manera nace la necesidad de escribir esa historia que queremos leer, y una vez empiezas es difícil ponerle fin. Jamás imaginé que pudiera crear, dar vida a una historia que ha llegado a ser más grande que toda yo. Pero ahora que lo he hecho tengo claro que no quiero parar.

- ¿Cómo surgió el crear una novela a dos manos?

Maisha: Como surgen casi todas las grandes cosas de la vida; casualidad.

Arsénico: Casualidad, destino, llámalo como quieras. Lo cierto es que Maisha y yo no teníamos apenas roce bloggeril (no habíamos intercambiado ni tres frases), hasta que un día nos apuntamos a un reto de lectura con otros bloggeros. Dio la casualidad que pertenecimos al mismo “grupo” y de ahí surgió todo. Nos aburríamos, saltando de un tema a otro en el chat de grupo que habíamos creado en Facebook, y el tema de la escritura salió a colación, y tanto Mai como yo comentamos que teníamos algunas cosillas escritas pero que nunca acabábamos nada. De repente, una ventanita privada de Mai empezó a tintinear… y era tan brillante como la idea que me propuso, una locura maravillosa. Supongo que nadie nos tomó muy en serio, ni siquiera nosotras mismas. Pero no tardamos en sentarnos y disfrazar de verdad esa locura que dejó de ser locura para convertirse en realidad.

- ¿Cómo fue la experiencia de escribir una novela juntas?

Maisha: Enriquecedora. Normalmente, suelo aporrear las teclas. Sin más. Conecto pensamientos, escribo usando un poco de imaginación y otro tanto de recuerdos. Arse es más pausada, más de pensar lo que dice antes de decirlo. Le da mil vueltas a todo y yo, en cambio, funciono por impulsos, casi como si caminara entre corrientes de aire, voy a donde me llevan mis pensamientos sin hacer preguntas. Somos tan distintas, tan increíblemente diferentes que en algún un punto, un lugar en el que se cruzan los opuestos, nos encontramos y ahí nos sentamos; sonreímos, a veces nos enfadamos, pero escribimos. No importa quién seas o como seas, las palabras siempre unen. Y en ellas hay un momento en el que no somos nadie, ni nada, solo somos palabras.

Arsénico: Más que enriquecedora, es inexplicable. Escribir junto a otra persona te une de una manera que no lo hace una amistad común. La distancia es un concepto difuso cuando nuestras letras emiten el sonido de nuestra voz. Es… mágico. Precioso. Y no lo cambiaría por nada del mundo. Somos como el día y la noche (a pesar de que ambas vivimos más de noche que de día), tan diferentes que resulta fascinante llegar a ese punto intermedio en el que nos entendemos sin necesidad de estar de acuerdo. Porque sí, porque son muchas las veces en las que chocamos y nos llevamos la contraria, muchas discusiones besugosas, como nosotras las llamamos. Creo que ya discutimos por el simple placer de hacerlo. Pero al final, de una manera o de otra, logramos poner punto y seguido y empezar el siguiente capítulo de nuestra historia.

- ¿Cómo recibisteis la noticia de que ibais a publicar con Kiwi vuestra primera novela? ¿Cómo está siendo la experiencia? ¿Se parecía en algo a lo que habíais soñado? ¿Que tal el trato con Kiwi, os están dejando implicaros con todas las decisiones importantes de la publicación de "Recuerda que me quieres"?

Maisha: Ni siquiera soy capaz de recordar el momento exacto. Recuerdo un sí, un segundo de quedarme muy quieta, casi como si el mundo se hubiera detenido detrás de mi espalda, puede que incluso notase su aliento en mi nuca. Lo cierto es que noté literalmente como la sorpresa iba invadiéndome poco a poco, serpenteaba en todas direcciones para después estallar. Entonces busqué a Arse. Y no porque ella fuera la otra parte de la noticia; en ese momento no piensas en esas cosas, la busqué como se busca agua cuando se tiene sed, sin pensar.

Kiwi ha sido un hogar. Nos han dejado corretear descalzas, a nuestras anchas. Nos han apoyado desde el minuto cero, se han arriesgado con nosotras, nos han permitido todas nuestras locuras y han dejado que el libro sea lo que es, sin intentar que sea otra cosa.

Arsénico: “Arseeeee. Arseeeeeeee. Arseeeeeeeee”. Llamadas pérdidas, cientos de mensajes en whatsap… solo faltaba asomarme a la ventana y ver escrito en el cielo el llamamiento de Mai. Ni siquiera recuerdo lo que estaba haciendo, solo me acuerdo del grito insistente de Mai, contándome que nos habían dado el sí. El resto es un poco difuso. Sé que fue el 23 de diciembre, que mi madre me gritaba desde la cocina algo sobre la comida de Nochebuena, y yo solo podía sentir los latidos de mi corazón, el silbido que inundaba mi móvil y mil emociones que se peleaban por salir a la superficie. Me quedé en blanco, sumamente atontada viendo la respuesta en la pantalla del ordenador. Tardé unos días en asimilar que no se trataba de un sueño. A día de hoy, todavía sigo temiendo que lo sea.

La experiencia con Kiwi ha sido increíblemente mejor de lo que me esperaba. Piensas en editoriales y crees que el trato va a ser frío, que apenas podrás intervenir en nada. Pero nuestra editora es cercana y sumamente atenta, nos implica, podemos hablar con ella de cualquier cosa, hacerle cuantas preguntas se nos ocurran. Somos como una tormenta, el caos en forma de dos personas, y tiene muchísima paciencia con nosotras. No solo nos dieron el mejor regalo de navidad, haciendo realidad un sueño, sino que creen en Recuerda que me quieres tanto como nosotras.
 
 

- ¿Que podéis contarnos de "Recuerda que me quieres"?

Maisha: Peter Pan siempre ha sido mi libro brújula. Y no solo por él, también por su autor. Y por todo lo que ha crecido a su alrededor. Lo más difícil de una historia no es contarla, es saber qué contar y cómo diantres hacerlo. Puede que pases años dándole vueltas a una idea cuando realmente siempre has tenido delante. Peter Pan era las llaves que llevaba en la mano mientras buscaba las llaves. Recuerda que me quieres es eso, es Peter Pan y es Barrie, es la literatura que siempre nos ha acompañado. Si tuviera que definirte el libro en una sola palabra te diría “Nosotras”.

Arsénico: Recuerda que me quieres es esa novela que siempre busco entre las estanterías de una librería, entre las cientos de novedades mensuales, entre las historias encerradas en los libros. Es esa historia que te sale de dentro, que quieres disfrutar y saberte de memoria, porque sabes que, pase el tiempo que pase, siempre será la más bonita, la más preciada para ti. Así es Recuerda que me quieres para nosotras. Un homenaje a nuestra infancia. Crecí con Peter Pan, al tiempo que lo hacían Wendy y sus hermanos, y los Niños Perdidos. Crecí soñando con Nunca Jamás, durmiendo sobre los árboles de la guarida de los Niños Perdidos en Hook, ideando mil maneras de hacerle frente al malvado Capitán Garfio, buscando entre los rincones aquel tesoro que Tootleshabía olvidado mientras la vida se le hacía cada vez más y más pesada. Junto a Mary Poppins, Hook fue la LA película de mi infancia, y empezaba a tenerla llena de polvo cuando empezamos a dar forma a Recuerda que me quieres. Confieso que la obra original no la leí hasta que fui mayor, y quizá por eso supo llegarme de una manera en que nunca lo habría hecho siendo una niña. Recuerda que me quieres es un homenaje a un personaje que siempre se mantendrá eterno en nuestros corazones.

- ¿Qué significa para vosotras esta primera obra vuestra?

Maisha: ¿Qué no significa?

Arsénico: Todo. Lo significa todo.

- ¿Podéis hablarnos un poquito de esas otras novelas que ya habéis escrito?

Maisha: No podemos decir mucho. Una de ellas la leeréis, si queréis claro. Y no estaremos solas.

Arsénico: Te diré que una de ellas es otro homenaje a otro clásico, un spin off de Recuerda que me quieres, donde volvemos a usar la magia dentro de un terreno totalmente realista. Ya está acabada y estamos enamoradas y orgullosas de ella.

- ¿Tenéis muchos más proyectos en el tintero?

Maisha: Tenemos tantas historias como palabras.

Arsénico: Tantas que vamos saltando de una idea a otra a ver cuál nos convence más. 

- ¿Habrá una presentación oficial de "Recuerda que me quieres"? ¿Estaréis ambas juntas?

Maisha y Arsénico: Habrá una presentación oficial en Barcelona, las dos juntas, y otra en Gran Canaria (en esta solo estará Arse). Además, ambas estaremos firmando en la feria del libro de Madrid. Pronto daremos fechas y lugares exactos.

-¿Que es lo más fácil de escribir? ¿Y lo más difícil?

Maisha: No creo que haya nada fácil o difícil. Simplemente escribes y ya está. El resultado puede ser mejor o peor, pero eso es escribir. Escribir es para mí nada más y nada menos que poner una palabra tras otra. Y otra más. Y así escribes. Las palabras son tus aliadas, tus compañeras. Me gusta jugar con ellas, entenderlas como una forma de ocio, el simple hablar por hablar, por llenar un vacío, un silencio. No siempre hay que decir algo, a veces solo hay que saber qué se dice. A menudo, creo, juego al escondite con las palabras, ¿sabes? Uso un par de ellas y lo digo todo, lleno una página entera y no digo absolutamente nada. Y eso no es fácil o difícil, eso es ser tú. Exponerte con mentiras. Porque, al fin y al cabo, escribir se trata de eso.

Arsénico: Soy de las que dan demasiadas vueltas a los capítulos antes de sentarse a escribirlos, a veces es un defecto y otras una virtud. Antes de escribir, tengo que saber lo que quiero escribir, tener la escena bastante clara en mi cabeza. Para guiarnos contamos con los pequeños resúmenes que hacemos previamente de cada capítulo, que son como nuestra brújula, y esto nos facilita mucho las cosas. De ese modo, sabes lo que hay que escribir pero tienes un obstáculo más: encontrar el camino para llegar hasta ese punto. A veces te salen cosas maravillosas y otras, en cambio, terminas borrando el trabajo de horas y horas de concentración. Así es escribir para mí, jugar con posibilidades, como una partida de ajedrez en la que debes comerte a tus contrincantes, sortear obstáculos hasta llegar a la última casilla e incluso, si puedes, llegar a hacer un jaque mate a tu oponente. Sí, en ocasiones escribo ideas fugaces que nos sirven en algún momento o que simplemente se quedan ahí, esperando su turno. Pero lo normal en mí es masticar el capítulo, visualizarlo en mi cabeza antes de sentarme y darle forma, y esa es, en parte, mi mayor dificultad. Soy un poco como Wendy Davies (ya me entenderás cuando leas Recuerda que me quieres), necesito tener el control de mi imaginación y hacerle bailar a mi ritmo.

- ¿Te sientes identificada con alguno de los personajes que habéis creado? ¿Cuánto hay en esas obras de ti?

Arsénico y Maisha: Digamos que Arse es un poco Wendy y Maisha un poco Peter. A veces incluso nos preguntábamos y respondíamos como si fuésemos ellos mismos. Se sucedían los mensajes del tipo “Mai, ¿qué haría Peter?” o “Arse, ¿qué diría Wendy”. Y la otra contestaba como si fuera ella misma, sin tener siquiera que meditarlo.

- Para escribir, ¿necesitas absoluto silencio o prefieres tener música de fondo?

Arsénico y Maisha: Para escribir siempre necesitamos música de fondo. Es como un ritual que seguimos al pie de la letra.

- ¿Alguna vez has pensado en escribir algún guión de cine?

Maisha: La verdad es que no. Y me ha hecho gracia la pregunta porque cuando nos sentamos a dar forma a una historia, siempre la veo como una película. Los fundidos a negro, las miradas, los tonos de voz. Entiendo un libro como una verdad, una verdad que alguien ha vivido y tú tienes que contar. Me limito a escribir lo que veo.

Arsénico: No. Y dudo que pudiera hacerlo. Cuando escribo voy un paso por detrás de los personajes, escribo lo que van haciendo como si fuera parte del aire que respiran o su misma piel. Y cuando sienten me fundo con ellos, me angustio, lloro y me río como un eco de su propia existencia. Por mucho que lo visualice, dudo que pudiera hacer un guión para cine. La película sería interminable…

- ¿Qué te gusta más, leer o escribir?

Maisha: ¡Venga ya! ¿Qué te gusta más vivir o respirar? No tengo una respuesta. Escribo, en parte, buscando escribir lo que me apetece leer. Así que, pensándolo detenidamente, soy una lectora impaciente que escribe para leer.

Arsénico: Leer o escribir… es un sentimiento muy parecido. Escribes porque quieres leer lo que has escrito. Así que escribir es como una forma de anticiparse a la lectura.

- Para ti, ¿cuál es el secreto de la felicidad?

Maisha: Que no hay secreto. No creo que exista un estado emocional que se pueda etiquetar con la palabra felicidad. Es más una gráfica, a veces subes y otras bajas y, ¿sabes qué es lo importante? Que sube y que baja, que se mueve, que estás vivo y que mientras lo estés puedes buscar la felicidad, el amor, la fe o lo que quieras. La felicidad es más de esconderse en instantes y a los instantes, hasta que no se convierten en recuerdos, no puedes darles nombre. Quizá la felicidad solo sea algo por lo que luchar, no algo que poseer.

Arsénico: Si lo supiéramos, el mundo entero sería un lugar diferente.
 
Si queréis saber más de ambas, podréis encontrarlo pinchando aquí y aquí.

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