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3 de abril de 2014

Hana wa knife wo mi ni matou de Hina Sakurada.


¡Buenas noches a todos queridos lectores! ¿Qué tal estáis?
Yo os traigo esta noche otra de mis reseñas pendientes. Y si os lo estáis preguntando... SÍ, OTRA VEZ HINA SAKURADA.

¿Os preguntáis por qué últimamente he leído tantas obras suyas? Pues porque Hina Sakurada tiene algo que me hace imposible dejar de lado sus obras. Da igual lo que escriba, a mí siempre me apetece leerla. Pero el problema de eso es que algunas obras de Hina no son como las esperaba.


HANA WA KNIFE WO MI NI MATOU DE HINA SAKURADA:
 


Eso me pasó con Hana wa knife wo mi ni matou, y esta vez, esa sorpresa, fue toda una bofetada. Con esta historia, Hina logró hacerme pedazos el corazón. De verdad que mientras leía esta obra solo podía parpadear, sin poder creerme lo que estaba leyendo, y también estaba pasando algo en mi pecho, el dolor me estaba quemando por dentro.

Esta es una obra trágica, compleja, difícil, y no, no era la obra que yo quería leer, y tampoco era la Hina Sakurada con la que quería volver a encontrarme. Me pasó ya una vez, con Mátame bajo el árbol del cerezo. Aquella fue la primera obra que leí de Hina Sakurada, y salí espantada, y no fue hasta meses después, y por puro azar, que realmente volví a darle una oportunidad a esta autora. Otokonoko llegó a mis manos y me encantó. Y desde entonces no he querido perderme más obras suyas, porque Hina Sakurada tiene obras que son muy bonitas. Pero también tiene obras como Hana wa knife wo mi ni matou, que de bonitas no tienen nada.

Si queréis leer una historia dulce, no leáis esta obra. Si queréis una obra donde sentir mariposas, donde sentir como os enamoráis, donde simplemente, ser feliz, esta no es vuestra obra.

Hana wa knife wo mi ni matou es lo opuesto a una historia de amor, y es lo opuesto a la dulzura, a la luz. En esta obra vais a ver obras trágicas, repletas de oscuridad. Una oscuridad que se va propagando de todo, y que trae consigo consecuencias imprevistas, y una violencia dolorosa. Esta es una obra atormentada, no es una historia de amor, como máximo, se podría catalogar como una obra de obsesión.
 


De verdad que yo esperaba encontrarme algo dulce, sencillo, y sensual entre sus páginas, siempre he adorado las historias de amor correspondidas entre un sensei joven y una alumna ya bien crecida. Pero en Hana wa knife no vais a encontrar esa clase de historia.

Al principio, tengo que admitir que Hina Sakurada logró engañarme por completo. Me hizo suspirar, y sonreír tontamente, y creer que iba a encontrarme con una dulcísima historia de amor, con el exotismo de lo "prohibido", una historia donde dos personas se aman y esperan todo lo que haga falta para poder estar juntos.
 
 
 
Pero fui una ingenua. No era eso lo que Hina Sakurada escondía entre las páginas de esta obra. Lo que se escondía en Hana wa knife era una obra retorcida, oscura, dolorosa. Una obsesión de una persona que le lleva a hacer cosas impensables, horribles, por tener a otra. Pero es que esa otra persona tampoco estaba en sus cabales, y a su manera retorcida disfrutaba de ese sentimiento que provocaba en la otra persona. O si no, leed su final, donde dichas personas, acaban juntos. Porque el amor que sienten el uno por el otro les lleva a estar juntos. Pero si leéis esta obra, descubriréis que la historia que Hina Sakurada nos presenta en Hana wa knife no es una historia de amor.

Al principio, sí, había amor, hasta que la protagonista fue manipulada por la que creía que era su mejor amiga, y a partir de ese momento, nada volvió a ser lo mismo, y la oscuridad fue devorándolo todo. Os juro que yo no podía creer lo que estaba contemplando, no podía. ¿Cómo se podía llegar a esos extremos? Realmente, esta obra habla del amor, sí, pero de un amor que por los celos y por más emociones que tendréis que descubrir, queda completamente destruido, insalvable. Un amor que ya no es amor, y que se convierte en algo feo, dañino, egoísta, cruel, obsesivo.

El amor sabe libertad, jamás a cadenas. No te hace ahogarte, no te lleva a anhelar poder controlarlo todo de la otra persona. El amor no te hace que no puedas respirar. Y lo mismo para la otra persona.

Pero, ¿sabéis lo que más duele de esta obra? Sus personajes principales, Kako y Enjoe.
 
 
La protagonista es una niña que al principio me gustó mucho, era adorable, un amor. Era pura inocencia. Y después, alentada por una bruja malvada, toda esa inocencia se volvió oscuridad, y fue horrible ver como esa niña dejaba de existir y llevaba hasta tal extremo un amor que hasta el momento había sido tan dulce. Porque la protagonista no necesitaba nada más que ver la sonrisa de su sensei para ser feliz. Pero todo eso cambió, y la llevó a hacer cosas horribles que NO debería haber hecho. Y el sensei... ¡él fue toda una decepción! Al principio me gustaba, parecía que estaba coladito por esa niña que es la protagonista, y después, todo él se rompió cuando descubrimos más sobre él. Cuando dejó a la luz todas las verdades, fue como una puñalada. No podía ni creérmelo.

Hana wa knife wo mi ni matou es una historia dolorosa y retorcida, y muy, muy oscura. Y ha sido imposible que me gustara.


Este tomo, también viene acompañado de dos relatos extras. Uno de ellos corresponde a la hermana de la protagonista, Yori-chan's Feelings. Pero de ese ya os hablaré.


 
El otro relato, Beautiful World, esta vez completamente independiente, me gustó pero fue tan triste que tuve que contener mis lágrimas.


Alice y su caballero me gustaron mucho y sus momentos juntos eran tan tiernos y bonitos... y fue tremendamente doloroso ese cruel e injusto final para la historia de ambos. Habría amado que Alice y su caballero hubieran tenido su felices-para-siempre.
 
 
 
Las ilustraciones de Hina Sakurada en este tomo, reflejan también la naturaleza dura, compleja y tormentosa de esta obra.   

 
¡Nos leemos!
Mire - Mayu.

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